La geología secular admite la formación rápida de cañones por megainundaciones

21 junio 2010 — Es difícil negar la formación cataclísmica de cañones cuando se tiene la evidencia delante mismo. Observemos lo que sucedió en Texas hace pocos años, según lo comunica PhysOrg:

En el verano de 2002, una semana de lluvias torrenciales en el centro de Texas llevó al Lago Canyon —el embalse de la Presa Canyon— a rebosar y derramarse por su aliviadero y seguir aguas abajo por el valle del río Guadalupe en un desvío planificado para salvar la presa de una rotura catastrófica. La inundación, que persistió durante seis semanas, privó al valle de sus algarrobos, robles y suelo; destruyó un puente, y arrancó y arrastró peñascos de dimensiones de un metro del suelo. También, en una extraordinaria demostración de la potencia de las aguas embravecidas, esta inundación excavó un cañón de una longitud de 2,2 kilómetros y de 7 metros de profundidad en el lecho de roca.

En realidad el cañón se formó en solo tres días, según Science Daily. Live Science también informaba acerca de este hecho, y decía: «Algunos de los cañones más espectaculares de la Tierra y de Marte se formaron probablemente en un parpadeo de tiempo geológico, según sugiere un nuevo estudio que ha desvelado claves de su formación en el corazón profundo de Texas».

Esta clase de inundaciones cataclísmicas y sus cañones resultantes no son cosa desconocida en tiempos históricos, pero lo nuevo es que los geólogos están tomando nota y aplicando la lección del Lago Canyon a grandes megainundaciones prehistóricas en la Tierra e incluso en Marte. PhysOrg añadía: «Nuestro punto de vista tradicional acerca de los profundos cañones fluviales, como el caso del Gran Cañón, es que fueron tallados lentamente, según el flujo regular y ocasionalmente de moderadas crecidas de ríos erosiona la roca durante períodos de millones de años». Citando a Michael Lamb de Caltech, coautor de un artículo en Nature Geoscience,1 el artículo afirmaba que este no es siempre el caso: «Sabemos que algunos grandes cañones han sido tallados por grandes sucesos de inundaciones cataclísmicas durante la historia de la Tierra».

Lamb proseguía explicando que no es fácil distinguir entre un cañón formado por fuerzas cataclísmicas de otro formado gradualmente:

Desafortunadamente, estas megainundaciones cataclísmicas —que pueden también haber tallado unos espectaculares cañones en Marte– dejan generalmente pocas huellas que permitan distinguirlas de sucesos más lentos. «Hay muy pocos ejemplos modernos de megainundaciones», dice Lamb, «y estos sucesos no son generalmente observados, de modo que el proceso por el que sucede la erosión no se comprende bien». Sin embargo, dice, «los indicios que quedan atrás, como peñascos e islas de sedimentos con forma hidrodinámica, sugieren la presencia de agua en rápido movimiento» —aunque no nos revela nada acerca del marco cronológico durante el que corrió el agua.

Lamb encontraba que un proceso como el de «excavación» –en el que peñascos arrancados del lecho rocoso se convirtieron en enormes mazos en la corriente, y que cascadas retrocediendo por la erosión llevaron a la rápida erosión descendente del cañón. Y manifiesta la esperanza de que las características que se observan en el Lago Canyon servirán de ayuda para la interpretación de las huellas de megainundaciones en la Tierra y en Marte. Este es el resumen del artículo de Lamb y Fonstad:

Se cree que los cañones profundos de ríos se forman lentamente a lo largo del tiempo geológico (véase, por ejemplo, ref. 1 [el Gran Cañón]), cortado por corrientes moderadas que reaparecen periódicamente cada pocos años, 2, 3. En contraste, algunos de los cañones más espectaculares en la Tierra y en Marte fueron probablemente tallados de forma rápida durante antiguas megainundaciones4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12. La cuantificación de la descarga de la inundación y de la mecánica de la erosión que operó durante tales acontecimientos se ve dificultada porque carecemos de análogos modernos. La Garganta del Lago Canyon, Texas, fue tallada en 2002 durante una sola inundación cataclísmica13. Este suceso nos ofrece una rara oportunidad para analizar la formación de los cañones y poner a prueba las técnicas de reconstrucción paleohidráulicas bajo unas condiciones topográficas e hidráulicas conocidas. Aquí usamos modelos topográficos digitales e imágenes aéreas en los rangos visible e infrarrojo tomadas antes y después de la inundación, mediciones de campo y modelado de transporte de sedimentos para demostrar que la inundación desplazó peñascos de un metro de diámetro, excavó alrededor de 7 m de piedra caliza y transformó un valle con un recubrimiento de manto vegetal en un cañón tallado en un lecho rocoso en sólo alrededor de 3 días. Encontramos que la morfología del cañón depende en gran medida del tipo de roca: la excavación de bloques de piedra caliza produjo cascadas, canales internos y terrazas de valles en artesa en el lecho rocoso, mientras que la abrasión de aluviones cementados esculpió paredes, pozos de erosión e islas con formas hidrodinámicas. La formación del cañón fue tan rápida que la erosión pudo haber quedado limitada por la capacidad de la corriente de transportar sedimentos. Sugerimos que nuestros resultados podrían mejorar las reconstrucciones hidráulicas de similares megainundaciones en la Tierra y en Marte.

Sus referencias incluían el artículo de J H Bretz acerca de las scablands acanaladas de Washington y otras investigaciones sobre las inundaciones del lago Bonneville, pero ningún trabajo por parte de geólogos creacionistas que han postulado la formación rápida del Gran Cañón por una megainundación debida a la rotura de una presa natural. No consideran el Gran Cañón en este artículo aparte de decir en la introducción que «Se cree que la mayoría de los cañones fluviales excavados en roca fueron tallados lentamente a lo largo de millones de años (por ejemplo, el Gran Cañón, en los EE. UU., ref. 1) por corrientes moderadas que se repiten cada tantos años». No dicen si están de acuerdo con tal opinión ahora a la luz de su propio trabajo.

Lamb y Fonstad describían en el artículo lo difícil que es distinguir procesos lentos de los rápidos:

Es difícil identificar factores morfológicos en la Garganta del Lago Canyon que indiquen la formación del cañón durante un suceso de 3 días de duración, en contraste a una inundación de mayor duración o con sucesos múltiples. Por ejemplo, los canales interiores, knickpoints y terrazas se forman a menudo lentamente a lo largo del tiempo geológico en respuesta a cambios climáticos o a constricción tectónica, pero en la Garganta del Lago Canyon y en otras megainundaciones tienen que haberse formado rápidamente mediante inestabilidades intrínsecas en los procesos de erosión. A veces se infiere de una garganta estrecha que representa una erosión lenta y persistente, mientras que la Garganta del Lago Canyon fue formada en cuestión de días. Está claro que se precisa de modelos para la velocidad de erosión del lecho rocoso para calcular la duración necesaria de la inundación para excavar un cañón de un volumen conocido. Aunque se han realizado notables progresos, no existen modelos mecanísticos bien probados de erosión del lecho rocoso mediante excavación durante megainundaciones.

Hicieron lo mejor que pudieron para conseguir una «teoría semiempírica» de capacidad de transporte de sedimentos para dar cuenta de la rápida erosión de la Garganta del Lago Canyon. Aparentemente no era la resistencia del lecho rocoso lo que limitó la erosión, sino la capacidad del agua de desgajar y mover grandes bloques de roca: «Así, parece verosímil que la erosión de roca bien articulada debido a grandes inundaciones podría ser extremadamente rápida, de modo que la formación de los cañones queda limitada por la capacidad de la inundación de transportar los bloques excavados más que por el proceso mismo de excavación». Queda por ver si este va a ser el único sorprendente giro de paradigma a partir de este ejemplo observado de una rápida formación de un cañón. Puede que sea hora ya de cambiar muchos de los carteles de interpretación de los parques nacionales.


1. Lamb y Fonstad, «Rapid formation of a modern bedrock canyon by a single flood event». Nature Geoscience, Publicado en línea: 20 de junio de 2010 | doi:10.1038/ngeo894.

¿Que quiere decir con lo de que no se comprende bien? Si el geólogo secular hubiera estado leyendo las revistas creacionistas que han estado publicando investigaciones desde hace décadas, y que van muy por delante en este tema, no se sentirían tan despistados. Las revistas Creation Research Society Quarterly, Journal of Creation, y otras revistas con revisión por pares, escritas por científicos creacionistas que realizan investigaciones en campo y con doctorados en sus disciplinas, han estado hablando durante años y años acerca de la potencia de los procesos cataclísmicos para producir el Gran Cañón y otros grandes accidentes geográficos en sólo días y semanas debido a la rotura de presas y otros procesos de megainundaciones. No se trata de nada nuevo, pero las revistas seculares y los medios de comunicación de masas actúan como si lo fuese. Está bien que por fin la multitud secular, todavía medio amodorrada en su ensueño lyelliano, caiga en la conciencia de la realidad (más vale tarde que nunca), pero, ¿qué de dar crédito a quien crédito es debido? Los autores diluvialistas de artículos acerca de este tema deberían reunirse y entrar en la oficina de Lamb con los montones de sus artículos sobre formación cataclísmica de cañones por megainundaciones, apilarlos sobre su escritorio, y preguntarle: «¿Dónde ha estado usted metido todos estos años?»


