¿Puede la evolución sobrevivir sin el Darwinismo?

29 agosto 2008 — Charles Darwin y la teoría de la evolución parecen cosas equivalentes. Sin embargo, muchos biólogos evolutivos han observado que han sucedido muchas cosas en biología evolutiva desde la muerte de Darwin. Algunos incluso critican a los creacionistas por usar el término «darwinismo» para referirse a la evolución, aunque con frecuencia es también la costumbre de los evolucionistas (p. ej., Genome Research: «Genomics and Darwinism»). Pero últimamente hay un movimiento para eclipsar al viejo Darwin y eliminar totalmente su nombre de la teoría de la evolución. Algunos incluso consideran su principal idea, la selección natural, como un impedimento para el progreso en este campo.

En una carta a Science del 29 de agosto, U. Kutschera de la Universidad de Kassel, en Alemania, sugería la sustitución de «darwinismo» por «biología evolutiva», un término acuñado por Julian Huxley. Esto se debe a que la teoría de la evolución se ha expandido mucho más allá del limitado dominio de Darwin a otras disciplinas como la geología y la informática. También observaba, no obstante, que «necesitamos otra actualización de nuestros conceptos acerca de los mecanismos de la evolución», sugiriendo con ello que la selección natural es inadecuada.

Un ejemplo distintivo de la actitud de arrinconar a Darwin se vio claramente en una entrevista del 24 de agosto realizada por Susan Mazur a Stuart Newman en The Scoop, una agencia independiente de noticias de Nueva Zelanda. Mazur preguntaba a Newman acerca de su reciente participación en una conferencia a puerta cerrada de 16 biólogos evolutivos en Altenberg, Austria, el pasado julio (véase «Rebelión en el bando darwinista» con fecha de 7/03/2008 y el anticipo que hace Mazur de cuestiones polémicas en The Scoop con fecha de 6 de julio; para una lista de participantes y su declaración pública de los resultados de la reunión, véase el blog Rationally Speaking de fecha de 17 de julio). Algunos de los participantes querían formular una «síntesis evolutiva extendida» con menos selección natural y más de las nuevas perspectivas que han ido cuajando recientemente, como la autoorganización y epigenética. Algunos de ellos contemplan la selección natural como un mero filtro de eliminación selectiva después que otros mecanismos generasen las novedades que llevasen al origen de especies y de planes corporales. Estas ideas siguen siendo polémicas.

Newman describía por qué la autoorganización podría llegar a estructuras complejas. Para evitar malos entendidos, prefiere el término de «plasticidad fenotípica» —

La plasticidad no está solamente asociada con la autoorganización. El automontaje molecular puede también ser plástico. Se reconoce actualmente que muchas proteínas no poseen una estructura tridimensional intrínseca —sus formas y funciones cambian dependiendo de su microambiente, incluyendo otras proteínas que puedan estar presentes o no. La estructura y la función de los complejos macromoleculares pueden por ello cambiar de manera espectacular a lo largo del curso de la evolución con un cambio genético mínimo, o como efecto secundario de otros cambios, no impulsados por la adaptación. Esto es muy pertinente para la evolución de estructuras muy complejas como el flagelo bacteriano, un problema en el que insisten constantemente los fastidiosos proponentes del «Diseño Inteligente».

Newman nos dice aquí que las estructuras complejas compuestas de muchos componentes que los científicos del Diseño Inteligente considerarían como de complejidad irreducible, podrían aparecer espontáneamente, así —sin ninguna «fuerza evolutiva» de adaptación o de selección natural que impulse el proceso. Evidentemente, estas ideas suscitarán la sorpresa de los biólogos formados en el darwinismo tradicional.

Newman y Mazur se quejan de que los biólogos del sistema establecido no dan buena acogida a las nuevas ideas de autoorganización. Lo más interesante en el artículo de Mazur es la descripción vitriólica que hace ella de la «industria darwinista» que sigue vendida al tradicional adaptacionismo darwinista. Dice ella que aborrecen el concepto de autoorganización por miedo a que los miembros de la comunidad del diseño inteligente se aprovechen de la situación. Y expresa ella un desdén particular por el NCSE [por las siglas en inglés del Centro Nacional en pro de la Educación Científica, una organización materialista con una postura cerradamente (neo)darwinista], que «orienta a las escuelas en América acerca de qué libros de texto son apropiados».

La directora del Centro Nacional en pro de la Educación Científica, Eugenie Scott, me dijo que su organización no da soporte a la autoorganización porque se confunde con el diseño inteligente, esto es, «diseño independiente de leyes» —como lo describe Michael Behe, un bioquímico de la Universidad de LeHigh. El NCSE también paga unos lucrativos honorarios a los oradores en conferencias que mantienen bien cerrada la tapa de la autoorganización batiendo el tambor de la selección natural darwinista. El NCSE y sus compinches demonizan a la comunidad del diseño inteligente, incluso a aquellos que están de acuerdo en que hubo una evolución. La religión no es el blanco, porque incluso la Academia Nacional de las Ciencias admite la religión. De modo que parece que el verdadero blanco son aquellos que no se arrodillan ante la teoría darwinista de la selección natural e impiden el adicional engorde de la solitaria enquistada de la industria darwinista.

La NAS [Academia Nacional de las Ciencias de los EE. UU.] y la NASA/NAI en sus respectivas publicaciones Science, Evolution and Creationism, y Astrobiology Primer también dejan de lado toda mención de la autoorganización. ¿Cuál es su respuesta ante esto? ¿Cuál es, a su parecer, la razón de que estas organizaciones sigan alimentando con desinformación al público a costa del erario público?

Algo sorprendido por esta manera tan directa de plantear la cuestión, Newman se mostró de acuerdo, pero con la limitación de que «Yo puedo no usar todos los términos que usted ha usado». Observó Newman que en el juicio de Dover, por ejemplo, se reforzó en la mente del público la idea de que «si crees en la evolución, crees en la teoría de la evolución según Darwin, porque es, se supone, lo mismo. Y si no crees en la teoría de Darwin, has de creer en algo sobrenatural». Mazur citaba luego en negritas su siguiente declaración:

Esto no es válido en absoluto y me parece que es un gran error porque sabemos que existen mecanismos no lineales y lo que yo designaré como saltacionales de desarrollo embrionario que pudieron haber contribuido —y estoy prácticamente seguro de que contribuyeron— a la evolución. Fue Darwin que dijo que si se demuestra que cualquier órgano se ha formado no por pequeños incrementos sino por saltos, su teoría sería por ello errónea. [énfasis en el original].

Newman parece estar dando a entender que, por el mismo criterio de Darwin, la teoría de la selección natural ha quedado refutada. Dice que es una «ortodoxia darwinista» que «todo tenga que ser incremental», incluyendo «algo muy complejo como el flagelo bacteriano o la columna vertebral segmentada, ellos afirman que tuvo que haber surgido de forma incremental». El automontaje y la autoorganización, cree Newman, pueden explicar estas cosas sin selección natural. «Me parece que es un desafortunado error el que están cometiendo algunos defensores de la evolución al adherirse de manera tan fuerte a este dogma ingrementalista darwiniano», que más adelante atribuía a unos «mecanismos inverosímiles e incorrectos». Mazur reaccionó calificando esto como una «ciencia mediocre impuesta sobre el público», y un «desperdicio de fondos públicos en un momento de una grave crisis económica en América».

Newman y Mazur pasaron luego a intercambiar opiniones acerca de cómo la financiación puede ser utilizada para perpetuar un consenso, incluso si el consenso es falso, y cómo el consenso controla la comunicación con el público. «Realmente mina la confianza en la ciencia si se somete constantemente a la gente a lo que llamamos un argumento gesticulante de que toda la complejidad tuvo que tener un origen incremental.» Sin embargo, el mismo Newman, cuando describe cómo la autoorganización podría producir un flagelo, parecía también limitarse a gesticular con las manos.

Esta no es la primera vez que los saltacionistas han atacado a los gradualistas. Forma parte de un tira y afloja periódico que sale a la superficie cada década o dos, porque los criados en el darwinismo y pertenecientes a los círculos académicos cerrados saben que el gradualismo por vía de la selección natural es «inverosímil e incorrecta». El Partido de Darwin se aferra a este gradualismo porque sabe que si el gradualismo se hunde, todo se pierde. No importa cómo se presente el saltacionismo, si con los nombres de equilibrio puntuado o de plasticidad fenotípica o de automontaje, todo esto equivale a milagros naturalistas. ¿Puede alguien creer de veras que un motor fuera borda compuesto por 40 piezas esenciales se automontó sin diseño? Esta fe evoca visiones de tornados en chatarrerías y de explosiones en imprentas. Los darwinistas saben que a los miembros del movimiento del diseño inteligente y a los creacionistas les encantan estas cosas. Facilita mucho su trabajo. Un dinosaurio pone un huevo, y sale un ave. ¡Fantástico!

Es cuestión de reflexionar y de no dejarse arrastrar por la teoría darwinista de la selección natural. ¡No permitamos que siga engordando la tenia de la industria darwinista! (¡Gracias, Susan, por esta pintoresca metáfora!) Por lo que respecta a los que no pertenecemos a la Iglesia de Darwin, y que usamos el cerebro y no la imaginación, preferimos aceptar nuestros milagros del Diseñador inteligente que tiene a la vez el propósito y el poder de realizarlos.

Fuente: Creation·Evolution HeadlinesCan Evolution Survive Without Darwin? 29/08/2008

Redacción: David Coppedge © 2008 Creation Safaris – www.creationsafaris.com

Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2008 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para Boletín de SEDIN el 9/03/2008 08:34:00 PM

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AIP (121) ¿Son los fósiles un exponente universal de evolución?

