Evidencias de la Salvación de Dios

 

Si una persona de verdad se ha arrepentido, creído y recibido a Cristo, tendrá ciertas evidencias claras de salvación en su vida. Seguidamente vamos a considerar algunas de estas evidencias. Al pensar en ellas, pregúntate: “¿Son dichas evidencias una realidad en mi vida?” Con toda seguridad Dios hablará a tu corazón mientras las comparas a tu propia vida.

1. El deseo de compartir a Cristo con otras personas.

Una de las primeras señales de que una persona realmente ha nacido de nuevo es que desea que otros conozcan a Cristo como su Salvador. Desea que otros experimenten el gozo y la paz que el mismo ha encontrado en Cristo.

 2. El amor por otros cristianos.

Una forma de saber que realmente somos salvos es que amamos a otros cristianos, a aquellos que son nuestros hermanos en Cristo. La Biblia dice:

“Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte” (1 Juan 3:14).

3. Un cambio en sus deseos.

Una persona verdaderamente salva tiene deseos nuevos. Ya que, en el pasado, no le importaban las cosas del Señor, ahora las ama. La Biblia dice:

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

4.   El testimonio del Espíritu Santo.

Cuando realmente hemos nacido de nuevo, el Espíritu Santo viene a morar en nosotros. Una de sus obras es la de hacernos comprender que Dios es en verdad nuestro Padre y que nosotros somos sus hijos. La Biblia dice:

“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Romanos 8:16).

5. La presencia de Cristo.

¿Por qué han acontecido todos estos cambios en tu vida? Han acontecido porque Cristo mismo ha venido a morar en tu corazón. El Apóstol Pablo dijo:

“. . . ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados (que no sean cristianos verdaderos)?” (2 Corintios 13:5).

Cristo en forma muy definida y muy personal, viene a vivir en el corazón de cada cristiano verdadero. El Apóstol Pablo dijo: “Cristo vive en mí” (Gálatas 2:20).

Repasa estas evidencias de salvación hasta que llegues a una conclusión firme y clara en cuanto a tu salvación. O, la evidencia de la presencia de Dios es real en tu vida y eres salvo, o Su evidencia no es real en tu vida y en realidad nunca has nacido de nuevo.

COMO ESTAR SEGURO DE TU RELACIÓN CON DIOS

Si no eres salvo o si tienes dudas acerca de tu salvación, necesitas tener completa seguridad de ella.

Un joven que vivía en una granja a menudo tenía dudas sobre su salvación. Por su mente cruzaban pensamientos como éstos: ¿Estás seguro que has aceptado a Cristo como tu Salvador? ¿Sabes si en verdad eres un hijo de Dios?

¡Un día decidió hace algo para acabar con sus dudas de una vez por todas! Se fue por el campo cerca del granero, se puso de rodillas y oró algo así:

“Señor, si nunca te he recibido como mi Salvador, lo hago ahora. Ven a mi corazón, límpiame de todos mis pecados y hazme tu hijo de hoy en adelante. Te acepto como mi Salvador desde este momento”.

Después tomó una estaca de madera, la enterró en el sitio donde había orado y escribió la fecha.

De allí en adelante, cuando Satanás trataba de hacerle dudar de su salvación, él regresaba a la estaca y señalándola decía:

“Mira Satanás, aquí está la fecha y el lugar donde recibí a Cristo como mi Salvador. La Palabra de Dios dice: “El que tiene al Hijo tiene la vida”.

Si tienes dudas acerca de tu salvación, ¿por qué no imitas lo que hizo este joven y deja el asunto aclarado de una vez por todas? Puedes hacerlo ahora mismo. Ve con humildad, arrodíllate ante el Señor Jesús y dile:

“Señor Jesús, yo creo que Tú eres el Hijo de Dios que murió por mis pecados y resucitó para ser mi Salvador viviente. En este momento estoy confiando en ti como mi Salvador personal. Ven a mi corazón y ocupa el lugar que te pertenece en el trono de mi corazón. Quiero amarte y obedecerte con todo mi corazón”.

Después que hayas orado sinceramente, confiando en Cristo como tu Salvador, haz un registro de tu decisión. Escribe en tu Biblia:

“Hoy_________(pon la fecha) he aclarado mis dudas y he puesto mi confianza en el Señor Jesucristo como mi Salvador personal. ¡El asunto está terminado!”.