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesSecular Geology Admits to Rapid Canyon Formation by Megafloods 21/06/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/30/2010 06:30:00 PM

Published in: on -12002010-06-30T07:40:38-12:0030000000bMie, 30 Jun 2010 07:40:38 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  

La Gracia de Dios

La Biblia habla a menudo sobre la gracia de Dios. A veces es difícil discernir que significa esta palabra “gracia”.

Yo veo esta palabra íntimamente ligada al amor. Cuando se habla de la palabra “gracia de Dios” nos referimos a la acción de Dios de no darnos lo que nos merecemos. Dios nos ama tanto que no soporta el estar separado de nosotros por toda la eternidad.

La Biblia dice que todos somos rebeldes y cada uno se aparta por su propio camino. Nadie quiere obedecer a Dios sino ignorar los mandamientos de Dios.

La gracia es un don de Dios que nadie se merece pero que Dios, que es amor, ha decidido ofrecernos a los hombres.

Romanos 5:8

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”.

Nosotros somos enemigos de Dios (Romanos 5:10) pero a pesar de ello Dios nos ofrece gratuitamente la reconciliación con él.

No solo Dios no quiere que ninguno perezca sino que todos procedan al arrepentimiento y a la fe en su Hijo(2Pedro 3:9), sino que está dispuesto a perdonar en un segundo a cualquiera que decida aceptar su perdón y oferta de salvación. Esto es “gracia”. Esto es el amor de Dios y el don inmerecido.

Cuando la Biblia dice que somos salvos por la gracia de Dios quiere decir que no nos merecemos ser salvos porque nos hemos rebelado contra su ley y la hemos violado muchas veces. Somos culpables de fallar en todos y cada uno de los Diez Mandamientos. Esto seguramente sorprenderá a muchos, pero si nos hacemos un examen personal de acuerdo a la interpretación que Jesús da sobre ciertos pecados, veremos que somos culpables de romper cada uno de ellos, incluyendo el adulterio y el asesinato.

No es que seamos culpables de pecadillos sin importancia, no, en absoluto, sino que somos culpables de los peores pecados. Somos TODOS adúlteros, ladrones, mentirosos, y asesinos.

Eso es lo que dice la palabra de Dios. “No hay justo ni aún uno” Romanos 3:10.

Por lo tanto, ahora que sabemos estas cosas, podemos entender la grandeza de Dios al ofrecernos por su gracia el perdón de los pecados por medio del sacrificio de su Hijo Jesús.

Es gracia porque nos merecemos lo contrario, nos merecemos castigo, pero Dios nos ama y quiere salvarnos. Por eso hizo lo impensable, sacrificó a su Hijo unigénito a quien ama como solo Dios sabe amar, para salvar a gente como nosotros.

Por eso, este es un regalo que no tiene precio y que le costó a Dios todo. Por eso, este es un regalo que no se puede rechazar. Por eso, el que lo rechace no tiene perdón.

A continuación las palabras de Jesús en el evangelio de San Juan que no dejan lugar a dudas sobre la verdad de estas afirmaciones.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Juan 3:16-20De tal manera amó Dios al mundo 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

Juan 3:3636 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Palabras solemnes que decidirán el destino de cada ser humano.

Dios nos ama, y ha hecho el supremo sacrificio para que tengamos la oportunidad de escapar de la ira venidera, pero el aviso queda claro.

“El que rehúsa creer en el Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”.

Hoy día oímos mucho hablar del amor de Dios, y muy poco de la ira de Dios. Los pastores de las iglesias no se atreven a hablar y avisar a la gente de esta realidad. Dios es amor, pero Dios es Juez justo también.

El pecado hay que pagarlo. Si  no crees en Jesucristo tú tendrás que pagar no solo por tus pecados, sino por el pecado más grande de todos, el rechazar la gracia de Dios, el único camino posible de salvación.

Si por el contrario aceptas la gracia de Dios que es un regalo (Romanos 6:23) por el sacrificio de su Hijo, tus pecados son perdonados porque han sido pagados por Jesús. Dios lo ha hecho todo, solo te pide que creas y aceptes su plan de salvación.

Por eso él dijo:

“Yo soy el Camino, la Verdad, y la Vida . . .”

Logos77

Ref. La Santa Biblia, versión Reina Valera

Published in: on -12002010-06-27T10:37:57-12:0030000000bDom, 27 Jun 2010 10:37:57 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Comments (13)  

AIP (121) ¿Son los fósiles un exponente universal de evolución?

 

 

 

¿Cuál es el verdadero mensaje del registro estratigráfico de la tierra y de los fósiles incorporados en el mismo? La explicación darwinista, desde luego, no concuerda con los datos. El mismo Darwin reconoció que los fósiles constituían un problema para su tesis, y, a pesar de una propaganda constante, la situación, lejos de mejorar para el darwinismo, ha ido empeorando con el aumento de las colecciones. Imagen: MeanStreets

 

El registro fósil es la piedra de toque de la teoría de la evolución. Todo el mundo que ha observado las diferencias entre perros, como entre un pastor alemán y un caniche, sabe que existen diferencias a pequeña escala en las especies vivas, pero los no evolucionistas se sienten comprensiblemente molestos cuando los darwinistas extrapolan las variaciones observadas para que engloben a toda la vida, digamos que como diciendo que, debido a que hay variaciones en los picos de los pinzones, que esto demuestra que los humanos tuvieron a las bacterias como antepasados. La temeraria hipótesis de Darwin interconectaba a todos los seres vivos en un árbol ramificado de la vida. Su tesis era que, en último término, las ballenas y los robles, los canguros y los crustáceos marinos, pueden remontar su linaje común a unos organismos unicelulares. La única manera de vincular esta hipótesis con la historia real de la tierra es examinar el registro fósil. ¿Aparece en el registro de las roocas de la tierra una secuencia de vida en evolución desde lo más simple a lo más complejo? Los que suponen que así es podrían sentirse turbados por un artículo aparecido en Annual Review of Earth and Planetary Sciences,1 de Peter M. Sadler (Universidad de California, Riverside). Las reseñas anuales son un buen lugar para actualizarse acerca del estado de esta o aquella disciplina. La reseña de Sadler aborda la bioestratigrafía cuantitativa, el intento por correlacionar los datos fósiles a nivel mundial. Este campo está progresando; los datos fósiles están resultando más disponibles en grandes bases de datos, y los ordenadores hacen más fácil las computaciones matemáticas de grandes cantidades de datos. El reseñador conduce al lector a través de los últimos algoritmos informáticos que intentan correlacionar fósiles procedentes de decenas, centenares o millares de ubicaciones alrededor del mundo en una secuencia unificada global de tiempo. Aunque su extenso artículo nunca cuestiona la evolución (y apenas si hace mención de la misma), y aunque está escrito con un tono de confianza académica, da una marcada impresión de que la bioestratigrafía es más un arte que una ciencia.

 

Grabado de la histórica monografía de William Smith, 1815, que dio impulso a la práctica de la correlación de estratos por los fósiles que contienen.

 

Imaginemos un historial ideal en el que cada ser que muriese hubiese dejado un fósil, y que estos fósiles se acumulasen en sentido ascendente, capa tras capa, desde el principio de la vida. Si la evolución hubiese realmente ocurrido, cada especie tendría una primera aparición en el historial (un dato de primera aparición, o DPA), y cuando quedase extinta, exhibiría un dato de última aparición, o DUA. Estos «horizontes» formarían una línea cronológica vertical para cada especie que podría correlacionarse con otras similares alrededor del mundo, Supongamos que fuese posible también datar con exactitud cada capa. En tal caso, seguir la historia de la vida sería muy fácil, como ir remontando las capas de un pastel en el que cada capa preservaría una clara secuencia, desde la más antigua en el fondo hasta la más reciente en la parte superior. Los fósiles ahí contenidos, si la evolución hubiera tenido lugar, exhibirían claramente una creciente complejidad, al ir apareciendo cada nuevo fílum, orden, clase, género y especie a lo largo del tiempo.

Pero ¡ay!, como sucede con la mayoría de las cosas en la vida, la situación dista de ser tan simple. Sadler señala una cantidad de dificultades que hacen que la correlación global de los estratos fosilíferos constituya un problema:

  • · Desequilibrio: La mayor parte del registro está compuesto de conchas marinas. «Las secciones fosilíferas ricas son más comunes en el registro de los invertebrados marinos», observa. (Los invertebrados marinos comprenden en realidad alrededor del 95% de todos los fósiles conocidos. Esto significa que todos los grandes mamíferos, las plantas terrestres y los dinosaurios componen sólo una diminuta fracción del registro). En unos pocos estudios, dice, los bioestratígrafos pueden presentar secuencias de algunos invertebrados marinos con resoluciones de 10.000 a 50.000 años, aunque la resolución es generalmente muy inferior. · Vacíos: «En comparación con los problemas de las correlaciones del Cenozoico marino, los casos no marinos adolecen de una carencia de secciones continuas», sigue diciendo. En lugar de exponer un registro continuo de evolución, el registro es discontinuo o brusco, repleto de vacíos. (Stephen Jay Gould observó una vez que la presencia casi universal de discontinuidades en el registro fósil es el «secreto gremial» de la paleontología.) Muchos sitios exhiben «faunas aisladas» que no se superponen con otros sitios. Sadler explica cómo estos vacíos afectan a la bioestratigrafía:La biología exige que la abundancia global de una especie no puede caer hasta cero dentro de su rango temporal. Desafortunadamente, las distribuciones de las especies están fragmentadas, los fragmentos pueden ser cambiantes, pocos individuos son fosilizados, y se pueden pasar fósiles por alto. Por consiguiente, los rangos locales de taxones que se observan en secciones estratigráficas únicas reflejan condiciones locales e incluyen discontinuidades. Más críticamente, y por las mismas razones, ocurren discontinuidades de extensión desconocida en los extremos de los rangos observados. Así, los horizontes locales de los descubrimientos más arriba y más abajo de una especie no se corresponden con los DPAs y DUAs globales. Las discrepancias varían de lugar en lugar, y las tabulaciones de los rangos de taxones observados localmente se contradicen entre sí en el detalle acerca de la secuencia de los sucesos del fin de rango.

