Se descubre más sangre de dinosaurios: Los evolucionistas en modo negacionista.

Reconstrucción de Hadrosaurio · Academy of Natural Sciences · Drexel University

«¿Pueden los tejidos blandos sobrevivir durante 75 millones de años?», pregunta el titular en la publicación Science Magazine.

Pues no, no pueden. Y es por eso mismo que no puede ser tejido blando original de los dinosaurios, según están afirmando algunos evolucionistas en el artículo noticioso de Science Magazine por Robert F. Service: «Señales de antiguas células y proteínas en fósiles de dinosaurios». Los creacionistas han estado esgrimiendo estas pruebas durante una década desde que Mary Schweitzer y Jack Horner descubrieron tejidos blandos y flexibles en un fémur de un T. rex en 2005 (ver este video de 60 minutos en inglés), pero los evolucionistas o bien lo han negado, o lo han tratado de desvirtuar, o lo han ignorado. ¿Pueden ahora ignorar estas noticias aparecidas en la revista científica líder de América?

Debido a que se encontró en 8 huesos objeto de estudio, Service afirma que los tejidos blandos en huesos de dinosaurio pueden ser cosa común:

Las estanterías del Museo de Historia Natural en Londres guardan unos espectaculares fósiles de dinosaurios, desde dientes serradas de 15 centímetros de Tyrannosaurus rex hasta una cola de hadrosaurio de 4 metros. Ahora, los investigadores comunican otro espectacular descubrimiento, encerrado en ocho fósiles anónimos de la misma colección: lo que parece ser antiguos glóbulos rojos y fibras de antiguas proteínas.

Usando nuevos métodos para escudriñar en el interior profundo de los fósiles, el estudio del ejemplar de esta semana de Nature Communications respalda anteriores y polémicos informes de estructuras de esta clase en huesos de dinosaurios. «Es alentador», especialmente debido a que las proteínas se encontraron en lo que parecen ser los huesos más comunes y poco dignos de atención, dice Matthew Collins, arqueólogo y bioquímico en la Universidad de York en el Reino Unido. Pero él y otros advierten que el equipo no ha demostrado fuera de toda duda que las estructuras contienen efectivamente proteínas antiguas.

Esta es la situación: y dicen que «es alentador», como si los paleontólogos hubieran estado esperando algo así, o no lo hubieran estado negando durante toda una década. Esto era lo último que los evolucionistas esperaban encontrar en huesos a los que se atribuyen decenas de millones de años de antigüedad. «Las proteínas generalmente se descomponen al cabo de cientos o miles de años después de la muerte de un organismos, pero en raras ocasiones se ha observado su supervivencia hasta 3 millones de años», prosigue Service. Esto está bien lejos de los 75 millones de años darwinistas necesarios para explicar esos nuevos huesos. Schweitzer descubrió colágeno ya anteriormente en hueso de dinosaurios, pero otros no habían podido replicar el descubrimiento hasta ahora —y los resultados son escandalosos:

Lo que encontraron los conmocionó. Explorando las superficies recién cortadas con microscopios electrónicos de transmisión y de barrido, «no vimos cristalitas óseas», como esperábamos, dice Maidment. «Lo que vimos, en su lugar, fue tejido blando. Algo totalmente inesperado. Mi reacción inicial fue que esos resultados no son reales».

El equipo del Reino Unido sometió a estudio más fósiles, y examinó muestras microscópicas de lo que parece ser fibras de colágeno con un espectrómetro de masas para determinar el peso de las moléculas componentes. Los pesos resultaron ser idénticos a los de los tres aminoácidos más comunes en colágeno, según comunica el equipo.

La fotografía que acompaña al artículo muestra fibras que parecen claramente colágeno; no se parecen en nada a piezas de roca o minerales. No se ha encontrado ADN todavía, pero la codescubridora Sarah Maidment no lo excluye: «No hemos encontrado nada del mismo en nuestros fósiles … pero creo que sería imprudente decir que nunca encontraremos ninguno en [el] futuro» (BBC News). Sergio Bertazzo concuerda: «Es posible que se pudiera encontrar fragmentos, pero, ¿encontrar más que fragmentos? ¿Quién sabe?» (The Guardian).

