Testimonio de un preso

Del ministerio Fuente de Luz

GardenEsta semana me ha llegado una carta de uno de los presos que hace estudios bíblicos con nosotros.  Su nombre es Simón. Es mexicano y está preso en Estados Unidos. Tiene treinta tres años. Dice:

“Hola,

Bendiciones en el nombre del Señor!

Espero que al recibir esta carta se encuentre bien de salud y espíritu, son mis mejores deseos.

Acabo de recibir su correo.  ¿Sabe?, me da mucho gusto de saber que usted se toma la molestia de aconsejar a las personas como yo que andabamos retirados del Señor.

¿Sabe una cosa? Usted me habla de que estoy preso y sin libertad, pero quiero compartir algo con usted. Ahora soy un hombre verdaderamente libre, porque antes que yo cayera en la carcel estaba encarcelado por el pecado. Eso es verdaderamente espantoso, porque no tenía tranquilidad con Dios, no le daba gracias por nada, aunque me daba a manos llenas. Ahora soy el hombre más feliz porque tengo paz con el Señor.

Soy culpable de estar en este lugar porque pude haberme negado a caer en la tentación carnal pero no creo que hubiera podido hacerle daño a nadie si no hubiera sido por el alcohol. Dios quiere ahora que esté aqui para poder tener una vida nueva sin pecados. Dios me está ayudando a tener una vida mejor.

Perdoneme si al contarle esto le molesta en algo, pero también espero un consejo de su parte. Se lo agradeceré mucho.

Muchas bendiciones, Sra Ana.

Simón

Acabo de escribirle una respuesta a este hombre. Os será de interes saber que os he usado como ejemplo para darle aún más animo a este preso. Le he pedido que ore por los ateos con los he compartido a diario durante muchos meses y le expliqué lo privilegiado que es él al poder saber que sus pecados han sido perdonados por el Señor Jesús y que ya tiene paz con Dios.  Le he dicho que ese no es el caso de los ateos, los cuales en general, por ser gente de buena posición social, buenas carreras, y familia que los apoyan, no sienten que necesitan a nadie más, y menos a Dios.

Le expliqué que la Biblia se refiere a ellos como necios, y que profesan ser sabios pero no lo son. Será interesante leer su respuesta la proxima vez que escriba.

Paz. La Ciencia de Dios, la Biblia, nos dice como conseguirla

La paz no viene en cápsulas. El estrés puede causar tensión alta, bocio, migrañas, artritis, enfermedades del corazón, ulceras gastrointestinales, y todo tipo de enfermedades mentales.

Los médicos pueden prescribir fármacos pero no pueden hacer mucho sobre la causa que genera las enfermedades, especialmente si no se trata el espíritu que es el componente más importante.

Paz. Que palabra tan importante. Hablamos de la paz interior ahora, no la ausencia de guerra. Aunque esto es también una guerra, en el corazón.

La Biblia tiene mucho que decir sobre la paz. Nosotros tenemos mucho que aprender sobre esta palabra.

Donde hay estrés no hay paz. La falta de paz interior es la causa # 1 de casi todos nuestros problemas de salud. Esto parece una exageración pero si se analiza detenidamente a la luz de la palabra de Dios, vemos que el conseguir tener paz duradera es el beneficio más grande que podemos alcanzar en esta vida. Ninguna otra cosa se puede comparar con ella.

Pero la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento no es tan fácil conseguirla.

Filipenses 4:6 dice:

Por nada estéis afanosos (ansiosos, preocupados), sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios, con toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la PAZ DE DIOS que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Necesitamos más que una píldora para los problemas de estrés en los que se encuentra el hombre que ha perdido todos sus ahorros en la crisis económica, para la mujer que ha sido abandonada por su marido, y para el hombre que maquina por la noche en su cama como va a vengarse del que es responsable de sus problemas. Igualmente no tiene paz cualquiera que rehuse reconocer sus pecados y la necesidad del perdón de Dios para tener paz con él.

Dios prometió al pueblo judío que si andaban en obediencia a sus estatutos los protegería de toda enfermedad, cosa que la medicina moderna no puede prometer con todas sus medidas preventivas.

“Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó; y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, NINGUNA ENFERMEDAD DE LAS QUE ENVIÉ A LOS EGIPCIOS TE ENVIARÉ A TI; porque yo soy Jehová tu sanador.

Hoy día tenemos no una epidemia, sino una pandemia de problemas psiquiátricos causados por vivir una vida ignorando las leyes de Dios. El fruto y beneficio más grande que resulta de tener una relación con Dios por medio de la fe en su Hijo Jesucristo, es la paz.

El problema principal que tienen los que sufren de depresión, de ansiedad, de tensión, de temores infundados, etc. es la falta de paz. El hombre no se da cuenta de que la conciencia pesa mucho. Está inconsciente del papel que esta juega en todos estos problemas físicos. Pero el subconsciente es muy real.

La Biblia dice:

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”

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Published in: on -12002009-06-17T04:14:11-12:0030000000bMie, 17 Jun 2009 04:14:11 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Comments (2)  
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Las Aves no Evolucionaron a Partir de Dinosaurios

Winter Leaves
Las aves NO evolucionaron a partir de dinosaurios
9 junio 2009 — «Los descubrimientos se acumulan a un creciente cuerpo de datos de las últimas dos décadas que plantan cara a algunas de las creencias más ampliamente difundidas acerca de la evolución animal». Esta declaración no procede de creacionistas, sino de periodistas científicos que describen investigaciones en la Universidad Estatal de Oregón (OSU) que arrojan nuevas dudas acerca de la idea de que las aves evolucionasen a partir de dinosaurios terópodos. El principal planteamiento: los huesos de sus patas y sus pulmones son demasiado diferentes.

