Amor Agape—Amor Verdadero vs. Amor Eros—Amor Egoísta

No es fácil distinguir entre el capricho y el amor verdadero. La mayoría de los jóvenes de la actualidad ha crecido creyendo en el “Mito del Amor Romántico”.

Las películas de Hollywood nos presentan historias románticas en las que una chica atractiva y un chico alto y guapo se encuentran y aunque no se conocen de nada, en un instante saben que habían sido hechos el uno para el otro. ¡Es un romance relámpago! En poco tiempo deciden ponerse a vivir juntos y esperan que su amor durará toda la vida. ¿Pero es esto amor verdadero?

Un capricho se inicia rápidamente. Un muchacho quizá se sienta atraído a una chica que le sonríe amablemente. Ella entiende el mensaje y le responde. La idea de ser atractiva a otra persona enciende la excitación romántica. Después de poco tiempo, cada uno se pregunta: “¿Qué me está pasando? Nunca me había sentido así antes. Seguramente estoy enamorado(a). Creo que al fin he encontrado la persona ideal para mí”.

Esa persona no se ha enamorado de la otra persona–¡Se ha enamorado del amor! Todo se encierra en si mismo.

“Estoy enamorado. Creo que al fin he encontrado a la persona ideal para mi”.

 

Ese hermoso sentimiento de estar enamorado NUNCA es una condición permanente. Es un sentimiento y los sentimientos van y vienen. Puedes estar en la cima de la montaña con sentimiento hermoso, pero si esperas vivir el resto de tu vida en esa cima, te vendrá una gran desilusión.

El amor verdadero, Amor Ágape, es más que un sentimiento hermoso—es un compromiso. Un compromiso es una decisión respaldada por las acciones.

El Amor Ágape se compromete a amar a tu pareja y te casas con ella. En el amor verdadero, el esposo ama a su esposa, sean cual sean sus sentimientos. La ama, aunque ella no sea muy fácil de amar en ciertos momentos. La esposa hace lo mismo. Están seguros en el amor el uno del otro, a pesar de la presencia o ausencia de los sentimientos románticos.

El Amor Eros, es el amor egoísta. Primero y ante todo, quiere a la otra persona por lo que la persona puede hacer por él o ella. Ese amor busca siempre su conveniencia y su bienestar, no el del otro. Es amor egoísta. Es amor erótico, por eso se llama Eros. La persona que solo tiene esa clase de amor usa a la otra persona y no se preocupa del bienestar de ella. Vive de acuerdo a sus sentimientos y no de acuerdo a su compromiso.

Dios es el autor del amor. Pero sobre todo, el amor de Dios es amor Ágape. Dios siempre da y como es amor Ágape, es amor constante. Siempre quiere lo mejor para la persona.

El amor de Dios, amor Ágape, se refleja perfectamente en su Hijo Jesús. Si estudiamos la vida de Jesús veremos que él siempre tenía amor Ágape por todos.

“Mi vida pongo por mis discípulos”.

“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.

“Me voy pero no os dejaré solos, os enviaré al Espíritu Santo para que esté siempre con vosotros”.

Cuando lo estaban crucificando dijo: “Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen”.

Esta clase de amor es el amor verdadero. No te conformes con un amor egoísta, con un amor que solo piensa en si mismo. Busca el verdadero amor, al amor Ágape, el amor que da, y da, y sigue dando. Busca primero a Dios para que experimentes ese amor y ya nunca más te conformarás con el amor egoísta ni serás persona que amas egoístamente. Realmente vale la pena.

Ve a Jesús. Él te espera con los brazos abiertos y te hará experimentar el verdadero amor.

Lee en este blog el artículo en cuatro partes titulado “No hay otra salida”. Y si quieres saber cómo conocer a Jesús, dejame un comentario y te contesto por mail.

logos77

Publicado en  on +00002010-02-08T15:39:24+00:0028000000bMon, 08 Feb 2010 15:39:24 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 pm02 Dejar un comentario

Las telarañas son colectores de rocío de alta precisión

 

 

4 febrero 2010 — Las fotografías de gotas de rocío sobre las telarañas son un motivo favorito de los fotógrafos de la naturaleza, porque se parecen a hileras de perlas sobre joyas finas (Ejemplo 1, Ejemplo 2). ¿Pero sabía el lector que la razón por la que las gotas de rocío forman unas perlas tan perfectas sobre las telarañas se debe a la fina microestructura de la seda de la araña? Un equipo de científicos chinos ha estudiado este fenómeno y ha publicado en Nature cómo funciona.1 Su descripción es casi tan deslumbrante como las fotografías:

Las arañas pueden enseñar magníficos principios de diseño a los humanos, pero, ¿Quién programó la conducta de las arañas, Quién diseñó sus dispositivos para la elaboración de su seda, y el diseño de la tela? Además, en un mundo no caído, antes de la entrada del pecado y de la muerte, la función de las telas hubiera podido ser perfectamente la captación de humedad del ambiente para un gentil riego de la tierra, con una población de arañas vegetarianas (véase Science News, 30 agosto 2008). Fotografía cortesía de Leonard Vertighel

Muchas superficies biológicas tanto en el reino vegetal como en el animal poseen unas insólitas características estructurales a escala micro- y nanométrica que controlan su interacción con el agua, y por ello su capacidad de mojarse. Un ejemplo curioso lo dan los escarabajos del desierto, que usan patrones a escala micrométrica de regiones hidrófobas e hidrófilas en sus espaldas para captar agua del aire húmedo. Como cualquiera que haya admirado telarañas adornadas con gotas de rocío podrá apreciar, la seda de las arañas también puede recoger agua del aire de forma eficiente. Aquí exponemos que la capacidad de recogida de agua de la seda de captura de la araña cribelada Uloborus walckenaerius es resultado de una estructura característica de la fibra que se forma después del mojado, con las fibras «reconstruidas en húmedo» caracterizadas por unos nudos ahusados periódicos hechos de nanofibrillas aleatorias y separados por uniones hechas de nanofibrillas alineadas. Estas características estructurales resultan en un gradiente de energía superficial entre los nudos ahusados y las uniones, y también en una diferencia en la presión de Laplace, con ambos factores actuando de consuno para conseguir una condensación continua y una recolección direccional de gotas de agua alrededor de los nudos ahusados. Gotas líquidas submilimétricas han sido impulsados por gradientes de energía superficial, o una diferencia en la presión de Laplace, pero hasta ahora no se había usado ninguna de ambas fuerzas por sí misma para vencer los más intensos efectos de histéresis que hacen más difícil el movimiento de gotas a escala micrométrica. Al aplicar las dos fuerzas impulsoras, la seda de la araña realiza esta tarea. Inspirados por este descubrimiento, hemos diseñado fibras artificiales que imitan las características estructurales de la seda y que exhiben su capacidad de recolección direccional de agua.

En otras palabras, es el detalle estructural —el patrón de nanofibrillas alternantes aleatorias y alineadas— lo que recoge el rocío y lo canaliza para formar gotas. La estructura crea un gradiente que permite que gotas pequeñas venzan barreras energéticas y se desplacen a puntos de acumulación. Las fibras sin los nodos alternantes no poseen esta capacidad. Los investigadores compararon la seda artificial y las fibras de nilón, y constataron que no exhibían la captación direccional de agua de la seda de la araña. Además, la telaraña sólo manifiesta esta propiedad cuando está húmeda.

Está claro que hay más en la producción de la humilde araña de lo que éramos sabedores (y saber, sabíamos ya mucho, véase Todo lo que querías saber sobre las telarañas — menos su evolución). Esta función es adicional a la bien conocida resistencia y flexibilidad de la seda de la araña. Imaginemos que vivimos fuera de contacto con la civilización y que tienes el agua disponible a domicilio. Magdalena Helmer escribía en su reseña de este artículo en Nature,2 «¿Por qué la Araña Fontana de la canción infantil se subió por el canalón de desagüe? Si lo que buscaba era agua para beber, una comunicación de Yongmei Zheng et al. en este número sugiere que puede haberse olvidado de sus capacidades —las arañas no necesitan buscar agua porque las fibras de seda que hilan son sumamente eficientes en captarla del aire húmedo».

Los autores no describen cómo la araña teje su tela con esta estructura. Pero imitaron el mismo efecto con fibras artificiales y anunciaron: «Por tanto, esperamos que los principios de diseño desvelados y aplicados en este estudio ayudarán al desarrollo de fibras funcionales para su uso en la captación de agua y en el filtrado de aerosoles líquidos en procesos fabriles». Ahora que comprendemos el principio, podemos usar el mismo método de captación de agua en materiales artificiales, lo que podría ayudar a extraer agua del aire en tierras desérticas. PhysOrg publicaba un resumen de los resultados.


1. Zheng et al, «Directional water collection on wetted spider silk», Nature 463, 640-643 (4 febrero 2010); doi:10.1038/nature08729.

2. Magdalena Helmer, «Biomaterials: Dew catchers», Nature 463, 618 (4 febrero 2010); doi:10.1038/463618a.

Podemos proponerte otra ocasión para la formación de tu hijo en tu jardón. Nunca deberíamos dar por supuestas las cosas aparentemente más sencillas. Está claro que la araña puede enseñar a los humanos unos magníficos principios de diseño, ¿pero Quién se los enseñó a la araña?


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesSpider Webs Are Precision Dew Collectors 04/02/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para Boletín de SEDIN el 2/07/2010 07:50:00 PM

Publicado en  on at 11:59 am02 Dejar un comentario

El Relativismo se auto-refuta a si mismo, por lo que es Irracional

 

Hemos visto que el relativismo, teoría que se inculca a los estudiantes universitarios es irracional y no se puede sustentar, se auto-refuta a si misma. Nuestro comentarista Renton lo ha dejado muy claro. Gracias Renton.

Los relativistas no están dispuestos a que les roben lo que es suyo aunque el ladrón tenga su propia moral y piense que robar no es malo. “Puede que lo sea para ti“ dice “pero no lo es para mí”. Por lo tanto el relativista tiene que dejar al ladrón llevarse su equipo de música porque si no lo hace su teoría se le viene abajo. A ver cómo justifica que el ladrón está haciendo algo malo o incorrecto.

Este es el problema con el que se encuentran los que no quieren aceptar que la verdad es una, no varias. Robar es un delito en cualquier lugar y no importa si la opinión de alguno contradice la ley contra el robo. 

La ley Moral viene de Dios

Solo Dios puede darnos una ley objetiva, y esta ley se basa en el carácter moral de Dios.