Esta puede ser la “estaca” a la cual puedes referirte cada vez que Satanás te tiente a dudar de tu salvación.

Ref. Santa Biblia, ves. Reina Valera

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9 comentariosDeja un comentario

  1. 6. Los frutos en el amor por el prójimo.

    Usted puede conocer un árbol frutal por los frutos que produce. Muy fácil, ¿verdad? Es como dice la Biblia en Mateo 7.16: Por los frutos los conoceréis. De la misma manera, usted puede conocer el corazón de una persona por las obras que hace. Esto no es tan fácil, pero se aplica en la misma forma al corazón humano como al árbol frutal.

    Luís Sánchez conocía bien tanto las nueces como los árboles de nueces. Desde hacía treinta años los cultivaba en el valle Shenandoah de Virginia, EE.UU. Por medio de injertos, él mismo había desarrollado nuevas variedades. Para poder hacer esto, seleccionaba los mejores tallos de los diferentes árboles, y con mucho cuidado los injertaba a troncos ya de antemano preparados. Satisfecho veía crecer esos nuevos tallos hasta que, finalmente, se hacían árboles llenos de nueces.

    Pero Luis Sánchez nunca decidía propagar o producir una nueva variedad juzgando solo por el árbol. Más bien los juzgaba a cada uno por la calidad y la cantidad de frutos que producía. Después de haber sacado de la cáscara la sabrosa nuez, todavía la pesaba aparte y hacía un porcentaje comparando la cantidad de nuez con las cáscaras. A base de todo esto, escogía las mejores variedades.

    Así también usted, igual que Luís, juzga y evalúa todo árbol frutal por sus frutos: las ricas papayas, las dulces naranjas, las deliciosas cerezas, los jugosos mangos. Siempre son los frutos los que llaman la atención.

    Y así es en su vida espiritual: son los frutos los que valen. ¿Qué, pues, son los frutos espirituales? Son las buenas obras que usted hace; no sus buenas intenciones ni su fe que no se puede ver. Las espontáneas y visibles acciones que usted hace, a ésas me refiero.

    ¿Cuáles son las acciones que usted recuerda todas las noches cuando está para acostarse? ¿Son actos bondadosos, cuidadosos, sanos y puros? ¿O saben a egoísmo, impureza, codicia, e impaciencia? ¿Le cuesta decidir qué clase son? Hagamos las preguntas de otra manera. Cuando usted examina la vida de otros, ¿qué clase de acciones encuentra en ella? ¿Es verdaderamente tan difícil saber si los hechos de otros son buenos o malos? Probable que no.

    Ahora, ¿qué clase de frutos ven otros en usted cuando ellos le examinan? 0 más importante, ¿qué dirá Jesús cuando Él examine sus actos? ¿Encontrará los frutos de su vida podridos, llenos de gusanos, sin sabor o pura cáscara? ¿Puede usted imaginar las acciones suyas en las manos del Maestro? ¿Serán como frutos escogidos, de buen gusto, y abundantes? La respuesta es muy importante, porque Jesús enseñó: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7.20).

    Jesús quiso que supiéramos que Él juzgara a todo hombre por sus obras. Las obras muestran lo que hay en el corazón. Además, Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”, porque quiso que nosotros supiéramos juzgar los corazones de los demás por sus acciones. Este pasaje hace énfasis especialmente en que sepamos distinguir entre los profetas verdaderos y los profetas falsos. Jesús explicó que el fruto que el hombre produce revela qué clase de maestro él es. Jesús no enseñaba que él mismo podía discernir la fe del invisible corazón, aunque claro que sí, puede. Lo que Él decía significa que hombres como usted y yo podemos evaluar por las acciones la invisible creencia de otros.

    Por lo tanto, debemos tener nuestros ojos abiertos para cerciorarnos si lo que otros dicen concuerda con lo que hacen. Pero no dejemos nosotros de hacer buenos frutos por estar juzgando los frutos de los demás. Tampoco pensemos en hacer muchas buenas obras para disfrazar un corazón malo o cubrir acciones malas. Eso de nada servirá; las uvas no crecen en arbustos espinosos, ni los higos en los abrojos.

