No Hay Otra Salida (Cuarta Parte)

 

 

Cristo, el único Salvador

Querido amigo, hasta ahora he tratado del camino del hombre –religión, obras, mandamientos, moralidad—y he probado su falsedad. Volvamos ahora al camino de la salvación de Dios.

Solamente hay uno que puede salvar y este uno es el Señor Jesucristo. “Yo soy el camino… nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

“YO”, Jesucristo. No hay otro. Ni la religión, ni la moralidad, ni las buenas obras. Cristo, el Hijo de Dios, es el único y solo camino. Nadie puede ir a Dios, sino por Él. Ni por Moisés, ni por Buda, ni por Mahoma, ni por Confucio. Ni por un sacerdote, ni por un ministro, ni por el papa, ni por Maria. Sólo por Cristo. ¿Quieres dejarle salvarte?

“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos”. (Hechos 4:12). ¡Qué versículo! No hay otra afirmación más clara en la Biblia. La salvación no está en ningún otro, ni en otra iglesia, ni en otro indidviduo. ¿Quieres creerlo? No hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres que se pueda comparar con el nombre de Jesús.

“Llamarás su nombre JESUS, porque Él salvará”. ¿Quieres que te salve? “Al que a mí viene no le echo fuera” son sus propias palabras. Él podría despedirte o recibirte. Dice que no te echará fuera. Entonces, ¿qué hará? Te recibirá. Gracias a Dios por tal Salvador.

¿Qué debo hacer?

Quizá pienses que porque Dios ha provisto la salvación no hay nada que hacer, que Dios, si quiere, ya te aplicará los méritos de Cristo y te llevará a la gloria cuando mueras, a causa de su propia bondad.

¡Qué equivocación! ¿No ves que su bondad te invita a aceptar su ofrecimiento de salvación? La Biblia dice: “Escoged, tomad, recibid”. La salvación ha sido provista, pero tú debes aceptarla. El doctor puede recetarte la medicina, pero no te hará efecto si no la tomas. Tienes que recibir a Cristo si has de ser salvo.

Amigo, acepta a Cristo. “A todos los que le recibieron… les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12).

Únicamente los que le reciben son hijos suyos. Nadie es obligado a aceptar la salvación. No podemos conseguir nada sin hacer una decisión; no podemos alcanzar la salvación sin tomarla. Una elección es absolutamente necesaria. Entonces, recibe a Cristo y recíbele ahora.

Recuerda que hay diferencia entre creer con la cabeza y recibir con el corazón. Tú crees que el ascensor puede bajarte, pero no desciende hasta que actúas de acuerdo con tu creencia y te meter en él. Tú crees que el tren te puede llevar a tu destino, pero no alcanzas tu destino hasta que no obras de acuerdo con tu creencia y entras en el tren. Tú crees que Jesús te puede salvar, pero no serás salvo en tanto que no obres de acuerdo con tu fe y confíes en Él.

Debes elegir a Cristo, aceptarle, descansar en Él, entregarte a Él. Esta confianza es la que salva. ¿Por qué no confías en Él ahora?

Ahora es el momento

 Quizá sepas que no eres salvo, pero estás posponiendo el serlo por algún tiempo.

Para Dios el futuro no existe. “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Corintios 6:2). El tiempo está cercano. Ahora es el momento de decidir; mañana puede ser demasiado tarde.

Eres libre de hacer lo que quieras, pero, por amor a ti mismo, no demores tu decisión por más tiempo. Recibe a Cristo y recíbele ahora. En este momento la Vida Eterna puede ser tuya. En este instante puedes ser salvo. Si Satanás te puede persuadir de que retrases tu decisión, puedes perderte para siempre. Ven, pues, y acéptale ahora. “Buscan al Señor mientras pueda ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” (Isaías 55:6). Vendrá tiempo cuando no pueda ser hallado; por tanto, recíbele inmediatamente.

 

Ref.  Oswald Smith.

l

Published in: on +00002010-01-24T15:10:52+00:0031000000bSun, 24 Jan 2010 15:10:52 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 pm01  Comments (3)  
Tags:

3 comentariosDeja un comentario

  1. ¿Sabes que esos pasajes que citas los ha escrito un señor (o varios) como tú y como yo, no?

  2. Hola Iñaki,

    Bienvenido.

    Aunque te parezca que las palabras de Jesús sean palabras escritas por hombres y que por eso no tienen valor, millones de personas en el mundo te pueden decir que esas son palabras reales de vida.

    Así lo son en mi caso. Son palabras de salvación.

    Y no solo son palabras de salvación del infierno, son palabras de salvación para los problemas con que nos encontramos en el mundo cada día. Yo le he experimentado y lo experimento a diario. Lo mismo te pueden decir muchos otros entre ellos muchos presos que conozco por correo lo cuales han nacido de nuevo y ahora tienen una nueva vida. Llegan a decirte que prefieren estar en la carcel con Cristo, que fuera sin él.

    El que no lo conoce como su Salvador personal no tiene ni idea de lo que esto significa. Los que lo conocemos sabemos que estas son palabras de Vida.

    Saludos

  3. No, a ver, no es que “me parezcan” escritas por hombres, es que están escritas por hombres. Y por ello no les quito ningún valor, cuidado. Claro que tienen valor: tanto como las mías o las tuyas. No más.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s