Dios no nos ha dado leyes arbitrarias por gusto, para impedirnos que disfrutemos la vida. Al contrario, las leyes que Dios nos ha dado son un reflejo de su carácter, su esencia, su santidad. Dios ha puesto en nuestros corazones una conciencia y esta conciencia está basada en la ley moral de Dios. Muchas veces nos sentimos mal pero no tenemos ni idea por qué. La conciencia nos remuerde pero si no estamos conscientes de que ciertas cosas son pecado la conciencia nos remuerde aunque no sepamos por qué.  Esto se puede traducir a enfermedades mentales o problemas de salud físicos de todas clases. No tenemos ni idea lo íntimamente relacionado que está el pecado con las enfermedades.

Por eso Jesús dijo:

“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”  

Juan 10:10

Cuando reconocemos que somos malos y muy pecadores y vamos a Jesús pidiéndole perdón reconociendo que solo él puede librarnos de la situación en que nos encontramos, recibimos el perdón de Dios y una nueva naturaleza que tiene poder para liberarse de la esclavitud del pecado.

Muchos no saben que son esclavos del pecado y que están esclavizados al alcohol, o al tabaco, la pornografía, el sexo, etc. etc. y si no nacen de nuevo y reciben una nueva naturaleza esos vicios los puede matar, porque aunque quisieran dejarlo no pueden. Son esclavos. Tampoco saben que tienen un amo que los dirige y es un amo muy poderoso al que no pueden vencer. Sus vidas están vacías y muchos han perdido sus familias, sus carreras, y su esperanza. Solo Cristo pudo vencer al amo del pecado y por eso él es el único que nos puede salvar.

“Yo soy el camino, la verdad y la vida… Juan 14:6.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. Mateo 11:28.

Él cargó todos nuestros pecados sobre si mismo y los clavó en la cruz. Todo el que lo reciba por Señor y Salvador tendrá una nueva vida en este mundo y la promesa de la vida eterna.

“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron; y ahora todas son hechas nuevas”. 2 Corintios 5:17

Este es el regalo de Dios para la humanidad. Muchos de nosotros hemos recibido ese regalo y podemos atestiguar de la realidad de estas palabras de Jesús.

Les invito a seguir los pasos e instrucciones de cómo llegar a conocer personalmente a este gran Salvador. Los artículos de este blog titulados “No hay otra salida” les explican lo que tienen que hacer y creer.

logos77

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Publicado en  on +00002010-02-07T13:27:44+00:0028000000bSun, 07 Feb 2010 13:27:44 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 pm02 Dejar un comentario

La vieja sopa primordial, estropeada

 

5 febrero 2010 — ¡No la abras! Esta lata de sopa primordial que ha estado en la alacena durante décadas está estropeada. Según PhysOrg, «Nuevos estudios rechazan la teoría de 80 años de la “sopa primordial” como el origen de la vida.» Su lugar lo toman nuevas teorías acerca de diminutas ollas de cocción química en los poros de las fuentes hidrotermales en los fondos oceánicos. Propuesta al principio por Michael Russell y otros a principios de 2008, estos escenarios proponen gradientes de energía y mecanismos de concentración que pudieran haber cocido la vida en las profundidades oceánicas.

¿Fueron las fuentes hidrotermales la cuna de una primera vida formada por azar en fondos oceánicos? Otro intento de tapar parches en la huida materialista ante la realidad insoslayable de Dios. Imagen: NOAA

El artículo deja meridianamente claro que la sopa primordial ha saltado de la alacena. «Los libros de texto dicen que la vida surgió de una sopa orgánica y que las primeras células crecieron fermentando estas sustancias orgánicas para generar energía en forma de ATP», decía el director del equipo Dr. Nick Lane de University College, Londres. «Nosotros proporcionamos una nueva perspectiva acerca de por qué esta vieja y extendida opinión no funciona en absoluto». Un problema es que no hay gradiente de energía en tal punto de vista; no hay una fuerza que impulse las reacciones químicas. «A pesar de insuficiencias bioenergéticas y termodinámicas, el concepto de una sopa primordial, de 80 años de antigüedad, sigue siendo fundamental para el pensamiento convencional acerca del origen de la vida», decía el autor principal, William Martin, biólogo evolutivo [Instituto de Botánica III en Dusseldorf]. «Pero la sopa no tiene capacidad para producir la energía vital para la vida». Ahí se va, una tonelada de carísima sopa abajo por el desagüe. Desde luego, tenía mucho valor sentimental.

Este reportaje no debería dejarnos indiferentes. Durante décadas —casi durante un siglo (o más si consideramos la propuesta de Darwin de «un pequeño estanque caliente»)— el Mito de la Sopa Primordial ha estado llenando los libros de texto de biología con falacias. El Experimento de Miller, con sus matraces y sus destellos eléctricos, se prestaba a la visualización, exageración y poder de sugestión. Llegó a ser un verdadero icono de la evolución —una «metira útil» para los materialistas (02/05/2003). Lee Strobel fue uno de los incontables estudiantes arrastrados por el Mito de la Sopa Primordial, como contaba en su libro y película El Caso del Creador (la película se puede ver en el original inglés en YouTube). Este mitoide simplista, carente de factoides, ha quedado ahora destruido y debería ser evitado, pero se precisaría de un milagro para vencer a la Ley de la Inercia de las Teorías Refutadas.

Con la sopa desagüe abajo, ¿se puede confiar en los mismos materialistas para que nos den una mejor receta? Su nueva propuesta tiene las mismas falacias que la vieja, incluyendo la más crasa de ellas: no explica el elemento más importante de todos, el origen de la información genética (ver El último testamento de Leslie Orgel, y la obra de Meyer en inglés Signature in the Cell).

Para ver la inutilidad de los escenarios materialistas del origen de la vida, con sus falsos componentes de la vida, propongamos un experimento alternativo que puede visualizarse fácilmente y que puede incluso ser realizado por estudiantes de secundaria. (Este experimento los sugirió el Dr. A. E. Wilder-Smith.).Tomemos una lata de sardinas. Tiene unas condiciones ideales para el origen de la vida, porque su contenido había estado vivo en el pasado. Tiene todas las moléculas y todos los nutrientes que la vida podría desear. Haz lo que quieras con la lata, aparte de agujerearla o de romper su cierre. La puedes calentar, enfriar, golpear, centrifugar y exponerla a campos electromagnéticos. Un experimento alternativo es el que sugiere el Dr. Jonathan Wells. Pon una célula viva en un tubo de ensayo con fluido estéril, y pínchala. Deja que el contenido de la célula se esparza y tapa el tubo.* Otra vez, tenemos todos los ingredientes de la vida allí. Ahora, a esperar que aparezca la vida.

Éstas son las mejores condiciones posibles para los estudios del origen de la vida. Que los materialistas consigan el éxito en esto antes de intentar que la vida hubiera podido aparecer bajo unas condiciones muchísimo menos favorables. Sugerimos que será muy parecido a contemplar a los profetas de Baal. Démosle tiempo para que lloren y clamen al dios Azar que envíe el fuego de la vida. Luego, enviemos un moderno Elías para demostrar dónde se encuentra el verdadero poder detrás de la vida. Podrá introducir un factor de información genética, una diminuta E. coli dentro de la lata de sardinas, por ejemplo, y, como un fuego del cielo, la lata quedará repleta de vida en todos sus rincones.

*En realidad, una variación de este experimento la realizó Louis Pasteur a finales del siglo 19 —el famoso experimento con el matraz de cuello de cisne con el que refutó la generación espontánea. Algunos de sus matraces, expuestos en Francia, permanecen estériles hasta el día de hoy, después de más de un siglo, a pesar de que están abiertos al aire (fuente: Clermont College). Son un testimonio del hecho de que la vida (con su contenido de información genética), y solamente la vida, engendra vida. Si los materialistas respetan la prueba empírica, que guarden un humilde silencio ante uno de los experimentos de mayor duración en la historia de la ciencia.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesOld Primordial Soup Is Spoiled 05/02/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para Boletín de SEDIN el 2/07/2010 08:14:00 PM

Publicado en  on at 11:59 am02 Dejar un comentario

La construcción de una célula: la complejidad es pasmosa

 

«El hecho llano, sin embargo, es que nunca se ha resuelto ningún problema social, moral o político verdaderamente trascendente —y mucho menos los que pertenecen a nivel interpersonal— dentro de especialidades que conceden doctorados … pero ha surgido el pensamiento de que ningún problema es un problema real excepto si admite una solución conseguida por algún método especializado. Esta es una perspectiva extraordinaria: la idea de que si un problema es un problema legítimo, es resoluble mediante alguna forma de método o medición formulista. … cualquier cosa que se haga descomponiendo las cosas a piezas más pequeñas o reduciéndolas las hará probablemente menos accesibles incluso para los limitados medios de que disponemos.»

—Dr. Daniel J. Robinson, comentando acerca de algunas consecuencias de la revolución newtoniana en The Great Ideas of Philosophy (Las grandes ideas de la filosofía), Conferencia 27, The Teaching Company.

2 febrero 2010 — «La célula viviente es una máquina que se autoorganiza, se autorreplica y responde al medio ambiente, y que exhibe una complejidad pasmosa». Así comenzaba una sección especial titulada «Building a Cell [La construcción de una célula]» en la revista Nature la semana pasada.1 La sección, compuesta de cinco artículos, explora lo que se conoce acerca de la regulación génica, de la organización y señalización de la célula. Es también una oportunidad para ver qué piensan los científicos acerca de lo que están observando. «Esta exploración nos ofrece un atisbo en la más apasionante investigación acerca de la regulación de la organización y función celular», decían los redactores.

Esquema sumamente simplificado de una célula típica eucariota: 1. Nucleolo con cromosomas, 2. Núcleo, 3. Ribosoma, 4. Vesícula, 5. Retículo endoplasmático rugoso, 6. Aparato de Golgi, 7. Microtúbulos, 8. Retículo endoplasmático liso, 9. Mitocondria, 10. Vacuola, 11. Citoplasma, 12. Lisosoma. 13. Centriolo.
Imagen: MesserWoland and Szczepan1990

 

  1. Segregación cromosómica: una maquinaria pasmosa: Bloom y Joglekar comenzaban la serie con una mirada a cómo las células dividen los cromosomas hijos durante la división celular.2 «Todos los organismos, desde las bacterias a los humanos, se encuentran con la abrumadora tarea de replicar, empaquetar y segregar hasta dos metros (alrededor de 6 x 109 pares de bases) de ADN cuando la célula se divida», comenzaba su resumen con vistas a llamar la atención. «Esta tarea se lleva a cabo hasta un billón de veces durante el desarrollo de un ser humano a partir de una sola célula fertilizada ». Afirmaban que los científicos comprenden la estrategia para la replicación, «Pero cuando se trata de la cuestión del empaquetado y de la segregación de un genoma, sólo se están comenzando a comprender los mecanismos y son a menudo tan variables como el organismo en el que se estudian».