 

 

 

¿Cuál es el verdadero mensaje del registro estratigráfico de la tierra y de los fósiles incorporados en el mismo? La explicación darwinista, desde luego, no concuerda con los datos. El mismo Darwin reconoció que los fósiles constituían un problema para su tesis, y, a pesar de una propaganda constante, la situación, lejos de mejorar para el darwinismo, ha ido empeorando con el aumento de las colecciones. Imagen: MeanStreets

 

El registro fósil es la piedra de toque de la teoría de la evolución. Todo el mundo que ha observado las diferencias entre perros, como entre un pastor alemán y un caniche, sabe que existen diferencias a pequeña escala en las especies vivas, pero los no evolucionistas se sienten comprensiblemente molestos cuando los darwinistas extrapolan las variaciones observadas para que engloben a toda la vida, digamos que como diciendo que, debido a que hay variaciones en los picos de los pinzones, que esto demuestra que los humanos tuvieron a las bacterias como antepasados. La temeraria hipótesis de Darwin interconectaba a todos los seres vivos en un árbol ramificado de la vida. Su tesis era que, en último término, las ballenas y los robles, los canguros y los crustáceos marinos, pueden remontar su linaje común a unos organismos unicelulares. La única manera de vincular esta hipótesis con la historia real de la tierra es examinar el registro fósil. ¿Aparece en el registro de las roocas de la tierra una secuencia de vida en evolución desde lo más simple a lo más complejo? Los que suponen que así es podrían sentirse turbados por un artículo aparecido en Annual Review of Earth and Planetary Sciences,1 de Peter M. Sadler (Universidad de California, Riverside). Las reseñas anuales son un buen lugar para actualizarse acerca del estado de esta o aquella disciplina. La reseña de Sadler aborda la bioestratigrafía cuantitativa, el intento por correlacionar los datos fósiles a nivel mundial. Este campo está progresando; los datos fósiles están resultando más disponibles en grandes bases de datos, y los ordenadores hacen más fácil las computaciones matemáticas de grandes cantidades de datos. El reseñador conduce al lector a través de los últimos algoritmos informáticos que intentan correlacionar fósiles procedentes de decenas, centenares o millares de ubicaciones alrededor del mundo en una secuencia unificada global de tiempo. Aunque su extenso artículo nunca cuestiona la evolución (y apenas si hace mención de la misma), y aunque está escrito con un tono de confianza académica, da una marcada impresión de que la bioestratigrafía es más un arte que una ciencia.

 

Grabado de la histórica monografía de William Smith, 1815, que dio impulso a la práctica de la correlación de estratos por los fósiles que contienen.

 

Imaginemos un historial ideal en el que cada ser que muriese hubiese dejado un fósil, y que estos fósiles se acumulasen en sentido ascendente, capa tras capa, desde el principio de la vida. Si la evolución hubiese realmente ocurrido, cada especie tendría una primera aparición en el historial (un dato de primera aparición, o DPA), y cuando quedase extinta, exhibiría un dato de última aparición, o DUA. Estos «horizontes» formarían una línea cronológica vertical para cada especie que podría correlacionarse con otras similares alrededor del mundo, Supongamos que fuese posible también datar con exactitud cada capa. En tal caso, seguir la historia de la vida sería muy fácil, como ir remontando las capas de un pastel en el que cada capa preservaría una clara secuencia, desde la más antigua en el fondo hasta la más reciente en la parte superior. Los fósiles ahí contenidos, si la evolución hubiera tenido lugar, exhibirían claramente una creciente complejidad, al ir apareciendo cada nuevo fílum, orden, clase, género y especie a lo largo del tiempo.

Pero ¡ay!, como sucede con la mayoría de las cosas en la vida, la situación dista de ser tan simple. Sadler señala una cantidad de dificultades que hacen que la correlación global de los estratos fosilíferos constituya un problema:

  • · Desequilibrio: La mayor parte del registro está compuesto de conchas marinas. «Las secciones fosilíferas ricas son más comunes en el registro de los invertebrados marinos», observa. (Los invertebrados marinos comprenden en realidad alrededor del 95% de todos los fósiles conocidos. Esto significa que todos los grandes mamíferos, las plantas terrestres y los dinosaurios componen sólo una diminuta fracción del registro). En unos pocos estudios, dice, los bioestratígrafos pueden presentar secuencias de algunos invertebrados marinos con resoluciones de 10.000 a 50.000 años, aunque la resolución es generalmente muy inferior. · Vacíos: «En comparación con los problemas de las correlaciones del Cenozoico marino, los casos no marinos adolecen de una carencia de secciones continuas», sigue diciendo. En lugar de exponer un registro continuo de evolución, el registro es discontinuo o brusco, repleto de vacíos. (Stephen Jay Gould observó una vez que la presencia casi universal de discontinuidades en el registro fósil es el «secreto gremial» de la paleontología.) Muchos sitios exhiben «faunas aisladas» que no se superponen con otros sitios. Sadler explica cómo estos vacíos afectan a la bioestratigrafía:La biología exige que la abundancia global de una especie no puede caer hasta cero dentro de su rango temporal. Desafortunadamente, las distribuciones de las especies están fragmentadas, los fragmentos pueden ser cambiantes, pocos individuos son fosilizados, y se pueden pasar fósiles por alto. Por consiguiente, los rangos locales de taxones que se observan en secciones estratigráficas únicas reflejan condiciones locales e incluyen discontinuidades. Más críticamente, y por las mismas razones, ocurren discontinuidades de extensión desconocida en los extremos de los rangos observados. Así, los horizontes locales de los descubrimientos más arriba y más abajo de una especie no se corresponden con los DPAs y DUAs globales. Las discrepancias varían de lugar en lugar, y las tabulaciones de los rangos de taxones observados localmente se contradicen entre sí en el detalle acerca de la secuencia de los sucesos del fin de rango.

    Por estas y otras razones, Sadler advierte que es «crucial reconocer que las primeras y últimas apariciones locales son también singularmente problemáticas como registradoras de acontecimientos de calendario. los horizontes estratigráficos locales en los que se observan no reproducen de manera fiable la verdadera secuencia global de los acontecimientos de originación y de extinción. Es de esperar la existencia de discrepancias debido a la probabilidad de que las apariciones y desapariciones locales sean acontecimientos migratorios y probablemente desplazados por lapsos en la fosilización».

    · Reelaboración: Muchos fósiles han sido transportados o reelaborados, destruyéndose con ello la información de secuencia temporal. (Algunos de los yacimientos fosilíferos más bien conocidos, como el Monumento Nacional de los Dinosaurios, el Rancho de La Brea, y el Bosque Petrificado presentan esta dificultad.) El bioestratígrafo no puede dar por supuesto que los horizontes aparentes de DPA y DUA representen la verdadera historia de los fósiles, debido a que muchos procesos pueden perturbar la correlación de los fósiles con los estratos: las inundaciones pueden transportar fósiles de una a otra localidad, animales excavadores de madrigueras pueden reelaborar los depósitos, o los depósitos pueden caer en una caverna o ser arrastrados por pozos hacia estratos más antiguos. Además, no es siempre fácil distinguir cuándo ha habido reelaboración, o en qué magnitud. «Una formación extensiva de cuevas puede llevar a abandonar totalmente los DAPs», dice. Los microfósiles marinos son especialmente susceptibles a la reelaboración. Las firmas a veces «crípticas» de una reelaboración pueden pasar «sin ser reconocidas», y su impacto sobre el registro puede ser significativo. Pero el bioestratígrafo necesita confiar en bases de datos que están contaminadas por este problema. «Grandes bases de datos integradas combinan taxones propensos a la reelaboración con otros que no lo son. Las decisiones acerca de la probabilidad de que se haya dado una reelaboración, o las suposiciones más agradables acerca de la reelaboración, fuerzan actualmente una elección dicotómica entre métodos que buscan rangos máximos y aquellos que buscan rangos probables. Ningún método incorpora todavía una teoría satisfactoria de la reelaboración que pueda obviar esta desafortunada disyuntiva», se lamenta, pero los modelos informáticos funcionan frecuentemente desde el supuesto de que ha habido poca o ninguna reelaboración.

    · Disminución de la información con la mayor edad: Cuando más atrás nos retrotraemos en el tiempo, menos fiables son las entradas; por ejemplo, «los ejemplos del paleozoico incluyen menos datos radiométricos, paleomagnéticos y de isótopos estables». Los casos conocidos generalmente no se superponen. «El gran problema de la correlación del Paleozoico en la Tabla 1 incluye muchos pares de secciones que no se superponen en edad. Se tienen que apilar en el orden correcto e imparten al problema un significativo componente de seriación. La seriación es la esencia del problema cuando los datos son faunas aisladas.»

    Considerando estas dificultades, ¿es siquiera posible producir una correlación global de los fósiles en una secuencia de tiempo? Aparentemente, Sadler cree que el problema es resoluble y que el trabajo en marcha es prometedor, pero el uso de suposiciones simplificadoras es inevitable. Algunas son razonables (p. ej., que un DPA tiene que ser anterior a su DUA, y que las coexistencias demostradas se tienen que respetar). También, ciertos sucesos geológicos proporcionan un medio de correlacionar estratos fosilíferos de forma independiente. Por ejemplo, una precipitación de cenizas volcánicas se podría seguir a lo largo y ancho de una gran región, o las inversiones magnéticas o cambios climáticos globales pueden proporcionar indicios. Además, los paleontólogos intentan vincular los datos con puntos indicativos obtenidos por medio de dataciones radiométricas (aunque estos métodos no son generalmente aplicables a los estratos sedimentarios que contienen fósiles). Contemplándolo en conjunto, es más fácil de decir que de hacer:

    La manera de mejorar la capacidad de resolución del calendario geológico es obvia pero no fácil —aumentar la cantidad de sucesos y con ello reducir los intervalos de tiempo medio entre los mismos. No hay escasez de especies para añadir. El problema real es mantener todos los sucesos de aparición y extinción en su secuencia correcta. La dificultad aumenta espectacularmente con el número de especies por tres razones: Primero, la cantidad de posibles secuencias de los sucesos de aparición y extinción aumenta más rápidamente que exponencialmente como función de la cantidad de especies (Figura 1). Además, los sucesos separados por intervalos más breves de tiempo son más susceptibles de preservación en un orden contradictorio de lugar en lugar. Finalmente, al ir creciendo la lista de especies, tiene que incluir más organismos provinciales que estarán ausentes en muchas ubicaciones.

    El grueso del artículo de Sadler se ocupa de algunos inteligentes algoritmos matemáticos que los bioestratígrafos han desarrollado para abordar este enorme rompecabezas. Algunos usan los principios de la investigación de operaciones. Otros emplean algoritmos heurísticos o manipulan matrices con procesos iterativos para tratar de convergir en una solución. Cada método es más adecuado para su propio tipo de datos, cada uno de ellos hace sus propias suposiciones, y cada uno de ellos tiene sus defectos. Consiguientemente, advierte al lector que no abrigue demasiadas esperanzas:

    La verdadera secuencia global de DPAs y DUAs no es cognoscible en detalle, y las secuencias localmente preservadas de descubrimientos más alto y más bajo son incompletas y contradictorias. El problema práctico y resoluble es encontrar una secuencia hipotética de DAPs y DUAs que exhiba la menor inadaptación neta con todas las observaciones en tablas de rangos locales y de faunas aisladas, o que exija el menor ajuste neto de todos los rangos observados. Es un problema de optimización.