No, los dinosaurios no son los antecesores de las aves.
Imagen: Reconstrucción de varios esqueletos de terópodos. Frederik Spindler

El reportaje aparecido en Science Daily presenta un diagrama del esqueleto que exhibe cómo el fémur fijo está imbricado en el sistema pulmonar de las aves. Las aves usan más oxígeno que los mamíferos. Sus pulmones de flujo a través colapsarían si el fémur se moviese como lo hace en los mamíferos, reptiles y dinosaurios. «Es realmente extraño que nadie se diese cuenta de esto antes», dice Devon Quick, profesor de zoología en la OSU, refiriéndose al vínculo del fémur con el pulmón aviano. «La posición del fémur y de los músculos en las aves es crucial para su función pulmonar, lo que a su vez les da suficiente capacidad pulmonar para el vuelo.»

Su colega John Ruben se confesó igualmente sorprendido: «Realmente, es más bien sorprendente que después de siglos de estudiar aves y el vuelo, todavía no comprendiésemos un aspecto fundamental de la biología de las aves». El artículo comenzaba así: «Las conclusiones añaden a otra evolución de las pruebas que pueden finalmente forzar a muchos paleontólogos a reconsiderar su secular creencia de que las aves modernas son los descendientes dierctos de antiguos dinosaurios carnívoros». Unos párrafos clave nos dan la situación en contexto:

«Una cuestión es que se encuentran aves con anterioridad en el registro fósil que los dinosaurios de los que se supone que descendieron», dice Ruben. «Este es un problema bastante grave, y hay otras incongruencias en las teorías de la procedencia de las aves a partir de los dinosaurios.

«Pero una de las razones primordiales por la que muchos científicos siguen señalando a las aves como procedentes de los dinosaurios son semejanzas en sus pulmones», prosigue Ruben. «Sin embargo, los dinosaurios terópodos tenían los fémures móviles, y por ello mismo no pudieron tener un pulmón que funcionase como el de las aves. Su saco aéreo abdominal, si es que lo tenían, se hubiera colapsado. Esto socava una prueba crítica de respaldo para la conexión dinosaurio-ave.

«No sucedió que a un velociraptor de repente le brotasen plumas en un cierto momento y que emprendiese el vuelo hacia el ocaso», dice Ruben.

Acerca de la pretensión de que los dinosaurios tuvieran sacos aéreos, véase el artículo ¿Respiraba este dinosaurio como las aves? Estos profesores de la OSU no abandonan su creencia en la evolución. Dicen ellos que las aves y los dinosaurios pueden haber tenido un antecesor común más distante: «Sencillamente, parece bastante claro por ahora que las aves estuvieron evolucionando siempre por su cuenta y que no descendieron directamente de los dinosaurios terópodos, que vivieron muchos millones de años después».

La Universidad Estatal de Oregón ha estado en la avanzada del desafío al dogma: «La investigación en la OSU acerca de la biología y fisiología de las aves ha estado entre las primeras de la nación en comenzar a cuestionar la conexión dinosaurios-aves desde la década de 1990». También han surgido dudas en otras instituciones. ¿Por qué ha persistido esta historia? En primer lugar, «las viejas teorías tienen mucha inercia, decía Ruben, especialmente cuando se trata de una de las especies animales más sentimentalizadas de la historia del mundo». Otra razón es la política de los museos:

«Francamente, en todo esto hay mucho de política de museos, y hay muchas carreras empeñadas en un punto de vista determinado incluso aunque nuevos datos científicos susciten dudas», decía Ruben. En algunas exhibiciones museísticas, decía, la teoría evolutiva de que las aves descendieron de los dinosaurios se ha presentado como una realidad aceptada mayoritariamente, con un asterisco que lleva a una nota de letra pequeña que dice que «algunos científicos discrepan».

«Nuestra investigación en la OSU solía ser prácticamente el único asterisco al que se referían», seguía Ruben. «Pero ahora hay más y más asteriscos. Esto es parte del proceso de la ciencia.»

Siendo este el caso, podemos esperar unos apasionados argumentos de vuelta de parte de los consagrados a la opinión dominante. Sin embargo, tendrán que hacer frente al problema de evolucionar un fémur fijo a partir de unos dinosaurios que lo tenían móvil —y en un tiempo más breve que el que admiten los datos fósiles.

Esta nueva investigación se publicó en la revista Journal of Morphology y fue financiado por la National Science Foundation, según decía el artículo. Este reportaje también aparece en PhysOrg y en E! Science News. El tiempo dirá si algunos otros informadores científicos importantes recogen esta información.

A veces, la clave de una historia reside en los asteriscos. Los profesores de la OSU son dignos de elogio por mantenerse frente a una intensa corriente de dogma en su campo de estudio. Observemos cuántos factores carentes de datos que han producido este dogma han sido señalados en el artículo: carreras en juego, políticas museísticas, conceptos sentimentales, y viejas teorías llenas de inercia presentadas como realidades. Estos son los mismos factores carentes de prueba que forman la trama y el tejido de los conceptos darwinistas. Y son estos conceptos darwinistas los que se tendrían que mandar volando hacia el ocaso —y a toda prisa.

