¿Cuanto tiempo se necesita para formar un cañón estrecho?

26 noviembre 2010 — Algunos de los rasgos más llamativos del sudoeste de los Estados Unidos son los cañones estrechos —los angostos y tortuosos desfiladeros en formaciones de arenisca que pueden tener más de 30 metros de profundidad y discurrir a lo largo de muchos kilómetros (ver fotografía). Toda una cultura de barranquismo afronta el reto de emprender excursiones por ellos, y los asombrosos patrones de luz reflejada que se desarrollan en los mismos hacen de estos lugares una meca para los fotógrafos (ver fotografía). Cada año, súbitas avenidas de agua barren las paredes y los lechos de estos cañones, cambiándolos ligeramente, pero los excursionistas avezados a menudo notan el cambio en profundidad de año en año. Uno creería que se precisarían de largas eras para la formación de estos cañones. Un equipo de geólogos decidió comprobar los ritmos de erosión observando el inicio de un cañón incipiente real durante crecidas en los Montes Henry, en Utah. Estuvieron observando esta localidad durante tres años, e informaron de sus resultados en la revista Geological Society of America Bulletin.1

Los investigadores estudiaron una acusada pendiente creada por humanos que proporcionaba «una geometría inicial bien delimitada de una pendiente acusada de lecho de roca no canalizado» y descubrieron una extraordinaria cantidad de corte —medio metro— en sólo 23 días de crecida debido a la fusión estacional de la nieve. Si esta era la tasa anual media, se podría cortar un cañón estrecho de 100 metros de profundidad en sólo 200 años. Muy probablemente hay otros factores que pueden ralentizar esta velocidad de forma significativa, pero incluso si se precisa de mil años, o de 5.000, esto plantea un problema: ¿Cómo queda ninguna arenisca después de millones de años? Los autores parecen reconocer este problema a la vez que se adhieren a la escala estándar de tiempo geológico:

Las velocidades de incisión del lecho rocoso fluvial imitan las velocidades del forzado del paisaje externo (esto es, la elevación tectónica y el eustatismo2) cuando se promedian a lo largo de escalas de tiempo geológico, pero las velocidades locales de excavación en el lecho rocoso pueden ser rápidas durante las avenidas individuales que realmente impulsan la incisión en el lecho rocoso: realizamos mediciones de hasta 1/2 m de incisión vertical local en lecho rocoso a lo largo de 23 días de escorrentía de nieve fundida (Fig. 9). La morfología local de los canales y unas velocidades altas pero no abrumadoras de transporte de sedimentos posibilitaron un ritmo tan elevado de erosión local. La pendiente local del talweg2 era acusada (~20%, Fig. 8), y la morfología de la sección transversal de un canal interior concentraba el flujo y el transporte de sedimentos en una zona estrecha donde tenía lugar casi toda la erosión. Aunque pobremente delimitado, las mediciones de campo demostraban unos elevados ritmos de transporte de sedimentos granudos. Además, un aluvión preexistente del interior del canal resultó arrastrado durante este suceso de escorrentía, de modo que no había cobertura aluvial presente de una manera consistente para recubrir el lecho del canal interior e inhibir la erosión del lecho rocoso. Observaciones de campo sugieren también que los umbrales de despegue para la abrasión de la arenisca local son insignificantes (Fig. 6).

El grueso de la erosión tuvo lugar durante la fusión de la nieve en abril y mayo, y luego otra vez durante avenidas repentinas debidas a tormentas en el verano y el otoño. Estos sucesos «exhiben rápidos incrementos seguidos por reducciones aproximadamente exponenciales en la profundidad de la corriente, con duraciones medidas en horas, no días». Una sola avenida del 5 de octubre de 2006 transportó nueve metros cúbicos de materiales por segundo, y dejó 13 centímetros de sedimentos groseros en el canal, constituyendo el 90% del volumen total de la corriente de la avenida repentina. Esto fue en un año sin fusión de nieve.