    Sadler admite abiertamente que las contradicciones son inevitables. Mucho de su artículo tiene que ver con tratar inadaptaciones: cómo medir las inadaptaciones, y cómo minimizarlas. Algunas de estas inadaptaciones son las que contradicen las expectativas de la evolución. Uno de los criterios de éxito parece ser hasta que grado el resultado de un algoritmo concuerda con la secuencia filogenética «correcta»: «Los procedimientos para ajustar la mejor LCG [línea de correlación sobre la gráfica]: incluyen técnicas deterministas de regresión. … y algoritmos de búsqueda heurística a partir de programación evolutiva», explica. La congruencia con la filogenia evolutiva parece definir el «mejor ajuste» o secuencias «óptimas» de Sadler. Al comienzo, indica que la información de la secuencia evolutiva tiene precedencia sobre la información de datación geológica:

    La correlación del tiempo geológico procede con la construcción de un calendario global de sucesos del pasado en el que las apariciones y las extinciones de especies fósiles dominan las entradas. Otros sucesos incluyen cambios en la química de los océanos, las inversiones en el campo magnético de la Tierra, y la deposición de capas de cenizas volcánicas, algunos de ellos datados por métodos radiométricos. El problema es refundir inventarios incompletos de sucesos físicos y de sucesiones de faunas parcialmente contradictorias procedentes de muchas escalas locales de grosores (secciones estratigráficas medidas) en un solo calendario que secuencie correctamente todos los sucesos y escala los intervalos de tiempo entre ellos. Debido a que los sucesos correctamente secuenciados sirven al propósito de la correlación, con o sin conocimiento de sus edades numéricas, el secuenciado es la tarea fundamental y el punto central de esta reseña. Hay estimaciones numéricas de edades para muy pocos sucesos, especialmente en los períodos más antiguos delFanerozoico. Además, las estimaciones de la magnitud relativa de los intervalos temporales entre sucesos reposa mayormente sobre suposiciones cuestionables acerca de velocidades de acumulación sedimentaria y de recambio biológico. Por consiguiente, las tareas de escalado y de calibración es mejor intentarlas después que se haya determinado la secuencia óptima de sucesos.

    En la conclusión, titulada «Los problemas que persisten», Sadler revela la dependencia de su disciplina de la teoría de la evolución, y deja caer insinuaciones de que tiene que transformarse más en una calle de dos direcciones:

    Los paleobiólogos pueden extraer una considerable cantidad de información acerca de la secuencia filogenética de los taxones analizando la morfología de los fósiles, sin recurrir a la información estratigráfica. Pero estos indicios no sirven todavía tanto a la tarea de correlación como pudieran hacerlo. Hasta la fecha se ha consagrado más esfuerzo a cuestiones relativas al puesto de la información estratigráfica en los análisis cladistas de la morfología que a la posibilidad de que los cladogramas resultantes proporcionen una evidencia independiente de la secuencia que pueda mejorar la bioestratigrafía.

    Lo que no explica el autor de la reseña es cómo esto puede evitar el razonamiento en círculos viciosos. Al contrario, sugiere cómo los sistematistas evolutivos pueden ser de ayuda —revelando, por ejemplo, «el orden de los DPAs que se ajuste mejor a la información morfológica». Pero incluso con su ayuda, ve tres «problemas inminentes», y que plantean las modernas bases de datos estratigráficas:

    1. Decidirse por un método unitario: «Primero, es deseable integrar más tipos de datos en un método unificado. Cada método, con independencia de los datos para los que es apropiado, tiene que buscar una secuencia de sucesos. Por consiguiente, la mejor manera de adaptar todos los datos es invertir el problema, operando a través de un conjunto de secuencias permutables y conseguir mejoras iterativas según son juzgadas por el ajuste entre las secuencias y los datos».
    2. Velocidad frente a Finalización: «Pero el segundo problema es gestionar conjuntos de datos más grandes sin pérdida de velocidad. La flexibilidad del método inverso sacrifica velocidad. Los algoritmos más rápidos son los que son individualizados para tipos específicos de datos y que funcionan hacia adelante desde los datos hacia la mejor solución.
    3. Fósiles reelaborados. Como se ha citado anteriormente; «Ningún método incorpora todavía una teoría satisfactoria de la reelaboración que pueda obviar esta desafortunada disyuntiva» entre rangos máximos y rangos de probabilidad (esto es, la elección entre incorporar todos los datos en el modelo en contraste con usar los datos que producen el resultado esperado).

    ¿Se encuentran los bioestratígrafos encerrados en un círculo? Sadler termina: «Como en el pasado, las respuestas a todos estos problemas se podrían encontrar reconociendo analogías con problemas en otras disciplinas y adaptando sus métodos numéricos».


    1Peter M. Sadler, «Quantitative Biostratigraphy: Achieving Finer Resolution in Global Correlation», Annual Review of Earth and Planetary Sciences, mayo de 2004, Vol. 32, pp. 187-213 (doi:10.1146/annurev.earth.32.101802.120428).Se tiene que reconocer que Sadler ni duda acerca de la evolución ni tenía intención alguna de arrojar dudas acerca de la evolución en este artículo. Una lectura superficial podría llevar a creer que todo está bien, y que los darwinistas están realizando grandes progresos. Pero si se lee perceptivamente, sin prejuicios evolucionistas, es muy revelador. ¿Dónde está la prueba de las secuencias? ¿Dónde está la evidencia en el registro fósil para demostrar que Charles Darwin tenía razón? Sadler expone a la vista que tiene en manos un enorme problema de «optimización». Lo mejor que puede hacer es intentar mantener a un mínimo las «contradicciones» y las «inadaptaciones».Como con todos los demás aspectos de la teoría de la evolución, el espacio de manipulación es mayor que el espacio de datos. Sólo entradas masivas de cuestionables suposiciones mantienen la narración evolutiva en pie. Es evidente que de los datos no surge una historia de evolución, como si fuese una realidad intuitivamente evidente que sólo un oscurantista podría negar. No; en lugar de proporcionar al partido darwinista la prueba que necesita, tiene que pedirles a ellos ayuda al ir tanteando a través de una tarea contradictoria, incontrolable, confusa y formidable. Esto nos recuerda el imposible sueño al que hacen frente los filogenistas moleculares en su intento de mantener el imaginario árbol de la vida de Charles Darwin conectado con la realidad (véase la filogenia molecular es un enredo lleno de incertidumbre, y la etiqueta árboles filogenéticos). Al final, tienen que suponer la evolución para demostrar la evolución. En lugar de seguir la evidencia a donde lleva, aplican unos similares métodos heurísticos de «optimización» para manejar entradas abrumadoras y contradictorias,

    donde «optimización» significa «concuerda mayormente con Darwin, si dejamos de lado los inadaptados».

    Observemos que «vacíos» es una palabra cargada. ¿Qué sucede si el hecho descarnado es que los datos son discontinuos? Entonces esta es la verdadera secuencia: no existen vacíos en los datos. Un vacío es sólo un vacío si se supone la evolución. ¿Por qué no hacer frente cara a cara a la evidencia?: Los taxones vivientes son discontinuos, y los taxones fósiles son discontinuos. Aparecieron repentinamente, y algunos murieron repentinamente. Si no fuese porque una admisión como esta destruye el darwinismo, esto sería lo que los libros de texto presentarían con toda naturalidad.

    Querríamos animar a los lectores escépticos a dejar de lado «suposiciones cuestionables» acerca de «velocidades de acumulación de sedimentos y de recambio biológico» y estudiar este artículo sin las gafas darwinistas. Contemplemos los datos fósiles con toda la objetividad posible. ¿Qué encontramos? Multitudes de «faunas aisladas» que no se superponen, sin una clara información de «seriación». Una preponderancia de conchas marinas. Desconocidos efectos de reelaboración. Cementerios fósiles. Miríadas de organismos muertos, sepulgados bajo estratos rocosos depositados por agua por todo el mundo. Sadler sugiere una solución en su última oración: los bioestratígrafos podrían tener un mejor éxito si mirasen desde fuera de la caja y si adaptasen los métodos de otras disciplinas. Con toda probabilidad no tenía la intención de considerar algunas disciplinas que el Partido Darwinista ha desterrado. ¡Qué lástima! ¿Y si es allí donde la verdadera solución espera su descubrimiento?

     

     


    Fuente: Creation·Evolution HeadlinesDo Fossils Show a Worldwide Record of Evolution? 21/05/2004
    Redacción: David Coppedge © 2004 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
    Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org —
    Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/08/2010 09:22:00 PM


    Lecturas recomendadas:

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Darwin o Diseño

 

http://www.darwinodi.com/?p=85

Este enlace se lo recomiendo a todos. Es muy interesante.

Published in: on +00002010-06-24T13:19:31+00:0030000000bThu, 24 Jun 2010 13:19:31 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 pm06  Comments (8)  
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Tejemanejes acerca del origen de la vida

 

31 mayo 2010 — La investigación acerca del origen de la vida es una de las áreas de la ciencia donde no es necesario que nadie realice progreso alguno, a condición que dé la apariencia de estar ocupado. Cualquier cosa que diga un científico materialista, por especulativo o insensato que sea, será tomado en serio casi siempre, porque la alternativa —Dios creó— ha sido ya excluido como «pseudociencia» por la elite científica al control de los medios de difusión. Aquí tenemos algunos recientes ejemplos.