Pero los profesores de la OSU salvan la piel ofreciendo todavía un pellizco de incienso a su César, afirmando que el mítico «antecesor común» se encuentra simplemente un poco más atrás en el registro, y que las aves estaban «evolucionando en paralelo» junto con los dinosaurios. Esto es todo lo que pueden hacer —echar unas cuantas líneas retóricas apelando a unos milagros aleatorios, carentes de propósito, naturalistas, para salvar el santuario materialista erigido desde el darwinismo. Ahora, los empleados de los museos tendrán que decidir que hacer con todas aquellas plumas (La evolución de las plumas, ¿demostrada?; ¿La falacia de la pluma fósil?, y más bajo las etiquetas plumas y plumas fósiles). Es una historia sin pies ni cabeza.

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Fuente: Creation·Evolution Headlines – Birds Didn’t Evolve from Dinosaurs 9/06/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris – http://www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 – http://www.sedin.org

Publicado por Santiago Escuain en 19:40
Etiquetas: aves, dinosaurios, fósiles, origen de las aves, paleontología, plumas, plumas fósiles, registro fósil
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Published in: on -12002009-06-14T15:10:54-12:0030000000bDom, 14 Jun 2009 15:10:54 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm06  Comments (1)  
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Las aves NO evolucionaron a partir de dinosaurios

Tree

9 junio 2009 — «Los descubrimientos se acumulan a un creciente cuerpo de datos de las últimas dos décadas que plantan cara a algunas de las creencias más ampliamente difundidas acerca de la evolución animal». Esta declaración no procede de creacionistas, sino de periodistas científicos que describen investigaciones en la Universidad Estatal de Oregón (OSU) que arrojan nuevas dudas acerca de la idea de que las aves evolucionasen a partir de dinosaurios terópodos. El principal planteamiento: los huesos de sus patas y sus pulmones son demasiado diferentes.

No, los dinosaurios no son los antecesores de las aves.
Imagen: Reconstrucción de varios esqueletos de terópodos. Frederik Spindler

El reportaje aparecido en Science Daily presenta un diagrama del esqueleto que exhibe cómo el fémur fijo está imbricado en el sistema pulmonar de las aves. Las aves usan más oxígeno que los mamíferos. Sus pulmones de flujo a través colapsarían si el fémur se moviese como lo hace en los mamíferos, reptiles y dinosaurios. «Es realmente extraño que nadie se diese cuenta de esto antes», dice Devon Quick, profesor de zoología en la OSU, refiriéndose al vínculo del fémur con el pulmón aviano. «La posición del fémur y de los músculos en las aves es crucial para su función pulmonar, lo que a su vez les da suficiente capacidad pulmonar para el vuelo.»

Su colega John Ruben se confesó igualmente sorprendido: «Realmente, es más bien sorprendente que después de siglos de estudiar aves y el vuelo, todavía no comprendiésemos un aspecto fundamental de la biología de las aves». El artículo comenzaba así: «Las conclusiones añaden a otra evolución de las pruebas que pueden finalmente forzar a muchos paleontólogos a reconsiderar su secular creencia de que las aves modernas son los descendientes dierctos de antiguos dinosaurios carnívoros». Unos párrafos clave nos dan la situación en contexto:

«Una cuestión es que se encuentran aves con anterioridad en el registro fósil que los dinosaurios de los que se supone que descendieron», dice Ruben. «Este es un problema bastante grave, y hay otras incongruencias en las teorías de la procedencia de las aves a partir de los dinosaurios.

«Pero una de las razones primordiales por la que muchos científicos siguen señalando a las aves como procedentes de los dinosaurios son semejanzas en sus pulmones», prosigue Ruben. «Sin embargo, los dinosaurios terópodos tenían los fémures móviles, y por ello mismo no pudieron tener un pulmón que funcionase como el de las aves. Su saco aéreo abdominal, si es que lo tenían, se hubiera colapsado. Esto socava una prueba crítica de respaldo para la conexión dinosaurio-ave.

«No sucedió que a un velociraptor de repente le brotasen plumas en un cierto momento y que emprendiese el vuelo hacia el ocaso», dice Ruben.

Acerca de la pretensión de que los dinosaurios tuvieran sacos aéreos, véase el artículo ¿Respiraba este dinosaurio como las aves? Estos profesores de la OSU no abandonan su creencia en la evolución. Dicen ellos que las aves y los dinosaurios pueden haber tenido un antecesor común más distante: «Sencillamente, parece bastante claro por ahora que las aves estuvieron evolucionando siempre por su cuenta y que no descendieron directamente de los dinosaurios terópodos, que vivieron muchos millones de años después».

La Universidad Estatal de Oregón ha estado en la avanzada del desafío al dogma: «La investigación en la OSU acerca de la biología y fisiología de las aves ha estado entre las primeras de la nación en comenzar a cuestionar la conexión dinosaurios-aves desde la década de 1990». También han surgido dudas en otras instituciones. ¿Por qué ha persistido esta historia? En primer lugar, «las viejas teorías tienen mucha inercia, decía Ruben, especialmente cuando se trata de una de las especies animales más sentimentalizadas de la historia del mundo». Otra razón es la política de los museos:

«Francamente, en todo esto hay mucho de política de museos, y hay muchas carreras empeñadas en un punto de vista determinado incluso aunque nuevos datos científicos susciten dudas», decía Ruben. En algunas exhibiciones museísticas, decía, la teoría evolutiva de que las aves descendieron de los dinosaurios se ha presentado como una realidad aceptada mayoritariamente, con un asterisco que lleva a una nota de letra pequeña que dice que «algunos científicos discrepan».