Pero las maneras aparentemente ilimitadas en que diferentes organismos consiguen esto han de cumplir unos rígidos criterios de precisión: « la segregación de cromosomas se tiene que ejecutar con alta fidelidad de modo que la célula madre y la célula hija que surgen de la división reciban precisamente el mismo contenido de ADN», proseguían diciendo. Todo se tiene que realizar a la perfección. La célula ha de poder distinguir entre los cromosomas: ¿cuáles son las copias, y cuáles son simplemente parecidos? ¿Cuál es el lugar de cada cromosoma en el patrón espacial, como los miembros de un grupo coreográfico? ¿Y dónde está el tambor mayor que va dando las órdenes? Aquí tenemos una frase para recordar: «Finalmente, la maquinaria de segregación tiene que funcionar con una exactitud mucho mayor que las máquinas fabricadas por los hombres, y con un tacto exquisitamente suave para impedir la rotura de las hebras de ADN».

Bloom y Joglekar se refieren a «máquinas» una y otra vez. La célula tiene máquinas especializadas para toda clase de tareas: máquinas segregadoras, máquinas empaquetadoras, máquinas elaboradas, optimizadas, máquinas para traslocación de proteínas, máquinas de proceso de ADN, máquinas de traslocación de ADN, máquinas macromoleculares robustas, máquinas de precisión, trinquetes, bombas de traslocación, husos mitóticos, muelles ded ADN, dispositivos de acoplamiento, y más. Los autores se esfuerzan por « comprender cómo estas extraordinarias máquinas funcionan con una precisión tan exquisita».

Este artículo parece una descripción de una nave espacial extraterrestre repleta de máquinas que realizan unas asombrosas funciones coordinadas que los visitantes sólo pueden comprender muy parcialmente, pero sabiendo que todo obedece a las leyes de la física: p. ej., «Aunque el ADN no está unida a microtúbulos ahusados o a proteínas motoras mediante enlaces covalentes, puede actuar como un muelle en su capacidad para absorber fuerza y con ello impedir que los motores moleculares actúen demasiado rápidamente». Otro ejemplo: «Una manera diferente de organizar polímeros es anclar muchas cadenas a un sustrato (Fig. 1c). En el campo de la física de polímeros, esta es una importante estrategia para regular fuerzas entre polímeros (por ejemplo, en cepillos poliméricos) y el medio ambiente, y para crear métodos para cambiar rápidamente de atracción a repulsión. Un tipo de cepillo es una estructura semejante al Velcro, en la que una proteína sumamente oligomerizada queda unida a un sitio subcelular». Y, por cierto, esta estrategia se descubrió recientemente en una bacteria, y de forma muy sofisticada: «Los polímeros de la proteína C. crescentus PopZ se ensamblan para formar un sistema filamentoso de un orden más elevado que funciona como un anclaje para la captura de cromosomas», anunciaban.

En dos ocasiones se refieren los autores a la evolución: (1) Hablando de cómo las células empaquetan los cromosomas para evitar roturas mientras hacen accesibles ciertos genes esenciales durante la división celular, dicen: «Diversas máquinas proteínicas diferentes han evolucionado para llevar a cabo estos procesos». Lo que no dicen es cómo evolucionaron. (2) Hablando de cómo se desactivan ciertos genes por modificaciones de la histona, dicen: «La envoltura de ADN alrededor de la histona puede impartir un bloqueo topológico a la transcripción. En este modelo, la quiralidad de los nucleosomas en el centrómero, así como la ruta del ADN al entrar y salir del nucleosoma, pueden haber evolucionado para inhibir las polimerasas transcriptoras a fin que éstas no desactiven el centrómero, que en caso contrario hubiera causado una pérdida de cromosomas». Es de suponer que si la célula no hubiera «evolucionado» toda esta maquinaria «para» que realizase estas funciones exquisitamente coordinadas, no existiría en la actualidad.

  1. Splicing [corte y empalme] alternativo: información y control hasta extremos pasmosos: Nilson y Graveley contribuían un artículo de reseña para la serie acerca de cómo el splicing alternativo expande el genoma. Esto se refiere a que una biblioteca compacta de genes se puede leer de diferentes maneras, para generar más información en menos espacio. Sería como una biblioteca de software con módulos que pueden unirse de diversas maneras para producir una diversidad de resultados. Igual que los otros artículos, este también está repleto de ejemplos con el «factor pasmo» –

El repertorio de componentes necesarios para llevar a cabo los intrincados procesos involucrados en la generación y el mantenimiento de un organismo viviente, respirante y, a veces, pensante, es pasmosamente complejo. ¿De dónde vienen todos estos componentes? Las primeras estimaciones decían que se necesitarían alrededor de 100.000 genes para constituir un mamífero; sin embargo, la cantidad real es menos de un cuarto de esto, escasamente cuatro veces la cantidad de genes en la levadura. Esta ahora claro que la información «ausente» es proporcionada en gran parte por splicing alternativo, el proceso por el que pueden sintetizarse diferentes ARNs mensajeros funcionales, y por ello proteínas, a partir de un solo gen.

Ha ido extendiéndose la conciencia de que el splicing alternativo, que antes se consideraba excepcional, es cosa común. Aquí tenemos un «ejemplo espectacular» que observan: un gen en una mosca de la fruta puede producir 38.016 diferentes ARNs mensajeros, «una cantidad que excede de lejos la cantidad total de genes (~14.500) en dicho organismo». Esto significa que hay mucha más información codificada en el genoma de lo que se creía anteriormente: «la cantidad de proteínas funcionalmente distintas que podrían estar codificadas por el genoma es pasmosa». Dicen que ahora se hace patente que «el splicing alternativo es una de las principales fuentes de la diversidad proteómica en los eucariotas multicelulares».

Esto suscita interrogantes obvios acerca de supervisión y control. ¿Qué es lo que dice a la mosca de la fruta cuál de los 38.000 productos proteínicos se necesita en un determinado momento de aquel gen determinado? «Los mecanismos bioquímicos que controlan el uso del sitio de corte y empalme, y por ello del splicing alternativo, son complejos y en gran parte siguen siendo poco comprendidos», prosiguen. «Está claro que no puede haber unos factores específicos y distintos dedicados a cada una de las más de 100.000 decisiones de splicing alternativo que ocurren en las células humanas; se precisaría de una cantidad equivalente a varios genomas para codificar las proteínas reguladoras necesarias si así fuese.» Aparentemente, hay una pequeña cantidad de proteínas involucrada en eventos de splicing alternativo. Pero, ¿qué es lo que regula a los reguladores? «¿Cómo pueden este puñado de reguladores del splicing ser los responsables de controlar la plétora de eventos de splicing alternativo que se dan?» De nuevo, esto «dista de comprenderse». La complejidad ya es verdaderamente pasmosa cuando se lee una lista de meramente los mecanismos conocidos:

La cantidad de mecanismos que se sabe que están involucrados en la regulación del splicing se aproxima al número de decisiones específicas de splicing que se han analizado con ningún detalle. Estos mecanismos van desde los directos, como el bloqueo estérico de sitios de corte y empalme, o movilización activa de la máquinaria de splicing, a otros más complicados, como la formación de complejos «de vía muerta», el bloqueo de la comunicación del sitio de corte y empalme o la facilitación de la comunicación del sitio de corte y empalme. Incluso estos mecanismos se comprenden poco a un nivel bioquímico detallado (por ejemplo, sigue sin estar claro qué distingue a los complejos de vía muerta de los complejos productivos).

La escena se vuelve incluso más turbia cuando contemplamos el splicing (y el splicing alternativo) no como un proceso estático, sino como un proceso sumamente dinámico que abarca una gran cantidad (todavía por definir) de etapas cinéticas. Ahora está claro que muchos factores pueden tener unos señalados efectos sobre los patrones del splicing; entre ellos se incluyen la velocidad de transcripción, los niveles de maquinaria de corte y empalme nuclear, el tamaño de los intrones y la competición entre los sitios de corte y empalme.

De modo que los factores cinéticos añaden otra dimensión a los efectos del splicing alternativo. Añadamos a esto los efectos de la estructura de la cromatina (el «código de histonas») y «pasmoso» parece una expresión que se queda muy corta. ¿No tenemos suficiente, todavía? «Por último, antes de dejar los aspectos mecanísticos del splicing alternativo, se debería observar que se trata de una subestimación de la complejidad de los mecanismos involucrados». Al llegar a este punto, cuando el lector está a punto de derrumbarse bajo la carga, se dedican a insistir sobre ello: «Está claro que el contexto afecta a la función, y esto añade una capa de complejidad al campo ya complejo del splicing alternativo y regulado».

Ante esto, ¿creen estos autores que todo esto apareció por evolución? Lo cierto es que sí, lo creen. En una confusa sección sobre «bioinformática», una palabra que connota diseño inteligente, sugieren que el splicing alternativo proporciona «plasticidad evolutiva» —un medio más fluido en el que las mutaciones podrían causar una evolución significativa sobre mutaciones puntuales sobre un gen. Pero, por ahora, esto son sólo sugerencias, si se pueden «imaginar»:

Estos ejemplos exponen el elevado nivel de plasticidad evolutiva que proporciona el splicing alternativo. Debido a que unos pequeños cambios (esto es, mutaciones puntuales) tanto en los exones como en los intrones pueden crear o destruir elementos de control del splicing, es fácil imaginar que los patrones del splicing están en constante evolución: las mutaciones ventajosas se seleccionarían rápidamente para su conservación, y las mutaciones deletéreas serían seleccionadas para su eliminación. Desde luego, especulamos que los cambios «no conservados» en los patrones de splicing podrían subyacer a las variaciones fenotípicas que se observan entre especies y entre individuos dentro de las especies. Recientes estudios han proporcionado percepciones en cuanto a la manera en la que los exones humanos han evolucionado y de la magnitud de las diferencias entre humanos y chimpancés. Es probable que estudios adicionales dentro de esta línea puedan mejorar la comprensión acerca de cómo el splicing alternativo contribuye a la especiación y a la diversidad fenotípica.

De modo que la verdadera «comprensión» es sólo un «pagaré» que depende de la investigación pública. ¿Se acordará alguien de hacer comprobaciones de aquí a diez años y ver si este «pagaré» tenía fondos? ¿O será éste un ejemplo del abuso del poder de una propaganda carente de base? ( Véase Falacia n.º 7.)

Los autores no son desconocedores de las cuestiones que esta investigación suscita acerca de las causas finales. «Otra cuestión crucial es: ¿cuántas isoformas de ARNm son funcionalmente relevantes? La teleología sugiere que si existe una isoforma, es importante (de manera similar a la manera en que el ADN «basura» es actualmente considerado como un tesoro )», observan los autores, como dolidos por la conciencia de que el paradigma del «ADN basura» se ha derrumbado. Pero esta idea [la teleología] es difícil de demostrar, y es difícil de aceptar por parte de algunos». En primer lugar, no sabemos cuántas isoformas [productos del splicing alternativo] son funcionales,, y «la cuestión de cuántos acontecimientos de splicing alternativo son funcionalmente relevantes está destinada a permanecer sin respuesta durante algún tiempo». Están apareciendo en el horizonte una cantidad de apasionantes posibilidades.