    Por estas y otras razones, Sadler advierte que es «crucial reconocer que las primeras y últimas apariciones locales son también singularmente problemáticas como registradoras de acontecimientos de calendario. los horizontes estratigráficos locales en los que se observan no reproducen de manera fiable la verdadera secuencia global de los acontecimientos de originación y de extinción. Es de esperar la existencia de discrepancias debido a la probabilidad de que las apariciones y desapariciones locales sean acontecimientos migratorios y probablemente desplazados por lapsos en la fosilización».

    · Reelaboración: Muchos fósiles han sido transportados o reelaborados, destruyéndose con ello la información de secuencia temporal. (Algunos de los yacimientos fosilíferos más bien conocidos, como el Monumento Nacional de los Dinosaurios, el Rancho de La Brea, y el Bosque Petrificado presentan esta dificultad.) El bioestratígrafo no puede dar por supuesto que los horizontes aparentes de DPA y DUA representen la verdadera historia de los fósiles, debido a que muchos procesos pueden perturbar la correlación de los fósiles con los estratos: las inundaciones pueden transportar fósiles de una a otra localidad, animales excavadores de madrigueras pueden reelaborar los depósitos, o los depósitos pueden caer en una caverna o ser arrastrados por pozos hacia estratos más antiguos. Además, no es siempre fácil distinguir cuándo ha habido reelaboración, o en qué magnitud. «Una formación extensiva de cuevas puede llevar a abandonar totalmente los DAPs», dice. Los microfósiles marinos son especialmente susceptibles a la reelaboración. Las firmas a veces «crípticas» de una reelaboración pueden pasar «sin ser reconocidas», y su impacto sobre el registro puede ser significativo. Pero el bioestratígrafo necesita confiar en bases de datos que están contaminadas por este problema. «Grandes bases de datos integradas combinan taxones propensos a la reelaboración con otros que no lo son. Las decisiones acerca de la probabilidad de que se haya dado una reelaboración, o las suposiciones más agradables acerca de la reelaboración, fuerzan actualmente una elección dicotómica entre métodos que buscan rangos máximos y aquellos que buscan rangos probables. Ningún método incorpora todavía una teoría satisfactoria de la reelaboración que pueda obviar esta desafortunada disyuntiva», se lamenta, pero los modelos informáticos funcionan frecuentemente desde el supuesto de que ha habido poca o ninguna reelaboración.

    · Disminución de la información con la mayor edad: Cuando más atrás nos retrotraemos en el tiempo, menos fiables son las entradas; por ejemplo, «los ejemplos del paleozoico incluyen menos datos radiométricos, paleomagnéticos y de isótopos estables». Los casos conocidos generalmente no se superponen. «El gran problema de la correlación del Paleozoico en la Tabla 1 incluye muchos pares de secciones que no se superponen en edad. Se tienen que apilar en el orden correcto e imparten al problema un significativo componente de seriación. La seriación es la esencia del problema cuando los datos son faunas aisladas.»

    Considerando estas dificultades, ¿es siquiera posible producir una correlación global de los fósiles en una secuencia de tiempo? Aparentemente, Sadler cree que el problema es resoluble y que el trabajo en marcha es prometedor, pero el uso de suposiciones simplificadoras es inevitable. Algunas son razonables (p. ej., que un DPA tiene que ser anterior a su DUA, y que las coexistencias demostradas se tienen que respetar). También, ciertos sucesos geológicos proporcionan un medio de correlacionar estratos fosilíferos de forma independiente. Por ejemplo, una precipitación de cenizas volcánicas se podría seguir a lo largo y ancho de una gran región, o las inversiones magnéticas o cambios climáticos globales pueden proporcionar indicios. Además, los paleontólogos intentan vincular los datos con puntos indicativos obtenidos por medio de dataciones radiométricas (aunque estos métodos no son generalmente aplicables a los estratos sedimentarios que contienen fósiles). Contemplándolo en conjunto, es más fácil de decir que de hacer:

    La manera de mejorar la capacidad de resolución del calendario geológico es obvia pero no fácil —aumentar la cantidad de sucesos y con ello reducir los intervalos de tiempo medio entre los mismos. No hay escasez de especies para añadir. El problema real es mantener todos los sucesos de aparición y extinción en su secuencia correcta. La dificultad aumenta espectacularmente con el número de especies por tres razones: Primero, la cantidad de posibles secuencias de los sucesos de aparición y extinción aumenta más rápidamente que exponencialmente como función de la cantidad de especies (Figura 1). Además, los sucesos separados por intervalos más breves de tiempo son más susceptibles de preservación en un orden contradictorio de lugar en lugar. Finalmente, al ir creciendo la lista de especies, tiene que incluir más organismos provinciales que estarán ausentes en muchas ubicaciones.

    El grueso del artículo de Sadler se ocupa de algunos inteligentes algoritmos matemáticos que los bioestratígrafos han desarrollado para abordar este enorme rompecabezas. Algunos usan los principios de la investigación de operaciones. Otros emplean algoritmos heurísticos o manipulan matrices con procesos iterativos para tratar de convergir en una solución. Cada método es más adecuado para su propio tipo de datos, cada uno de ellos hace sus propias suposiciones, y cada uno de ellos tiene sus defectos. Consiguientemente, advierte al lector que no abrigue demasiadas esperanzas:

    La verdadera secuencia global de DPAs y DUAs no es cognoscible en detalle, y las secuencias localmente preservadas de descubrimientos más alto y más bajo son incompletas y contradictorias. El problema práctico y resoluble es encontrar una secuencia hipotética de DAPs y DUAs que exhiba la menor inadaptación neta con todas las observaciones en tablas de rangos locales y de faunas aisladas, o que exija el menor ajuste neto de todos los rangos observados. Es un problema de optimización.

    Sadler admite abiertamente que las contradicciones son inevitables. Mucho de su artículo tiene que ver con tratar inadaptaciones: cómo medir las inadaptaciones, y cómo minimizarlas. Algunas de estas inadaptaciones son las que contradicen las expectativas de la evolución. Uno de los criterios de éxito parece ser hasta que grado el resultado de un algoritmo concuerda con la secuencia filogenética «correcta»: «Los procedimientos para ajustar la mejor LCG [línea de correlación sobre la gráfica]: incluyen técnicas deterministas de regresión. … y algoritmos de búsqueda heurística a partir de programación evolutiva», explica. La congruencia con la filogenia evolutiva parece definir el «mejor ajuste» o secuencias «óptimas» de Sadler. Al comienzo, indica que la información de la secuencia evolutiva tiene precedencia sobre la información de datación geológica:

    La correlación del tiempo geológico procede con la construcción de un calendario global de sucesos del pasado en el que las apariciones y las extinciones de especies fósiles dominan las entradas. Otros sucesos incluyen cambios en la química de los océanos, las inversiones en el campo magnético de la Tierra, y la deposición de capas de cenizas volcánicas, algunos de ellos datados por métodos radiométricos. El problema es refundir inventarios incompletos de sucesos físicos y de sucesiones de faunas parcialmente contradictorias procedentes de muchas escalas locales de grosores (secciones estratigráficas medidas) en un solo calendario que secuencie correctamente todos los sucesos y escala los intervalos de tiempo entre ellos. Debido a que los sucesos correctamente secuenciados sirven al propósito de la correlación, con o sin conocimiento de sus edades numéricas, el secuenciado es la tarea fundamental y el punto central de esta reseña. Hay estimaciones numéricas de edades para muy pocos sucesos, especialmente en los períodos más antiguos delFanerozoico. Además, las estimaciones de la magnitud relativa de los intervalos temporales entre sucesos reposa mayormente sobre suposiciones cuestionables acerca de velocidades de acumulación sedimentaria y de recambio biológico. Por consiguiente, las tareas de escalado y de calibración es mejor intentarlas después que se haya determinado la secuencia óptima de sucesos.

    En la conclusión, titulada «Los problemas que persisten», Sadler revela la dependencia de su disciplina de la teoría de la evolución, y deja caer insinuaciones de que tiene que transformarse más en una calle de dos direcciones:

    Los paleobiólogos pueden extraer una considerable cantidad de información acerca de la secuencia filogenética de los taxones analizando la morfología de los fósiles, sin recurrir a la información estratigráfica. Pero estos indicios no sirven todavía tanto a la tarea de correlación como pudieran hacerlo. Hasta la fecha se ha consagrado más esfuerzo a cuestiones relativas al puesto de la información estratigráfica en los análisis cladistas de la morfología que a la posibilidad de que los cladogramas resultantes proporcionen una evidencia independiente de la secuencia que pueda mejorar la bioestratigrafía.

