El Amor de Dios y el Libre Albedrio

Después de oír un mensaje del pastor Charles Stanley sobre el hijo prodigo, y porque ya hace tiempo que estoy estudiando más a fondo el tema del libre albedrío en la salvación del hombre, he decidido poner esta entrada.

Cierto grupo religioso que es muy extremo en sus creencias sobre la total inhabilidad del hombre de arrepentirse para salvación, enseña que debido a su pecado el hombre está muerto espiritualmente y por lo tanto no puede arrepentirse de sus pecados y venir a Dios para recibir el perdón y la salvación.

Suelen decir que un muerto no puede hacer nada de nada y por lo tanto como la Biblia dice que estamos muertos en delitos y pecados, nosotros no podemos responder a la llamada de Dios al arrepentimiento.

Por desgracia estas enseñanzas están convenciendo a muchos que no conocen la palabra de Dios y se dejan adoctrinar por los que consideran más preparados que ellos.  Esta situación es como la de los que son adoctrinados en teorías científicas no demostradas porque oyen ciertas cosas de los que consideran expertos y como ellos no saben nada o saben poco sobre el tema, aceptan lo que les enseñan sin tomarse el tiempo de estudiar por sí mismos.

La parábola del hijo pródigo es conocida por muchos. Vamos a examinar que pasó en ella.

Este hijo le pide a su padre la parte de la herencia que le corresponde (lo cual fue un insulto muy grande para el padre), pero el padre se la da. Se va lejos de su casa y vive una vida de derroche y pecado, hasta que lo pierde todo y llega un momento que ya no tiene ni para comer. Se alimenta de basura. Después de un tiempo de andar en esta situación desesperada, decide volver a la casa de su padre y pedirle perdón (arrepentimiento).

Su padre, al verlo de lejos, sale corriendo al encuentro de su hijo y lo abraza llorando de felicidad porque su hijo ha vuelto al hogar.

En esta parábola relatada por Jesús, vemos varias cosas que nos dan luz sobre cuál es la situación del pecador.

El versículo 13 de San Lucas 15 dice: “…y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente”. “Perdidamente”, o sea, “muerto en pecados y transgresiones”.

Pero después de un tiempo de sufrimientos y necesidades, “y volviendo en sí” entiende la condición en la que está, y dice: “Volveré a la casa de  mi padre y quién sabe si me dé trabajo y por lo menos tenga comida. “Volviendo en sí”. . .

¡Qué revelador!  ¿Cómo es que el pecado no le impidió al hijo pródigo entender que necesitaba arrepentirse y volver a la casa de su padre? ¿Cómo es que el padre no fue a buscarlo y traerlo a la fuerza de vuelta a casa, sino que lo dejó que “volviera en sí” por sí mismo?

Vemos que las enseñanzas de algunos están bastante erradas. Necesitan volver a la palabra de Dios y aceptarla íntegramente, no solo las partes que se conforman a su doctrina predeterminada. Dios ha creado a la familia y nos ha creado para seamos sus hijos y lo amemos libremente, no con amor forzado. ¿Quién quiere esa clase de amor? El hombre no lo quiere y parece que Dios tampoco.

logos77

Published in: on +00002010-07-25T10:54:45+00:0031000000bSun, 25 Jul 2010 10:54:45 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am07  Comments (5)  

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5 comentariosDeja un comentario

  1. ¡Hermoso artículo!

    Y es, en mayor o menor medida, el testimonio de cada uno de nosotros.

    ¡Gracias sean dadas a nuestro Padre por su misericordia infinita, que siempre nos espera en Cristo y por Sus méritos, único Camino a Dios, para abrazarnos en santa y solemne bienvenida, al tiempo que el Cielo entero celebra cada conversión!

  2. Hola Jose Luis,

    Me alegro que te haya gustado el artículo sobre el amor de Dios y el libre albedrio del hombre.

    Es triste que se distorsione el evangelio como lo están haciendo tantos hoy día.

    Dios es Amor, eso es lo que dice la Biblia, pero debido a ciertos grupos que han abusado de la gracia y amor de Dios, algunos se han ido al otro extremo y se olvidan que Dios es amor y que para siempre es Su misericordia(Salmo136).

    Como muy bien has expresado, gracias a Su inmenso amor por todos los hombres, nosotros los que hemos creído hemos nacido de nuevo por Su gracia por medio de la fe en Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, a quien le debemos todo.

    La fe viene por el oir, y el oir por la palabra de Dios (Romanos 10:17).

    Sabemos que ya queda muy poco para su Segunda Venida y para que el mundo venga a ser lo que los creyentes ansiamos que sea; un mundo de justicia, amor, y paz.

    Bendiciones hermano

  3. Jaime:
    LA SALVACION NO TE LLEVA A REINAR CON CRISTO. […] UNA COSA ES SER SALVO Y OTRA ES SER VENCEDOR.

    Hermano, podría desarrollar esto?

    De sus palabras coligo que usted cree que alguien salvo no participa necesariamente del Reino de Dios.

    😐

  4. HERMANO SIN QUERER LEVANTAR UNA POLEMICA CON REALACION A LO YA EXPUESTO, SOLAMENTE UN PENSAMIENTO ME SALTA EN MI MENTE, REFERENTE A QUE LA PALABRA DE DIOS NOS DICE QUE ¡ EL ESPIRITU SANTO CONVENCERA AL MUNDO DE PECADO!………..

  5. Hola Juan Antonio,

    Bienvenido!

    Dices:
    “¡EL ESPIRITU SANTO CONVENCERA AL MUNDO DE PECADO!”

    Claro que si, es el Espiritu de Dios el que convence al pecador de su necesidad de arrepentirse de sus pecados y de ignorar el sacrificio de Jesucristo a su favor.

    Pero esto lo hace el Espiritu de Dios por medio de la predicacion de la Palabra de Dios o por la lectura de ella.

    Mira la que dice Romanos 10:17
    “La Fe viene por el oir, y el oir, por la Palabra de Dios”.

    En Hechos de los apostoles 8:26-40, vemos que el eunuco iba leyendo la Biblia pero no la entendia, entonces el apostol Felipe, enviado por el Espiritu Santo se acerco al eunuco y le explico el evangelio de Cristo. Entonces entendio lo que Jesucristo habia hecho por el y creyo para salvacion.

    De ahi que sin conocer y aceptar el Evangelio de Cristo, no se puede ser salvo. No es por nuestras buenas obras, sino por la gracia de Dios por medio de la fe en Cristo. Eso es lo que dice la Biblia, Efesios 2:8=9.

    Gracias por tu comentario y que Dios te bendiga


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