Otro tema de gran calado es si existe un «código de splicing» descifrable. ¿Podrá un ordenador ser capaz de predecir con fiabilidad los patrones de corte y empalme en una célula u organismo? A pesar de las numerosas variables (conocidas y desconocidas) involucradas en la elección del sitio de corte y espalme, se han realizado rápidos progresos en esta área. Pero no está claro cuándo aparecerá esta piedra de Rosetta del splicing o si aparecerá en absoluto…

Es mucho lo que queda por aprender acerca de los mecanismos y de las redes de regulación del splicing alternativo. Está claro que los investigadores están sólo comenzando a comprender la diversidad y los detalles de los mecanismos que se usan para regular el splicing alternativo, así como los factores involucrados. Recientes avances tecnológicos, particularmente en análisis genómico, sugieren que es probable que los próximos pocos años estarán repletos de muchos apasionantes e imprevisibles descubrimientos que podrían rápidamente revelar los misterios de este campo.

  1. Endocitosis: Asociación del Plan Maestro: Las células no son entidades aisladas. Interactúan profundamente con su medio ambiente. Una manera en que lo hacen es mediante endocitosis: la captura ordenada de material desde el exterior de la membrana celular hacia el interior. Los autores de la tercera entrada en Building a Cell escriben que la endocitosis, comprendida durante largo tiempo como un mero tráfico intercelular, se está « integrando a un nivel más profundo en el «plan maestro» de la célula (la red celular de circuitos de señalización que se encuentran en la base de la estructura de la célula)». Al descifrar este nivel, la «matriz endocitótica», los científicos «podrían desvelar un aspecto fundamental de cómo se construye una célula».

Clatrina, una singular proteína para el transporte de materiales.
Imagen: David S. Goodsell

Hay dos tipos principales de endocitosis. Uno de ellos usa clatrina, y el otro no. La clatrina es una singular proteína de tres brazos que se une para formar una especie de red en cúpula geodésica alrededor del material que entra a través de la membrana de la célula. Otras rutas implican el empaquetamiento del material en lípidos, sin la clatrina. Al contener el material en una vesícula, la célula lo puede controlar, como con contenedores de transporte que llegan a un muelle. El cargamento puede contener nutrientes o señales procedentes del medio ambiente. Un nuevo descubrimiento ha sacado a luz que las señales son recíprocas. Esto indica que hay en marcha mucho más de lo que se pensaba antes:

Sin embargo, estudios recientes han puesto a descubierto una gran cantidad de pruebas de que la endocitosis tiene un impacto de mucho mayor alcance sobre la señalización, incluyendo el descubrimiento de que las rutas de señalización y las rutas endocíticas están reguladas de forma recíproca, y el descubrimiento de que diversas moléculas tienen funciones tanto en endocitosos como en señalización (véase refs. 3, 4 y 5 para reseñas). El modelo emergente es que la salida bioquímica neta de rutas de señalización depende principalmente de imposiciones topológicas. Estas imposiciones se aplican por la asociación de moléculas señalizadoras con membranas, lo que a su vez está regulado por endocitosis y por ciclos de endocitosis y reciclado a la membrana del plasma (es decir, ciclos endocíticos y exocíticos [EECs]). Este sistema permite que las señales sean decodificadas por la célula según unas cinéticas precisas y en sitios de actividad espacialmente definidos. Y, lo que no es sorprendente, ello se traduce a que la endocitosis tiene un gran impacto sobre casi cada uno de los procesos celulares. Además, están surgiendo pruebas de que la maquinaria endocítica tiene funciones moleculares que no son inmediatamente conciliables con el tráfico de la membrana, lo que lleva a investigadores a plantear si estas funciones «no canónicas» son trabajos de «pluriempleo», o si señalan a niveles más profundos de integración de la matriz endocítica dentro de circuitos de señalización y de programas celulares.

Trabajos de pluriempleo: ¡Qué analogía más sugestiva! Pero si el pluriempleo forma parte de un plan maestro superior, es todavía más sugestivo de una complejidad imprevista a niveles más profundos. «Aquí resumimos nuestro estado actual de conocimientos acerca de cómo la endocitosis está incorporada en el plan maestro de la célula, y más específicamente sus vinculaciones con la señalización», dicen, lanzándose al análisis. Parece que les gusta la metáfora del «plan maestro»: «Exploramos la endocitosis al nivel de los circuitos implicados, y destacamos cómo la integración de la endocitosis y de la señalización determina la salida bioquímica neta de una célula. Luego analizamos cómo la endocitosis afecta a la ejecución de complejos programas celulares. Y, finalmente, especulamos acerca de cómo pudo evolucionar la endocitosis hasta llegar a ser un componente generalizado del plan maestro de la célula». A ver, ¿cómo han logrado colar la palabra evolucionar dentro de este plan maestro? Vamos a verlo.

Ahorrando a nuestros abrumados lectores los detalles de las señalizaciones, de los circuitos y de las entradas y salidas (I/O), haremos notar que los autores hacen «un ruego en favor de la biología de sistemas» para integrar todos estos datos —es decir, conseguir una amplia perspectiva de conjunto. Hacemos notar que los autores mencionan «motores microtubulares» que propulsan las vesículas por carreteras hacia sus objetivos, como el núcleo. Pero la velocidad media de estos motores parece inadecuada para explicar cómo las señales recorren largas distancias para llegar a sus objetivos con tanta rapidez como la que se hace patente en los experimentos. ¿Hay acaso «ondas viajeras» de activación de proteínas? Todavía no lo sabemos. El sistema tiene también que explicar la degradación y el reciclaje de algunos componentes. Descubrimientos recientes desvelan que la endocitosis está íntimamente involucrada en actividades tan diversas como la mitosis, la progresión del ciclo celular y la transcripción, así como en la señalización. La lista de las funciones para la endocitosis descritas por los autores parece inacabable: división celular asimétrica, citocinesis (la última parte de la división celular), reprogramación genética, supresión de tumores, transcripción. Se plantean de nuevo si los mecanismos de endocitosis son tareas independientes o si forman parte de un contexto más amplio.

En su intento de dilucidar cómo todas estas funciones pudieran haber evolucionado, exploran tres analogías: (1) la hipótesis del pluriempleo (las proteínas endocíticas desempeñan funciones dobles), (2) la hipótesis autógena (todo comenzó con el desarrollo de la membrana), y (3) la hipótesis de la «calzada romana» (emergió para una función, pero encontró usos para otras más tarde, como las calzadas romanas construidas para mover ejércitos, y que resultaron útiles para el comercio). La hipótesis autógena imagina que el núcleo evolucionó a partir de un endosoma (una vesícula endocítica). « De este modo hubieran evolucionado las células eucariotas como consecuencia de la adquisición de una propiedad celular novedosa, la capacidad de llevar a cabo la endocitosis, situando este proceso en el centro del plan maestro de las eucariotas». Poner en la misma frase hubieran evolucionado y plan maestro parece forzar las cosas. Y quedan aun más forzadas cuando los motores entran en escena: «Como consecuencia, deben haber coevolucionado diversas funciones con la endocitosis», dicen: «Por ejemplo, el desarrollo evolutivo de la endocitosis tiene que haber coevolucionado con el del citoesqueleto, porque la dinámica de las membranas exige andamiajes citoesqueléticos y motores moleculares». De qué manera haya sucedido lo dejan en suspenso para que el lector ejercite la imaginación. La discusión acerca de la calzada romana pasa incluso a un mayor nivel de personificación y con una mezcla de lenguaje que pertenece en rigor al campo del diseño inteligente:

Se puede imaginar a unos pasajeros en estas rutas endocíticas: viajeros habituales, autoestopistas, secuestradores y titulares de billetes de viaje. Los viajeros habituales son los pasajeros regulares (materiales y maquinaria asociada) para los que el sistema fue diseñado inicialmente. Los autoestopistas son moléculas que actúan como parásitas del sistema (esto es, consiguen transporte gratuito) para un propósito no asociado con la endocitosis, sin alterar el funcionamiento del sistema. Los secuestradores son autoestopistas que desvían el sistema para sus propios fines, haciendo que malfuncione, por ejemplo patógenos y, probablemente, proteínas cancerígenas. Los titulares de billetes de viaje son autoestopistas que han evolucionado para «pagar la carrera», al adquirir una nueva función asociada con la endocitosis (y por ello contribuyendo al funcionamiento del sistema endocítico), a la vez que retienen sus funciones iniciales. Su nueva función endocítica podría carecer de relación con su función original, lo que nos devolvería a la primera hipótesis propuesta [el pluriempleo].

La utilidad de estas metáforas para realmente comprender el «plan maestro» de la célula es debatible. Pero parece que el diseño inteligente es la clave para desentrañar el misterio de la endocitosis, con independencia de lo que los autores crean acerca de la evolución. ¿Por qué? Porque es evidente que hay un plan maestro:

Las pruebas que hemos reseñado aquí indican claramente que la endocitosis y la señalización son dos caras de la misma moneda, y que se deberían conceptualizar como un proceso celular único que es fundamental para el plan maestro celular de las eucariotas. Por ello, parece que la elucidación de la lógica de la «matriz endocítica» es indispensable en cualquier intento de retroingeniería del plan celular maestro para comprender cómo se «construye» una célula.

Cosa a destacar, sus sugerencias finales para investigación adicional incorporan tanto conceptos de diseño inteligente como evolutivos. Por una parte, recomiendan que « un conocimiento completo se conseguirá sólo mediante la integración de un nivel adicional de complejidad: la información procedente de métodos “ómicos” y de modelado “de arriba abajo”», como si realmente existiera un plan maestro. Pero luego dicen que podríamos ser capaces de reproducir la historia evolutiva de la endocitosis. «Finalmente, los científicos han dedicado tradicionalmente una energía considerablemente mayor para comprender cómo son las cosas a cómo las cosas llegaron a ser de la manera en que son. La repetición de la evolución de un sistema endomembránico in vivo, a partir de las procariotas, es una tarea formidable, pero si tiene éxito aumentará enormemente la comprensión del plan maestro de las células eucariotas». Pues sí, claro. Usan la frase «plan maestro» ocho veces, pero se refieren a su antítesis, la evolución, 14 veces. Sólo podemos abrigar la esperanza de que con el conocimiento, sea cual sea la vía por la que lleguen los científicos al mismo, vendrán beneficios netos, como la capacidad de luchar contra las enfermedades.