    Lo que no explica el autor de la reseña es cómo esto puede evitar el razonamiento en círculos viciosos. Al contrario, sugiere cómo los sistematistas evolutivos pueden ser de ayuda —revelando, por ejemplo, «el orden de los DPAs que se ajuste mejor a la información morfológica». Pero incluso con su ayuda, ve tres «problemas inminentes», y que plantean las modernas bases de datos estratigráficas:

    1. Decidirse por un método unitario: «Primero, es deseable integrar más tipos de datos en un método unificado. Cada método, con independencia de los datos para los que es apropiado, tiene que buscar una secuencia de sucesos. Por consiguiente, la mejor manera de adaptar todos los datos es invertir el problema, operando a través de un conjunto de secuencias permutables y conseguir mejoras iterativas según son juzgadas por el ajuste entre las secuencias y los datos».
    2. Velocidad frente a Finalización: «Pero el segundo problema es gestionar conjuntos de datos más grandes sin pérdida de velocidad. La flexibilidad del método inverso sacrifica velocidad. Los algoritmos más rápidos son los que son individualizados para tipos específicos de datos y que funcionan hacia adelante desde los datos hacia la mejor solución.
    3. Fósiles reelaborados. Como se ha citado anteriormente; «Ningún método incorpora todavía una teoría satisfactoria de la reelaboración que pueda obviar esta desafortunada disyuntiva» entre rangos máximos y rangos de probabilidad (esto es, la elección entre incorporar todos los datos en el modelo en contraste con usar los datos que producen el resultado esperado).

    ¿Se encuentran los bioestratígrafos encerrados en un círculo? Sadler termina: «Como en el pasado, las respuestas a todos estos problemas se podrían encontrar reconociendo analogías con problemas en otras disciplinas y adaptando sus métodos numéricos».


    1Peter M. Sadler, «Quantitative Biostratigraphy: Achieving Finer Resolution in Global Correlation», Annual Review of Earth and Planetary Sciences, mayo de 2004, Vol. 32, pp. 187-213 (doi:10.1146/annurev.earth.32.101802.120428).Se tiene que reconocer que Sadler ni duda acerca de la evolución ni tenía intención alguna de arrojar dudas acerca de la evolución en este artículo. Una lectura superficial podría llevar a creer que todo está bien, y que los darwinistas están realizando grandes progresos. Pero si se lee perceptivamente, sin prejuicios evolucionistas, es muy revelador. ¿Dónde está la prueba de las secuencias? ¿Dónde está la evidencia en el registro fósil para demostrar que Charles Darwin tenía razón? Sadler expone a la vista que tiene en manos un enorme problema de «optimización». Lo mejor que puede hacer es intentar mantener a un mínimo las «contradicciones» y las «inadaptaciones».Como con todos los demás aspectos de la teoría de la evolución, el espacio de manipulación es mayor que el espacio de datos. Sólo entradas masivas de cuestionables suposiciones mantienen la narración evolutiva en pie. Es evidente que de los datos no surge una historia de evolución, como si fuese una realidad intuitivamente evidente que sólo un oscurantista podría negar. No; en lugar de proporcionar al partido darwinista la prueba que necesita, tiene que pedirles a ellos ayuda al ir tanteando a través de una tarea contradictoria, incontrolable, confusa y formidable. Esto nos recuerda el imposible sueño al que hacen frente los filogenistas moleculares en su intento de mantener el imaginario árbol de la vida de Charles Darwin conectado con la realidad (véase la filogenia molecular es un enredo lleno de incertidumbre, y la etiqueta árboles filogenéticos). Al final, tienen que suponer la evolución para demostrar la evolución. En lugar de seguir la evidencia a donde lleva, aplican unos similares métodos heurísticos de «optimización» para manejar entradas abrumadoras y contradictorias,

    donde «optimización» significa «concuerda mayormente con Darwin, si dejamos de lado los inadaptados».

    Observemos que «vacíos» es una palabra cargada. ¿Qué sucede si el hecho descarnado es que los datos son discontinuos? Entonces esta es la verdadera secuencia: no existen vacíos en los datos. Un vacío es sólo un vacío si se supone la evolución. ¿Por qué no hacer frente cara a cara a la evidencia?: Los taxones vivientes son discontinuos, y los taxones fósiles son discontinuos. Aparecieron repentinamente, y algunos murieron repentinamente. Si no fuese porque una admisión como esta destruye el darwinismo, esto sería lo que los libros de texto presentarían con toda naturalidad.

    Querríamos animar a los lectores escépticos a dejar de lado «suposiciones cuestionables» acerca de «velocidades de acumulación de sedimentos y de recambio biológico» y estudiar este artículo sin las gafas darwinistas. Contemplemos los datos fósiles con toda la objetividad posible. ¿Qué encontramos? Multitudes de «faunas aisladas» que no se superponen, sin una clara información de «seriación». Una preponderancia de conchas marinas. Desconocidos efectos de reelaboración. Cementerios fósiles. Miríadas de organismos muertos, sepulgados bajo estratos rocosos depositados por agua por todo el mundo. Sadler sugiere una solución en su última oración: los bioestratígrafos podrían tener un mejor éxito si mirasen desde fuera de la caja y si adaptasen los métodos de otras disciplinas. Con toda probabilidad no tenía la intención de considerar algunas disciplinas que el Partido Darwinista ha desterrado. ¡Qué lástima! ¿Y si es allí donde la verdadera solución espera su descubrimiento?

     

     


    Fuente: Creation·Evolution HeadlinesDo Fossils Show a Worldwide Record of Evolution? 21/05/2004
    Redacción: David Coppedge © 2004 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
    Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org —
    Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/08/2010 09:22:00 PM


    Lecturas recomendadas:

Published in: on -12002010-06-25T01:15:47-12:0030000000bVie, 25 Jun 2010 01:15:47 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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Darwin o Diseño

 

http://www.darwinodi.com/?p=85

Este enlace se lo recomiendo a todos. Es muy interesante.

Published in: on -12002010-06-24T13:19:31-12:0030000000bJue, 24 Jun 2010 13:19:31 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm06  Comments (8)  
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Tejemanejes acerca del origen de la vida

 

31 mayo 2010 — La investigación acerca del origen de la vida es una de las áreas de la ciencia donde no es necesario que nadie realice progreso alguno, a condición que dé la apariencia de estar ocupado. Cualquier cosa que diga un científico materialista, por especulativo o insensato que sea, será tomado en serio casi siempre, porque la alternativa —Dios creó— ha sido ya excluido como «pseudociencia» por la elite científica al control de los medios de difusión. Aquí tenemos algunos recientes ejemplos.

 

El uso de sofisticadas máquinas de polimerización y corrección de pruebas para el copiado del ADN, junto con la aportación del ADN a copiar y de las bases y otros materiales necesarios, no es ni un principio de explicación del origen de la vida por medios materialistas, puesto que se aportan aquellos componentes cuyo origen sería necesario explicar. Y ello en unos experimentos programados y reglados por investigadores inteligentes que seleccionan y controlan las condiciones del experimento. Es decir, unos experimentos producto de un diseño inteligente. En la ilustración contemplamos de forma sumamente simplificada la actividad correctora exonucleasa de la ADN Polimerasa III de la E. coli. Este es uno de los componentes aportados al experimento. ¿Cómo se origino esta sofisticada máquina molecular? Crédito imagen: César Benito Jiménez

 