    Usted necesita el tronco correcto para poder dar frutos buenos. Por lo tanto, si su vida es estéril o produce malos frutos, deje que Jesucristo lo purifique ahora mismo. Usted verá luego los hermosos frutos brotar de los tiernos retoños de su vida. El resultado natural será buenas obras, las que Jesús llamó buenos frutos.

    No debemos esconder esos frutos. En Mateo 5.16, Jesús dijo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Todo el mundo espera ver buenas obras en la vida de los cristianos. Todos también juzgan la falta de fe en otros por sus obras malas.

    Y así los cristianos pueden juzgar a los hombres de la misma manera. Hechos malos quiere decir un corazón malo, no importa lo que diga con su boca. ¿Por qué? Porque el mismo Jesús enseñó esta simple verdad, tomando ejemplo de la naturaleza: “Por sus frutos los conoceréis”.

    —Santiago Landis

  2. Hola Jose Luis,

    Gracias por la exhortación sobre los frutos del cristiano. Esto es parte del segundo punto “el amor por otros cristianos”. Es cierto lo que dice el mensaje que has traído, los verdaderos cristianos debemos tener los frutos del Espíritu. Estos se encuentran en Gálatas 5.
    “El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza”.

    Además de esto también debemos sacrificarnos por los demás, y ayudar a los que el Señor nos pone en nuestro camino. Hay muchas clases de ayuda, cada uno debe analizar que ayuda necesitan los demás.

    No es solo ayuda espiritual, sino emocional, material y práctica. Debemos estar alerta a las oportunidades de servir al Señor sirviendo a los hermanos e incluso a los que no son hermnos. El amor es supremo.

    Saludos cordiales

  3. mi pregunta es : conozco a un hombre que es fiel en la iglesia, servidor, colaborador y miembro y cristiano pero de un tiempo a la fecha por causa de su pecado ya no quiere saber nada de Dios, si muriera cual seria su destino eterno?

  4. Hola Graciela,

    ¡Bienvenida a este blog! Gracias por tu pregunta.

    Ese caso que mencionas se dá en algunas iglesias de vez en cuando. La respuesta es la siguiente:

    Hay muchos en las iglesias que se consideran cristianos pero que no lo son, son solo personas religiosas. Hay una gran diferencia.

    El verdadero cristiano es el que ha nacido de nuevo por medio del Espíritu de Dios, y ha pasado de muerte a vida (Juan 3:1-7 y Juan 5:24). Este ha recibido una nueva naturaleza y es una nueva persona con nuevos deseos de servir y agradar a Dios.

    No es fácil a veces saber quien es quien. Incluso en el caso de Judas Iscariote, uno de los apóstoles de Jesús, los demás apóstoles no sospechaban que él no fuera genuino. Solo Jesús lo conocía de verdad.

    Pero además de esto, es posible que un cristiano auténtico, nacido de nuevo, pueda caer en tentación temporal y apartarse de Dios por un tiempo.
    En ese caso el supuesto cristiano no va a ser feliz ni tener paz, pues el Espíritu de Dios que vive en él no le va a dejar disfrutar de nada pecaminoso, aunque exteriormente parezca que lo hace. Cuando uno que hace eso queda solo en la noche y tiene que enfrentarse a la voz de Dios recriminandole su conducta, es la persona más infeliz del mundo. La presión es tal que no puede seguir así de forma indefinida y tarde o temprano se arrepiente y vuelve al redil. Recuerda a Pedro cuando negó al Señor tres veces en la misma noche. Termino llorando de remordimiento y tristeza.

    Tengo dos conocidas que han tenido esa experiencia. Las consecuencias de hacer tal cosa son severas. Las dos están pagando precios muy altos por su pecado, pues un pecado así hace más daño que otros pues afecta a mucha gente, por lo que es algo muy grave.

    Espero haberle podido ayudar a entender esto. Si todavia tiene dudas mándemelas para ver si puedo aclararselas.

    Bendiciones

  5. Amén; doy fe de ello. El cristiano que se deja arrastrar, goza el tiempo del arrastre, y solo cinco minutos después ya el Espíritu le está confrontando, haciéndole sentir mal. Si reacciona, se arrepiente y pide ayuda a Jesús, tendrá que pasar una prueba para demostrar que de verdad está arrepentido.

    Pero aun si insiste, porque es más fuerte la corriente de placer que obtiene desde el pecado, que su voluntad, el Espíritu, de paciencia infinita, le sigue constriñendo, intentando hacerle volver al camino de Cristo.