 

El uso de sofisticadas máquinas de polimerización y corrección de pruebas para el copiado del ADN, junto con la aportación del ADN a copiar y de las bases y otros materiales necesarios, no es ni un principio de explicación del origen de la vida por medios materialistas, puesto que se aportan aquellos componentes cuyo origen sería necesario explicar. Y ello en unos experimentos programados y reglados por investigadores inteligentes que seleccionan y controlan las condiciones del experimento. Es decir, unos experimentos producto de un diseño inteligente. En la ilustración contemplamos de forma sumamente simplificada la actividad correctora exonucleasa de la ADN Polimerasa III de la E. coli. Este es uno de los componentes aportados al experimento. ¿Cómo se origino esta sofisticada máquina molecular? Crédito imagen: César Benito Jiménez

 

  1. Hay que cocer este ADN: Es posible conseguir que el ADN se copie a sí mismo en ausencia de vida. ¿Cómo? En el interior de un manantial hidrotermal de las profundidades oceánicas, dice Dieter Braun de la Universidad de Munich. New Scientist dio a su idea una cobertura completa con una fotografía de una chimenea mineralizante con este texto: «Un perfecto ambiente para la replicación de la vida». Naturalmente, esta idea se enfrenta diametralmente con la opinión de otros teóricos que consideran que las fuentes hidrotermales de los fondos marinos como el último sitio donde uno iría a pensar que la vida pudiera comenzar (p. ej., Jeffrey Bada, 14/06/2002; véase también problemas con la sal oceánica, 17/09/2002). Braun exponía una apariencia de prueba empírica para su propuesta poniendo en diminutos tubos de ensayo ADN, nucleótidos y la enzima polimerasa que sabe cómo ensamblarlos, y calentándolos con un láser para establecer corrientes de convección. Él y su ayudante descubrieron copias de ADN que se acumulaban en bolsas en la parte superior. Cuando se le preguntó cómo podrían formarse diferentes configuraciones, su especulación fue que «Ácidos grasos en el agua pudieran haber proporcionado un servicio de transporte», e incluso haber formado membranas para mantenerlos juntos —el comienzo de las células. ¡Todo es tan sencillo! Nick Lane comentaba: «Esta investigación expone que el ADN puede ser a la vez concentrado y replicado bajo un conjunto muy simple de condiciones». Naturalmente, al proporcionar ADN, ADN polimerasa y nucleótidos, dio a su experimento una ventaja abrumadora para el punto de partida. ¿Acaso no se suponía que el ARN había llegado primero? De esto no dice nada. El ADN carece de actividad enzimática. Sin enzimas, el ADN por sí mismo sería un callejón sin salida. Esta es la razón que se propusiera la hipótesis del «Mundo del ARN»; al menos intentaba cubrir estas dos funciones mediante una molécula. Sin embargo, la hipótesis del Mundo del ARN tiene su propio conjunto de problemas (¿Comenzó la vida en un mundo de ARN?, y El naufragio de las investigaciones sobre el origen de la vida).
  2. De arriba abajo: ¿Es Diseño Inteligente? En Live Science, Stuart Fox especulaba que el último experimento de Craig Venter acerca de la «vida sintética» (véase ¿Una nueva forma de vida artificial? — Crónica de un plagio) «Puede revelar el origen de la vida natural». Por esto se refiere a que adicionales experimentos que reduzcan la célula a sus componentes mínimos pueden llegar a mostrar hasta qué simplicidad puede llegar la célula y poderse considerar como vida. Esto, a su vez, puede revelar posibles rutas que las células primitivas pudieran haber tomado en su camino desde la materia inerte hasta la vida: «Venter abordó esta cuestión el jueves, observando que él y los investigadores en su instituto habían estado debatiendo entre ellos cómo esta tecnología permitiría a los científicos poner a prueba el nivel mínimo del material biológico necesario para desencadenar la vida», decía Fox. En palabras de Venter, «Me parece que será interesante, según se va investigando en el origen de la vida, según se va tratando de comprender estos precursores primitivos más mínimos posibles de la vida al ir estos programas procediendo en una dirección, y al proceder nosotros en la otra dirección, al edificar encima de la evolución de un sistema de información, podríamos encontrarnos en algún lugar en el medio y encontrarnos con algunas herramientas nuevas y fascinantes». Lo único que se saca en claro de estos artículos es que los que están debatiendo, experimentando, investigando, trabajando, evaluando, ensayando, construyendo, haciendo encuentros y comprendiendo (si es que se comprende algo en absoluto) son unos seres humanos —no las primitivas formas de vida.
  3. Quiralidad y espejos hechos añicos: Marcus Chown publicó un artículo de tres páginas en New Scientist acerca del misterio de la homoquiralidad —por qué todos los seres vivos tienen aminoácidos levógiros en sus proteínas (véase libro en línea en inglés, y en castellano bajo la etiqueta quiralidad). Destacaba al máximo una teoría de que las supernovas o los agujeros negros daban un ligero exceso cuántico a una de las formas, que a su vez hubiera quedado potenciada en las aguas de la tierra primitiva. Pero, ya al llegar a la página 3, esta sugerencia resultaba bastante débil, y Chown, al final, podía sólo esperar a un futuro en el que surjan descubrimientos procedentes de naves espaciales.
  4. Fósforo para nosotros: En el ADN hay fósforo. Hay fósforo en el ATP. Esto sólo puede significar una cosa: la tierra necesitaba fósforo para tener vida. No está claro cómo el fósforo entró en nuestra atmósfera. Quizá vino por mensajería especial. PhysOrg comunicaba que el Dr Terry Kee de la Universidad de Leeds cree que procedió de meteoritos. «El fósforo está presente dentro de diversos minerales meteoríticos, y es posible que los mismos reaccionasen para formar pirofosfitos bajo las condiciones ácidas, volcánicas, de la Tierra primitiva».

 

ATP sintasa, la máquina productora de ATP, que consta de un motor acoplado al dispositivo de unión de las moléculas ADP y un ión P (fosfato) para producir ATP con la fuerza aplicada por un giro mecánico impulsado por la fuerza electrostática de los protones que se aplican para mover el motor. El canal protónico está marcado en azul y la subunidad sintasa, en rojo. Fuente: AQUÍ.

Ahora bien, una vez la Tierra tuvo pirofosfitos, dispuso de una molécula energética que, aunque no tan útil como el ATP, era al menos similar hasta cierto punto. «El equipo investigador encontró que un compuesto conocido como pirofosfito puede haber sido una importante fuente de energía para las primitivas formas de vida». ¿Tenían ninguna base para decir tal cosa? No. Ninguna. Se trata meramente de un requisito. «Es una cuestión de la gallina y el huevo», decía: «Los científicos están en desacuerdo acerca de lo que vino primero —la replicación o el metabolismo. Pero aquí tenemos la tercera parte de la ecuación: la energía». De modo que mientras los científicos están en desacuerdo acerca de dos cosas, ¿por qué no añadir una tercera en discordia? Esto es progreso: «Se necesitan enzimas para hacer ATP, y se necesita ATP para hacer enzimas», explicaba el doctor Kee», como si añadir enigmas se puede pasar como una explicación: «La cuestión es: ¿de dónde vino la energía antes que cualquiera de estas dos cosas existiese?» Puede que no sepamos las respuesta, pero al menos nuestra ignorancia se está volviendo más sofisticada gracias a las investigaciones acerca del origen de la vida.

Este último comunicado de prensa iluminaba a los lectores acerca de algunas realidades poco conocidas acerca de la molécula ATP en el mundo verdadero de las formas existentes de vida: «En cualquier momento, el cuerpo humano contiene sólo 250 gramos de ATP —esto proporciona aproximadamente la misma cantidad de energía que una sola pila AA. Esta reserva de ATP se está usando y regenerando constantemente en las células mediante un proceso conocido como respiración, que es impulsado por catalizadores naturales llamados enzimas». Esta enzima, la ATP sintasa, es un motor giratorio de dos partes con una multitud de piezas interactivas y que es absolutamente esencial para todas las formas de vida. Se ha tratado en numerosas ocasiones en estas páginas (véase etiqueta ATP sintasa). Si lo que dice este artículo es cierto, es difícil de imaginar a un campeón mundial de los 100 metros lisos en las Olimpiadas corriendo impulsado por una pila AA. Esto merece la mención de una de las «Maravillas» de más calado que se han encontrado nunca en estas páginas —un tema de conversación para el rato en la máquina del café.

Aquí tenemos un caso donde podemos conceder a la vez el «Premio a la maravilla» y el «Premio a la idea tonta». La cita acerca del ATP es una joya sacada de un cubo de basura. Pensemos en el rendimiento del sistema energético que proporcionó tu Hacedor al cuerpo humano, como que estos trillones de motores de ATP sintasa, exquisitamente manufacturados, pueden extraer del fósforo, usando fuerza motriz protónica, suficiente energía para enviar a un atleta a toda velocidad por la pista, o en un salto de altura, o levantando pesas, y todas aquellas otras asombrosas hazañas de velocidad y fuerza que disfrutamos viendo en competiciones deportivas, gracias a sólo 250 gramos de ATP —¡el equivalente energético a una sola batería AA! Parece increíble. ¿Y este diseño tan soberbiamente ajustado apareció por evolución química? ¡Jamás!


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesFooling Around with OOL 31/05/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/22/2010

Published in: on +00002010-06-24T06:33:25+00:0030000000bThu, 24 Jun 2010 06:33:25 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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Louis Pasteur y Billy Graham: Dos historias impactantes.

Se dice que un día el conocido científico Luois Pasteur iba de viaje en tren. Cuando vinieron a revisar su billete el Dr. Pasteur no lo encontraba por ninguna parte. Por más que miró en todos sus bolsillos, su billetera, y su equipaje, el billete no aparecía.

El revisor le dijo: “No se preocupe, Dr. Pasteur, todos sabemos quien es usted”. Cuando el revisor estaba a punto de salir del vagón del tren donde viajaba el científico, el revisor miró hacia atrás y vio a Pasteur que se había levantado y buscaba el billete debajo del asiento y por el suelo. El revisor volvió a donde el científico estaba y le dijo:  “Sr. Pasteur, Sr. Pasteur, no se preocupe por el billete, yo sé quién es usted y todos aquí sabemos quién es usted. No hay ningún  problema”.  A lo cual el Sr. Pasteur le respondió: “ Cabellero, yo también sé quién soy, pero lo que no sé es a donde voy”.

Billy Graham fue invitado a ofrecer una oración en una ceremonia donde asistían un gran número de invitados.

Cuando se preparaba para ese día se dieron cuenta que no tenía un traje que ponerse que estuviera en buenas condiciones. Decidieron comprarle uno nuevo.

Como Billy Graham ya era de edad avanzada y no asistía hacía tiempo a eventos de este tipo, él tomó una decisión sobre ese traje nuevo.

En el curso de la ceremonia y cuando daba un pequeño discurso, Billy dijo que se había tenido que comprar un traje nuevo para esa ocasión especial pero que no le importaba haberse gastado el dinero porque él sabía que un día no muy lejano se iría de este mundo camino del cielo donde estaría para siempre con el Señor Jesucristo, y que ese traje sería el traje con el que se enterraría.

Dios historias y dos personajes famosos. Uno no sabía a donde iba. El otro sabía perfectamente a donde iba después de su muerte.

Y tú, ¿ya sabes a donde irás?

Juan 14:1-6 (Reina-Valera 1960)

Juan 14

Jesús, el camino al Padre

1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.

5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?

6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Mediten en esta historia porque todos tenemos un destino. Ahora es el día de salvación, mañana será demasiado tarde.

2 Corintios 6:1-2

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¡No Lamarck otra vez!