  1. Hay que cocer este ADN: Es posible conseguir que el ADN se copie a sí mismo en ausencia de vida. ¿Cómo? En el interior de un manantial hidrotermal de las profundidades oceánicas, dice Dieter Braun de la Universidad de Munich. New Scientist dio a su idea una cobertura completa con una fotografía de una chimenea mineralizante con este texto: «Un perfecto ambiente para la replicación de la vida». Naturalmente, esta idea se enfrenta diametralmente con la opinión de otros teóricos que consideran que las fuentes hidrotermales de los fondos marinos como el último sitio donde uno iría a pensar que la vida pudiera comenzar (p. ej., Jeffrey Bada, 14/06/2002; véase también problemas con la sal oceánica, 17/09/2002). Braun exponía una apariencia de prueba empírica para su propuesta poniendo en diminutos tubos de ensayo ADN, nucleótidos y la enzima polimerasa que sabe cómo ensamblarlos, y calentándolos con un láser para establecer corrientes de convección. Él y su ayudante descubrieron copias de ADN que se acumulaban en bolsas en la parte superior. Cuando se le preguntó cómo podrían formarse diferentes configuraciones, su especulación fue que «Ácidos grasos en el agua pudieran haber proporcionado un servicio de transporte», e incluso haber formado membranas para mantenerlos juntos —el comienzo de las células. ¡Todo es tan sencillo! Nick Lane comentaba: «Esta investigación expone que el ADN puede ser a la vez concentrado y replicado bajo un conjunto muy simple de condiciones». Naturalmente, al proporcionar ADN, ADN polimerasa y nucleótidos, dio a su experimento una ventaja abrumadora para el punto de partida. ¿Acaso no se suponía que el ARN había llegado primero? De esto no dice nada. El ADN carece de actividad enzimática. Sin enzimas, el ADN por sí mismo sería un callejón sin salida. Esta es la razón que se propusiera la hipótesis del «Mundo del ARN»; al menos intentaba cubrir estas dos funciones mediante una molécula. Sin embargo, la hipótesis del Mundo del ARN tiene su propio conjunto de problemas (¿Comenzó la vida en un mundo de ARN?, y El naufragio de las investigaciones sobre el origen de la vida).
  2. De arriba abajo: ¿Es Diseño Inteligente? En Live Science, Stuart Fox especulaba que el último experimento de Craig Venter acerca de la «vida sintética» (véase ¿Una nueva forma de vida artificial? — Crónica de un plagio) «Puede revelar el origen de la vida natural». Por esto se refiere a que adicionales experimentos que reduzcan la célula a sus componentes mínimos pueden llegar a mostrar hasta qué simplicidad puede llegar la célula y poderse considerar como vida. Esto, a su vez, puede revelar posibles rutas que las células primitivas pudieran haber tomado en su camino desde la materia inerte hasta la vida: «Venter abordó esta cuestión el jueves, observando que él y los investigadores en su instituto habían estado debatiendo entre ellos cómo esta tecnología permitiría a los científicos poner a prueba el nivel mínimo del material biológico necesario para desencadenar la vida», decía Fox. En palabras de Venter, «Me parece que será interesante, según se va investigando en el origen de la vida, según se va tratando de comprender estos precursores primitivos más mínimos posibles de la vida al ir estos programas procediendo en una dirección, y al proceder nosotros en la otra dirección, al edificar encima de la evolución de un sistema de información, podríamos encontrarnos en algún lugar en el medio y encontrarnos con algunas herramientas nuevas y fascinantes». Lo único que se saca en claro de estos artículos es que los que están debatiendo, experimentando, investigando, trabajando, evaluando, ensayando, construyendo, haciendo encuentros y comprendiendo (si es que se comprende algo en absoluto) son unos seres humanos —no las primitivas formas de vida.
  3. Quiralidad y espejos hechos añicos: Marcus Chown publicó un artículo de tres páginas en New Scientist acerca del misterio de la homoquiralidad —por qué todos los seres vivos tienen aminoácidos levógiros en sus proteínas (véase libro en línea en inglés, y en castellano bajo la etiqueta quiralidad). Destacaba al máximo una teoría de que las supernovas o los agujeros negros daban un ligero exceso cuántico a una de las formas, que a su vez hubiera quedado potenciada en las aguas de la tierra primitiva. Pero, ya al llegar a la página 3, esta sugerencia resultaba bastante débil, y Chown, al final, podía sólo esperar a un futuro en el que surjan descubrimientos procedentes de naves espaciales.
  4. Fósforo para nosotros: En el ADN hay fósforo. Hay fósforo en el ATP. Esto sólo puede significar una cosa: la tierra necesitaba fósforo para tener vida. No está claro cómo el fósforo entró en nuestra atmósfera. Quizá vino por mensajería especial. PhysOrg comunicaba que el Dr Terry Kee de la Universidad de Leeds cree que procedió de meteoritos. «El fósforo está presente dentro de diversos minerales meteoríticos, y es posible que los mismos reaccionasen para formar pirofosfitos bajo las condiciones ácidas, volcánicas, de la Tierra primitiva».

 

ATP sintasa, la máquina productora de ATP, que consta de un motor acoplado al dispositivo de unión de las moléculas ADP y un ión P (fosfato) para producir ATP con la fuerza aplicada por un giro mecánico impulsado por la fuerza electrostática de los protones que se aplican para mover el motor. El canal protónico está marcado en azul y la subunidad sintasa, en rojo. Fuente: AQUÍ.

Ahora bien, una vez la Tierra tuvo pirofosfitos, dispuso de una molécula energética que, aunque no tan útil como el ATP, era al menos similar hasta cierto punto. «El equipo investigador encontró que un compuesto conocido como pirofosfito puede haber sido una importante fuente de energía para las primitivas formas de vida». ¿Tenían ninguna base para decir tal cosa? No. Ninguna. Se trata meramente de un requisito. «Es una cuestión de la gallina y el huevo», decía: «Los científicos están en desacuerdo acerca de lo que vino primero —la replicación o el metabolismo. Pero aquí tenemos la tercera parte de la ecuación: la energía». De modo que mientras los científicos están en desacuerdo acerca de dos cosas, ¿por qué no añadir una tercera en discordia? Esto es progreso: «Se necesitan enzimas para hacer ATP, y se necesita ATP para hacer enzimas», explicaba el doctor Kee», como si añadir enigmas se puede pasar como una explicación: «La cuestión es: ¿de dónde vino la energía antes que cualquiera de estas dos cosas existiese?» Puede que no sepamos las respuesta, pero al menos nuestra ignorancia se está volviendo más sofisticada gracias a las investigaciones acerca del origen de la vida.

Este último comunicado de prensa iluminaba a los lectores acerca de algunas realidades poco conocidas acerca de la molécula ATP en el mundo verdadero de las formas existentes de vida: «En cualquier momento, el cuerpo humano contiene sólo 250 gramos de ATP —esto proporciona aproximadamente la misma cantidad de energía que una sola pila AA. Esta reserva de ATP se está usando y regenerando constantemente en las células mediante un proceso conocido como respiración, que es impulsado por catalizadores naturales llamados enzimas». Esta enzima, la ATP sintasa, es un motor giratorio de dos partes con una multitud de piezas interactivas y que es absolutamente esencial para todas las formas de vida. Se ha tratado en numerosas ocasiones en estas páginas (véase etiqueta ATP sintasa). Si lo que dice este artículo es cierto, es difícil de imaginar a un campeón mundial de los 100 metros lisos en las Olimpiadas corriendo impulsado por una pila AA. Esto merece la mención de una de las «Maravillas» de más calado que se han encontrado nunca en estas páginas —un tema de conversación para el rato en la máquina del café.

Aquí tenemos un caso donde podemos conceder a la vez el «Premio a la maravilla» y el «Premio a la idea tonta». La cita acerca del ATP es una joya sacada de un cubo de basura. Pensemos en el rendimiento del sistema energético que proporcionó tu Hacedor al cuerpo humano, como que estos trillones de motores de ATP sintasa, exquisitamente manufacturados, pueden extraer del fósforo, usando fuerza motriz protónica, suficiente energía para enviar a un atleta a toda velocidad por la pista, o en un salto de altura, o levantando pesas, y todas aquellas otras asombrosas hazañas de velocidad y fuerza que disfrutamos viendo en competiciones deportivas, gracias a sólo 250 gramos de ATP —¡el equivalente energético a una sola batería AA! Parece increíble. ¿Y este diseño tan soberbiamente ajustado apareció por evolución química? ¡Jamás!


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesFooling Around with OOL 31/05/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/22/2010

Published in: on -12002010-06-24T06:33:25-12:0030000000bJue, 24 Jun 2010 06:33:25 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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Louis Pasteur y Billy Graham: Dos historias impactantes.

Se dice que un día el conocido científico Luois Pasteur iba de viaje en tren. Cuando vinieron a revisar su billete el Dr. Pasteur no lo encontraba por ninguna parte. Por más que miró en todos sus bolsillos, su billetera, y su equipaje, el billete no aparecía.

El revisor le dijo: “No se preocupe, Dr. Pasteur, todos sabemos quien es usted”. Cuando el revisor estaba a punto de salir del vagón del tren donde viajaba el científico, el revisor miró hacia atrás y vio a Pasteur que se había levantado y buscaba el billete debajo del asiento y por el suelo. El revisor volvió a donde el científico estaba y le dijo:  “Sr. Pasteur, Sr. Pasteur, no se preocupe por el billete, yo sé quién es usted y todos aquí sabemos quién es usted. No hay ningún  problema”.  A lo cual el Sr. Pasteur le respondió: “ Cabellero, yo también sé quién soy, pero lo que no sé es a donde voy”.

Billy Graham fue invitado a ofrecer una oración en una ceremonia donde asistían un gran número de invitados.

Cuando se preparaba para ese día se dieron cuenta que no tenía un traje que ponerse que estuviera en buenas condiciones. Decidieron comprarle uno nuevo.

Como Billy Graham ya era de edad avanzada y no asistía hacía tiempo a eventos de este tipo, él tomó una decisión sobre ese traje nuevo.

En el curso de la ceremonia y cuando daba un pequeño discurso, Billy dijo que se había tenido que comprar un traje nuevo para esa ocasión especial pero que no le importaba haberse gastado el dinero porque él sabía que un día no muy lejano se iría de este mundo camino del cielo donde estaría para siempre con el Señor Jesucristo, y que ese traje sería el traje con el que se enterraría.

Dios historias y dos personajes famosos. Uno no sabía a donde iba. El otro sabía perfectamente a donde iba después de su muerte.

Y tú, ¿ya sabes a donde irás?

Juan 14:1-6 (Reina-Valera 1960)

Juan 14

Jesús, el camino al Padre

1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.

5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?

6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Mediten en esta historia porque todos tenemos un destino. Ahora es el día de salvación, mañana será demasiado tarde.

2 Corintios 6:1-2

Published in: on -12002010-06-23T14:33:43-12:0030000000bMie, 23 Jun 2010 14:33:43 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm06  Dejar un comentario  
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¡No Lamarck otra vez!

