Jesús realmente Salva, por eso lo llaman Salvador: La Historia de Ray y Lana

Esta es una de esas historias impactantes que transforma vidas. Conocí a esta pareja hace unos tres años. Ellos son miembros de Calvary Chapel SP. Tenían una célula de la iglesia en su casa. Nos reuníamos dos veces al mes a estudiar la palabra de Dios, a compartir unos con otros, y a orar unos por otros. Era un grupo muy unido.

Ray y Lana son una pareja muy especial. Están muy cerca de Jesús. Pero eso no había sido siempre así. De hecho, ellos habían tenido una vida muy traumática.

Cuando se conocieron los dos eran divorciados. Estaban llenos de experiencias amargas. Sus vidas iban a deriva. Lana se casó a los dieciséis años en contra de la voluntad de su madre. La Biblia dice: “Honra a tu padre y a tu madre para que tengas una larga vida en la tierra que el Señor tu Dios te da”.  Tuvieron una hija y Lana pensaba que sería feliz pero no fue así. Su matrimonio fracasó. Por eso Dios dice: “Honra a tu padre y a tu madre”. Una de las cosas que esto significa es que los obedezcas.

Dios no nos da mandamientos por capricho, sino porque nos conoce y sabe lo que es bueno para nosotros y lo que no.

Después de muchos problemas, sufrimientos, y un divorcio, Lana empezó a ir a la iglesia y a estudiar la palabra de Dios. Jesús tocó su corazón y nació de nuevo por la fe en él.

Ray, empieza su testimonio con el siguiente pasaje bíblico: 1 Timoteo 1:15-17

“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: Que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”.

Ray se crió en una iglesia de evangelio corrompido y era una persona religiosa pero no tenía una relación personal con Jesús. Dice que se confesaba los pecados al sacerdote pero no tenía victoria sobre el pecado, sino que el pecado se intensificaba a medida que pasaba el tiempo. Se sentía culpable y condenado. Finalmente escapó de la condenación de la iglesia porque dejó de asistir a ella. Con el tiempo, si alguno le preguntaba, se confesaba agnóstico. Ray tuvo una buena vida durante varios años. Se casó y ganó mucho dinero. La vida parecía sonreírle.

Pero tal como dice la palabra de Dios, “vanidad de vanidades; todo es vanidad” (Eclesiastés 1).

Llega un momento en la vida en que nos damos cuenta que lo material no satisface, te deja un vacío. Eso le pasó a Ray y por ese tiempo, además, su mujer lo dejó por otro.

Las cosas se le pusieron muy mal a Ray por diferentes motivos y sintió la necesidad de buscar a Dios y orar. Pasaron varios años. Ray le había pedido a Dios una mujer que lo conociera pero pasarían tres años antes que esto sucediera. Ray y Lana se conocen tres años después y se casan. A través de una serie de circunstancias, Ray y Lana están a punto de separarse después de varios años de matrimonio, porque Ray aparenta ser creyente pero era en realidad un hipócrita. Tenía varios pecados secretos. Hábitos que pueden destruir un matrimonio.

Una noche tuvieron una crisis cuando Lana descubrió los secretos de Ray, y Lana lo echó de la casa. Ella se sentía traicionada y su angustia era grande.

Por su parte, Ray, en desesperación por su falta de victoria sobre sus pecados, clamó al Señor. Lloraba como un bebé. Lana no quería saber nada de él y pensó que la había perdido para siempre.

Durante varios meses de vivir separados, Ray empezó a asistir a la iglesia y a tener reuniones con el pastor. Después de un tiempo de estudio de la palabra de Dios, el Espíritu Santo cayó sobre Ray y le reveló quien era Jesús y que él podía salvarlo. Ray nació de nuevo por medio de la fe en Jesucristo. Por fin encontró la salvación de su alma y de sus pecados que había estado necesitando durante tanto tiempo.

Lana tardó bastante tiempo en poder volver a confiar en Ray. Lo había perdonado, pero no estaba dispuesta a volver a confiar en él hasta no estar segura. Llegó un día en que El Señor convenció a Lana que Ray era una nueva criatura en Cristo. Ella decidió volver con él. Las cosas fueron diferentes desde ese día.

Ahora Ray y Lana tenían un matrimonio especial. Los dos tenían las mismas metas y propósitos. Querían servir al Señor Jesucristo con sus vidas. Se convirtieron en una pareja ejemplar.

