Las maravillas de las plantas aparecen en los detalles

 

16 diciembre 2010 — Cuando uno pisa un hierbajo que crece en una grieta de la acera, ¿acaso se da cuenta de qué clase de asombrosa maquinaria acaba de pisotear? Un examen algo detenido puede darnos una nueva perspectiva.

  1. Comunicaciones y sistemas de conmutación: Cuando germina una semilla, necesita primero crecer hacia arriba a oscuras a la vez que trata de protegerse. Luego, cuando llega al aire y a la luz, tiene que extender sus hojas y captar la luz del sol. Science Daily describía trabajos en el Instituto Carnegie sobre las señales químicas que se activan en estos momentos críticos, diciendo que «hay muchos componentes involucrados en esta conmutación del desarrollo …». Uno de dichos componentes, una tipo de hormonas conocidas como brasinoesteroides, opera en forma antagonista a la luz del sol en la transición suelo-a-aire, pero sólo en presencia de otro regulador llamado GATA2. «La nueva investigación del equipo de Carnegie identifica una proteína llamada GATA2 como un eslabón perdido en este sistema de comunicaciones», decía el artículo, que no emplea «eslabón perdido» en un sentido evolutivo, sino en un sentido de transducción de señales. «Esta proteína indica a los brotes que están desarrollándose qué tipo de crecimiento han de seguir», activando y desactivando ciertos genes. «… También sirve como caja de empalmes de comunicaciones entre sistemas internos de plantas que son activados por la luz y los que son activados por brasinoesteroides».

 

 

El desarrollo de una semilla a la planta correspondiente mediante el proceso de la germinación es un proceso sometido a una serie de controles específicos preprogramados que hacen patente un plan trascendente en su inteligencia y fin, como parte del entorno originalmente preparado en este mundo para el hombre … Imagen: Nino Barbieri

 

  1. Constructores de paredes: Las paredes celulares mantienen los brotes y los árboles grandes en posición vertical con una molécula llamada lignina —una molécula compleja que exige múltiples etapas, como una receta, para su elaboración (véase El Titanic del Evolucionismo contra el iceberg de la Realidad, apartado 4). Pero la lignina no puede ensamblarse en la cocina del citoplasma. Se tiene que ensamblar en la pared de la célula. Esto significa que los ingredientes, denominados precursores, que se fabrican en el interior de la célula, tienen que migrar afuera a través de la membrana de la célula hasta el lugar de montaje. Algunos de estos materiales se almacenan temporalmente en las vacuolas (orgánulos que almacenan sustancias), lo que exige un transporte adicional a través de membranas vacuolares.

Lo que no estaba claro era si los precursores flotaban sencillamente a sus destinos respectivos por difusión. Científicos en los Laboratorios Nacionales de Brookhaven descubrieron que, en lugar de esto, máquinas moleculares alimentadas por energía que reciben el nombre de transportadores llevan los precursores a los sitios de construcción. PhysOrg informaba acerca de un artículo de investigación publicado en PNAS1, en el que se describía cómo estos transportadores llevan activamente a los materiales allá adonde corresponde, usando energía de la ATP como combustible. «Toda la gama de ensayos reveló que los monolignoles puros se desplazan a través de la membrana celular, mientras que los glucósidos de monolignol pasan preferentemente a vacuolas», decía el artículo. «Pero lo más importante es que muy poca cantidad de ambos precursores pasaría a través de ninguno de ambos tipos de membrana sin la adición de ATP, la “moneda” de intercambio de energía en las células». El artículo describía cómo los transportadores son muy selectivos en sus acciones: «En la presencia del ATP, las vesículas de membrana invertida del plasma captan preferentemente agliconas de monolignol, mientras que las vesículas vacuolares son más específicas para los glucocongujados, lo que sugiere que los diferentes transportadores tipo casete que enlazan con ATP reconocen diferentes formas químicas al transferirlas a diferentes emplazamientos …»

Movilidad ascendente: ¿Has pensado alguna vez lo que se necesita para bombear la savia desde las raíces hasta las copas de los árboles? Científicos de la Universidad Complutense de Madrid son algunos entre muchos que han prestado atención a esto. Los estudiantes probablemente recordarán términos como xilema y floema; el primero transporta agua, y el segundo nutrientes. Science Daily lo anunciaba así: «El objetivo: descubrir las claves del movimiento de la savia a fin de aplicar estos avances a nuevos sistemas hidráulicos o a bombas aspirantes», decía el artículo. «Luego procede a demostrar que cuando la presión es positiva en los conductos del xilema así como en los del floema, el modelo se expande en dirección radial. Sin embargo, cuando la presión es negativa en el xilema y positiva en el floema, lo que se cree que sucede durante el día, el modelo se contrae en dirección radial». ¿Qué es lo que pueden extraer de esta información? Mejores maneras de extraer agua o de bombearla contra la gravedad, para empezar. Uno de los profesores observaba: «Actualmente —dice el experto— no hay ninguna bomba aspiradora de agua que pueda elevar el agua a más de diez metros a una presión atmosférica normal, pero un árbol secoya puede elevar el agua hasta una altura de 100 metros, lo que me parece que significa que cualquier cosa que podamos aprender de las plantas va a tener un gran interés para los que trabajan en este campo».