 

 

11 junio 2010 — Hagamos un ejercicio de memoria, y retrocedamos a Lamarck. Fue un evolucionista pre-darwinista. Se nos había enseñado en el instituto que sus teorías habían quedado superadas por la superior teoría de Darwin de selección natural. La teoría de Lamarck de «la herencia de los caracteres adquiridos» quedó refutada por los espectaculares experimentos de Weismann, ¿no? La realidad es que nunca fue algo tan claro como esto, como lo saben los historiadores del evolucionismo, pero este ha sido la percepción común. Esta semana, Nature publicaba un artículo de la serie «Insight Perspectives» sobre epigenética («por encima de la genética») que, mientras que no se refería a Lamarck por su nombre, consideraba caracteres «adquiridos» que podían ser heredados por métodos no mendelianos. Su autor, Arturas Petronis,1 se refería incluso a una creciente conciencia de la importancia de la epigenética como un nuevo «principio unificador» y como «giro paradigmático» al estilo de Thomas Kuhn.

 

Jean-Baptiste Pierre Antoine de Monet, Caballero de la Marck (1 de agosto de 1744, Bazentin, Somme – 18 de diciembre de 1829). La alargada sombra de Lamarck se hace sentir en la actualidad ante la impotencia del dogma darwinista. ¿Cuál es el origen de aquellas cualidades que se supone que la selección natural ha de cribar? Sencillamente, el enigma del origen de la información biológica no admite explicaciones materialistas / naturalistas, y el recurso a tesis lamarckianas o criptolamarckianas es una evidencia del estado de desconcierto de unas tesis que se encuentran en un callejón sin salida.

Durante largo tiempo desde que se elucidó la estructura del ADN, el «dogma central» de la genética ha sido que el ADN es el controlador maestro de la herencia. La información fluye del ADN a las proteínas, y que esto dicta el fenotipo (la forma externa del organismo). En décadas recientes, los efectos de los factores ambientales sobre el genoma ha llegado a ser un área creciente de investigación. Las proteínas pueden «etiquetar» las proteínas de histona sobre las que los genes se arrollan, lo que afecta a qué genes son expresados o reprimidos. Algunas de estas etiquetas epigenéticas pueden heredarse. Al igual que sucede con la mayoría de los dogmas, el dogma central ha sido un impedimento para nuevas formas de pensamiento científico. Petronis dice:

El debate herencia contra crianza fue uno de los temas más importantes de la ciencia biomédica en el siglo veinte. Los investigadores lo resolvieron concediendo que ambos factores tienen un papel crucial y que los fenotipos resultan de las acciones e interacciones de ambos, que a menudo cambian con el tiempo. La mayoría de los fenotipos «normales» y patológicos exhiben un cierto grado de heredabilidad, un descubrimiento que formó la base para una serie de estudios moleculares de genes y sus secuencias de ADN. En paralelo con estas estrategias genéticas, se han realizado miles de estudios epidemiológicos para identificar factores medioambientales que contribuyen a los fenotipos. En este artículo considero caracteres y enfermedades de carácter complejo, no mendelianos, y reviso las complejidades de investigar su etiología usando métodos tradicionales —epidemiológicos y genéticos. Luego propongo una interpretación epigenética que corta varios de los nudos gordianos que impiden el progreso en estos estudios etiológicos.

Ha resultado muy difícil asignar relaciones de causa y efecto a los caracteres a partir de factores medioambientales. «Incluso las asociaciones fuertes entre un factor medioambiental y una enfermedad no necesariamente demuestran que el factor medioambiental ha sido la causa de la enfermedad», dice el autor del artículo. Es incluso más difícil establecer factores medioambientales para caracteres heredados, prosigue. Incluso un término como heredabilidad puede ser difícil de identificar cuando se desciende al terreno de lo específico. Los genes múltiples se vuelven complicados, y en probabilidades estadísticas. Sin embargo, los caracteres quedan ciertamente establecidos en las poblaciones. Por ejemplo, un artículo en Live Science expone que los tibetanos han heredado un carácter para la hemoglobina que les permite sobrevivir a grandes altitudes. Petronis pide que se abandone el paradigma genocéntrico: «Expongo que la adopción de una perspectiva epigenética permite una diferente interpretación de las irregularidades, complejidades y polémicas de los estudios tradicionales medioambientales y genéticos».

Da luego algunos ejemplos de cómo los caracteres adquiridos y los efectos medioambientales pueden influir sobre las etiquetas epigenéticas heredables. Ya no existe más una distinción clara, sin escalas grises, entre los puntos de vista de Darwin y de Lamarck (ninguno de los cuales aparece nombrado en el ensayo de Petronis); la situación es ahora mucho más compleja:

En el dominio de la epigenética, la línea entre lo «heredado» y lo «adquirido» es borrosa. La «naturaleza» epigenética estable se fusiona de manera fluida con la plástica «crianza» epigenética. La razón entre las influencias epigenéticas heredadas y las adquiridas puede variar considerablemente dependiendo de la especie, el tejido, la edad, el sexo, la exposición al medioambiente y a los sucesos epigenéticos estocásticos, todos los cuales son congruentes con las observaciones empíricas de que la heredabilidad es algo dinámico, no estático. Otro fuerte vínculo entre los factores heredables y los medioambientales en la regulación epigenética es la observación de que la exposición a ciertos medios tiene efectos que en algunos casos se transmiten epigenéticamente a lo largo de varias generaciones.

En su conclusión, decía que esta nueva perspectiva tiene todas las características de lo que Thomas Kuhn llamaba un giro de paradigma: «gestionando el mismo conjunto de datos que se tenían, pero situándolos en un nuevo sistema de relaciones entre ellos al dotarlos de un diferente marco conceptual». Con ello se podrían explicar cosas como el dimorfismo sexual, efectos procedentes de progenitores, remisiones y recaídas, ejemplos de enfermedades intergeneracionales, debilitamiento de síntomas con la edad, y otras cosas —cuestiones que un viejo paradigma no encontraría interesantes, pero que sí lo serían en el nuevo. «El considerable potencial teórico y experimental de una perspectiva epigenética la convierte en una fuerte alternativa a la investigación en marcha de una compleja genética y biología no mendeliana», decía. «Aunque la existencia de teorías en discordia pueda suscitar una cierta incomodidad, también puede catalizar descubrimientos y es indicación de un campo científico maduro». La genética humana no es un libro cerrado.

¡Ah!, ¿y que significaría este nuevo paradigma para la teoría de la evolución? ¡Buena pregunta! Por cierto, Petronis recordaba una vieja cita de Hugo de Vries que a veces era presentada jubilosamente por creacionistas. Pero, al recordar esta cita, deja al lector en suspenso. En el nuevo paradigma, ¿ cuál es la explicación para la aparición de los más aptos?

Todas las ideas que he estado considerando aquí son sumamente relevantes para la comprensión de los principios fundamentales de la evolución. La herencia «blanda», epigenética, puede tener un papel clave en la adaptación a cambios medioambientales y puede persistir por más que una generación. La plasticidad del fenotipo puede proceder principalmente de la capacidad del genotipo epigenético (o epigenotipo) —en lugar del genotipo— para producir diferentes fenotipos en diferentes medios ambientes. La variación epigenética heredable podría explicar la adaptación más rápida de lo esperado a cambio medioambiental que se observa con frecuencia en poblaciones naturales. Además, la gran variación epigenética intraindividual en la línea germinal puede arrojar nueva luz sobre el problema planteado por uno de los primeros genetistas, Hugo De Vries, hace más de un siglo, en su libro Species and Varieties: Their Origin by Mutation [Especies y variedades: Su origen por mutación], cuando escribió: «La selección natural puede que explique la supervivencia de los más aptos, pero no puede explicar la aparición de los más aptos».

Petronis, no obstante, no tiene nadaa más que decir acerca de la aptitud ni de su aparición. Además, y a pesar del título de su artículo: «Epigenetics as a unifying principle in the aetiology of complex traits and diseases [La epigenética como principio unificador en la etiología de los caracteres complejos y de las enfermedades», no nos da ninguna descripción de cómo ningún carácter complejo específico pudo aparecer por genética, por epigenética o por ninguna combinación de ambas cosas. Se limita a decir que un nuevo giro de paradigma podría «arrojar luz» sobre el problema planteado por Hugo De Vries hace más de un siglo.


1. Arturas Petronis, «Epigenetics as a unifying principle in the aetiology of complex traits and diseases», Nature 465, pp 721–727, 10 junio 2010, doi:10.1038/nature09230.