«Nuestra investigación en la OSU solía ser prácticamente el único asterisco al que se referían», seguía Ruben. «Pero ahora hay más y más asteriscos. Esto es parte del proceso de la ciencia.»

Siendo este el caso, podemos esperar unos apasionados argumentos de vuelta de parte de los consagrados a la opinión dominante. Sin embargo, tendrán que hacer frente al problema de evolucionar un fémur fijo a partir de unos dinosaurios que lo tenían móvil —y en un tiempo más breve que el que admiten los datos fósiles.

Esta nueva investigación se publicó en la revista Journal of Morphology y fue financiado por la National Science Foundation, según decía el artículo. Este reportaje también aparece en PhysOrg y en E! Science News. El tiempo dirá si algunos otros informadores científicos importantes recogen esta información.

A veces, la clave de una historia reside en los asteriscos. Los profesores de la OSU son dignos de elogio por mantenerse frente a una intensa corriente de dogma en su campo de estudio. Observemos cuántos factores carentes de datos que han producido este dogma han sido señalados en el artículo: carreras en juego, políticas museísticas, conceptos sentimentales, y viejas teorías llenas de inercia presentadas como realidades. Estos son los mismos factores carentes de prueba que forman la trama y el tejido de los conceptos darwinistas. Y son estos conceptos darwinistas los que se tendrían que mandar volando hacia el ocaso —y a toda prisa.

Pero los profesores de la OSU salvan la piel ofreciendo todavía un pellizco de incienso a su César, afirmando que el mítico «antecesor común» se encuentra simplemente un poco más atrás en el registro, y que las aves estaban «evolucionando en paralelo» junto con los dinosaurios. Esto es todo lo que pueden hacer —echar unas cuantas líneas retóricas apelando a unos milagros aleatorios, carentes de propósito, naturalistas, para salvar el santuario materialista erigido desde el darwinismo. Ahora, los empleados de los museos tendrán que decidir que hacer con todas aquellas plumas (La evolución de las plumas, ¿demostrada?; ¿La falacia de la pluma fósil?, y más bajo las etiquetas plumas y plumas fósiles). Es una historia sin pies ni cabeza.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesBirds Didn’t Evolve from Dinosaurs 9/06/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 – www.sedin.org

Published in: on -12002009-06-14T07:44:47-12:0030000000bDom, 14 Jun 2009 07:44:47 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Comments (2)  
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Bang! La evolución de una lata de Coca Cola

Crater

Hace miles de millones de años, una gran explosión produjo una gran roca. A medida que la roca se enfriaba, un líquido marrón se formó en su superficie. Al pasar el tiempo, aluminio se transformó a si mismo en una lata, una tapadera y una trabilla. Millones de años después, letras rojas y blancas cayeron del cielo, y se organizaron entre si hasta formar la palabra “Coca Cola…1/4 litro”.

Esto, por supuesto, es un insulto a tu intelecto, porque sabemos que si la lata de Coca Cola existe es porque alguien la ha hecho. Si está diseñada, es por que hay un diseñador.
La alternativa, que se haya formado al azar o por accidente, es encontrarse con un intelecto paralizado.

Aquí Tienen Un Examen

La persona que piensa que la lata de Coca Cola no tiene diseñador es:

A. Inteligente
B. Un tonto.
C. Tiene motivos personales para negar lo obvio.

A ver que tal hacen el examen.

Charles Darwin dijo:

“Suponer que el ojo se podría haber formado por selección natural, me parece, lo confieso, absurdo en extremo”.

George Gallup, el famoso estadístico dijo: “Yo podría demostrar la existencia de Dios estadísticamente; no hay más que observar el cuerpo humano; las probabilidades de que todas las funciones que realiza se hayan formado al azar, es una monstruosidad estadística.

Albert Einstein dijo:

“Cualquier persona que esté seriamente interesada en el estudio de la ciencia se convence que hay un espíritu que se manifiesta en las leyes del universo—un espíritu sumamente superior al hombre, y ante el cual nuestros modestos logros deben doblegarse”.

Examen Numero Dos

1. ¿Conoces algún edificio que no tenga constructor?
2. ¿Sabes de algún cuadro que no tenga pintor?
3. ¿Has visto algún coche que no tenga diseñador?

Si contesta que sí a alguna de las preguntas, dénos toda la información al respecto.

Y siguiendo con este examen, te hago la pregunta siguiente:

¿Te podría convencer que si dejo caer 50 naranjas al jardin desde el segundo piso de casa, se organizarán solas en diez filas de cinco naranjas cada una? Después que me digas que no, te las enseño y te digo que así es como sucedió. Allí están las 50 naranjas, todas en perfecto orden.

Examen Numero Tres

Si o No. Desde el átomo al universo hay orden.
Si o No. ¿Sucedió por accidente o hay una mente inteligente detrás?
¿Cuáles son la probabilidades de que 50 naranjas caigan desde el segundo piso al jardín en orden de 10 filas de 5 naranjas cada una?

La declaración, “Dios No Existe”, es lo que se clasifica como una declaración absoluta. Para que una declaración absoluta sea cierta, debe tener conocimiento absoluto de todo.
Aquí tienes otra declaración absoluta: “No hay oro en China”.