Después de un tiempo Ray y Lana decidieron ofrecer su casa y empezaron una célula de creyentes asociados con la iglesia. Nosotros llegamos allí unos años después. Para entonces ya tenían un buen grupo. Cantábamos juntos al Señor, orábamos y estudiábamos la palabra de Dios.

Un día llegó a la iglesia una pareja con dos niños que se habían ido de misioneros a Kenia. Esta pareja ministraba a los pastores de Nairobi, la capital de Kenia. Los pastores de esa ciudad no tenían estudios formales, sino que se habían formado a sí mismos. Eran personas muy humildes pero con un corazón de amor muy grande hacia el Señor Jesús y sus seguidores.

La zona donde ministraban era la peor de toda la ciudad. La gente vive en chozas construidas de chatarra y lata. Todas estas chozas están pegadas unas a las otras. No tienen agua potable, electricidad, ni alcantarillados. Las calles no están asfaltadas y los desperdicios humanos corren por ellas. No se sabe dónde poner los pies.  El olor es indescriptible.

Esta pareja que visitó la iglesia ese día dejó una impresión muy profunda en Ray. Ellos pedían ayuda porque el trabajo era tremendo. Los humildes pastores de los “getos” de Nairobi se estaban multiplicando y este misionero no daba abasto. “¿Podría alguno venir ayudarme?”, rogó.

Pasaban los días y Ray no conseguía olvidar la visita del misionero. El Espíritu Santo le recordaba esta petición que el siervo del Señor había hecho. Ray compartió con Lana el estado de su espíritu. Empezaron a orar al respecto.

Pasaban los días y no tenían descanso en su espíritu. La petición del misionero resonaba en sus corazones. Llegó un día en que ya no podían resistir más y Ray fue a hablar con el pastor y compartir con él lo que estaba sucediendo.

El pastor confirmó las sospechas de Ray y Lana. Dios quería que hicieran un viaje a Kenia a visitar al misionero y su ministerio. Ray fue solo la primera vez. Se preparó mucho en anticipación de su visita. Se le pidió que llevara algunos mensajes bíblicos preparados para compartir con los pastores de los getos.

¡Qué experiencia fue esa! Ray volvió del viaje totalmente transformado. A pesar de las condiciones tan deplorables y peligrosas de la misión en Nairobi, los pastores de los pobres tocaron su corazón de forma especial. El amor Cristiano que experimentó dejó una huella imborrable. Nos pidió oración a todos los del grupo porque sentía que el Señor lo llamaba allí a servir a estos pastores pobres al lado de Paul el misionero.

El geto de Nairobi donde está esta misión se llama Kabira. Es mundialmente conocido por ser uno de los peores lugares del mundo. Las condiciones sanitarias no se pueden describir adecuadamente. ¿Cómo describes los olores de los desechos humanos mezclados con barro y lluvias? ¿Cómo caminas por en medio de semejantes condiciones? Solo Dios puede obrar este milagro en la vida de sus siervos.

Ray y Lana han vendido su preciosa casa de tres dormitorios y unos 170 metros cuadrados para irse a vivir a Nairobi. Ahora vivirán en un apartamento de unos 50 metros cuadrados, y sin las comodidades de los Estados Unidos a las que están acostumbrados de toda la vida. ¿Cómo llegan las personas a una decisión como esta? Ray y Lana tenían buenos trabajos, buenos amigos, y además una hija con tres nietos pequeños que adoran. Lo dejan todo por seguir el ejemplo de Jesús.

Anoche nos reunimos todos los del grupo después del culto para decirles adiós y orar por última vez juntos. Hicimos un coro y todos pusimos las manos sobre ellos para orar tal como leemos en Hechos de los Apóstoles. Muchos lloramos. Los vamos a echar tanto de menos. Salen para Kenia esta semana. Pero hay una cosa que es más grande que todo lo mencionado. El legado que Ray y Lana van a dejar en este mundo solo se podrá saber cuando lleguemos a la eternidad. Su ejemplo está tocando a muchos corazones y su alcance es ilimitado porque el Señor nuestro Dios los ha escogido para esta misión.

¿Qué hacemos nosotros para impactar el mundo? Quiera el Señor que el ejemplo de esta pareja de seguidores de Cristo tenga un impacto en su vida como la está teniendo en la mía y la de todos los que los conocen.

Mateo 10:39

“El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará”.

logos77

Published in: on +00002010-09-05T08:43:14+00:0030000000bSun, 05 Sep 2010 08:43:14 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am09  Dejar un comentario  

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