Que Nature deje entrar el fantasma de Lamarck es una muestra de su desesperanza acerca de Darwin. Y aquí nos encontramos, un siglo después de Hugo De Vries, esperando alguna luz. Petronis no nos la da. Hugo tampoco nos la pudo dar. Darwin no tenía ninguna. Lamarck tampoco. Hemos estado andando en tinieblas durante un larguísimo tiempo mientras escuchábamos a los que nos prometían que alguien algún día «arrojará luz sobre la evolución». ¿Para qué invertir ni un momento más en ninguna esperanza en su paradigma? Sus pagarés están totalmente hundidos, su burbuja paradigmática ha estallado. La verdadera luz acerca de nuestro origen y naturaleza se encuentra en la verdadera fuente de la vida.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesNot Lamarck Again 11/06/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/23/2010 07:57:00 PM

Published in: on -12002010-06-23T07:57:15-12:0030000000bMie, 23 Jun 2010 07:57:15 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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Tus nervios y corazón dependen de poleas, cerrojos e interruptores

4 junio 2010 — Los biólogos siguen examinando más y más de cerca unas máquinas celulares que funcionan justo como las fabricadas por el hombre, sólo que a unas escalas tan diminutas que controlan átomos individuales. Particularmente interesantes son las compuertas en las membranas de las células que admiten a ciertos átomos pero que excluyen a otros. Un reciente artículo en la revista Cell por un equipo australiano ha descubierto que la compuerta de potasio tiene un elegante conmutador que emplea poleas, interruptores y un cierre giratorio parecido a un iris que permite la entrada selectiva de iones de potasio.1

El corazón y el sistema nervioso central (SNC) recurren al potasio (K) para establecer cargas eléctricas en las neuronas. Estas cargas se desplazan por los nervios como portadoras de mensajes o, en el caso del corazón, establecen las oscilaciones eléctricas necesarias para mantener el corazón en actividad. ¿Cómo lo hacen estas compuertas para dejar entrar el potasio, pero para mantener fuera los iones de sodio (Na), que tienen una masa atómica 8 unidades más ligeras?

 

 

Diagrama esquemático de un canal iónico. 1 – dominios de canal (normalmente son cuatro por canal), 2 – vestíbulo exterior, 3 – filtro de selectividad, 4 – diámetro del filtro de selectividad, 5 – sitio de fosforilación, 6 – membrana celular. Ilustración: Paweł Tokarz

 

Hay muchos grupos que han estudiado los canales del potasio durante años (p. ej., 17/01/2002, 12/03/2002). La compuerta consiste en cuatro partes primarias ajustadas de modo que forman un canal, con un «filtro de selectividad» que asegura que sólo entren los iones de potasio. El equipo australiano estudió una compuerta determinada del potasio, el canal Kir, y descubrió varias acciones mecánicas en funcionamiento:

  • Cierres: «Hay conexiones intersubunitarias agrupadas cerca de la membrana en el conjunto del cierre, pero se reorganizan, en el conjunto no cerrado, en un conjunto más extenso de interacciones».
  • Irises: «El efecto neto de una apertura coordinada en todas las cuatro interfaces (estructuras VI–VIII) es el de una dilatación simétrica a modo de un iris de una apertura estrecha al vestíbulo intracelular de aproximadamente 4.5 Å en relación con I (Figura 1G), extendiendo el poro de permeación a traavés de ambos dominios (Película S2).»
  • Poleas: «El acoplamiento queda facilitado por acciones de los términos N y C, que actúan de forma efectiva como un sistema de poleas. El dominio intracelular de cada subunidad es un bocadillo similar a la inmunoglobulina [beta], recubierto en la superficie por los términos N y C. Su término C está fijado tanto al término N como al bocadillo subyacente [beta], de modo que todos los movimientos son interdependientes. Además, las interacciones paralelas de las láminas [beta] que se forman entre el [beta]CN en una subunidad y [beta]M por la otra (Figura 3D) adaptan el pliegue básico entretejiendo subunidades vecinas en un círculo, acoplando el movimiento de cada subunidad al de su vecino».
  • Conmutadores: «Nuestros descubrimientos proporcionan una clara indicación de que el filtro de selectividad puede cambiar entre configuraciones no conductora y conductora sin un desplazamiento significativo de las hélices interiores. Esto es distinto de hallazgos de que la inactivación en el filtro de selectividad se activa por un ensanchamiento en el cruce del haz, y viceversa ([Blunck et al., 2006] y [Cordero-Morales et al., 2007]). En tanto que la investigación en la actividad de la compuerta del filtro de selectividad se ha concentrado fundamentalmente en la inactivación de tipo C, nuestros datos indican que el filtro de selectividad no está limitado a esto, y que es susceptible de un cambio conformacional global sutil, lo que sugiere una función más universal en la función de las compuertas de lo que se había creído hasta ahora».
  • Rotores «Las estructuras se apiñan en dos grupos con distintas confirmaciones, independientes del grupo espacial y de la forma cristalina. La diferencia entre los grupos se corresponde con una rotación de cuerpo rígido de 23° (contemplado desde la membrana), alrededor del pliegue molecular cuádruple, de todo el conjunto intracelular en relación con el poro que atraviesa la membrana (Figura 1C) (Película S1)».

 

Canal bacteriano del potasio cerrado (izquierda, entrada PDB 1k4c con el dominio de la compuerta tomado de 1f6g) y abierto (derecha, 1lnq). Pueden detectar diferencias de voltaje a través de la membrana y luego cambiar la conformación para realizar su función. Ilustración: David S. Goodsell

 

<!–[if !vml]–><!–[endif]–>Todas estas acciones mecánicas están coordinadas y son «globales», según ellos. Una subsección del artículo se titulaba: «Ion Configuration Is Linked to the Global Conformation of the Channel [La configuración iónica, vinculada con la conformación global del canal]», y otra era: «Torsión: La conformación global está correlacionada con la orientación de la hélice deslizante». Es de señalar que «global» era un término característico en este artículo: «Un resultado principal es que el número y la distribución de sitios de iones ligados en el filtro de selectividad son contingentes a los cambios globales de conformación».2 El artículo incluye animaciones que muestran cómo estos movimientos de torsión, doblado, cierre y tracción funcionan de forma conjunta de modo que los iones apropiados pasan y los no apropiados no lo hacen. Toda la compuerta cambia de un estado conductor a otro no conductor como respuesta a indicaciones medioambientales, igual que un torniquete automatizado o un sistema de puente levadizo a una escala vastamente diferente.

Para un breve sumario de este artículo, véase Science Daily. PhysOrg reproducía la película de 5 minutos del artículo de Gulbis y Clarke que explica sus principales descubrimientos y exhibe animaciones de la compuerta Kir del potasio en acción. A los 2:20 minutos de la película se puede ver la rotación en 23° de la subunidad inferior. A los 3:25 minutos se pueden ver algunos de los cambios globales de confirmación (conmutadores, cierres y poleas) que operan el mecanismo del canal. El espectador debería tener en cuenta que en la vida real estas acciones se realizan a alta velocidad. El canal Kir puede pasar selectivamente millones de iones de potasio por segundo a la vez que rechaza a los intrusos. Debido a canales con compuertas de cargas eléctricas como éstas, las neuronas pueden transmitir hasta mil impulsos por segundo a velocidades de 120 metros por segundo.


1. Clark, Caputo, Hill, Vandenburg, Smith and Gulbis, «Domain Reorientation and Rotation of an Intracellular Assembly Regulate Conduction in Kir Potassium Channels», Cell, 3 de junio de 2010 DOI: 10.1016/j.cell.2010.05.003.

2. Los biólogos moleculares usan la frase cambio de conformación para referirse a cualquier reorganización física de los dominios de una proteína o molécula celular, como una torsión, rotación, doblado o plegado de algunas partes en relación con otras. Es comparable a las acciones de maquinaria con piezas móviles.

No hay mención de la evolución en este artículo. Las únicas referencias oblicuas a la evolución que aparecen en absoluto son seis aseveraciones de que algunos aminoácidos aparecían «conservados» (es decir, no evolucionados» en diversas posiciones del canal, dos de los cuales estaban «sumamente conservados». Bien. Muy bien: Darwin no tiene aquí ningún rol. Aquí hay moléculas realizando tareas mecánicas de precisión, con una función exquisitamente afinada, absolutamente esencial para la vida, en todas las categorías de vida desde las bacterias (12/03/2002) hasta el hombre. La elegancia y sofisticación de estas compuertas es pasmosa. ¿Qué posible beneficio tiene aquí la teoría de la evolución? ¿En qué ayuda a elucidar la estructura de estas compuertas, o en qué nos ayuda a comprender su origen? Al contrario, es por su designio, su plan inteligente, que captamos el designio, que encontramos el designio, que comprendemos el diseño, que podemos realizar la retroingeniería del diseño, y que aplicamos el diseño. Podemos contemplar el diseño de estas compuertas y aprender algo. El diseño que encontramos en los seres vivos funciona tan bien que puede motivar a los científicos a diseñar mejores dispositivos artificiales. Es ciencia de Diseño Inteligente de principio a fin.

Detengámonos un momento la próxima vez que sintamos una sensación placentera —sea por unos alimentos sabrosos, el uso del matrimonio, una taza de café caliente, una brisa suave que acaricia la piel, la dureza de un músculo bien ejercitado, una vista hermosa, una música maravillosa, un abrazo afectuoso— y ponderemos que estas sensaciones no suceden por azar. Estas activas sensaciones (y muchas más señales pasivas en el sistema nervioso autónomo) son mediadas por billones de máquinas canalizadoras del potasio de un diseño exquisito. Funcionan durante toda la vida sin nuestro pensamiento consciente. Esto nos lleva a otro beneficio de una ciencia fundamentada en la realidad de un plan inteligente. La comprensión de la complejidad de estas estructuras, que funcionan con tanta eficiencia a esta escala tan increíblemente diminuta, lleva al asombro. El asombro lleva a la humildad. La humildad lleva a la adoración al Creador. La adoración lleva al desinterés. El desinterés lleva al altruismo. ¿No iría mejor todo con todos estos resultados?