  1. La remodelación de la cromatina: atisbos de un código superior: Ensamblaje combinatorio es una frase clave en el cuarto artículo de esta serie.5 Si esto suena a codificación, es porque se trata de codificación. Ho y Crabtree escriben lo siguiente:

Antes que se secuenciasen los genomas de mamíferos y que se hicieran posibles análisis de amplitud genómica de la función de la cromatina, se creía que la remodelación ATP-dependiente de la cromatina era principalmente un mecanismo permisivo que opera para permitir la vinculación de factores generales de transcripción. Sin embargo, el descubrimiento de que una gran cantidad de genes no redundantes están involucrados en la remodelación de la cromatina y la capacidad de realizar análisis más rigurosos está posibilitando la definición de las funciones especializadas e instructivas de estos complejos. Estas funciones surgen en parte del ensamblaje combinatorio de los complejos. El ensamblaje de complejos a partir de productos de familias génicas sugiere que la especificidad biológica se produce de una manera muy parecida en que las letras producen significado al ensamblarse en palabras. Pero los mecanismos por los que estas «palabras» de remodelación de cromatina se «traducen» a funciones biológicas específicas siguen sin estar claros, y se podría necesitar de nuevas formas de explorar la compleja estructura de la cromatina antes que podamos comprender nuestra comprensión mecanística.

Los autores no usan la frase «código de histona», pero el concepto está relacionado. Aparentemente, el ensamblaje combinatorio de modificaciones de histona es un medio para almacenar información celular independiente del código genético. Un interrogante importante es si este código es heredable. La respuesta es: todavía no lo sabemos. Dicen: «Por ahora no se sabe si la remodelación de la cromatina puede transmitir la memoria del destino desde una generación a la siguiente. Con datos que se acumulan acerca de la transitoriedad y reversibilidad de las modificaciones de la cromatina (como la presencia de las demetilasas de histona), la opinión de que la configuración de la cromatina queda fijada después de haber quedado establecida está dando paso a la opinión de que el paisaje de la cromatina puede alterarse en respuesta a señales tanto extrínsecas como intrínsecas, de modo que es posible la dediferenciación mediante reprogramación nuclear». Esta posibilidad es evidentemente interesante para la investigación con células madre. Por otra parte, «Si su programa de acción se transmite de una generación a otra, entonces la dilucidación de los mecanismos que dirigen a los remodeladores de vuelta a sus sitios apropiados de acción después de cada división celular será crucial para comprender cómo se consiguen la especificidad y la memoria de la acción de remodelación de la cromatina durante el desarrollo». Una cosa queda clara de las recientes investigaciones: Por estas razones, las funciones del remodelación ATP-dependiente de la cromatina pueden ser más amplias, y sin embargo más precisas y programáticas, que lo que se creía antes».

¿Qué creen estos autores acerca de la tesis evolucionista? Todo lo que dicen es breve y especulativo. Dan la evolución por supuesta sin decir nada acerca de cómo sucedió.

Los complejos de remodelación de cromatina ATP-dependientes parecen haber evolucionado para acomodar los principales cambios en la regulación de la cromatina que ocurrieron durante la evolución de los vertebrados a partir de las eucariotas unicelulares (Recuadro 1). Como ejemplo, hay complejos de la familia SWI/SNF, una de las familias más estudiadas de los complejos de remodelación de la cromatina, que han perdido, ganado y recombinado subunidades durante la evolución desde levaduras a vertebrados. En particular, la transición a los complejos de remodelación de la cromatina de los vertebrados involucró la expansión de varias de las familias genéticas que codifican las subunidades y el uso de ensamblaje combinatorio, cosas ellas que se predicen juntas para permitir la formación de varios cientos de complejos. ¿Pero cuál es la ventaja del ensamblaje combinatorio?

Esta declaración dice poco más que «evolucionó durante la evolución de» esto o aquello. Además, la fraseología que dice que la evolución involucró la expansión y el uso de ensamblaje combinatorio, al usar verbos subjuntivos y pasivos (en el original), priva a la declaración de toda utilidad explicativa. ¿Quién o qué inventó «el uso del ensamblaje combinatorio»? ¿Cómo? ¿Por qué? La evolución, que sería un proceso inconsciente y pasivo, no puede arrojar luz sobre tales cuestiones.

Desde luego, los autores evitan expandirse en lo que querían decir. Pero sí que se extienden acerca de la última cuestión: «¿Cuál es la ventaja del ensamblaje combinatorio?» Es muy parecida a la ventaja del splicing alternativo (véase punto 2 más arriba): permite derivar una cantidad de información superior en varios órdenes de magnitud a partir del mismo código compacto. Significa que tanto el splicing alternativo como la remodelación de la cromatina usan la misma estrategia del ensamblaje combinatorio para producir enormes cantidades de información funcional. Una de sus figuras ilustra cómo «El ensamblaje combinatorio de los complejos de remodelación de la cromatina produce especificidad biológica». Dicen: «Los datos actuales indican que muchos complejos reguladores de la cromatina de los vertebrados se ensamblan de forma combinatoria … con lo que expanden enormemente el potencial para diversos patrones de expresión genética en comparación con las eucariotas unicelulares».

Esta expansión de información compacta es particularmente evidente en los «diversos patrones de expresión genética [que] se dan en el desarrollo y en la función del cerebro», observan luego; por ello, «puede que no sea un accidente que esté emergiendo una extraordinaria diversidad de fenotipos neurales de los estudios genéticos de las subunidades de remodeladores de cromatina en el sistema nervioso», añaden. No es un accidente; ¿se comporta esto con un ciego mecanismo darwinista?

  1. El esqueleto celular: información epigenética: El último artículo de la serie trata del citoesqueleto. ¿Sabía el lector que estas diminutas y blandas entidades que llamamos células tienen un esqueleto? Así es: «La capacidad de una célula eucariota para resistir a la deformación, para transportar cargamento intracelular y para cambiar de forma durante el movimiento depende del citoesqueleto, una red interconectada de polímeros filamentosos y de proteínas reguladoras», escriben Fletcher y Mullins,6 (véase 14/01/2008). Esto es ya cosa vieja. Lo que es nuevo, prosiguen, es que «ahora la atención se centra en cómo las redes citoesqueléticas generan, transmiten y responden a señales mecánicas a escalas temporales tanto breves como largas». Está surgiendo una importante percepción en base de este trabajo, dicen: « las estructuras citoesqueléticos de larga duración pueden actuar como determinantes epigenéticos de la forma, función y destino de la célula». No toda la información acerca de una célula viva está almacenada en el ADN. Esto es lo que significa epigenético (por encima del gen).

El citoesqueleto eucariota. Los filamentos de actina aparecen en rojo, los microtúbulos en verde, y los núcleos en azul. Imagen: NHI

Estos autores ponen la investigación sobre la célula en un contexto histórico. Años de detallada investigación nos han llevado a un momento en que necesitamos dar un paso atrás y contemplar la escena general.

En una conferencia en 1960, el biólogo celular y del desarrollo Paul A. Weiss alentaba a su audiencia a pensar en la célula como un todo integrado «no sea que nuestra necesaria y muy eficaz fijación con los fragmentos de las células y sus fracciones oscurezca la realidad de que la célula no es simplemente un campo inerte para el juego de unas pocas y todopoderosas moléculas directoras, sino un sistema, un sistema ordenado jerárquicamente, de especies de moléculas y agrupamientos moleculares y entidades supramoleculares mutuamente interdependientes, y que la vida, por medio de la vida celular, depende del orden de sus interacciones».

Estas palabras pueden ser más relevantes hoy que hace 50 años. A pesar del enorme progreso realizado, persisten unos vacíos fundamentales entre nuestro entendimiento de las moléculas individuales y nuestro entendimiento de cómo estas moléculas funcionan colectivamente para formar células vivas. El secuenciado de los genomas deja atrás la caracterización de los componentes celulares que codifican y excede muy de lejos a nuestra capacidad de reensamblar estos componentes a los tipos de sistemas complejos que puedan proporcionar un atisbo mecanístico a la conducta celular. Y una tarea todavía más difícil es conectar la conducta de las células en un cultivo con la de los tejidos y organismos vivientes más complejos.

Observemos cómo esta afirmación se relaciona con la cita del Dr. Daniel Robinson en el encabezamiento de esta entrada. La comprensión no provendrá meramente del estudio de fragmentos; se necesita abarcar la perspectiva general de cómo encajan entre sí todas estas organizaciones jerárquicamente complejas.

Con aquel sermón en mente, Fletcher y Mullins profundizan en los detalles del citoesqueleto. «El citoesqueleto lleva a cabo tres amplias funciones: organiza espacialmente el contenido de la célula; conecta la célula física y bioquímicamente con el medio externo; y genera fuerzas coordinadas que posibilitan a la célula moverse y cambiar de tamaño.» La palabra esqueleto es un nombre algo inapropiado, observan ellos: «es una estructura dinámica y adaptativa cuyos polímeros componentes y cuyas proteínas reguladoras están en un constante fluir».

Una vez más vienen a la mente los conceptos del ensamblaje combinatorio. Ellos usan una sencilla analogía que evoca imágenes de un diseño inteligente —más o menos:

Las proteínas que constituyen el citoesqueleto tienen mucho parecido con las piezas de LEGO, el popular juguete infantil. Ambas consisten de muchas copias de unas pocas piezas clave que encajan para formar objetos más grandes. Ambas pueden ensamblarse para formar una amplia diversidad de estructuras con diversas propiedades que dependen de cómo se ensamblan las piezas. Y ambas pueden desensamblarse y reensamblarse para dar diferentes formas según las necesidades cambiantes. Pero sólo el esqueleto cumple todas estas funciones mediante el autoensamblaje.

Parece que estamos contemplando un sistema que es a la vez el juguete y el que juega con él. A partir de unos pocos componentes sencillos se construyen muchas estructuras y funciones diferentes. Los autores se preguntan «cómo colaboran las moléculas para formar estructuras citoesqueléticas funcionales » que proporcionan a la vez estabilidad a la célula y una respuesta desde el medio ambiente. ¿Será cierto que el «autoensamblaje» explica tales cosas? ¿O es una frase vacía para esconder el desconocimiento acerca de unos procesos que están más allá de nuestra comprensión?

En el artículo que reseñamos se exponen muchas maravillas acerca de los componentes proteínicos, como los microtúbulos, que forman carreteras para el tráfico intracelular, y que por falta de espacio no podemos examinar. Aquí tenemos una muestra: «Un microtúbulo puede cambiar entre dos estados: crecimiento estable y un rápido encogimiento. Esta “inestabilidad dinámica” habilita al citoesqueleto microtubular a reorganizarse rápidamente y permite a los microtúbulos individuales buscar rápidamente en el espacio celular, hasta mil veces más rápidamente que un polímero sensible sólo a cambios en la concentración celular de sus subunidades constitutivas o a las acciones de las proteínas reguladoras».