 

 

11 junio 2010 — Hagamos un ejercicio de memoria, y retrocedamos a Lamarck. Fue un evolucionista pre-darwinista. Se nos había enseñado en el instituto que sus teorías habían quedado superadas por la superior teoría de Darwin de selección natural. La teoría de Lamarck de «la herencia de los caracteres adquiridos» quedó refutada por los espectaculares experimentos de Weismann, ¿no? La realidad es que nunca fue algo tan claro como esto, como lo saben los historiadores del evolucionismo, pero este ha sido la percepción común. Esta semana, Nature publicaba un artículo de la serie «Insight Perspectives» sobre epigenética («por encima de la genética») que, mientras que no se refería a Lamarck por su nombre, consideraba caracteres «adquiridos» que podían ser heredados por métodos no mendelianos. Su autor, Arturas Petronis,1 se refería incluso a una creciente conciencia de la importancia de la epigenética como un nuevo «principio unificador» y como «giro paradigmático» al estilo de Thomas Kuhn.

 

Jean-Baptiste Pierre Antoine de Monet, Caballero de la Marck (1 de agosto de 1744, Bazentin, Somme – 18 de diciembre de 1829). La alargada sombra de Lamarck se hace sentir en la actualidad ante la impotencia del dogma darwinista. ¿Cuál es el origen de aquellas cualidades que se supone que la selección natural ha de cribar? Sencillamente, el enigma del origen de la información biológica no admite explicaciones materialistas / naturalistas, y el recurso a tesis lamarckianas o criptolamarckianas es una evidencia del estado de desconcierto de unas tesis que se encuentran en un callejón sin salida.

Durante largo tiempo desde que se elucidó la estructura del ADN, el «dogma central» de la genética ha sido que el ADN es el controlador maestro de la herencia. La información fluye del ADN a las proteínas, y que esto dicta el fenotipo (la forma externa del organismo). En décadas recientes, los efectos de los factores ambientales sobre el genoma ha llegado a ser un área creciente de investigación. Las proteínas pueden «etiquetar» las proteínas de histona sobre las que los genes se arrollan, lo que afecta a qué genes son expresados o reprimidos. Algunas de estas etiquetas epigenéticas pueden heredarse. Al igual que sucede con la mayoría de los dogmas, el dogma central ha sido un impedimento para nuevas formas de pensamiento científico. Petronis dice:

El debate herencia contra crianza fue uno de los temas más importantes de la ciencia biomédica en el siglo veinte. Los investigadores lo resolvieron concediendo que ambos factores tienen un papel crucial y que los fenotipos resultan de las acciones e interacciones de ambos, que a menudo cambian con el tiempo. La mayoría de los fenotipos «normales» y patológicos exhiben un cierto grado de heredabilidad, un descubrimiento que formó la base para una serie de estudios moleculares de genes y sus secuencias de ADN. En paralelo con estas estrategias genéticas, se han realizado miles de estudios epidemiológicos para identificar factores medioambientales que contribuyen a los fenotipos. En este artículo considero caracteres y enfermedades de carácter complejo, no mendelianos, y reviso las complejidades de investigar su etiología usando métodos tradicionales —epidemiológicos y genéticos. Luego propongo una interpretación epigenética que corta varios de los nudos gordianos que impiden el progreso en estos estudios etiológicos.

Ha resultado muy difícil asignar relaciones de causa y efecto a los caracteres a partir de factores medioambientales. «Incluso las asociaciones fuertes entre un factor medioambiental y una enfermedad no necesariamente demuestran que el factor medioambiental ha sido la causa de la enfermedad», dice el autor del artículo. Es incluso más difícil establecer factores medioambientales para caracteres heredados, prosigue. Incluso un término como heredabilidad puede ser difícil de identificar cuando se desciende al terreno de lo específico. Los genes múltiples se vuelven complicados, y en probabilidades estadísticas. Sin embargo, los caracteres quedan ciertamente establecidos en las poblaciones. Por ejemplo, un artículo en Live Science expone que los tibetanos han heredado un carácter para la hemoglobina que les permite sobrevivir a grandes altitudes. Petronis pide que se abandone el paradigma genocéntrico: «Expongo que la adopción de una perspectiva epigenética permite una diferente interpretación de las irregularidades, complejidades y polémicas de los estudios tradicionales medioambientales y genéticos».

Da luego algunos ejemplos de cómo los caracteres adquiridos y los efectos medioambientales pueden influir sobre las etiquetas epigenéticas heredables. Ya no existe más una distinción clara, sin escalas grises, entre los puntos de vista de Darwin y de Lamarck (ninguno de los cuales aparece nombrado en el ensayo de Petronis); la situación es ahora mucho más compleja:

En el dominio de la epigenética, la línea entre lo «heredado» y lo «adquirido» es borrosa. La «naturaleza» epigenética estable se fusiona de manera fluida con la plástica «crianza» epigenética. La razón entre las influencias epigenéticas heredadas y las adquiridas puede variar considerablemente dependiendo de la especie, el tejido, la edad, el sexo, la exposición al medioambiente y a los sucesos epigenéticos estocásticos, todos los cuales son congruentes con las observaciones empíricas de que la heredabilidad es algo dinámico, no estático. Otro fuerte vínculo entre los factores heredables y los medioambientales en la regulación epigenética es la observación de que la exposición a ciertos medios tiene efectos que en algunos casos se transmiten epigenéticamente a lo largo de varias generaciones.

En su conclusión, decía que esta nueva perspectiva tiene todas las características de lo que Thomas Kuhn llamaba un giro de paradigma: «gestionando el mismo conjunto de datos que se tenían, pero situándolos en un nuevo sistema de relaciones entre ellos al dotarlos de un diferente marco conceptual». Con ello se podrían explicar cosas como el dimorfismo sexual, efectos procedentes de progenitores, remisiones y recaídas, ejemplos de enfermedades intergeneracionales, debilitamiento de síntomas con la edad, y otras cosas —cuestiones que un viejo paradigma no encontraría interesantes, pero que sí lo serían en el nuevo. «El considerable potencial teórico y experimental de una perspectiva epigenética la convierte en una fuerte alternativa a la investigación en marcha de una compleja genética y biología no mendeliana», decía. «Aunque la existencia de teorías en discordia pueda suscitar una cierta incomodidad, también puede catalizar descubrimientos y es indicación de un campo científico maduro». La genética humana no es un libro cerrado.

¡Ah!, ¿y que significaría este nuevo paradigma para la teoría de la evolución? ¡Buena pregunta! Por cierto, Petronis recordaba una vieja cita de Hugo de Vries que a veces era presentada jubilosamente por creacionistas. Pero, al recordar esta cita, deja al lector en suspenso. En el nuevo paradigma, ¿ cuál es la explicación para la aparición de los más aptos?

Todas las ideas que he estado considerando aquí son sumamente relevantes para la comprensión de los principios fundamentales de la evolución. La herencia «blanda», epigenética, puede tener un papel clave en la adaptación a cambios medioambientales y puede persistir por más que una generación. La plasticidad del fenotipo puede proceder principalmente de la capacidad del genotipo epigenético (o epigenotipo) —en lugar del genotipo— para producir diferentes fenotipos en diferentes medios ambientes. La variación epigenética heredable podría explicar la adaptación más rápida de lo esperado a cambio medioambiental que se observa con frecuencia en poblaciones naturales. Además, la gran variación epigenética intraindividual en la línea germinal puede arrojar nueva luz sobre el problema planteado por uno de los primeros genetistas, Hugo De Vries, hace más de un siglo, en su libro Species and Varieties: Their Origin by Mutation [Especies y variedades: Su origen por mutación], cuando escribió: «La selección natural puede que explique la supervivencia de los más aptos, pero no puede explicar la aparición de los más aptos».

Petronis, no obstante, no tiene nadaa más que decir acerca de la aptitud ni de su aparición. Además, y a pesar del título de su artículo: «Epigenetics as a unifying principle in the aetiology of complex traits and diseases [La epigenética como principio unificador en la etiología de los caracteres complejos y de las enfermedades», no nos da ninguna descripción de cómo ningún carácter complejo específico pudo aparecer por genética, por epigenética o por ninguna combinación de ambas cosas. Se limita a decir que un nuevo giro de paradigma podría «arrojar luz» sobre el problema planteado por Hugo De Vries hace más de un siglo.


1. Arturas Petronis, «Epigenetics as a unifying principle in the aetiology of complex traits and diseases», Nature 465, pp 721–727, 10 junio 2010, doi:10.1038/nature09230.

Que Nature deje entrar el fantasma de Lamarck es una muestra de su desesperanza acerca de Darwin. Y aquí nos encontramos, un siglo después de Hugo De Vries, esperando alguna luz. Petronis no nos la da. Hugo tampoco nos la pudo dar. Darwin no tenía ninguna. Lamarck tampoco. Hemos estado andando en tinieblas durante un larguísimo tiempo mientras escuchábamos a los que nos prometían que alguien algún día «arrojará luz sobre la evolución». ¿Para qué invertir ni un momento más en ninguna esperanza en su paradigma? Sus pagarés están totalmente hundidos, su burbuja paradigmática ha estallado. La verdadera luz acerca de nuestro origen y naturaleza se encuentra en la verdadera fuente de la vida.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesNot Lamarck Again 11/06/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/23/2010 07:57:00 PM

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Tus nervios y corazón dependen de poleas, cerrojos e interruptores

4 junio 2010 — Los biólogos siguen examinando más y más de cerca unas máquinas celulares que funcionan justo como las fabricadas por el hombre, sólo que a unas escalas tan diminutas que controlan átomos individuales. Particularmente interesantes son las compuertas en las membranas de las células que admiten a ciertos átomos pero que excluyen a otros. Un reciente artículo en la revista Cell por un equipo australiano ha descubierto que la compuerta de potasio tiene un elegante conmutador que emplea poleas, interruptores y un cierre giratorio parecido a un iris que permite la entrada selectiva de iones de potasio.1

El corazón y el sistema nervioso central (SNC) recurren al potasio (K) para establecer cargas eléctricas en las neuronas. Estas cargas se desplazan por los nervios como portadoras de mensajes o, en el caso del corazón, establecen las oscilaciones eléctricas necesarias para mantener el corazón en actividad. ¿Cómo lo hacen estas compuertas para dejar entrar el potasio, pero para mantener fuera los iones de sodio (Na), que tienen una masa atómica 8 unidades más ligeras?