Los mecanismos que conducen el agua a la copa de árboles como el «Grizzly Giant» un Sequoiadendron giganteum en el Parque de Yosemite, son objeto de investigación para superar las graves limitaciones en las bombas de invención humana. Imagen: Mike Murphy

 

Científicos en Princeton también siguen esto de cerca. Publicando en PNAS,2 decían primero: «Las redes vasculares de las plantas son fundamentales para la forma, función y diversidad en botánica». Luego describen cómo el transporte de materiales exige un compromiso entre la seguridad hidráulica y el rendimiento. Han desarrollado un modelo que realiza «predicciones para el flujo de la savia, el ahusamiento del radio de los conductos del xilema desde el tronco hasta la ramita terminal, y cómo la frecuencia de los conductos del xilema varía con el radio del conducto», y han realizado comparaciones de su modelo con diversos árboles, como el roble, el arce y el pino. Por la razón que fuere, estos árboles saben cómo ahusar el radio de sus vasos desde el fondo hasta la copa para un máximo rendimiento.

En su artículo, los autores hablan de «impulsores evolutivos», pero en realidad están hablando de requisitos de diseño —esto es, «(i) geometrías que llenan el espacio para maximizar la captación de carbono por las hojas y el flujo de savia a través de conductos; (ii) el incremento de la conductancia hidráulica y del suministro de recursos a las hojas; (iii) la protección contra embolismos y asociados decrementos en la conducción vascular; (iv) la aplicación de restricciones biomecánicas de manera uniforme por toda una planta; e (v) independencia del tamaño de la ramita terminal, de la velocidad de flujo, y de la arquitectura interna respecto del tamaño de la planta». En ningún lugar han descrito una secuencia verosímil de mutaciones que pudiera producir las estructuras necesarias; se limitan meramente a suponer que la «selección» cumpliría los requisitos de alguna u otra manera.

Y, hablando de la pretendida evolución de las plantas, otro artículo en PhysOrg daba un resumen de otro artículo en PNAS3 que trataba de seguir las plantas angiospermas (o magnoliofitas) a un antecesor común que tenía piñas. Este artículo iba encabezado con estas palabras: «El origen y la rápida diversificación de las angiospermas (el “abominable misterio” de Darwin” ha concentrado la atención de muchos investigadores», añadiendo en la introducción: «El origen evolutivo de las plantas con flores, o angiospermas, persiste como uno de los grandes misterios biológicos sin resolver».

Entonces, ¿han resuelto ellos el misterio? Si el resumen de PhysOrg es una buena indicación, se limitan a dar la evolución por supuesta expresándola en términos de emergencia: «Una nueva investigación publicada esta semana en la publicación Proceedings of the National Academy of Sciences proporciona nuevas percepciones acerca de su origen genético, una innovación evolutiva que dio rápidamente origen a muchas y diversas plantas angiospermas hace más de 130 millones de años». El codirector del equipo empleaba circunlocuciones parecidas: «Los nenúfares y las flores del aguacate son esencialmente “fósiles genéticos” que siguen portando instrucciones genéticas que hubieran permitido la transformación de piñas de gimnospermas a flores», decía Doug Soltis. «Exponemos cómo las primeras plantas con flores evolucionaron a partir de programas genéticos preexistentes descubiertos en piñas de gimnospermas y luego se desarrollaron a la diversidad de plantas con flores que vemos en la actualidad», continuaba Soltis, ocultando el proceso evolutivo con verbos en voz pasiva en el texto inglés original: «Un programa genético en la piña de la gimnosperma fue modificado para conseguir la primera flor».

 

Su explicación también da por supuesta la cuestión de cómo en primer lugar la planta conífera produjo el programa genético para flores, y por qué no fue usado con este fin durante millones de años en la línea cronológica evolutiva. Al final, el artículo archivaba la respuesta en la carpeta de Las Cosas Pasan Porque Sí: «De alguna u otra manera tuvo lugar un cambio genético que permitió a un cono macho producir también órganos de hembra —y, quizá lo más importante de todo, le permitió producir órganos en forma de pétalo que seducían a nuevas interacciones con agentes polinizadores como las abejas». Pero, ¿acaso «permitir» algo proporciona unas condiciones necesarias y suficientes para su consecución? Si esto fuese así, los permisos para una construcción levantarían los edificios por sí mismos.

 

1. Miao and Liu, «ATP-binding cassette-like transporters are involved in the transport of lignin precursors across plasma and vacuolar membranes», Proceedings of the National Academy of Sciences, publicado en línea antes de su impresión el 13 de diciembre de 2010, doi: 10.1073/pnas.1007747108 PNAS 13 de diciembre de 2010.