Los microtúbulos, los filamentos intermedios y los filamentos de actina con sus puentes cruzados forman unas intrincadas redes dinámicas que proporcionan organización espacial al interior de la célula. Estas piezas no son independientes: «los polímeros del citoesqueleto están enlazados entre sí de forma intrincada», dicen los autores. «La organización de estas uniones y la resultante arquitectura de las redes citoesqueléticas tienen un papel fundamental en la transmisión de esfuerzos compresivos y de tracción y en la detección del microambiente mecánico. En los centros y carreteras de esta red, las proteínas motoras realizan su trabajo —transporte de materiales, estirado, aprovechamiento, construcción y respuesta a señales. Cosa interesante, «algunas estructuras citoesqueléticas pueden cubrir distancias mucho mayores que las de una célula típica», como en los filopodios, que forman canales de comunicación entre células. Se tienen que obedecer los mismos criterios físicos que los que tienen que considerar los ingenieros cuando construyen puentes:

Los microtúbulos son los más rígidos de los tres polímeros y exhiben las dinámicas más complejas de ensamblaje y desensamblaje. La longitud de persistencia de los microtúbulos, una medida de la flexibilidad del filamento que aumenta con la rigidez, es tan grande (~5 mm) que microtúbulos solitarios pueden formar vías casi lineales y que cubren la longitud de una célula animal típica, aunque se sabe que los microtúbulos se comban bajo las cargas compresivas en las células. Durante la interfase, la parte del ciclo de la célula durante la que las células se preparan para la división, muchas células aprovechan esta rigidez ensamblando haces radiales de microtúbulos que funcionan como núcleos centrales y «carreteras» para el tráfico intracelular. Durante la mitosis, la parte del ciclo celular durante el que las células separan los cromosomas en dos conjuntos idénticos, el citoesqueleto microtubular se rearregla formando una máquina de alta fidelidad segregadora de ADN conocida como el huso mitótico. La capacidad del huso mitótico para encontrar y alinear cromosomas depende, en parte, de la compleja dinámica de ensamblaje de los microtúbulos individuales.

Otro ejemplo expone que la biología usa el mismo lenguaje que la ingeniería:

Cuando se aplican tensiones de corte a redes de filamentos de actina, así como a redes de filamentos intermedios o a filamentos de matrices extracelulares como colágeno y fibrina, las redes se hacen rígidas y resisten a la deformación adicional, como resultado del enredado de los filamentos (en el que el desplazamiento de un filamento queda impedido por otro filamento) y de la elasticidad entrópica de los filamentos individuales. Cuando un entrelazante rígido como el scruin se añade a filamentos de actina organizados aleatoriamente y se aplica tensión cortante, la magnitud del módulo elástico (una medida de la resistencia de la red a la deformación) aumenta significativamente, y la red retiene el comportamiento de rigidez inducida por el esfuerzo que se atribuye a la elasticidad entrópica de los filamentos individuales. Cuando se añade el entrelazante más flexible filamina A a filamentos de actina organizados aleatoriamente junto con el motor molecular miosina, la rigidez de la red aumenta a más que la de una red de filamentos enredados, y la red se vuelve rígida de manera no lineal como si estuviese sometida a un esfuerzo externo. Estos estudios demuestran la importancia de la elasticidad entrópica de los filamentos en las propiedades mecánicas de las redes sin una orientación específica del filamento.

Bien, nos hacemos una idea. El módulo de Young, fuerzas compresivas, tensiones de corte y otros términos de la física impregnan este artículo —como si estuviésemos leyendo un tratado de arquitectura. Pero no se trata sólo de la arquitectura. Estos sistemas están integrados con otros en un todo jerárquico unificado —la célula viva. Cuando las cosas van mal, los resultados pueden ser tan catastróficos como un terremoto. «Y las mutaciones en los genes que codifican las proteínas de filamentos intermedios están asociadas con muchas enfermedades en los humanos … incluyendo una predisposición a la enfermedad hepática en el caso de algunas queratinas, a la esclerosis lateral amiotrófica (también conocida como enfermedad de Lou Gehrig) en el caso de una clase neuronal de filamentos intermedios llamado neurofilamentos, y la progeria (una forma hereditaria de envejecimiento prematuro) en el caso de láminas nucleares impropiamente formadas.»

Los autores comentaban acerca de otro interesante e importante desarrollo: la epigenética. Están emergiendo pruebas de que el citoesqueleto determina parte de la «memoria» de una célula que se hereda mediante la división celular. «Dado que las estructuras citoesqueléticas son a menudo sumamente dinámicas, con factores específicos que promueven el desensamblaje y el reciclado de los componentes constitutivos del citoesqueleto que compiten con factores que los ensamblan y estabilizan, ¿es posible que se registren las entradas mecánicas?», preguntan ellos. debido a que el desfase temporal para el desensamblado de una red excede al ciclo de la célula, parece que persiste una señal de histéresis a través de la división: «el resultado puede ser una estructura persistente que afecta al comportamiento de una célula a lo largo de una escala temporal más prolongada que la señal inicial». Puede proporcionar una memoria independiente del ADN. Pero esta memoria no está en los particulares, sino más bien a las interacciones: «En contraste con los motores moleculares, en los que la relación entre fuerza y velocidad es inmediatamente reversible, la observación de que hay más de una velocidad de crecimiento para una fuerza determinada sugiere que el crecimiento de la red del filamento de actina depende de la historia. La estructura del citoesqueleto y el proceso por el que se construye pueden registrar interacciones mecánicas, mientras que un solo filamento no podría». ¿Cuáles son las implicaciones? El destino de una célula dependerá no sólo del ADN que hereda, sino de la estructura de las células progenitoras: «En la medida en que el citoesqueleto está intrincadamente involucrado tanto mecánica como bioquímicamente en los procesos celulares como la división y motilidad celular, las estructuras citoesqueléticas de larga duración podrían crear variabilidad en la conducta de la célula y puede que guíen la variación hacia ciertos fenotipos », esto es, el destino de la célula. Los detalles de esta idea «justo comienzan a ser explorados con detalle».

Los autores concluyen observando que «Hasta no hace mucho tiempo se creía que las células eucariotas se distinguían de las bacterias y de las arqueas por la presencia de un citoesqueleto. Pero el descubrimiento de polímeros citoesqueléticos incluso en células relativamente simples de tamaño y genoma pequeños están desvelando la importancia fundamental de la organización interna para la función celular». Especulan brevemente acerca del origen de los polímeros del citoesqueleto, pero la descripción trata sólo acerca de posibles estructuras homólogas en las bacterias. «Se han identificado más de 35 proteínas semejantes a la actina en las bacterias, pero la mayoría están todavía por caracterizar», dicen. Esto simplemente da por sentada la cuestión de la procedencia de los citoesqueletos de las bacterias. Deben hacer bien su trabajo, porque seguimos teniéndolas entre nosotros.

Los autores del último artículo concluyen con otra cita de la conferencia de Paul Weiss en 1960: «La vida es un proceso dinámico. Lógicamente, los elementos de un proceso pueden ser sólo procesos elementales, y no partículas elementales ni ningunas otras unidades estáticas. Así, la vida de la célula nunca puede definirse en términos de un inventario estático de compuestos, por muy detallado que sea, sino sólo en términos de sus interacciones» (itálicas en el original). La conciencia de esta realidad reverbera a través de todas las ciencias. Cuanto más nos centramos en reducir la biología a química, la química a física y la física a las partículas fundamentales, tanto más nos arriesgamos a perdernos la verdadera realidad.


1. Deepa Nath, Ritu Dhand y Angela K. Eggleston (Editors), «Building a Cell», Nature 463, 445 (28 enero 2010); doi:10.1038/463445a.

2. Kerry Bloom y Ajit Joglekar, «Towards building a chromosome segregation machine», Nature 463, 446-456 (28 enero 2010); doi:10.1038/nature08912.

3. Timothy W. Nilsen y Brenton R. Graveley, «Expansion of the eukaryotic proteome by alternative splicing», Nature 463, 457-463 (28 enero 2010); doi:10.1038/nature08909.

4. Giorgio Scita1 y Pier Paolo Di Fiore, «The endocytotic matrix», Nature 463, 464-473 (28 enero 2010); doi:10.1038/nature08910.

5. Lena Ho y Gerald R. Crabtree, «Chromatin remodelling during development», Nature 463, 474-484 (28 enero 2010); doi:10.1038/nature08911.

6. Daniel A. Fletcher y R. Dyche Mullins, «Cell mechanics and the cytoskeleton», Nature 463, 485-492 (28 enero 2010); doi:10.1038/nature08908.

Esperamos que el lector haya disfrutado de esta incursión por el interior de la célula. Los artículos de reseña como los que aparecen en esta serie de Nature, a diferencia de artículos que se centran en un solo detalle, son valiosos para reunir muchos descubrimientos recientes en una imagen coherente. ¡Y qué imagen! Sistemas sobre sistemas, estructuras sobre estructuras, códigos sobre códigos: el lenguaje de redes, señales, respuestas, interacciones y comunicación —los detalles de los cuales hacen resaltar la complejidad del conjunto total. Quien haya descrito una célula como «un grumo indiferenciado de protoplasma» tiene que confesar su total desconocimiento de la realidad. El doctor Mullins desde luego sabe muy bien que no es tal cosa. Su artículo es el que menos se interesa en la tesis del materialismo evolucionista. Tengamos la esperanza de que huela el aroma del café, que confíe en sus instintos, y que despierte a la realidad del designio (véase 21/10/2008).

Los materialistas evolucionistas deben ser los ideólogos más irreductibles que jamás hayan pisado el globo terrestre. Ninguna otra generación en la historia de la humanidad ha tenido tanto acceso a los detalles de la complejidad de la vida. Pero, a pesar de mirar cara a cara esta complejidad con la mayor resolución jamás alcanzada, y a pesar de emplear el lenguaje de ingeniería para describirla, continúan repitiendo maquinalmente: «evolucionó». Atribuyen una «maquinaria que tiene que funcionar con una exactitud mucho mayor que las máquinas fabricadas por los hombres, y con un tacto exquisitamente suave para impedir la rotura de las hebras de ADN» a la acción ciega de cambios al azar. Y para añadir oprobio a todo ello, algunos quieren prohibir toda posible discusión sobre el tema.