 

 

Diagrama esquemático de un canal iónico. 1 – dominios de canal (normalmente son cuatro por canal), 2 – vestíbulo exterior, 3 – filtro de selectividad, 4 – diámetro del filtro de selectividad, 5 – sitio de fosforilación, 6 – membrana celular. Ilustración: Paweł Tokarz

 

Hay muchos grupos que han estudiado los canales del potasio durante años (p. ej., 17/01/2002, 12/03/2002). La compuerta consiste en cuatro partes primarias ajustadas de modo que forman un canal, con un «filtro de selectividad» que asegura que sólo entren los iones de potasio. El equipo australiano estudió una compuerta determinada del potasio, el canal Kir, y descubrió varias acciones mecánicas en funcionamiento:

  • Cierres: «Hay conexiones intersubunitarias agrupadas cerca de la membrana en el conjunto del cierre, pero se reorganizan, en el conjunto no cerrado, en un conjunto más extenso de interacciones».
  • Irises: «El efecto neto de una apertura coordinada en todas las cuatro interfaces (estructuras VI–VIII) es el de una dilatación simétrica a modo de un iris de una apertura estrecha al vestíbulo intracelular de aproximadamente 4.5 Å en relación con I (Figura 1G), extendiendo el poro de permeación a traavés de ambos dominios (Película S2).»
  • Poleas: «El acoplamiento queda facilitado por acciones de los términos N y C, que actúan de forma efectiva como un sistema de poleas. El dominio intracelular de cada subunidad es un bocadillo similar a la inmunoglobulina [beta], recubierto en la superficie por los términos N y C. Su término C está fijado tanto al término N como al bocadillo subyacente [beta], de modo que todos los movimientos son interdependientes. Además, las interacciones paralelas de las láminas [beta] que se forman entre el [beta]CN en una subunidad y [beta]M por la otra (Figura 3D) adaptan el pliegue básico entretejiendo subunidades vecinas en un círculo, acoplando el movimiento de cada subunidad al de su vecino».
  • Conmutadores: «Nuestros descubrimientos proporcionan una clara indicación de que el filtro de selectividad puede cambiar entre configuraciones no conductora y conductora sin un desplazamiento significativo de las hélices interiores. Esto es distinto de hallazgos de que la inactivación en el filtro de selectividad se activa por un ensanchamiento en el cruce del haz, y viceversa ([Blunck et al., 2006] y [Cordero-Morales et al., 2007]). En tanto que la investigación en la actividad de la compuerta del filtro de selectividad se ha concentrado fundamentalmente en la inactivación de tipo C, nuestros datos indican que el filtro de selectividad no está limitado a esto, y que es susceptible de un cambio conformacional global sutil, lo que sugiere una función más universal en la función de las compuertas de lo que se había creído hasta ahora».
  • Rotores «Las estructuras se apiñan en dos grupos con distintas confirmaciones, independientes del grupo espacial y de la forma cristalina. La diferencia entre los grupos se corresponde con una rotación de cuerpo rígido de 23° (contemplado desde la membrana), alrededor del pliegue molecular cuádruple, de todo el conjunto intracelular en relación con el poro que atraviesa la membrana (Figura 1C) (Película S1)».

 

Canal bacteriano del potasio cerrado (izquierda, entrada PDB 1k4c con el dominio de la compuerta tomado de 1f6g) y abierto (derecha, 1lnq). Pueden detectar diferencias de voltaje a través de la membrana y luego cambiar la conformación para realizar su función. Ilustración: David S. Goodsell

 

<!–[if !vml]–><!–[endif]–>Todas estas acciones mecánicas están coordinadas y son «globales», según ellos. Una subsección del artículo se titulaba: «Ion Configuration Is Linked to the Global Conformation of the Channel [La configuración iónica, vinculada con la conformación global del canal]», y otra era: «Torsión: La conformación global está correlacionada con la orientación de la hélice deslizante». Es de señalar que «global» era un término característico en este artículo: «Un resultado principal es que el número y la distribución de sitios de iones ligados en el filtro de selectividad son contingentes a los cambios globales de conformación».2 El artículo incluye animaciones que muestran cómo estos movimientos de torsión, doblado, cierre y tracción funcionan de forma conjunta de modo que los iones apropiados pasan y los no apropiados no lo hacen. Toda la compuerta cambia de un estado conductor a otro no conductor como respuesta a indicaciones medioambientales, igual que un torniquete automatizado o un sistema de puente levadizo a una escala vastamente diferente.

Para un breve sumario de este artículo, véase Science Daily. PhysOrg reproducía la película de 5 minutos del artículo de Gulbis y Clarke que explica sus principales descubrimientos y exhibe animaciones de la compuerta Kir del potasio en acción. A los 2:20 minutos de la película se puede ver la rotación en 23° de la subunidad inferior. A los 3:25 minutos se pueden ver algunos de los cambios globales de confirmación (conmutadores, cierres y poleas) que operan el mecanismo del canal. El espectador debería tener en cuenta que en la vida real estas acciones se realizan a alta velocidad. El canal Kir puede pasar selectivamente millones de iones de potasio por segundo a la vez que rechaza a los intrusos. Debido a canales con compuertas de cargas eléctricas como éstas, las neuronas pueden transmitir hasta mil impulsos por segundo a velocidades de 120 metros por segundo.


1. Clark, Caputo, Hill, Vandenburg, Smith and Gulbis, «Domain Reorientation and Rotation of an Intracellular Assembly Regulate Conduction in Kir Potassium Channels», Cell, 3 de junio de 2010 DOI: 10.1016/j.cell.2010.05.003.

2. Los biólogos moleculares usan la frase cambio de conformación para referirse a cualquier reorganización física de los dominios de una proteína o molécula celular, como una torsión, rotación, doblado o plegado de algunas partes en relación con otras. Es comparable a las acciones de maquinaria con piezas móviles.

No hay mención de la evolución en este artículo. Las únicas referencias oblicuas a la evolución que aparecen en absoluto son seis aseveraciones de que algunos aminoácidos aparecían «conservados» (es decir, no evolucionados» en diversas posiciones del canal, dos de los cuales estaban «sumamente conservados». Bien. Muy bien: Darwin no tiene aquí ningún rol. Aquí hay moléculas realizando tareas mecánicas de precisión, con una función exquisitamente afinada, absolutamente esencial para la vida, en todas las categorías de vida desde las bacterias (12/03/2002) hasta el hombre. La elegancia y sofisticación de estas compuertas es pasmosa. ¿Qué posible beneficio tiene aquí la teoría de la evolución? ¿En qué ayuda a elucidar la estructura de estas compuertas, o en qué nos ayuda a comprender su origen? Al contrario, es por su designio, su plan inteligente, que captamos el designio, que encontramos el designio, que comprendemos el diseño, que podemos realizar la retroingeniería del diseño, y que aplicamos el diseño. Podemos contemplar el diseño de estas compuertas y aprender algo. El diseño que encontramos en los seres vivos funciona tan bien que puede motivar a los científicos a diseñar mejores dispositivos artificiales. Es ciencia de Diseño Inteligente de principio a fin.

Detengámonos un momento la próxima vez que sintamos una sensación placentera —sea por unos alimentos sabrosos, el uso del matrimonio, una taza de café caliente, una brisa suave que acaricia la piel, la dureza de un músculo bien ejercitado, una vista hermosa, una música maravillosa, un abrazo afectuoso— y ponderemos que estas sensaciones no suceden por azar. Estas activas sensaciones (y muchas más señales pasivas en el sistema nervioso autónomo) son mediadas por billones de máquinas canalizadoras del potasio de un diseño exquisito. Funcionan durante toda la vida sin nuestro pensamiento consciente. Esto nos lleva a otro beneficio de una ciencia fundamentada en la realidad de un plan inteligente. La comprensión de la complejidad de estas estructuras, que funcionan con tanta eficiencia a esta escala tan increíblemente diminuta, lleva al asombro. El asombro lleva a la humildad. La humildad lleva a la adoración al Creador. La adoración lleva al desinterés. El desinterés lleva al altruismo. ¿No iría mejor todo con todos estos resultados?


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesYour Nerves and Heart Depend on Cellular Pulleys, Latches and Switches 4/06/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/23/2010 02:53:00 PM

Published in: on +00002010-06-23T01:19:06+00:0030000000bWed, 23 Jun 2010 01:19:06 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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Células madre: esperanza, política y claridad

 

 

 

30 de mayo 2010 — Aquellas prometedoras células que pueden diferenciarse en casi cualquier tejido siguen generando noticias —pero también siguen suscitan polémicas. En realidad, sólo algunas de ellas suscitan polémicas: las células madre embrionarias. Y no todos los artículos sobre las células madre ponen esto en claro.

 

Cuerpo embrioide, una agrupación globular de células cultivadas a partir de células madre embriónicas de un ratón. El empeño en pasar de los ensayos sobre animales a la manipulación y uso de embriones humanos como materia prima plantea graves cuestiones de ética, consideradas como de poca monta desde un materialismo que deshumaniza al hombre desde su mismo principio, al rechazar la realidad de que el hombre es obra de Dios, y que ha sido hecho a imagen y semejanza de Dios. Crédito de la imagen: Niels Geijsen, Massachusetts General Hospital/National Science Foundation

 

  1. Definiendo la vida: De un plumazo, Corea del Sur decidió que los embriones humanos congelados no son formas de vida. PhysOrg informaba que «Esta decisión significa que los embriones humanos que se encuentran en su fase inicial y que no están implantados en el útero de una madre no se pueden considerar como formas de vida humana», a pesar de tener una dotación completa de ADN humano de un padre y una madre. Ante esta decisión, las clínicas de fertilidad quedan libres de dispensar de cualquier problema ético acerca de las mismas. Se niega la cualidad de seres humanos a los embriones. Las clínicas pueden disponer de ellos, o entregarlos al laboratorio. «Después de esta resolución, las acciones relacionadas con la investigación en células madres subieron en el mercado local».
  2. Las células madre embrionarias de tu cerebro: Cuando eras un mero embrión en el útero, tu diminuto cerebro en desarrollo poseía unas células madre especiales que estaban activas construyendo el centro de aprendizaje superior —el neocórtex. PhysOrg informaba que neurólogos en la Universidad de California en San Francisco habían descubierto una célula madre en el embrión humano que «da luz sobre la evolución del cerebro humano, y apunta a terapias». «Es una probable exlicación de la espectacular expansión de la región en los linajes que llevan al hombre, dicen los investigadores». ¿Se debe esto a que ratones y monos carecen de estas células madre en el cerebro? No exactamente, sino que en los primates, y de manera especial en los humanos, la complejidad de las capas y de los tipos de células madre es espectacular. Los científicos usan de manera ambigua el término «evolución», diciendo que su trabajo sigue «las etapas moleculares por las que pasa la célula a medida que evoluciona hasta devenir la célula nerviosa, o neurona, que produce». Entonces, ¿qué tiene que ver la política con todo esto? «Esta información se podría utilizar para impulsar a las células madre embrionarias para diferenciarse en la placa de cultivo en las neuronas para su posible uso en la terapia de reemplazo celular». Pero, ¿qué harían las células madre de alguna otra persona en tu cabeza, con su ADN? ¿Es esto ético o deseable?
  3. No hay polémica en este corazón: La frase «carente de polémica» tiene un efecto calmante para el corazón. Science Daily comenzaba así un artículo: «Una nueva fuente carente de polémica para células madre puede formar células del músculo cardíaco y ayudar a reparar el corazón, según resultados de ensayos preliminares de laboratorio comunicados en Circulation Research: Journal of the American Heart Association». La fuente es la membrana amniótica, un saco en el que se desarrolla el embrión, que es una forma de desechos clínicos que normalmente se descartan después del parto de un bebé. Ahora se puede preservar para derivar células madre para sanar corazones dañados. El comunicado de prensa de la Asociación Americana del Corazón decía que las células no sufren rechazo, y que se transforman en músculo cardíaco que comienza a latir espontáneamente. En experimentos con ratas, un porcentaje significativo de las mismas sobrevivió durante semanas y disminuyeron el tejido de cicatrización después de un ataque al corazón. Si los ensayos clínicos demuestran que esto funciona en seres humanos, la preservación de este tejido hasta ahora desechado para la terapia del corazón sería algo muy digno.
  4. Amor español: Unos científicos españoles han convertido la grasa en algo hermoso. Science Daily informa de científicos de la Universidad de Granada que han realizado la extracción de células madre del tejido adiposo (adipocitos) y los han reprogramado a miocitos cardíacos —músculo del corazón. «Esta técnica se podría utilizar en el futuro para la regeneración del músculo cardiaco mediante el uso de células extraídas directamente del paciente». ¿No es magnífico? Un día, el médico podrá extraer la grasa de alguien y usarla para reparar su propio corazón.