Examen Numero Cuatro

¿Que necesito para que esa declaración pueda ser cierta?

a. Ningún conocimiento de China.
b. Conocimiento parcial de China.
c. Conocimiento absoluto de China.
La respuesta correcta en la c.

Para poder decir, “Dios no existe”, y que esto sea una declaración correcta, debo ser omnisciente.

Ref. Living Waters Publications

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Published in: on -12002009-06-12T07:50:21-12:0030000000bVie, 12 Jun 2009 07:50:21 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Comments (96)  
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Frases célebres de Albert Einstein

Dock

“Una razón que las matematicas gozan de especial estima sobre todas las ciencias, es que sus leyes son absolutamente ciertas, mientras que las otras ciencias son hasta cierto punto debatibles y en peligro constante de ser derrocadas por hechos recien descubiertos”

“Lo grandes espíritus siempre han encontrado violenta oposición de parte de los mediocres. Estos últimos no pueden entender cuando un hombre no sucumbe impensadamente a prejuicios hereditarios sino que, honestamente y con coraje, usa su inteligencia”

“Hay dos maneras de vivir una vida: La primera es pensar que nada es un milagro. La segunda es pensar que todo es un milagro. De lo que estoy seguro es que Dios existe”

“Espero que no seamos un sueño de Dios, o nuestro  futuro será muy relativo”

Muy bien dicho, Sr. Einstein. Todas las ciencias menos las matemáticas son debatibles. La evolución está dentro de esa categoria. A ver si se enteran sus seguidores. Gracias por reconocer que Dios existe. Usted no entra en el grupo de “profesando ser sabios se hicieron necios” Romanos 1:22.

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Published in: on -12002009-06-11T02:53:30-12:0030000000bJue, 11 Jun 2009 02:53:30 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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¿Están ya preparados los geólogos seculares para considerar un Diluvio Universal?

 

30 abril 2009 — Todo el mundo sabe que la Biblia cuenta la historia de un diluvio universal en tiempos de Noé. Los científicos creacionistas razonan que sus efectos se dejarían ver en la actualidad —incluyendo la mayor parte de las capas sedimentarias y la mayor parte del registro fósil. Los geólogos seculares han ridiculizado esta historia desde el siglo 19, tratándola de mito, naturalmente, pero un artículo en la revista Annual Review of Earth and Planetary Sciences sugiere que algunos de ellos están reconsiderando el papel de las «megainundaciones» en la historia de la tierra. Algunas megainundaciones podrían ser consideradas como «fenómenos globales en lo planetario».

Scablands // Canales de Sprague,
parte del sistema Cheney-Palouse – USGS

El autor Victor R. Baker no estaba pensando en Noé, sino en un personaje más reciente, J Harlen Bretz (véase 27/07/2008). En su artículo, «The Channeled Scabland: A Retrospective», en el número de mayo de 2009 de Annual Review of Earth and Planetary Sciences,1 volvía a narrar la historia del valiente geólogo que se enfrentó al sistema establecido y propuso una «escandalosa hipótesis» para el desgarrado paisaje de la región oriental del estado de Washington. Su propuesta de 1927 de que una megainundación de la edad glacial labró la extensa red de canales en cuestión de días fue acogida con escarnio y ridículo. Baker escribió: «La comunidad geológica resistió en general su audaz hipótesis durante décadas, a pesar de una defensa entusiasta y elocuente de la misma». Bretz fue finalmente vindicado en la década de 1960, y en la actualidad su teoría constituye el nuevo consenso.

Baker expone claramente cuál era la razón para descartar la hipótesis de Bretz. Los geólogos no querían ni siquiera considerar unos procesos de tal extensión, porque sus presupuestos ideológicos no podían acomodarlos:

La prolongada naturaleza de la controversia de la Inundación de Spokane se debió en parte a la adhesión de muchos geólogos a unas presuposiciones de uniformismo sustantivo y epistemológico (véase columna lateral) que se creía erróneamente que constituían el fundamento de su ciencia (Baker 1998). Según una aplicación común pero errónea del principio del uniformismo, los procesos cataclísmicos, como los causantes del origen de los Canales de las Scablands, se consideraban como temas inadecuados para la investigación científica. Para contrarrestar esta presuposición uniformista, Bretz sólo pudo proporcionar unos datos de campo descritos de manera meticulosa para su inspección por parte de aquellos que estuvieran verdaderamente dispuestos para considerarlos. El final triunfo de su hipótesis, frente a la inicial hostilidad contra su recepción, estableció el escenario para la resurgencia de un nuevo entendimiento del catastrofismo geológico, lo cual quizá resalta más actualmente en el papel reconocido de la formación de cráteres de impacto en la historia de la Tierra.

Baker acaba de decir que el consenso mayoritario puede ser erróneo —durante décadas— debido a una cosmovisión sesgada, o presuposiciones epistemológicas (esto es, presuposiciones acerca de lo que conocemos y de cómo lo conocemos). Estas presuposiciones no proceden de los datos científicos, sino que se enfrentan a ellos: Bretz tenía los datos, pero sus colegas rehusaban considerarlos porque, desde su perspectiva del mundo, estos temas eran «inadecuados … para la investigación científica». Esto no es un descubrimiento que surja de la ciencia. Es una declaración filosófica relativa a la ciencia. En la columna lateral sobre uniformismo a la que Baker hacía referencia, decía esto:

