¿Puede la evolución sobrevivir sin el Darwinismo?

29 agosto 2008 — Charles Darwin y la teoría de la evolución parecen cosas equivalentes. Sin embargo, muchos biólogos evolutivos han observado que han sucedido muchas cosas en biología evolutiva desde la muerte de Darwin. Algunos incluso critican a los creacionistas por usar el término «darwinismo» para referirse a la evolución, aunque con frecuencia es también la costumbre de los evolucionistas (p. ej., Genome Research: «Genomics and Darwinism»). Pero últimamente hay un movimiento para eclipsar al viejo Darwin y eliminar totalmente su nombre de la teoría de la evolución. Algunos incluso consideran su principal idea, la selección natural, como un impedimento para el progreso en este campo.

En una carta a Science del 29 de agosto, U. Kutschera de la Universidad de Kassel, en Alemania, sugería la sustitución de «darwinismo» por «biología evolutiva», un término acuñado por Julian Huxley. Esto se debe a que la teoría de la evolución se ha expandido mucho más allá del limitado dominio de Darwin a otras disciplinas como la geología y la informática. También observaba, no obstante, que «necesitamos otra actualización de nuestros conceptos acerca de los mecanismos de la evolución», sugiriendo con ello que la selección natural es inadecuada.

Un ejemplo distintivo de la actitud de arrinconar a Darwin se vio claramente en una entrevista del 24 de agosto realizada por Susan Mazur a Stuart Newman en The Scoop, una agencia independiente de noticias de Nueva Zelanda. Mazur preguntaba a Newman acerca de su reciente participación en una conferencia a puerta cerrada de 16 biólogos evolutivos en Altenberg, Austria, el pasado julio (véase «Rebelión en el bando darwinista» con fecha de 7/03/2008 y el anticipo que hace Mazur de cuestiones polémicas en The Scoop con fecha de 6 de julio; para una lista de participantes y su declaración pública de los resultados de la reunión, véase el blog Rationally Speaking de fecha de 17 de julio). Algunos de los participantes querían formular una «síntesis evolutiva extendida» con menos selección natural y más de las nuevas perspectivas que han ido cuajando recientemente, como la autoorganización y epigenética. Algunos de ellos contemplan la selección natural como un mero filtro de eliminación selectiva después que otros mecanismos generasen las novedades que llevasen al origen de especies y de planes corporales. Estas ideas siguen siendo polémicas.

Newman describía por qué la autoorganización podría llegar a estructuras complejas. Para evitar malos entendidos, prefiere el término de «plasticidad fenotípica» —

La plasticidad no está solamente asociada con la autoorganización. El automontaje molecular puede también ser plástico. Se reconoce actualmente que muchas proteínas no poseen una estructura tridimensional intrínseca —sus formas y funciones cambian dependiendo de su microambiente, incluyendo otras proteínas que puedan estar presentes o no. La estructura y la función de los complejos macromoleculares pueden por ello cambiar de manera espectacular a lo largo del curso de la evolución con un cambio genético mínimo, o como efecto secundario de otros cambios, no impulsados por la adaptación. Esto es muy pertinente para la evolución de estructuras muy complejas como el flagelo bacteriano, un problema en el que insisten constantemente los fastidiosos proponentes del «Diseño Inteligente».

Newman nos dice aquí que las estructuras complejas compuestas de muchos componentes que los científicos del Diseño Inteligente considerarían como de complejidad irreducible, podrían aparecer espontáneamente, así —sin ninguna «fuerza evolutiva» de adaptación o de selección natural que impulse el proceso. Evidentemente, estas ideas suscitarán la sorpresa de los biólogos formados en el darwinismo tradicional.

Newman y Mazur se quejan de que los biólogos del sistema establecido no dan buena acogida a las nuevas ideas de autoorganización. Lo más interesante en el artículo de Mazur es la descripción vitriólica que hace ella de la «industria darwinista» que sigue vendida al tradicional adaptacionismo darwinista. Dice ella que aborrecen el concepto de autoorganización por miedo a que los miembros de la comunidad del diseño inteligente se aprovechen de la situación. Y expresa ella un desdén particular por el NCSE [por las siglas en inglés del Centro Nacional en pro de la Educación Científica, una organización materialista con una postura cerradamente (neo)darwinista], que «orienta a las escuelas en América acerca de qué libros de texto son apropiados».

La directora del Centro Nacional en pro de la Educación Científica, Eugenie Scott, me dijo que su organización no da soporte a la autoorganización porque se confunde con el diseño inteligente, esto es, «diseño independiente de leyes» —como lo describe Michael Behe, un bioquímico de la Universidad de LeHigh. El NCSE también paga unos lucrativos honorarios a los oradores en conferencias que mantienen bien cerrada la tapa de la autoorganización batiendo el tambor de la selección natural darwinista. El NCSE y sus compinches demonizan a la comunidad del diseño inteligente, incluso a aquellos que están de acuerdo en que hubo una evolución. La religión no es el blanco, porque incluso la Academia Nacional de las Ciencias admite la religión. De modo que parece que el verdadero blanco son aquellos que no se arrodillan ante la teoría darwinista de la selección natural e impiden el adicional engorde de la solitaria enquistada de la industria darwinista.

La NAS [Academia Nacional de las Ciencias de los EE. UU.] y la NASA/NAI en sus respectivas publicaciones Science, Evolution and Creationism, y Astrobiology Primer también dejan de lado toda mención de la autoorganización. ¿Cuál es su respuesta ante esto? ¿Cuál es, a su parecer, la razón de que estas organizaciones sigan alimentando con desinformación al público a costa del erario público?