Aquí es donde el Plan Maestro se ha descompuesto. Las piezas rotas necesitan una completa renovación, es necesaria una limpieza total, la reinstalación de un nuevo software, y reiniciar. Fue muy costoso proporcionar esta renovación, pero puede descargarse gratuitamente para todos los idiomas . Pero en la gran perspectiva general, podemos ver que esta renovación era el Gran Plan Maestro detrás del Plan Maestro.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesBuilding a Cell: Staggering Complexity 0 2/02/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para Boletín de SEDIN el 2/04/2010 08:50:00 PM

Publicado en  on +00002010-02-05T01:51:52+00:0028000000bFri, 05 Feb 2010 01:51:52 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am02 Dejar un comentario

La Astronomía También Confirma la Biblia//La Estrella de Belen

 

http://www.bethlehemstar.net/spanish/

SALMO 19

Los cielos cuentan la gloría de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

Un día emita palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría.

No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz,

y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernaculo para el sol;

y este como esposo que sale de su tálamo, se alegra cual gigante para correr el camino.

De un extremo de los cielos es su salída, y su curso hasta el término de ellos; y nada hay

que se esconda de su calor.

Ley de Jehová es perfecta que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabío al sencillo.

Publicado en  on +00002010-02-01T16:15:45+00:0028000000bMon, 01 Feb 2010 16:15:45 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 pm02 Dejar un comentario

Darwin: Su influencia sobre Hitler y el Nazismo

 

Uno pensaría que en el panorama de la perversidad, el Holocausto, sobre todas las cosas les daría a los ateos motivos para hacer una pausa y meditar.

La Alemania de Hitler era una sociedad secular sofisticada de avanzada tecnología y el Nazismo mismo, como los propagandistas del partido no se cansaban de recalcar, estaba “motivado por una ética que se enorgullecía de de ser científica”.

Estas palabras son del historiador Richard Weikart, el cual en su excelente tratado De Darwin a Hitler: Etica Evolucionista, Eugenética y Racismo en Alemania, deja claro lo que cualquiera capaz de leer las fuentes alemanas ya sabían: Una siniestra influencia corría de la teoría de la evolución de Darwin a las prácticas de exterminación de Hitler.

Una generación entera de biólogos alemanes había leído a Darwin y concluyó que la competición entre especies se reflejaba en los asuntos humanos de competición entre las razas.

Estas observaciones no parecen encontrar eco en la literatura del ateísmo científico. Christopher Hitchens está preparado para denunciar al Vaticano por la forma diplomática en que acomodó a Hitler, pero sobre Hitler, el Holocausto o los Nazis no tiene nada que decir. Esto es una omisión extraña para un escritor que cree que la religión lo envenena todo.

Referencia: The Devil´s Delusión, David Berlinski, 2009

PD. Hay que recordar que el titulo del libro de Darwin es: El origen de las especies, y la preservación de las razas más favorecidas. Esta segunda parte no se suele citar intencionadamente por razones obvias.

logos77

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Ateísmo: Su Origen y Motivación

 

La filosofía religiosa atea, tiene sus orígenes en la rebelión contra Dios. Es una filosofía irracional y sin base que ha llegado a considerarse como algo intelectual y aceptable gracias a la influencia de la teoría de la evolución.

El origen principal del ateísmo, como he dicho, es la rebelión contra Dios y sus leyes. Los creyentes sabemos esto. A nadie le gusta que le digan, “no te está permitido hacer esto”. Sobre todo cuando “esto” es algo tan atrayente como, por ejemplo, tener sexo libre y sin restricciones. Este ejemplo mencionado es suficiente motivo para la rebelión contra Dios y para buscar las excusas necesarias para poder hacer nuestra propia voluntad sin tener sentimientos de culpabilidad.

Dios ha dicho en Su palabra, (Romanos 1:18-27), que todos los hombres tienen la luz necesaria para saber que existe un Dios Todopoderoso que ha creado este mundo. La naturaleza lo revela.

Durante siglos el mundo ha reconocido a Dios como el Creador del universo porque la evidencia es aplastante. El hombre es incapaz de crear semejante maravilla y se requiere un poder e inteligencia desconocidos en el ámbito en el que vivimos.

Pero el pecado reina en el corazón del hombre desde Adán. La Biblia dice que estamos muertos en delitos y pecados, por lo que no es extraño que el hombre se rebele y haga por naturaleza lo que es suyo de por sí. Aunque la evidencia está delante de sus ojos día y noche, el pecado y su esclavitud le lleva a buscar la forma de desligarse de los mandamientos de Dios y poder hacer lo que su malvado corazón desea.

No es que haya evidencia en contra de la existencia de Dios, ni mucho menos a favor de la teoría de la evolución, aparte de los cambios naturales entre las especies debido a la información genética contenida en los genes y que da paso a las variaciones y adaptaciones que vemos en la naturaleza. Esto no demuestra que la ciencia moderna lleve razón y que Dios no exista, al contrario, la verdadera ciencia confirma la existencia de Dios y sus leyes son prueba irrefutable que Dios es lo que la Biblia dice que es, un Dios omnisciente y poderoso que ha creado leyes inmutables para que Su universo funcione a la perfección.

La precisión, orden, constancia, exactitud, y permanencia son atributos de Dios, el cual mantiene su creación de forma sobrenatural y por amor a sus hijos. Si no hubiera un Diseñador y Protector de esta creación ya hubiéramos sidos aniquilados hace mucho tiempo.  

Sobre la teoría de la evolución, y para no alargar mucho este tema, recomiendo buscar en este blog la evidencia de la falta de pruebas a favor de la macroevolución.

Pero siguiendo con el origen del ateísmo, volvemos al tema de la moral sexual. Para demostrar esta aseveración, solo tenemos que leer las palabras del conocido ateo evolucionista Richard Dawkins.

Según David Berlinski, conocido científico matemático y autor de varios libros entre ellos ‘The Devil’s Delusión: Ateísmo y sus pretensiones científicas’, una respuesta al libro de Dawkins ‘The God delusion’, Dawkins propone deshacerse de los Diez Mandamiento y formular otros nuevos empezando por el primero que seria la libertad sexual. No he visto que mencionara a ningún otro, pero es suficiente para mí saber esto, porque corrobora lo que sabemos sobre los origenes y teorías de la filosofía religiosa llamada Ateísmo y Humanismo Secular y su aliada la Teoría de la Evolución.

El Dios de la Biblia, el libro más vendido y respetado del mundo, ha hablado claramente. Muchos de los que que rehusen creer en el Creador del universo a pesar de tener la evidencia delante de sus ojos, terminara esclavo/atrapado por pecado del sexo. No es de extrañar que todo tipo de perversiones sexuales se hayan extendido por todo el mundo y que las sociedades se estén destruyendo poco a poco por el desenfreno de los que se consideran ‘iluminados intelectuales’ que son incapaces de ver las consecuencias que esta filosofía, junto con la moral relativista ha traído a las vidas de los que han decidido ser más sabios que Dios. La maldad y el sufrimiento que se deriva y causa el desenfreno y adicción sexual es responsable de la pornografía, prostitución, trata de blancas, y abuso sexual de menores, sin olvidar el usa habitual de drogas de todas clases que se necesitan para acallar la conciencia y para no tener que pensar en el daño que se les hace a tantas personas, incluida la familia. A todo esto hay que añadir las enfermedades venereas y el crimen organizado que algunas de estas practicas conllevan.

Romanos 1:22

“Profesando ser sabios, se hicieron necios”

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¿Existe Dios? ¿De Donde Viene la Moralidad? (Segunda parte)

 

Ahora que hemos dejado claro que el Relativismo es irracional y se autorefuta, veamos de donde viene la verdadera Moral.

La pregunta es: ¿De donde viene la Moral? y ¿Por qué debemos obedecerla?

Para encontrar la fuente de la moral debemos buscar sus características. La moralidad consiste en normas de conducta y motivos, no descripciones de cómo es el mundo.

La moral consiste en mandamientos, no sugerencias.

La moral dice, “haz esto y no hagas aquello”, no “sería bueno que no hicieras esto y que hicieras aquello”.

La moralidad es universal en su alcance y se aplica a toda la gente, en todo lugar y en todo tiempo.

La moralidad es objetiva. El bien y el mal existen fuera de, y aparte de nuestras creencias.

La moralidad es autoritaria. Estamos obligados a obedecer sus mandamientos.

¿Qué clase de ser tiene estas características?

 Mandamientos y normas de conducta son formas de comunicación que se intercambian entre mentes capaces de hacerlo.

Porque los valores morales son universales y transcienden a individuos, sociedades, y tiempo, la fuente deber ser universal y trascendente. Como son autoritarias, deben venir de una autoridad, y la autoridad solo puede venir de una persona.

Finalmente, esta persona debe tener el poder de imponer su moralidad sobre nosotros.    

Esta persona también debe proveernos la habilidad de saber su voluntad por medio de la intuición.

Por eso, la moral viene de una persona que tiene el poder y la autoridad de imponer la moral en nosotros. Llamamos a esta persona, Dios.

Otra indicación del origen de la moralidad es lo que pasa cuando violamos las leyes morales. No solo tenemos la habilidad de ignorar nuestra intuición y hacer lo que sabemos que está mal, sino que lo hemos hecho muchas veces. El resultado es el sentimiento de culpabilidad.

A veces es obvio hacia quién nos sentimos culpables. Si hemos mentido, nos sentimos culpables hacia la persona que hemos engañado. En otras circunstancias, el objeto de nuestra culpabilidad no es tan obvio. Pero siempre nos sentimos culpables hacia personas, no hacia objetos.

Es razonable sugerir que las leyes morales vienen de un Legislador moral, y es a este Legislador a quién le debemos el poder del sentimiento de culpabilidad.

Si la ley moral es trascendente, universal y autoritaria, tambien debe serlo el Legislador. Si la moral contrae obligaciones, es a este Legislador a quien se las debemos. Si las leyes son prescritas, es el Legislador el que las prescribe.

Este Legislador es a quien llamamos Dios. Sin Dios, el sentimiento de culpabilidad es un estado pasajero de la mente al cual le falta sustancia y es finalmente una idea imaginaria.

¿De Donde Viene la Moral de Dios?   

  La moral de Dios no es arbitraria, no es solo su opinión. Las cosas no son buenas o malas porque Dios lo diga y ya está. Tampoco es porque Dios entiende la moral pero está fuera de Él. Esto haría que Dios mismo tuviera que someterse a esa ley. Entonces Él no sería soberano sobre su Creación. La fuente de la moralidad sería impersonal, lo que le restaría autoridad.

Hay una tercera posibilidad que es coherente y demuestra el objetivismo moral. Es la siguiente: El bien es el reflejo del carácter intrínseco de Dios. Sus preferencias son extensiones de su carácter, no una decisión arbitraria por su parte. Porque su carácter no cambia, la moral está fundada en el carácter y atributos de Dios y es una moral eterna para todos los pueblos, gente, y épocas.

Dios es perfecto y sus leyes son perfectas.