El uniformismo es un principio regulador o doctrina en geología que desafortunadamente en ocasiones combina (a) la aplicación pragmática de estudios sobre procesos actuales a la comprensión del pasado (actualismo) con (b) presuposiciones sustantivas que niegan realidad a acontecimientos cataclísmicos. Tal como lo reconoció William Whewell, que inventó el término, el significado (b) es contrario a la lógica de la ciencia (Baker 1998).2

(Para información acerca de Whewell, en inglés, véase el artículo Científico del Mes para junio de 2007.) La mayor parte del artículo de Baker reexamina los datos en los Canales de Scablands relativos a una megainundación cuando el Lago Missoula rompió su presa de hielo, enviando unos 30.000 metros cúbicos de agua por segundo hacia el Pacífico. Los datos de campo incluyen fosos, cataratas, gravas en abanico y barras, montículos e islas residuales con perfiles hidrodinámicos, ondas de corriente gigantescas con forma de dunas, y enormes cantos rodados aislados. Analiza los procesos de alta energía que dejaron estas marcas: vórtices verticales (kolks), arrastres y cavitación, erosión y arrastre del lecho rocoso. «La megainundación de las Scablands comportó una fenomenal capacidad de arrastre de sedimentos, como queda patente por los cantos rodados que fueron llevados por la corriente», añade. Y muestra una fotografía de un canto rodado de 18 metros que fue arrastrado 10 kilómetros por las embravecidas aguas. En comparación con la roca, el automóvil a su lado parece una miniatura.

¿Cuál es la lección que se puede extraer de j. Harlen Bretz y de la controversia de la Inundación de Spokane? Baker analiza esta cuestión en sus últimos párrafos, en la sección titulada «Megainundaciones como Fenómeno Planetario Universal». ¿Es posible que los geólogos hayan estado aplicando erróneamente las presuposiciones uniformitarias, pasando por alto pruebas de megainundaciones por todas partes, en la tierra —e incluso en Marte?

Bretz pensaba que las formas del terreno de los Canales de las Scablands eran singulares (Bretz 1928a). «En ninguna parte del mundo se conoce», escribió él (Bretz 1959, p. 56), «una historia comparable en absoluto con lo que leemos en las formas de las Scablands». Era su razonamiento que su singularidad podría hacer su hipótesis de la Inundación de Spokane más digerible para aquellos que mantenían la generalización de que las formas del paisaje son originadas por la prolongada acción de procesos no cataclísmicos. Sin embargo, en años recientes se han ido documentando en muchas partes del mundo paisajes originados por inundaciones cataclísmicas con muchas semejanzas con los Canales de las Scablands (Baker 1997, 2002, 2007). Se encuentran ejemplos espectaculares de GCRs [ondas gigantescas de corrientes] en Asia Central (Baker et al. 1993, Carling 1996, Rudoy 2005),junto con inmensas barras de grava y marcas de derrubio (Rudoy & Baker 1993, Carling et al. 2002, Herget 2005). Morfologías de colinas con formas hidrodinámicas debidas a la megainundación aparecen en los canales de desagüe de los lagos glaciales de la región central de Norteamérica (Kehew & Lord 1986) y en el fondo del Canal de la Mancha (Gupta et al. 2007). Pero lo que más habría sorprendido a Bretz hubiera sido el descubrimiento de morfologías paralelas a las de las Scablands en Marte (Baker & Milton 1974; Baker 1982, 2001; Komatsu & Baker 2007).

Además de los estimulantes descubrimientos de paisajes procedentes de inundaciones cataclísmicas, estudios de los patrones, formas y procesos evidentes en los Canales de las Scablands han informado la comprensión de unos procesos que ocurren a escalas menores en los modernos canales de la base rocosa que resultan impactados por inundaciones extremas, de alta energía (e.g., Baker 1977, 1984; Baker & Pickup 1987; Baker & Kochel 1988; Baker & Kale 1998). La deposición en aguas remansadas por la inundación de scablands en las desembocaduras de diversos valles tributarios de los canales de las Scablands de Cheney-Palouse (Bretz 1929, Patton et al. 1979) se empleó para inferir las profundidades del flujo a lo largo de estos canales (Figura 10). Esta metodología resultó ser crucial para estimular el desarrollo de aquella forma de hidrología de paleoinundaciones que usan indicadores de paleoetapas para la reconstrucción de inundaciones relativamente recientes (Holoceno superior), con lo que aumenta nuestro entendimiento de las frecuencias de las raras inundaciones modernas de gran magnitud (Baker 1987, 2006, 2008b). De hecho, se puede imaginar una especie de investigación que invierte el proceso general de razonamiento por el que se extrapolan estudios de procesos comunes a pequeña escala al dominio de procesos menos comunes no observados a gran escala.

¿Qué deberían hacer los nuevos geólogos? Baker acaba analizando futuros desafíos a la comprensión de los Canales de las Scablands. Un problema, por ejemplo, es que el volumen de agua almacenado en el hipotético Lago Missoula parece «insuficiente para explicar los niveles indicados de inundación máxima en los Canales de las Scablands y la región colindante». Una posibilidad que sugiere es «una inundación subglacial súbita procedente de debajo de la Capa Glacial de la Cordillera». Detalles aparte, Baker hace una observación adicional acerca de hipótesis audaces, de la naturaleza de la indagación y comprensión científica y de la necesidad de pensar desde fuera de la caja:

Retrospectivamente, los estudios de los Canales de las Scablands podrían considerarse como relacionados con los orígenes individuales de un solo paisaje. Sin embargo, este extraordinario paisaje no fue estudiado para poner a prueba una hipótesis o teoría preexistentes (p. ej., erosión y deposición mediante una megainundación de alta energía). Más bien, los descubrimientos acerca de los Canales de las Scablands están conduciendo la indagación científica al reconocimiento de lo que puede ahora considerarse como fenómenos relacionados, de modo que se necesita una teoría completamente nueva. El resultante rico conjunto de oportunidades para la investigación se retrotrae a una solitaria e imaginativa hipótesis propuesta en la década de 1920 por J. Harlen Bretz. Aunque estas oportunidades pueden ahora abordarse con métodos que para Bretz hubieran parecido casi mágicos, la ruta más importante para el avance en el conocimiento sigue siendo aquel que queda mejor ejemplificado en la contribución más permanente de Bretz: un trabajo geológico de campo informado y perspicaz.