Algo sorprendido por esta manera tan directa de plantear la cuestión, Newman se mostró de acuerdo, pero con la limitación de que «Yo puedo no usar todos los términos que usted ha usado». Observó Newman que en el juicio de Dover, por ejemplo, se reforzó en la mente del público la idea de que «si crees en la evolución, crees en la teoría de la evolución según Darwin, porque es, se supone, lo mismo. Y si no crees en la teoría de Darwin, has de creer en algo sobrenatural». Mazur citaba luego en negritas su siguiente declaración:

Esto no es válido en absoluto y me parece que es un gran error porque sabemos que existen mecanismos no lineales y lo que yo designaré como saltacionales de desarrollo embrionario que pudieron haber contribuido —y estoy prácticamente seguro de que contribuyeron— a la evolución. Fue Darwin que dijo que si se demuestra que cualquier órgano se ha formado no por pequeños incrementos sino por saltos, su teoría sería por ello errónea. [énfasis en el original].

Newman parece estar dando a entender que, por el mismo criterio de Darwin, la teoría de la selección natural ha quedado refutada. Dice que es una «ortodoxia darwinista» que «todo tenga que ser incremental», incluyendo «algo muy complejo como el flagelo bacteriano o la columna vertebral segmentada, ellos afirman que tuvo que haber surgido de forma incremental». El automontaje y la autoorganización, cree Newman, pueden explicar estas cosas sin selección natural. «Me parece que es un desafortunado error el que están cometiendo algunos defensores de la evolución al adherirse de manera tan fuerte a este dogma ingrementalista darwiniano», que más adelante atribuía a unos «mecanismos inverosímiles e incorrectos». Mazur reaccionó calificando esto como una «ciencia mediocre impuesta sobre el público», y un «desperdicio de fondos públicos en un momento de una grave crisis económica en América».

Newman y Mazur pasaron luego a intercambiar opiniones acerca de cómo la financiación puede ser utilizada para perpetuar un consenso, incluso si el consenso es falso, y cómo el consenso controla la comunicación con el público. «Realmente mina la confianza en la ciencia si se somete constantemente a la gente a lo que llamamos un argumento gesticulante de que toda la complejidad tuvo que tener un origen incremental.» Sin embargo, el mismo Newman, cuando describe cómo la autoorganización podría producir un flagelo, parecía también limitarse a gesticular con las manos.

Esta no es la primera vez que los saltacionistas han atacado a los gradualistas. Forma parte de un tira y afloja periódico que sale a la superficie cada década o dos, porque los criados en el darwinismo y pertenecientes a los círculos académicos cerrados saben que el gradualismo por vía de la selección natural es «inverosímil e incorrecta». El Partido de Darwin se aferra a este gradualismo porque sabe que si el gradualismo se hunde, todo se pierde. No importa cómo se presente el saltacionismo, si con los nombres de equilibrio puntuado o de plasticidad fenotípica o de automontaje, todo esto equivale a milagros naturalistas. ¿Puede alguien creer de veras que un motor fuera borda compuesto por 40 piezas esenciales se automontó sin diseño? Esta fe evoca visiones de tornados en chatarrerías y de explosiones en imprentas. Los darwinistas saben que a los miembros del movimiento del diseño inteligente y a los creacionistas les encantan estas cosas. Facilita mucho su trabajo. Un dinosaurio pone un huevo, y sale un ave. ¡Fantástico!

Es cuestión de reflexionar y de no dejarse arrastrar por la teoría darwinista de la selección natural. ¡No permitamos que siga engordando la tenia de la industria darwinista! (¡Gracias, Susan, por esta pintoresca metáfora!) Por lo que respecta a los que no pertenecemos a la Iglesia de Darwin, y que usamos el cerebro y no la imaginación, preferimos aceptar nuestros milagros del Diseñador inteligente que tiene a la vez el propósito y el poder de realizarlos.

Fuente: Creation·Evolution HeadlinesCan Evolution Survive Without Darwin? 29/08/2008

Redacción: David Coppedge © 2008 Creation Safaris – www.creationsafaris.com

Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2008 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para Boletín de SEDIN el 9/03/2008 08:34:00 PM

Published in: on +00002012-08-20T01:59:29+00:0031000000bMon, 20 Aug 2012 01:59:29 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am08  Comments (2)  
Tags:

The URI to TrackBack this entry is: https://logos77.wordpress.com/2012/08/20/puede-la-evolucion-sobrevivir-sin-el-darwinismo/trackback/

RSS feed for comments on this post.

2 comentariosDeja un comentario

  1. Logos, la selección natural es la propuesta mas completa para explicar el hecho de la evolución. Es lamentable que ante tantas evidencias del proceso evolutivo te empeñes en negarlo. Existen muchas teorías que intenta explicar el por que evolucionamos.

  2. La selección natural tiene una función limitada. Desde luego no tiene la capacidad de crear nada, sino solo defenderse de las mutaciones seleccionando organismos sin taras y capaces de sobrevivir.

    Sabemos que las mutaciones son las responsables del cancer.

    Los evolucionistas les dais un crédito que no tiene. Todo siempre basado únicamente en especulaciones que no se pueden demostrar.

    Te recomiendo estudiar de fuentes fiables como el Diseño Inteligente.


Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s