PhysOrg comunicaba un estudio algo parecido que se realizó en la Universidad de Texas. Se podrían inyectar tus propias células madre adultas en el corazón e iniciar así el proceso de reparación, según ha descubierto un equipo de científicos. «La inyección de células madre adultas del propio paciente en su corazón ha demostrado cierta eficacia para ayudar a la recuperación después de un ataque al corazón en unos ensayos clínicos preliminares sobre humanos», rezaba el artículo.

  1. Esperanza para pacientes con esclerosis múltiple en los huesos: Las células madre de la médula ósea parecen ofrecer una esperanza para las personas con esclerosis múltiple. Science Daily informaba de «Un ensayo innovador para probar la terapia de células madre de la médula ósea con un pequeño grupo de pacientes con esclerosis múltiple (EM) ha resultado tener posibles beneficios para el tratamiento de la enfermedad». Esta prueba con pacientes humanos ha resultado alentadora: «El procedimiento fue bien tolerado y los participantes fueron seguidos durante un año. No se observaron efectos adversos graves». «Las células madre de la médula ósea son una forma de las células madre adultas, que no suscitan problemas éticos ni polémicas, y pueden ser extraídas del paciente y ser vueltas a inyectar el mismo día.
  2. ¿Se entrevé el camino hacia una terapia mediante células madre embrionarias? Science Daily anunciaba un primer paso hacia un posible uso de células madre embrionarias. Investigadores de la Universidad de California en Irvine han tenido éxito en persuadir a las células madre embrionarias a diferenciarse en un «una retina de fase temprana de ocho capas». Esto se realizó de manera aislada de un ojo real. «Hicimos una estructura compleja compuesta de muchos tipos de células», dice el líder del estudio. «Este es un gran avance en nuestra búsqueda en pos de tratamientos para las enfermedades de la retina». Se espera con la creación de tejido retinal se podría llegar a tratamientos para la degeneración macular, la retinitis pigmentosa y otras enfermedades causantes de ceguera, pero las terapias mismas están todavía lejos. El artículo no decía si era necesario emplear células madre embrionarias para lograr este fin, o si las células madre adultas, como las células madre inducidas pluripotentes, podrían funcionar igual de bien.

Un artículo publicado este mes en Science Daily acerca de las células madre de ambas tipos, las embrionarias y las células pluripotentes inducidas, guardaba un extraño silencio acerca de la controversia. La atención se centraba en la comprensión de cómo estas células se vuelven pluripotentes (es decir, capaces de diferenciarse en numerosos tipos de células) —sin duda un tema importante. Pero no había más que esta breve mención de la controversia ética que rodea a las células madre embrionarias: «Debido a que cuestiones éticas y jurídicas han obstaculizado la investigación de células madre embrionarias humanas, las células de ratón han constituido una plataforma más viable para los estudios de células madre embrionarias». Pero sobre estas cuestiones éticas y legales gira un gran debate, juegan millones de dólares, y, lo que es más, unas cuestiones fundamentales acerca del valor de la vida humana.

¿Está bien hacer males para que salgan bienes? ¿Acaso el fin justifica los medios? Si hay dos maneras de hacer algo, y una de ellas no es tema de polémica, ¿por qué escoger la vía polémica? ¿Acaso no hemos aprendido que declarar a alguien «no persona» es el primer paso a unos indecibles abusos e infracciones de los derechos humanos?

Los proponentes de la investigación sobre células madre embrionarias saben como jugar con tus emociones, con lacrimosos anuncios comerciales que usan a personas que sufren. Los californianos vieron esto con su iniciativa para las células madre con un coste de 3 mil millones de dólares que no podían permitirse (08/02/2005). Lo que esta clase de científicos propagandistas no nos dicen es que (1) ellos van a ganar montones de dinero con la investigación de las células madre embrionarias financiada por los fondos públicos, (2) que la investigación en células madre embrionarias está quedando muy atrás ante los verdaderos éxitos en el campo de las células madre adultas, y (3) que la investigación en células madre embrionarias está contaminada por el deseo de manipular con clonación humana y la formación de quimeras (la mezcla de células humanas y animales). Es algo de lo que mantenerse apartado. No tienen nada que mostrar después de años de bombo publicitario y de millones sobre millones de dólares y de uno de los mayores escándalos en la historia de la ciencia. Sus proponentes son principalmente pseudoprogresistas materialistas de la izquierda regimentadora. Tienen sus motivos mezclados. La práctica de la cosecha de embriones abre la caja de Pandora con todos sus horrores, con mercados para mujeres que vendan sus óvulos, y catálogos de miembros humanos. Y con la realidad de unas células inducidas pluripotentes y células madre adultas exentas de polémica, no necesitamos nada de lo que nos quieren vender. Como en la proverbial casita de chocolate, la bruja está dentro.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesStem Cells: Hope, Politics, and Clarity 30/05/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/19/2010 01:31:00 PM

Published in: on +00002010-06-19T02:29:00+00:0030000000bSat, 19 Jun 2010 02:29:00 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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El factor que los economistas han olvidado en sus modelos: la Integridad

 

28 mayo 2010 — ¿Es la economía una ciencia? Se encuentra en aquel territorio gris que tiene muchas cosas en común con las ciencias; está muy regida por leyes (por ejemplo, la ley de la oferta y la demanda); usa modelos matemáticos; usa modelos experimentales; desarrolla teorías. Concediendo de entrada que sea una especie de ciencia (aunque una «ciencia blanda» o «ciencia social»), algunos economistas están reconociendo que han estado descuidando incluir un importante factor en sus modelos —la moralidad. PhysOrg mencionaba este factor hoy en un sorprendente titular: «Un investigador considera la función de la moralidad en la moderna teoría económica». El primer párrafo desarrollaba el tema con términos aun más enérgicos –

 

La moralidad, la integridad, son valores absolutos que se relacionan con la aprobación del bien y la condena del mal. Estas son categorías éticas absolutas arraigadas en la realidad del Dios que está ahí. El conocimiento reverente de Dios es la clave de todo conocimiento y el principio mismo de la sabiduría. Fotografía: Púlpito de la iglesia Old Ship, en Hingham, Massachusetts. Modificada de Frank O. Branzetti, Historic American Buildings Survey

 

La crisis financiera mundial de 2008, que ha llevado a lo que muchos en Estados Unidos y Europa designan como «la Gran Recesión», ha llevado a investigadores a repensar las tradicionales teorías económicas de los mercados financieros y del mundo corporativo. Incluso el renombrado teórico Michael Jensen, cuyo trabajo, extensamente citado, ha echado los fundamentos para el amplio uso de lasa opciones de capital como un instrumento de compensación para ejecutivos, ha llamado a sus colegas investigadores a incorporar la «integridad» en sus modelos económicos.

Los economistas no están simplemente tomando una postura moralizadora aquí, como si tuviesen que predicar a tenedores de acciones y a especuladores, exhortándolos a que mejor les irá jugando limpio. No —sino que se dan cuenta de que las partes de los contratos y de los arreglos financieros tienen realmente sensibilidades morales que afectan a sus conductas.

El artículo aquí reseñado destaca las teorías de Douglas Stevens, profesor asociado de contabilidad en la Universidad Estatal de Florida, que durante años ha incorporado la moralidad en sus modelos. Ahora, inspirado por el llamamiento de Jensen, ha sido coautor de un artículo revisado por pares y publicado en Accounting, Organizations and Society llamado «A Moral Solution to the Moral Hazard Problem [Una solución moral al problema del riesgo moral]». ¿Cuando hemos visto jamás la frase «Solución Moral» en un artículo de revisión por pares?

Stevens ha incorporado una nueva idea radical en su tesis. Dice él que no es suficiente para atraer un principal (como un empleado o un socio bajo contrato) con incentivos financieros. En modelos anteriores se ha olvidado el contenido moral. Se centraban en incentivos de mayor o menor riesgo —algunos de los cuales llevaron al hundimiento financiero de 2008. En lugar de esto, Stevens rompe con el modelo de incentivos tradicional de «principal-agente», que adoptaba una sensibilidad moral de cero, y factorizaba las sensibilidades morales de los agentes. «Así, su modelo responde al llamamiento de Jensen a la incorporación de la integridad en la teoría económica», decía el artículo; «Esto es significativo debido a que la teoría sobre el problema del principal-agente, la teoría más matemáticamente formal de la firma, ha estado previamente cerrada al contenido moral».

El nuevo modelo explica cosas que el viejo modelo encontraba desconcertante —como por qué a menudo la gente hace más de lo que se conseguiría con los incentivos:

«Sabemos por simple observación que el tradicional modelo principal-agente no es plenamente descriptivo de la conducta en la vida real», decía Stevens. «A una mayoría de personas se les paga un salario fijo en sus trabajos, y sin embargo proporcionan un esfuerzo suficiente por su paga. Este es particularmente el caso de las profesiones y de las corporaciones sin ánimo de lucro, en los que los incentivos financieros que exige el modelo tradicional son difíciles de situar, por no decir que imposible. El tradicional modelo principal-agente no puede explicar esta conducta. Pero nuestro modelo demuestra que un principal puede pagar a un agente moralmente sensible un salario fijo que lleva a un aumento en la productividad del esfuerzo del agente».