Cosa sorprendente, descubrieron que pequeñas avenidas pueden causar más erosión que las grandes. Esto significa que los ritmos actualistas son suficientes para causar una rápida erosión en estos cañones. Los investigadores recogieron una gran cantidad de sedimento en una trampa durante períodos de corriente normal. No es tanto la magnitud de la avenida, sino el tamaño de las partículas, de los cantos rodados y bloques que son arrastrados, lo que causa la mayor parte de la erosión. Según dicen, los bloques y las partículas se despegan fácilmente, y se convierten en mazos contra la roca corriente abajo.

Sus observaciones directas contradicen otros métodos de datación, dicen con una cierta confusión: «Sin embargo, la rápida velocidad de la erosión a corto plazo sugiere una interesante cuestión a la inversa: ¿por qué son mucho más bajas las velocidades de incisión del lecho rocoso fluvial a largo plazo? Por ejemplo, Cook et al. (2009) comunicaban velocidades de incisión a largo plazo de ~0,4 mm/año basándose en dataciones cosmogénicas de terrazas aluviales a lo largo de un canal bien ajustado en los Montes Henry, consecuentes con mediciones regionales de incisiones a largo término (Garvin et al., 2005)». No intentan conciliar las cifras. Se han hecho estimaciones de erosión en Taiwán de 10 mm/año, pero este equipo observó directamente 500 mm en solo 23 días. Quizá estas cosas no se comprendan bien porque «las avenidas con erosión de lecho rocoso sólo suceden en raras ocasiones».

Por otra parte, afirman que el sitio investigado es similar al de los bien conocidos cañones estrechos del Río Escalante:

La erosión formó un estrecho canal interior con unas escabrosas paredes laterales. Esta morfología transitoria del canal de lecho rocoso es coherente con otros cañones estrechos naturales, en particular con cañones como la cañada de Coyote Gulch, el desfiladero Peek-a-boo, y el congosto Spooky, afluentes del río Escalante en el sur de Utah. Estos cañones también han sido cortados a partir de una condición inicial de flujo sobre pendientes pronunciadas no canalizadas siguiendo diversiones de canales por dunas arenosas. La topografía erosiva en todos estos casos es coherente con retroalimentaciones entre flujo, transporte de sedimentos y erosión que se observan en experimentos en canales artificiales (Finnegan et al., 2007; Johnson y Whipple, 2007).

 

 

Río Escalante — Copyright © David F. Coppedge / Master Plan Productions

 

 

 

 

Ya antes, habían dicho: «Argumentamos que la similitud en la morfología de los canales entre el canal bajo observación y estos cañones estrechos naturales sugieren que las retroalimentaciones que interpretamos entre transporte de sedimentos, erosión del lecho rocoso y la morfología del canal son cosas comunes y corrientes». En resumen, que su sitio experimental es probablemente un buen indicador de lo que sucede de natural.

Los autores ayudan también a resolver otro enigma: la formación de marmitas de gigantes. Se trata de orificios redondos abruptos en arenisca y granito con los que los excursionistas están bien familiarizados. Comunican que «Finalmente, nuestras continuadas observaciones captaron de manera fortuita la erosión de una marmita de gigante en un lecho rocoso». Aunque sólo se desarrolló hasta una profundidad de alrededor de medio metro, y uno de ellos había desaparecido al llegar la siguiente temporada, se alegraron de atraparlo en el acto de su formación, porque «cosa sorprendente, se comprende bien poco acerca de su formación». Luego explicaban esto en sus conclusiones: «Interpretamos que se formó por desgaste debido a impactos del sedimento basto y no por la carga fina suspendida, aunque las distinciones entre la carga del lecho y la carga suspendida pueden ser menos significativas debido a que se precisa de una suspensión incipiente localizada de clastos de mayor tamaño para impedir que se dé su deposición en el interior de la marmita».

La palabra «rápido» aparece 13 veces en su artículo, p. ej.: «Mediante seguimiento en campo demostramos que (1) la incisión del canal de lecho rocoso a corto plazo puede ser rápida, (2) avenidas sostenidas con descargas máximas menores pueden ser más erosivas que avenidas repentinas con mayores descargas máximas, debido a cambios en el aluviamiento del lecho, y (3) la morfología de los canales de lecho rocoso varía con la pendiente del lecho local, y controla la distribución espacial de la erosión». También aparecían las palabras «lento» y «gradual», pero no con referencia a la velocidad de la formación del canal. Además, los autores no realizaron ningún intento por incorporar sus mediciones de velocidades a contextos de largas eras. Las areniscas que estudiaron (véase 24/04/2003) están asignadas al Jurásico, con unas edades estimadas de 190 millones de años. ¿Es posible que una erosión tan rápida haya estado sucediendo durante todo este tiempo?