Los creacionistas no se sienten conmocionados, porque creen que los dinosaurios murieron durante el Diluvio, hace unos pocos milenios, como lo registra la Biblia. Los secularistas han tratado el relato bíblico como un mito desde que Darwin y Lyell pusieron de moda pensar en términos de millones de años de historia de la tierra. ¿Quién tiene pruebas empíricas ahora? Si las proteínas proceden realmente de los dinosaurios, esto establece un riguroso límite superior a la edad del material.

Service no dice nada más sobre los aparentes «glóbulos rojos» en los especímenes. Acaba arrojando una sombra de duda sobre si las proteínas son siquiera reales:

Pero los foráneos, incluyendo Schweitzer, dicen que los pesos no son prueba concluyente de que los aminoácidos sean reales o que procediesen de un dinosaurio, y no de bacterias y otros contaminantes. Un diferente tipo de espectrómetro de masas que pueda proporcionar la secuencia de los aminoácidos en un fragmento de proteína sería intensamente sugeridor de la existencia de colágeno y replicaría el trabajo anterior, en palabras de Collins. Maidment dice que el equipo espera realizar pronto estos estudios. Si tienen éxito, el trabajo puede espolear esfuerzos adicionales para aislar proteínas de dinosaurios y comprender cómo difirieron de los de sus modernos parientes.

Service nunca vuelve a abordar el interrogante: «¿Puede el tejido blando sobrevivir 75 millones de años?» No se presenta ninguna teoría acerca de cómo podría durar más de unos pocos centenares de miles de años, o, como mucho, 3 millones. Las dos respuestas en este párrafo son: (1) negar que es real, o (2) ver qué puede decirnos acerca de la evolución. Si esto es todo, los creacionistas tienen buenas razones para celebrar este último anuncio (sólo una serie de una cadena de descubrimientos similares) con un «¿Veis? ¿Ya os lo habíamos dicho!»

Este anuncio llega sólo 3 días antes que «Jurassic World» llegue a las grandes pantallas de todo el mundo. La película admite la existencia de tejidos blandos, pero afirma que se pueden preservar durante millones de años debido al hierro de la hemoglobina en la sangre de los dinosaurios. Esta fue una declaración polémica de Mary Schweitzer en 2013 (16/11/13) que muchos otros científicos encuentran inverosímil (15/3/14).

Actualización 9/06/15: Los medios de comunicación están recogiendo esta noticia, lo que sugiere que esta vez puede tener mucho más alcance:

  • Glóbulos rojos de dinosaurios extraídos de un fósil de 75 millones de años (New Scientist)
  • Científicos a por sangre de dinosaurios (PhysOrg)
  • «Glóbulos rojos» descubiertos en fósiles de dinosaurios (BBC News)
  • Descubrimiento: células conservadas de dinosaurios — pero tristemente los científicos todavía no pueden construir el Mundo Jurásico (Gareth Dyke en The Conversation)
  • La investigación sobre fósiles de dinosaurios descubre un posible tesoro de tejidos blandos (Science Daily)
  • Los científicos ven señales de sangre de dinosaurios en fósiles de 75 millones de años (NBC News)
  • Sangre y colágeno de dinosaurio de 745millones de años descubiertos en fragmentos fósiles (The Guardian)
  • Paleontólogos descubren sangre fosilizada de dinosaurios (Popular Mechanics)

¿Y cómo abordan los periodistas las evidentes implicaciones acerca de la edad de los restos? Ni uno de ellos menciona a los creacionistas, la Biblia ni el Diluvio. Ni uno de ellos siquiera cuestiona las edades darwinistas de los huesos. La actitud parece ser: «¡Pues qué cosas! ¡Resulta que la sangre de los dinosaurios puede efectivamente conservarse durante 75 millones de años! ¡A ver qué podemos aprender de esto sobre la evolución!»