Salmo 19:7-11

 
 7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
    El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

   
 8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
    El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

   
 9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
    Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

   
 10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
    Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

   
 11 Tu siervo es además amonestado con ellos; 
       En guardarlos hay grande galardon.

Ref. Guide to Christian Apologetics/Holman Quick Source

Biblia Reina Valera

Publicado en  on +00002010-01-31T11:57:59+00:0031000000bSun, 31 Jan 2010 11:57:59 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am01 Comentarios (8)

Biología–Woese acaba con Darwin

 

28 enero 2010 — ¡El rey ha muerto – viva el rey! Estas eran las paradójicas aclamaciones de los viejos tiempos, cuando tenía lugar una sucesión en el trono. ¿Ha sido Charles Darwin destronado? Esto es lo que parece, después de leer el artículo de Mark Buchanan «Horizontal and vertical: the evolution of evolution [Horizontal y vertical: la evolución de la evolución]» en New Scientist. Buchanan da los antecedentes:

Supongamos sólo que las ideas de Darwin fuesen sólo una parte de la historia de la evolución. Supongamos que un proceso del que nunca escribió y que ni siquiera jamás imaginó ha estado controlando la evolución de la vida durante la mayor parte de la historia de la Tierra. Puede que suene absurdo, pero esto es exactamente lo que creen el microbiólogo Carl Woese y el físico Nigel Goldenfeld, ambos en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. La explicación de Darwin de la evolución, dicen, incluso en su sofisticada forma moderna, es de aplicación sólo a una fase reciente de la vida sobre la Tierra.

El origen del código genético —un problema irresoluble desde la tesis evolucionista darwinista, según confiesa Woese, pero también desde cualquier planteamiento que excluya al Dios Creador. Todas las especificaciones de los soportes materiales de la vida y de sus mecanismos y funciones tienen necesariamente su fuente en la Palabra Eterna: «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho» (Ev. de Juan, 1:1-3).
Ilustración: Zephyris

 

Woese y Goldenfeld abogan por la transferencia horizontal de genes como el proceso fundamental que llevó al código genético y estableció la biología como la conocemos. La parte darwinista es como una nota al pie, actuando en los últimos episodios de la historia biológica. Citas posteriores demuestran aún más el alcance y profundidad de este golpe:

  • Durante la mayor parte del tiempo en que ha existido la vida sobre la tierra —de hecho durante miles de millones de años—, la forma más antigua y predominante de evolución probablemente no fue darwinista en absoluto, a decir de Woese y Goldenfeld.
  • «La biología edificó una fachada de matemáticas alrededor de la yuxtaposición de la genética mendeliana con el darwinismo», dice [Woese]. «Y como resultado descuidó estudiar el problema más importante de la ciencia: la naturaleza del proceso evolutivo.»
  • Esto es todo muy diferente de la evolución tal como la describió Darwin.
  • Sencillamente, la evolución darwinista no puede explicar cómo pudo surgir tal código [genético].
  • «Con la evolución vertical, darwinista», dice Goldenfeld, «encontramos que la evolución del código se atasca y no encuentra el verdadero óptimo».
  • «En cierto sentido», dice Woese, «el código genético es un fósil o quizá un eco del origen de la vida, así como la radiación de fondo de microondas es una especie de eco del big bang. Y su forma apunta a un proceso muy diferente de la actual evolución darwinista».
  • Actualmente, al menos en los organismos multicelulares, la evolución darwinista es dominante, pero podemos todavía encontrarnos con algunas sorpresas. «La mayor parte de la vida —el mundo microbiano— sigue recurriendo intensamente a la transferencia horizontal de genes, pero también sabemos, por estudios realizados el año pasado, que también lo hacen organismos multicelulares», dice Goldenfeld.
  • Si hay pendiente un cambio de paradigma, [Norman] Pace [U de Colorado] dice que estará en buenas manos. «Pienso que Woese ha hecho más por la biología general que ningún otro biólogo en la historia, incluyendo a Darwin», añade. «Hay mucho más que aprender, y él ha estado interpretando la historia emergente de forma brillante.»

¿Será éste un cambio de paradigma de proporciones épicas al estilo Kuhniano, como parece desprenderse de estos extractos? Si es así, ¿habrá sido el Bicentenario de Darwin el último estertor de un paradigma agonizante? ¿Celebrarán algún día los científicos del futuro el Bicentenario de Woese?

Todo paradigma sustituto en una revolución científica tiene que explicar anomalías mejor que el antiguo paradigma. En la página 2 de su artículo, Buchanan escribe: «Sencillamente, la evolución darwinista no puede explicar cómo pudo surgir tal código [genético]. Pero la transferencia horizontal de genes sí puede, dicen Woese y Goldenfeld.» Así arrojan ellos el guante del desafío. Bien, pero ¿cómo? Primero, señalan la universalidad del código. Luego, señalan a su degeneración —al hecho de que múltiples codones en el ADN pueden traducir a la misma proteína en aminoácidos, lo que da redundancia al código, y por ello una cierta tolerancia a las mutaciones. Tercero, señalan la destacable tolerancia del código frente a los errores:

En 1991 los genetistas David Haig y Lawrence Hurst de la Universidad de Oxford fueron más allá, y revelaron que el nivel de tolerancia a errores del código es verdaderamente destacable. Estudiaron la tolerancia a los errores de una enorme cantidad de hipotéticos códigos genéticos, todos construidos a partir de los mismos pares de bases pero con codones asociados aleatoriamente con aminoácidos. Descubrieron que el código existente es alrededor de uno en un millón en términos de su eficacia en la mitigación de los errores. «El código genético existente», dice Goldenfeld, «se destaca de forma clara como el mejor posible». Esto parece exigir alguna explicación evolutiva. Pero, por ahora, nadie ha encontrado una. La razón de ello, dicen Woese y Goldenfeld, es que todos han estado pensando en términos de la forma errónea de evolución.

Por ahora, parece que hayan descubierto una prueba de diseño inteligente. No se trata de que los seguidores del paradigma darwinista fuesen desconocedores de estas propiedades, incluso si no reflexionaban mucho acerca de las mismas. Woese los desafía a explicar la emergencia de un código óptimo por medios darwinistas, y afirma que no pueden hacerlo. ¿Cuál es entonces su nueva explicación en términos de otros procesos naturalistas, evolutivos? Aquí tenemos el párrafo clave:

Goldenfeld admite que la identificación de los detalles de aquel primitivo proceso sigue siendo una tarea difícil. Sin embargo las simulaciones sugieren que la transferencia horizontal de genes permitió que la vida en general adquiriese una maquinaria genética unificada, lo que hizo más fácil compartir las innovaciones. A partir de esto, los investigadores sospechan ahora que la evolución primitiva puede haber procedido a través de una serie de etapas antes que emergiese la forma darwinista, llevando la primera etapa a la emergencia de un código genético universal. «Hubiera actuado como un protocolo para compartir innovaciones», dice Goldenfeld, «potenciando enormemente la capacidad de los organismos para compartir las innovaciones genéticas beneficiosas.» Siguiendo a ésta, una segunda etapa de la evolución hubiera implicado una masiva transferencia horizontal de genes, hecha posible por la maquinaria genética compartida, y llevando a un aumento rápido, exponencial, en la complejidad de los organismos. Esto, a su vez, hubiera dado paso finalmente a una tercera etapa de la evolución en la que la transferencia de genes se volvió mayormente vertical, quizá debido a que la complejidad de los organismos alcanzó un umbral que exigía un flujo de genes más circunscrito, para preservar la función correcta. Woese no puede asignar una fecha al suceso de la transición a la evolución darwinista, pero sospecha que ocurrió en momentos diferentes en cada una de las tres principales ramas del árbol de la vida, en el que las bacterias probablemente cambiaron primero.

En resumen, la transferencia horizontal de genes hizo más fácil compartir las innovaciones. ¿Pero de dónde vinieron las innovaciones? La respuesta: emergencia: «la emergencia de un código genético universal» que resultó ser óptimo. No preguntes cómo: sólo cree. Después de todo, la alternativa darwinista ya no es creíble, de modo que, ¿qué otra cosa queda?

Si el lector se encuentra agobiado por una sensación de no creer lo que lee, magnífico. Todavía hay esperanza. ¿Sorprendido? No lo estará si ha estado leyendo este blog durante mucho tiempo. Hay otro artículo sobre biología evolutiva de entre una larga serie de artículos en este sentido procedentes del campamento secular, naturalista, que podría titularse «Todo lo que sabes acerca de la evolución darwinista está equivocado, y nuestra única propuesta alterantiva es decirte que a veces suceden milagros materialistas». Por ejemplo, Para su cumpleaños, Darwin pierde su árbol, del 22 de enero de 2009.

El lector puede pensar que la conquista de Woese se aplica sólo a microbios. El Rey Charles Darwin sigue manteniendo todos sus iconos multicelulares (pinzones, caballos, ballenas, humanos) que evolucionaron bajo su reinado, de modo que sigue manteniendo una extensa área. Pero se debe considerar que el artículo citaba las palabras de Jan Sapp [Universidad de York, Canadá]: «El mundo de los microbios compone la mayor biomasa de la Tierra, pero para la mayoría de los evolucionistas se trata de “ojos que no ven, corazón que no siente”. Tienden a centrarse en las plantas y animales visibles.» Consideremos también que recurrir al milagro de la emergencia en el comienzo de la vida deja sin base ni posibilidad en absoluto a ninguna explicación naturalista de la vida. Añadir: «Aquí acontece un milagro» en la fórmula desmonta todo el proceso naturalista. No deberíamos ver a Woese como un conquistador, sino como un traidor que vende el Partido de Darwin a las fuerzas del Diseño Inteligente al revelar su sucio secreto: que no pueden explicar el origen del código genético. Vale la pena volver a leer la última cita en bloque más arriba y contar todas las palabras que equivalen a milagros. Se encuentran continuamente. Ahora debería ser obvio que todos creemos en milagros, es decir, casos en los que la información se introdujo dentro de la naturaleza pero que ella misma no procedía de la naturaleza siguiendo sus propias leyes. Las fuerzas del diseño inteligente son muy abiertas y francas acerca de esto. Los darwinistas se engañan a sí mismos y a sus oyentes al tapar sus milagros con eufemismos como emergió, surgió, evolucionó, sin la más remota idea acerca de cómo tal cosa pudo suceder sin un plan dirigido por una mente. Es evidente la impotencia esencial de todas las propuestas materialistas para el surgimiento del código genético, de su soporte material y de todo el conjunto de maquinarias y procesos para su transcripción y traducción y de todos los sistemas energéticos que los alimentan.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesWoese Slays Darwin 28/01/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para Boletín de SEDIN el 1/31/2010 07:50:00 PM

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