1. Baker, VR. The Channeled Scabland: A Retrospective. Annual Review of Earth and Planetary Sciences. Vol. 37: 393-411 (Fecha de publicación del volumen: Mayo 2009; doi:10.1146/annurev.earth.061008.134726).

2. Baker VR. 1998. Catastrophism and uniformitarianism: Logical roots and current relevance. En Lyell: The Past Is the Key to the Present, ed. DJ Blundell, AC Scott, Spec. Publ. 143, pp. 171–82. Londres: Geol. Soc.

Por fin, un geólogo secular lo ve y lo dice claro: La geología histórica no siempre sigue a los datos, sino las roderas de las presuposiciones. Este es uno de los más extraordinarios artículos procedentes de una revista secular en tiempos recientes. Contiene lecciones para la historia de la ciencia, la filosofía de la ciencia, la retórica de la ciencia y las interacciones entre lógica y empirismo.

Antes de proseguir, el lector debe comprender que Victor Baker no pone en duda ni las largas eras geológicas ni la tesis evolucionista. Por ejemplo, él cree que se dieron múltiples eventos de inundación procedentes del Lago Missoula durante muchos miles de años, y que el último sucedió hace unos 14.500 años. Sería injusto presentar a Baker como un partidario de la geología diluvial creacionista. Sin embargo, sí que es desde luego justo adoptar los mismos principios y métodos que él propone, y pensar también desde fuera de su caja. Quizá está en la pista correcta, pero no ha llegado lo suficientemente lejos.

Consideremos en primer lugar los datos empíricos. Baker evaluaba los datos de procesos de arrastre de alta energía que desde luego no son actualistas. Los geólogos diluviales creacionistas atribuyen a las Inundaciones de Spokane una fecha postdiluviana (es decir, con posterioridad al Diluvio universal de los tiempos de Noé). Pero se observa la misma clase de indicaciones de arrastre de alta energía en las capas más profundas del Gran Cañón del Colorado. La Gran Discordancia, por ejemplo, exhibe un repentino barrido de la parte superior de la roca del basamento, sobre la que se asientan la mayoría de las capas sedimentarias. Esta Gran Discordancia se puede mantener como un fenómeno universal. De modo que aquí tenemos a primera vista prueba de una megainundación universal en la historia de la tierra. Justo en la parte superior de esta superficie plana (donde los evolucionistas introducen un intervalo imaginario de mil millones de años) descansan las capas sedimentarias de la Arenisca Tapeats. En la formación Tapeats aparecen enormes cantos rodados, lo que sugiere el mismo arrastre de alta energía que Baker infiere en las Scablands —no una lenta deposición a lo largo de millones de años. La formación Tapeats, y las capas encima hasta la formación Redwall, exhiben deformación de sedimentos blandos en sus puestos. Las líneas de fallas se extienden en toda su extensión desde el fondo hasta la parte superior. La mayor parte de los contactos entre las formaciones son planos, lo que sugiere que no hubo vacíos de tiempo entre ellas. Los evolucionistas inventan intervalos de 10 millones de años, de 60 millones de años, e incluso de 100 millones de años entre estas formaciones, simplemente para sincronizarlas con sus presuposiciones evolucionistas, pero uno puede ver con sus propios ojos que estas capas son planas, como un pastel de capas, sin pruebas del paso del tiempo entre ellas. Estos son otros datos poderosos de una megainundación excediendo de lejos nada de lo que encontramos en los Canales de las Scablands. Para una mente carente de prejuicios, la misma clase de inferencias hechas en las Scablands pueden extrapolarse al Gran Cañón para inferir una megainundación de proporciones globales. En tal caso, puede reexaminarse Génesis 6–9 como un registro histórico, no como un mito. Un acontecimiento que dejó tras sí pruebas empíricas de su potencia.

Los datos de campo del Gran Cañón del Colorado
indican procesos rápidos y cataclísmicos, y no justifican
en absoluto una interpretación gradualista, actualista.
Fotografía aérea: Phil Konstantin

 

Consideremos también las lecciones filosóficas y lógicas de este artículo. Durante décadas, desde los 1920 hasta los 1960, los geólogos actualistas tenían las anteojeras puestas. Su cosmovisión les impedía ver datos que estaban ahí, a la vista de todos. Esto se debería recordar cuando se critica a los creacionistas por tener «motivos religiosos» para sus modelos científicos. Esta crítica va en las dos direcciones. Terry Mortenson, en The Great Turning Point, documenta como fue una cosmovisión sesgada antibíblica la que convirtió a Lyell, Hutton y a los otros fundadores del actualismo en apologistas de un concepto de miles de millones de años (en castellano se puede consultar un magnífico artículo por el historiador George Grinnell que documenta esto mismo, Los orígenes de la moderna teoría geológica). Citas de Lyell demuestran que mantenía una actitud de conspiración, con el objetivo de hacer volver a las universidades en contra de los geólogos bíblicos. Lo mismo que Darwin, estos proponentes de larguísimas eras de millones y miles de millones de años) no «descubrieron» sus teorías en los datos, sino que instituyeron un marco de interpretación en el que introducir y correlacionar los datos dentro del mismo (29/04/2009). Este marco interpretativo sirvió entonces (y sigue sirviendo actualmente) para aislar su filosofía evolucionista y protegerla de cualquier refutación. Se han puesto las anteojeras con sus propias prejuiciadas manos.