Quizá lo más cercano al escepticismo aparece en el último artículo: «Los fósiles contienen algunas de sus proteínas biológicas y aminoácidos originales—moléculas que se cree que se descomponen completamente después de 4 millones de años», dice el periodista de Popular Mechanics acerca de las declaraciones de Susannah Maidment, la científico directora en el Imperial College de Londres que publicó los hallazgos. «Esto rompe los moldes y se retrotrae a alrededor de otros 71 millones de años», dice Maidment. Ella añade que cómo o por qué esos tejidos biológicos consiguieron conservarse durante tanto tiempo es un completo misterio. “Sólo podemos especular, y se tendrá que realizar mucha investigación para explicar cómo ha tenido lugar esta clase de conservación”». Su reacción inicial es instructiva: «“Esto nos tomó totalmente por sorpresa”, dice Maidment». «Como paleontólogo, mi primer pensamiento fue: “Esto no tiene sentido, no hay posibilidad alguna de que esto pueda ser sangre de dinosaurio”.»

Actualización 9/06/15: El artículo original en Nature Communications es de acceso libre, lo que significa que todos pueden leerlo y considerar los datos y las pruebas. El comunicado de prensa del Imperial College de Londres es cauteloso: «potencialmente son glóbulos rojos aunque los investigadores advierten que se precisaría de evidencia adicional para confirmar que las estructuras no tienen otro origen», dice Maidment. «Nuestro estudio ayuda a ver que los tejidos blandos conservados pueden estar más extendidos en los fósiles de dinosaurios de lo que se creía originalmente», por cuanto sus descubrimientos se realizaron sobre «fósiles fragmentarios y deficientemente conservados» en lugar de sobre fósiles excepcionalmente bien conservados. Esto sugiere que hay un tesoro de tejidos blandos adicionales esperando a ser descubiertos. Mary Schweitzer, que removió las aguas con su descubrimiento de tejidos blandos en un T. rex hace una década, lo califica de «un artículo fascinante, particularmente en tanto que expone lo que sucede cuando uno realmente busca en huesos antiguos y no está atado por la expectativa de que “no es posible que quede nada conservado”. Si no buscas, no encontrarás. Pero si lo haces, nunca sabes que conseguirás» (BBC).

¿Captamos las importantes consecuencias de todo esto? Es comparable a que unos evolucionistas tropezasen con la verdadera Arca de Noé. No se pueden sostener las eras de millones de años a la luz de estos descubrimientos. ¿Qué van a hacer ahora?

Esto proporcionará un criterio sumamente visible acerca del compromiso de los evolucionistas con el empirismo. Si siguen negando que esto es prueba de que los huesos de los dinosaurios son recientes, merecen el repudio. Estamos contemplando el filo del hacha para hacer caer el esquema de una historia evolutiva de millones de años, y, con ello, toda su teoría especulativa de la historia de la tierra. Pero este es un precio demasiado alto para ellos. Si la historia nos enseña algo, seguirán manteniéndose en un estado de negacionismo y proseguirán como si nada hubiera sucedido. A nosotros nos toca difundir estas realidades.

Los creacionistas están también llevando a cabo investigación original acerca de esta cuestión. Mark Armitage, que perdió su trabajo en la Universidad Estatal de California después de publicar un artículo sobre tejidos blandos en un cuerno de Triceratops que él mismo había descubierto (5/11/14), está tratando de conseguir fondos para proseguir la investigación. Subió un video en YouTube respondiendo a las pretensiones de Jurassic World. Los osteocitos y las células que él encontró en el hueso del dinosaurio nunca tocan la sangre, explica él; por tanto, la polémica explicación de Schweitzer no funciona para las células óseas (véase ICR). Si las células óseas son recientes, entonces el resto del tejido blando no puede tener millones de años.

Imagen: Wikipedia Commons

Fuente: Creation·Evolution HeadlinesMore Dino Blood Found: Evolutionists in Denial  9/06/2015

Redacción: David Coppedge © 2015 Creation-Evolution Headlines – http://crev.info/  Traducción y adaptación: Santiago Escuain, publicado en sedin-notas.blogspot.com.es

© SEDIN 2015 – www.sedin.org
— Publicado por Santiago Escuain para <b>SEDIN – NOTAS y RESEÑAS</b> el 6/15/2015 05:14:00 p. m.

Published in: on +00002015-06-15T05:09:04+00:0030000000bMon, 15 Jun 2015 05:09:04 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am06  Comentarios desactivados en Se descubre más sangre de dinosaurios: Los evolucionistas en modo negacionista.