Su modelo demuestra también el valor de la sensibilidad moral para la firma y la sociedad.

«Nuestro modelo sugiere que la sensibilidad moral aumenta el rendimiento de las relaciones entre principal y agente dentro de la firma— lo que hace posibles más de estas relaciones— y lo que permite al agente recibir un salario fijo lleva al aumento de su productividad o capacidad», decía Stevens. «Así, la sensibilidad moral aumenta el bienestar general de la sociedad al disminuir el desempleo y al aumentar la productividad y la paga de los empleados. Esto explica el énfasis que se pone en formación moral dentro de las firmas y de la sociedad en general. Esto también proporciona una advertencia en contra de dejar caer la sensibilidad moral».

¿Quién hubiera podido pensar que la moralidad es un factor en la reducción del desempleo, así como en la mejora de la productividad —con independencia de los incentivos? En realidad, esto es un principio que la Biblia enseña: que el trabajo debería hacerse «como para el Señor» y «no sirviendo el ojo», sólo para agradar a los hombres (Colosenses 3:23, Efesios 6:5-6). La célebre «ética protestante del trabajo» enseñaba a cada persona, individualmente, a creer que un trabajo bien hecho tiene un valor intrínseco, con independencia de los incentivos o de las compensaciones.

Para concluir, el artículo (en realidad un comunicado de prensa de la Universidad Estatal de Florida), hacía hincapié en la importancia de la formación en la ética profesional como, por así decirlo, la «moraleja» de la historia. «Cada crisis y cada escándalo en el mundo de las finanzas es un llamamiento a despertar —tanto para los que habitan este mundo como para los académicos que lo estudian», decía Stevens. «Es de esperar que no vayamos a desaprovechar todavía otra crisis financiera».

Ahora, la pregunta es: ¿de dónde viene la ética? Para encontrar la fuente, de nada valdrá atravesar el campus para ir a los laboratorios científicos, donde los correligionarios de Dawkins proclaman a la gente que proceden por evolución de grumos de cieno. De nada valdrá ir al auditorio, donde Ayala les estará diciendo que el diseño inteligente es un mito y una pseudociencia, y que tenemos que usar la Razón, pero no podrá, por su vida, decirnos por qué hemos de usar la razón. De nada servirá ir al campus de Filosofía y Letras, donde lo que hacen los profesores es dividir a la gente en grupos portadores de agravios diversos que levanten pancartas y puños teñidos de rojo, entonando, con bocas espumantes: «¡Pongamos fin al odio!» Tampoco en la facultad de Astronomía nos podrán informar, donde dicen que los universos saltan a la existencia de vez en cuando, y que el nuestro es uno de entre infinitos universos que saltó a la existencia procedente de una fluctuación cuántica, y que se dirige hacia la muerte térmica. Tampoco vale para nada ir a la Facultad de Historia del Arte, donde dicen que el hip-hop es el equivalente moderno de Bach. Será en vano acudir a la Facultad de Historia, donde los profesores no tienen la más ligera idea de por qué unos humanos funcionalmente modernos pasaron 800.000 años gruñendo en cavernas, y luego decidiendo, así de repente, construir ciudades y barcos, desarrollar la escritura, el comercio, la agricultura, la economía, el arte militar, la manufactura, las matemáticas, el derecho, la religión, las matemáticas y la filosofía.

No, en estas instancias no podrán informarnos. Para encontrar la moralidad debes usar tu cabeza. Tienes una conciencia. ¿De dónde procede? No evolucionó. Sabes de manera innata que ciertas cosas son buenas y otras malas. El bien y el mal tienen referencia a una norma eterna. La conciencia es, en cierto sentido, una ley de la naturaleza. Pablo, un «científico» de esta ley interna, explicaba: «Porque cuando los gentiles que no tienen ley [las Escrituras judías], hacen por naturaleza lo que es de la ley [es decir, reconocen que el homicidio, el hurto y el adulterio son males], éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, …» (Romanos 2:14-15). Todos sabemos que esto es cierto, y lo sabemos por experiencia. Roba alguna cosa, e incluso si consigues tu objetivo y nadie lo sabe más que tu, el proverbial demonio y ángel sobre tus hombros comienzan a discutir a tus oídos. Las personas tienen una sensibilidad moral, y los teóricos económicos han errado al ignorar estos factores en sus modelos. Al tratar a personas como meros perros de Pavlov que responden sólo a incentivos, han perdido de vista cómo funciona de verdad el mundo real. ¿Pudiera esto haber llevado a unas previsiones erradas, cegando al mundo a uno de los peores hundimientos financieros de los tiempos modernos? Pues bien, es ya hora de añadir las palabras moralidad e integridad a la teoría económica —por razones prácticas, si no se encuentra ninguna otra.

Para encontrar integridad, sal del campus, cruza la calle, y entra en una capilla cristiana. Allí encontrarás la fuente: «El temor del Señor es el principio de la sabiduría» (Proverbios 1). Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. (Mateo 22:37-40).

Es bueno ver que algunos economistas están descubriendo la importancia de la integridad. Las otras ciencias podrían también emprender algo de formación en integridad. Hubo un efímero llamamiento a la integridad en Science y en Nature después del escándalo Hwang en 2006 (05/02/2006). No tuvo mayor consecuencia. Fue seguido por una desvergonzada arrogancia en la respuesta de los darwinistas a la película Expelled en 2008, y luego por una tibia admisión de falibilidad después del escándalo del Climagate a finales de 2009. Parece que los científicos no tienen una integridad innata para progresar por su cuenta, y puede que tengamos que proporcionarles incentivos. Haz tu deber: lleva a un científico a tu reunión de iglesia. Dile que es una experiencia fuera de este mundo; dile que le aportará las verdaderas riquezas; dile que es una empresa hacia el más pleno conocimiento —cualquier incentivo que pueda ser adecuado a su nivel de madurez. Lleva a alguien que lo necesite, como a las víctimas de Dawkins. Él ya ha admitido públicamente que prefiere vivir en una sociedad con valores cristianos que una que actuase con unos principios darwinistas; ha demostrado inconsecuencia y necesita aprender integridad. Puede que debas usar los incentivos infantiles que hemos enumerado hasta que consiga la suficiente madurez para ejercitar su conciencia, pero un verdadero progreso sólo será posible cuando pueda explicar y defender la fuente y la referencia última de la integridad. Esto, naturalmente, será sólo el principio del conocimiento, pero comenzar a andar por el buen camino es ya una victoria.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesThe Factor Economists Neglected in their Models: Integrity 28/05/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/18/2010 11:20:00 PM

Published in: on +00002010-06-18T10:05:51+00:0030000000bFri, 18 Jun 2010 10:05:51 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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Evolución Teísta: Confusión Bíblica y Científica

 

¿Usó Dios la evolución para crear el mundo? ¡Imposible! Esto es lo que dice el ilustre científico alemán, Werner Gitt, experto en ciencias exactas, en su libro Did God use Evolution?

De acuerdo a la evolución la vida solo se ha podido originar en el agua (primeval soup). Después que los organismos multicelulares se desarrollaron, un salto incomprensible del agua a la tierra ocurrió en un momento indeterminado.

Esta afirmación conlleva varias objeciones científicas.

Peso fuera del agua.

Cuando un organismo “decide” migrar a la tierra, debe cargar con su propio peso, ya que en el agua su peso es más ligero debido al agua desplazada (ley de Archimedes). Esto requiere músculos y un esqueleto más fuerte. El cambio que supone adaptarse al nuevo peso corporal fuera del agua requiere un 40% más de energía.

Diferente aparato respiratorio. El oxigeno requerido para el proceso metabólico ahora debe obtenerlo del áire en vez de del agua. Un completo y nuevo sistema de oxigenación es imprescindíble para prevenir la muerte súbita.

Un proceso de eliminación más difícil. Ya no puede simplemente eliminar sus desechos por medio del sudor en el agua, sino que necesita un nuevo sistema más complejo.

Problema de evaporación. Este problema del proceso de evaporación empieza en el mismo momentode la transición del agua a la tierra. Ahora necesita una piel adecuada que lo proteja de la deshidratación.

Fluctuaciones en la temperatura ambiente. En el curso de veinticuatro horas la temperatura en el agua fluctúa  poco. En tierra pueden existir cambios extremos de temperatura entre el calor del día y el frio de la noche. Un animal de tierra necesita medidas adecuadas para hacer frente a este tipo de fluctuaciones.

De Acuerdo a su Género

Desde el punto de vista reproductivo en biología, un genero es una comunidad fértil que existe en condiciones naturales y entre quienes el intercambio de genes es posible, (bioespecies).

Desde el punto de vista estructural un genero posee en mismo sistema estructural, (morphoespecies).

En la evolución tenemos una teoría preordenada. El razonamiento circular queda claro: Lo que se tiene que demostrar ya se ha decidido de antemano.

Objeción científica

La cualidad esencial en toda forma de vida es la información genética. El supuesto árbol de vida de descendencia no está guiado ni controlado por la información:  Por lo tanto es imposible de acuerdo a la Teoría de la Información.

Por otra parte, el desarrollo de embriones (ontogénesis) es un proceso dirigido por la información. Descubrimientos recientes en biología molecular han demostrado que los mismos mecanismos de las células vivas existen con el propósito de transferir la información exacta.

El biólogo evolucionista G. Osche:

“El genoma de un organismo es un equipo sumamente fino y equilibrado donde la cooperación armoniosa determina el desarrollo de un ser viviente. Este finamente equilibrado genoma es extremadamente importante para el organismo, y siempre se transmite sin cambios en cada paso de la división celular, incluidos el núcleo y los cromosomas.

Antes que una célula se divida el código genético debe ser replicado de tal forma que se forme exactamente la misma combinación de químicos.

Esta copia idéntica de genes garantiza la constancia de la información genética. Para decirlo claro, esta replicación es responsable del hecho que las cigüeñas siempre incuban huevos de cigüeñas con todas las características de esa clase de pájaro”.

Las mutaciones y la selección natural no pueden ser el origen de información nueva o diferente. Las suposiciones evolucionistas que diseños de construcciones simples pueden dar lugar a diseños más complejos por medio de mutaciones y selección natural, es falsa de acuerdo a la Teoría de la Información. Nunca se ha observado tal suceso; al contrario, los resultados son a la inversa.

De acuerdo a la Biblia, tenemos claro que todos los seres vivientes se crearon en grupos definidos-cada uno de acuerdo a su género.

Referencia:   Did God use evolution?  Por Werner Gitt. Publicado en Alemania por Ebner Ulm.

Published in: on +00002010-06-18T07:54:48+00:0030000000bFri, 18 Jun 2010 07:54:48 +0000UTC 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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