2. Savage et al, «Hydraulic trade-offs and space filling enable better predictions of vascular structure and function in plants», Proceedings of the National Academy of Sciences, publicado en línea antes de su impresión el 13 de diciembre de 2010, doi: 10.1073/pnas.1012194108.

3. Chanderbali et al, «Conservation and canalization of gene expression during angiosperm diversification accompany the origin and evolution of the flower», Proceedings of the National Academy of Sciences, publicado en línea antes de su impresión el 13 de diciembre de 2010, doi: 10.1073/pnas.1013395108.

Aquí describimos una nueva ley de la naturaleza, la Ley AMD: Cualquier artículo o trabajo acerca de la evolución de las angiospermas irá acompañado de la frase «El Abominable Misterio de Darwin» (AMD). Se trata de una ley independiente del tiempo que describe el callejón sin salida en que se encuentra no sólo Darwin, sino sus discípulos hasta el presente. Para prueba de ello, véase entradas realizadas (en inglés) durante la última década, como Los evolucionistas prometen, y no cumplen, y, en inglés: 08/11/2000, 03/04/2001, 30/01/2002, 03/05/2002, 07/06/2002, 17/01/2003, 15/03/2007, 21/12/2007, 28/04/2008, 15/09/2009, 04/12/2009apartado 4.

La cuestión de este misterio abominable de las plantas no es que las plantas mismas sean abominables. No, sino que son maravillosas. Están maravillosamente diseñadas y manifiestan un plan deliberado. El misterio de su origen sólo deviene abominable cuando la premisa darwinista deviene el semillero de la abominación, regado con la retórica de entes que «surgen», «emergen», y «se desarrollan» con exclusión artificiosa y voluntarista de la realidad de un diseño que es plasmación de un plan y de un propósito trascendentes. En estos parterres explicativos no crece nada. El misterio reside en la recalcitrante negación del designio.

Fuente: Creation·Evolution HeadlinesPlant Wonders Are in the Details 16/12/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris –
www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 12/19/2010 09:57:00 PM


Published in: on +00002010-12-22T13:27:13+00:0031000000bWed, 22 Dec 2010 13:27:13 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 pm12  Comments (3)  

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3 comentariosDeja un comentario

  1. Las plantas son producto de la evolucion de células primitivas, las cuales se adaptaron a absorber CO2 de la atmosfera, un gas muy abundante al principio de la historia de la vida, esta adaptación fue posible por que las células pueden dejar pasar simplemente los compuestos A través de sus membranas mediante el método de osmosis, es así como estas primitivas plantas producían ATP, gracias también no solo al CO2, sino también a la radiación solar como catalizador energético y a otros sencillos compuestos qu también pasaban por esta membrana(los primeros compuestos q utilizaban las células antes de tener organelos, siendo los segundos producto de simbiosis) para permitir esta reacción, como tuvo éxito, las plantas después solo siguieron evolucionando hacia sistemas mas complejos, con ayuda de la especialización celular( estando esta probada con organismos unicelurales que viven en colonias, que también están genéticamente relacionados con organismos simples, pero organizados como un organismo pluricelular, lo q confirma un ancestro común entre estas especies)
    también quisiera mencionar q las plantas no poseen ningún tipo de regularización inteligente, como arriba se sugiere, solo responden a estimulos medioambientales mediante diversas reacciones que regulan su desarrollo de acuerdo a su entorno, también debo decir q este articulo igualmente rechaza la idea de q pequeños cambios genéticos produzcan grandes cambios fisiológicos , y esto es falso y para muestra un boton: los humanos y los chimpancés compartimos 95% de nuestro ADN, y es ese 5%. El que nos hace humanos, vamos, incluso compartimos un tercio de genes con los tulipanes.
    Las variaciones no solo vienen de los genes, sino de como se expresan estos, una característica puede aparecer en muy poco tiempo y no siempre es beneficiosa, las flores de las plantas fueron un acierto, pero es seguro que antes hubo muchos fracasos, ustedes pintan la evolución como si uno creyera q las criaturas mejoran gradualmente y aparecen de la nada, cuando no es cierto, estas varian mucho, y si esta variacion funciona, sobreviven y dejan desendencia qu posee este cambio, si no solo mueren, es lo que paso con las plantas con flor,desarrollaron una característica q las beneficiaba, y fue coservandose hasta las flores actuales, no consientemente, sino por pequeños cambios que derivaron en las actuales plantas

  2. Igm,

    No tienes ninguna prueba de nada de lo que dices. ¿Tenemos que aceptarlo porque tú lo dices, y punto?

    No, para nada. Muchos dicen muchas cosas, pero una cosa es hablar y otra es demostrar. Hasta la fecha no hay evidencia de nada de lo que dices.

    Saludos

  3. La teoría de las evoluciones tiene algunos fundamentos obviamente falsos; Según Darwin el serhumano proviene del o los monos, es decir; de los changos. Si eso fuera cierto ¿cómo es que aún hay changos y monos? ¿Que no evolucionaron?

    Zaz.


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