    Lo mejor es que siempre hay oportunidad de punición, mientras se esté vivo, aunque después haya que pagar con un sufrimiento muchísimo mayor. Pero lo más inteligente que puede hacer el que se desvió, es volver a seguir tras los pasos del Señor, el Juez que vendrá a buscar a sus fieles, y a separar en dos mundos a los fiables de los no fiables.

    Y así debe ser: esta vida solo es una forma de demostrar que no seremos levadura contaminante en la Perfección de Dios. Ya una vez se la jugó con Lucifer, y ha decidido imponer un sistema de filtro para evitar acontecimientos como aquellos.

  6. hola a Todos, Quiero Responder a algunas preguntas :
    Como si ¿Pecando o Cuando Uno se aparta Sigue siendo Salvo?

    La Respuesta tendría que Connotare mucho con : ¿Se Pierde la Salvación ?

    La Respuesta es Si.
    Pero acá tienen que dejarme un dar una Explicación que proviene del corazón de Dios:

    Dios Jamas va a apartar su Mano para darnos salvación, Aun Nosotros Pecando, el Esta allí Con sus brazos extendidos para darnos Salvación.. somos Nosotros Los Que Rechazamos su Salvación continuando en nuestra forma de vida de pecado.. Pero Eso NO Aparta su Deseo de él Porque nosotros seamos Salvos…

    La Salvación si Se Pierde, Pero por nosotros Mismo, NO Por DIOS..
    ya que el deseo de Dios es Salvar al Pecador, Perdonarlo y Tengo una noticia Más, Dios ama al Pecador y Por esa misma Razón de que ama al Pecador es que LE Imparte de su Salvación, ahora esta en el corazón del Hombre aceptar es Salvación, Aceptar esa Vida, Responder a ese Amor que Jesús Vino a Dar.

    Dios Tomo la iniciativa de amarnos, para que nosotros Quedemos impactados y Ser seducidos ante su Acto de Amor, para poder responder a su Amor,

    Se ha hablado arriba de Evidencias de la Salvación, y Están en toda la Razón Nosotros evidenciamos la Salvación que Dios nos Vino a Dar…
    Pero aun si no las evidenciamos o Simplemente no aceptamos esta Salvación, Eso JAmas Evitara que Dios siga extendiendo Sus manos y diciéndonos: Hijo Abreme Tu Corazón….

    Quería decir una cosita más : D

    Dios Nunca va a apartar su salvación de Nosotros,
    Nosotros somos los que nos apartamos de ella..

    El Vivir Habiendo Sido Salvo Por Dios es Amar al Prójimo
    y si uno NO ama y Cree que es salvo, Poco a entendido de la Salvación que Dios Vino a dar, jaja pero lo maravilloso es que aun asi Todavía el amor y la salvación que nos permite vivir en ella Siguen extendidos aun para los que no lo comprenden para que lo comprendan…

    Amen Gracias Dios por tu Amor que nos Transforma.. Atrae nuestro corazón.

  7. Hola Cristian

    Gracias por tu comentario sobre el gran amor de Dios. Llevas razón que Dios siempre nos espera con los brazos abiertos para darnos la salvación, pero muchos no la quieren. ¿Cómo puede ser posible eso? Para los que la hemos experimentado, esa actitud solo se puede entender al reconocer que estamos ciegos hasta que el Señor nos abre los ojos por medio de la fe.

    El pecado nos ciega.
    El mundo nos ciega.
    El diablo nos ciega.

    Por eso hay tantos ciegos. Sin embargo Jesús dice:

    “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.
    Juan 8:12

    Bendiciones

  8. Me gusta mucho el enriquecimiento de los comentarios de este tema tan valioso. Espero que el Señor siga usando estos materiales para bendecir a tantos que necesitan de Dios.
    Yo creo que la persona misma decide su salvación al rendirse a Cristo; y se pierde si él determina volverse al mundo.

    Dios tenga misericordia de cada uno de nosotros y nos guarde de pecar contra él.

  9. Hola Gustavo,

    Dices:
    “Yo creo que la persona misma decide su salvación al rendirse a Cristo; y se pierde si él determina volverse al mundo”.

    Estoy de acuerdo con la primera parte pero no con la segunda.

    Gracias por tu comentario


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