1. Johnson, Whipple y Sklar, «Contrasting bedrock incision rates from snowmelt and flash floods in the Henry Mountains, Utah», Geological Society of America Bulletin v. 122 no. 9-10 (Sept, 2010), publicado primero en línea mayo de 2010, pp. 1600-1615, doi: 10.1130/B30126.1.

2. Eustatismo es un término que se refiere al nivel del mar con independencia de factores locales. Talweg o «vaguada» es la línea continua más profunda a lo largo de un valle fluvial.

Un poco de geología recreativa: tomemos la velocidad más baja mencionada (0,4 mm/año), dividamos por 4 para conseguir una décima de milímetro por año, y extrapolemos esto a lo largo de la supuesta edad de la arenisca Navajo, 190 millones de años. ¡Esto nos daría un cañón de 19 km de profundidad! Sería 15 veces la profundidad del Gran Cañón, suponiendo el ritmo más lento que se propone en base de datación cosmogénica de radionúclidos, no por observaciones reales en campo (si tomásemos el ritmo observado de 0,5 m/año, obtendríamos, en 190 millones de años, un cañón de 95.000 kilómetros de profundidad). En contraste a esto, si tomamos el valor sumamente cauto medido en Taiwán de 10 mm/año se podría conseguir un cañón con una profundidad razonable de 50 metros (similar a la de muchos que se observan) en sólo 5.000 años.

Naturalmente, la erosión real es un fenómeno mucho más complicado, y este simplista cálculo no tiene en cuenta muchos factores. Pero proporciona un criterio acerca de lo que es más razonable. ¿Es razonable concluir que ha habido una erosión dentro de estas magnitudes durante 190 millones de años? Más bien puede argumentarse que los ritmos de erosión han sido más rápidos en el pasado. La escala del tiempo bíblico para la formación de estos cañones comienza a parecer mucho más razonable, dado que un diluvio universal en este modelo hubiera significado que los ritmos de erosión fuesen mucho más rápidos en las etapas postdiluviales durante largo tiempo (fotografía).

Una vez más, cuando se emprenden observaciones reales en campo, los datos claman en contra de las inmensas eras de tiempo que los evolucionistas y geólogos seculares demandan (para otros tres ejemplos, véase 13/11/2006 sobre un campo volcánico en Nevada, 05/03/2006 acerca de Grand Falls del Little Colorado, y 12/01/2007 acerca de los bosques fósiles de Yellowstone). Es interesante que estos geólogos explorando en Utah no se atrevan a explorar las implicaciones de sus propios resultados con respecto a la columna geológica y al actualismo.

 

Antelope Canyon, situado en el país Navajo, en Arizona. Su visita debe realizarse con un guía de esta nación. La espectacular belleza natural del lugar invita a su visita. Fotografía cortesía de Lucas Löffler

 

Este comentarista (David Coppedge) ha estado en los tres cañones estrechos mencionados en el artículo (Peek-a-Boo Gulch, Spooky Gulch, y Coyote Gulch) y puede confirmar que son unos objetivos espléndidos para la práctica del barranquismo y de exploración de la naturaleza, para quienes gusten de estas actividades. Invitamos a ver las colecciones de Colorido de Cañones y de Arte Rocoso en la Galería Fotográfica de Creation Safaris para unas perspectivas de esta región, y a visitar la zona para una experiencia de excursionismo de aventura (fotografía).

Fuente: Creation·Evolution HeadlinesHow Long Does it Take to Form a Slot Canyon? 26/11/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 12/01/2010 12:27:00 PM


Buckskin Gulch — Copyright © David F. Coppedge / Master Plan Productions

Published in: on +00002010-12-01T06:24:09+00:0031000000bWed, 01 Dec 2010 06:24:09 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am12  Dejar un comentario  

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