Baker alababa a J Harlen Bretz por proporcionar un «trabajo de campo informado y perspicaz» en apoyo de su audaz hipótesis. Fueron precisos muchos años para que este trabajo de campo hendiera a través del dogma de los actualistas, y ahora el neocatastrofismo está gozando de un renacimiento después de 150 años de dogmatismo actualista. Pues se debe decir que los geólogos creacionistas han estado realizando «trabajo informado y perspicaz» también durante muchas décadas. No es considerado ampliamente por las sociedades científicas seculares dominantes, porque éstas tienen unos intereses creados para preservar su cosmovisión evolucionista de ningún desafío serio. Pero el trabajo creacionista es trabajo de calidad. El lector podrá encontrarlo en revistas publicadas de instituciones como Creation Research Society, Creation Ministries International, Institute for Creation Research, Answers in Genesis y Center for Scientific Creation, entre otros; en castellano existe una selección de trabajos sobre geología publicada en la colección Creación y Ciencia, en la que en los volúmenes 2, 12, 13, 14 y 15 se tratan diversas cuestiones de geología diluvial. Quien quiera ver la evidencia del Diluvio con sus propios ojos, puede apuntarse a una de las excursiones de rafting de Tom Vail para descender por el Gran Cañón (véase Canyon Ministries; muy recomendado para diversión así como para formación).

Victor Baker no propone un Diluvio universal como el descrito en Génesis, pero ha dejado entrar una muy necesaria bocanada de aire refrescante en la discusión acerca de cómo debería abordarse la ciencia. Y señala la propensión al prejuicio debido a la cosmovisión, incluso entre los principales geólogos del mundo, que puede cegarles hasta el punto de impedirles ver los datos durante medio siglo. Nada en su artículo propone una megainundación universal —pero nada tampoco la excluye. Los principios y las lecciones históricas que propone deberían liberar a aquellos no atados a las cegadoras presuposiciones actualistas, para que puedan plantear, audaz y abiertamente: «El Diluvio Universal de Noé: ¿POR QUÉ NO

 


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesAre Secular Geologists Ready to Consider a Global Flood? 30/04/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2009 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para Boletín de SEDIN el 5/21/2009 02:15:00 PM


Lecturas complementarias:

Published in: on -12002009-06-04T12:50:33-12:0030000000bJue, 04 Jun 2009 12:50:33 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm06  Comments (10)  
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Millones y Millones de Años

Considera la asombrosa declaración de George Wald, un evolucionista que representa a este grupo:

“El Tiempo es, de hecho, el héroe del evolucionismo……….

Dado suficiente tiempo, lo imposible se hace posible; lo posible, probable, y lo probable con toda seguridad, cierto. Uno solo tiene que esperar: el tiempo hace milagros.

CaboEl Tiempo se ha convertido en una enorme alfombra debajo de la cual se camuflan todos los problemas de la evolución.

Si alguien presenta un problema, como la falta de formas en transición, vivas o en extinción; el resbaladizo tema de las mutaciones; el claro diseño de todos los seres vivos; el descenso en espiral de la segunda ley de la termodinámica vs. el ascenso de la evolución—-bueno, no hay problema, espera porque en millones y millones de años la naturaleza resolverá todos estos problemas. Zás; varita mágica al rescate.

Las leyes de la ciencia descartan totalmente la evolución, mostrando la tendencia a la descomposición de los complejos sistemas de la vida y no a la integración y desarrollo. Las mutaciones son las responsables de esta descomposición y no de avance como propone la evolución.

Dios creó en mundo con apariencia de historia. Por ejemplo, cuando creó los árboles eran ya maduros porque llevaban fruto para alimentar el hombre. Cuando creó a Adan era un hombre maduro y su mujer igual. No eran bebés.

No debemos cometer el error de limitar a Dios a lo que vemos hoy. El mundo original era totalmente diferente en todos los aspectos. El Creador era muy creativo y uso procesos que ahora no usa y que no suceden por su cuenta, independientemente.

La primera ley de la ciencia, la de la energía constante, nunca se ha violado e insiste que nada se puede crear ahora. Los procesos que tenemos son incapaces de crear nada.

Dios terminó con su creación por el momento.

Éxodo 20:8

“Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás

y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu

Dios; no hagas en él obra alguna……………

Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.

Noten que no dijo Dios que trabajaran seis mil años, sino SEIS DIAS, y la palabra hebrea que se usa aquí es la misma que se usa en Génesis, yom. Si quieren usar esto como alegoría, entonces no descansen los fines de semana. Trabajen sin parar hasta que pasen los seis mil años. Buena suerte.

Ref. ” The Young Earth”   Dr. John Morris

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Published in: on -12002009-06-01T13:04:59-12:0030000000bLun, 01 Jun 2009 13:04:59 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm06  Dejar un comentario  
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