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesYour Nerves and Heart Depend on Cellular Pulleys, Latches and Switches 4/06/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/23/2010 02:53:00 PM

Published in: on -12002010-06-23T01:19:06-12:0030000000bMie, 23 Jun 2010 01:19:06 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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Células madre: esperanza, política y claridad

 

 

 

30 de mayo 2010 — Aquellas prometedoras células que pueden diferenciarse en casi cualquier tejido siguen generando noticias —pero también siguen suscitan polémicas. En realidad, sólo algunas de ellas suscitan polémicas: las células madre embrionarias. Y no todos los artículos sobre las células madre ponen esto en claro.

 

Cuerpo embrioide, una agrupación globular de células cultivadas a partir de células madre embriónicas de un ratón. El empeño en pasar de los ensayos sobre animales a la manipulación y uso de embriones humanos como materia prima plantea graves cuestiones de ética, consideradas como de poca monta desde un materialismo que deshumaniza al hombre desde su mismo principio, al rechazar la realidad de que el hombre es obra de Dios, y que ha sido hecho a imagen y semejanza de Dios. Crédito de la imagen: Niels Geijsen, Massachusetts General Hospital/National Science Foundation

 

  1. Definiendo la vida: De un plumazo, Corea del Sur decidió que los embriones humanos congelados no son formas de vida. PhysOrg informaba que «Esta decisión significa que los embriones humanos que se encuentran en su fase inicial y que no están implantados en el útero de una madre no se pueden considerar como formas de vida humana», a pesar de tener una dotación completa de ADN humano de un padre y una madre. Ante esta decisión, las clínicas de fertilidad quedan libres de dispensar de cualquier problema ético acerca de las mismas. Se niega la cualidad de seres humanos a los embriones. Las clínicas pueden disponer de ellos, o entregarlos al laboratorio. «Después de esta resolución, las acciones relacionadas con la investigación en células madres subieron en el mercado local».
  2. Las células madre embrionarias de tu cerebro: Cuando eras un mero embrión en el útero, tu diminuto cerebro en desarrollo poseía unas células madre especiales que estaban activas construyendo el centro de aprendizaje superior —el neocórtex. PhysOrg informaba que neurólogos en la Universidad de California en San Francisco habían descubierto una célula madre en el embrión humano que «da luz sobre la evolución del cerebro humano, y apunta a terapias». «Es una probable exlicación de la espectacular expansión de la región en los linajes que llevan al hombre, dicen los investigadores». ¿Se debe esto a que ratones y monos carecen de estas células madre en el cerebro? No exactamente, sino que en los primates, y de manera especial en los humanos, la complejidad de las capas y de los tipos de células madre es espectacular. Los científicos usan de manera ambigua el término «evolución», diciendo que su trabajo sigue «las etapas moleculares por las que pasa la célula a medida que evoluciona hasta devenir la célula nerviosa, o neurona, que produce». Entonces, ¿qué tiene que ver la política con todo esto? «Esta información se podría utilizar para impulsar a las células madre embrionarias para diferenciarse en la placa de cultivo en las neuronas para su posible uso en la terapia de reemplazo celular». Pero, ¿qué harían las células madre de alguna otra persona en tu cabeza, con su ADN? ¿Es esto ético o deseable?
  3. No hay polémica en este corazón: La frase «carente de polémica» tiene un efecto calmante para el corazón. Science Daily comenzaba así un artículo: «Una nueva fuente carente de polémica para células madre puede formar células del músculo cardíaco y ayudar a reparar el corazón, según resultados de ensayos preliminares de laboratorio comunicados en Circulation Research: Journal of the American Heart Association». La fuente es la membrana amniótica, un saco en el que se desarrolla el embrión, que es una forma de desechos clínicos que normalmente se descartan después del parto de un bebé. Ahora se puede preservar para derivar células madre para sanar corazones dañados. El comunicado de prensa de la Asociación Americana del Corazón decía que las células no sufren rechazo, y que se transforman en músculo cardíaco que comienza a latir espontáneamente. En experimentos con ratas, un porcentaje significativo de las mismas sobrevivió durante semanas y disminuyeron el tejido de cicatrización después de un ataque al corazón. Si los ensayos clínicos demuestran que esto funciona en seres humanos, la preservación de este tejido hasta ahora desechado para la terapia del corazón sería algo muy digno.
  4. Amor español: Unos científicos españoles han convertido la grasa en algo hermoso. Science Daily informa de científicos de la Universidad de Granada que han realizado la extracción de células madre del tejido adiposo (adipocitos) y los han reprogramado a miocitos cardíacos —músculo del corazón. «Esta técnica se podría utilizar en el futuro para la regeneración del músculo cardiaco mediante el uso de células extraídas directamente del paciente». ¿No es magnífico? Un día, el médico podrá extraer la grasa de alguien y usarla para reparar su propio corazón.

PhysOrg comunicaba un estudio algo parecido que se realizó en la Universidad de Texas. Se podrían inyectar tus propias células madre adultas en el corazón e iniciar así el proceso de reparación, según ha descubierto un equipo de científicos. «La inyección de células madre adultas del propio paciente en su corazón ha demostrado cierta eficacia para ayudar a la recuperación después de un ataque al corazón en unos ensayos clínicos preliminares sobre humanos», rezaba el artículo.

  1. Esperanza para pacientes con esclerosis múltiple en los huesos: Las células madre de la médula ósea parecen ofrecer una esperanza para las personas con esclerosis múltiple. Science Daily informaba de «Un ensayo innovador para probar la terapia de células madre de la médula ósea con un pequeño grupo de pacientes con esclerosis múltiple (EM) ha resultado tener posibles beneficios para el tratamiento de la enfermedad». Esta prueba con pacientes humanos ha resultado alentadora: «El procedimiento fue bien tolerado y los participantes fueron seguidos durante un año. No se observaron efectos adversos graves». «Las células madre de la médula ósea son una forma de las células madre adultas, que no suscitan problemas éticos ni polémicas, y pueden ser extraídas del paciente y ser vueltas a inyectar el mismo día.
  2. ¿Se entrevé el camino hacia una terapia mediante células madre embrionarias? Science Daily anunciaba un primer paso hacia un posible uso de células madre embrionarias. Investigadores de la Universidad de California en Irvine han tenido éxito en persuadir a las células madre embrionarias a diferenciarse en un «una retina de fase temprana de ocho capas». Esto se realizó de manera aislada de un ojo real. «Hicimos una estructura compleja compuesta de muchos tipos de células», dice el líder del estudio. «Este es un gran avance en nuestra búsqueda en pos de tratamientos para las enfermedades de la retina». Se espera con la creación de tejido retinal se podría llegar a tratamientos para la degeneración macular, la retinitis pigmentosa y otras enfermedades causantes de ceguera, pero las terapias mismas están todavía lejos. El artículo no decía si era necesario emplear células madre embrionarias para lograr este fin, o si las células madre adultas, como las células madre inducidas pluripotentes, podrían funcionar igual de bien.

Un artículo publicado este mes en Science Daily acerca de las células madre de ambas tipos, las embrionarias y las células pluripotentes inducidas, guardaba un extraño silencio acerca de la controversia. La atención se centraba en la comprensión de cómo estas células se vuelven pluripotentes (es decir, capaces de diferenciarse en numerosos tipos de células) —sin duda un tema importante. Pero no había más que esta breve mención de la controversia ética que rodea a las células madre embrionarias: «Debido a que cuestiones éticas y jurídicas han obstaculizado la investigación de células madre embrionarias humanas, las células de ratón han constituido una plataforma más viable para los estudios de células madre embrionarias». Pero sobre estas cuestiones éticas y legales gira un gran debate, juegan millones de dólares, y, lo que es más, unas cuestiones fundamentales acerca del valor de la vida humana.

¿Está bien hacer males para que salgan bienes? ¿Acaso el fin justifica los medios? Si hay dos maneras de hacer algo, y una de ellas no es tema de polémica, ¿por qué escoger la vía polémica? ¿Acaso no hemos aprendido que declarar a alguien «no persona» es el primer paso a unos indecibles abusos e infracciones de los derechos humanos?

Los proponentes de la investigación sobre células madre embrionarias saben como jugar con tus emociones, con lacrimosos anuncios comerciales que usan a personas que sufren. Los californianos vieron esto con su iniciativa para las células madre con un coste de 3 mil millones de dólares que no podían permitirse (08/02/2005). Lo que esta clase de científicos propagandistas no nos dicen es que (1) ellos van a ganar montones de dinero con la investigación de las células madre embrionarias financiada por los fondos públicos, (2) que la investigación en células madre embrionarias está quedando muy atrás ante los verdaderos éxitos en el campo de las células madre adultas, y (3) que la investigación en células madre embrionarias está contaminada por el deseo de manipular con clonación humana y la formación de quimeras (la mezcla de células humanas y animales). Es algo de lo que mantenerse apartado. No tienen nada que mostrar después de años de bombo publicitario y de millones sobre millones de dólares y de uno de los mayores escándalos en la historia de la ciencia. Sus proponentes son principalmente pseudoprogresistas materialistas de la izquierda regimentadora. Tienen sus motivos mezclados. La práctica de la cosecha de embriones abre la caja de Pandora con todos sus horrores, con mercados para mujeres que vendan sus óvulos, y catálogos de miembros humanos. Y con la realidad de unas células inducidas pluripotentes y células madre adultas exentas de polémica, no necesitamos nada de lo que nos quieren vender. Como en la proverbial casita de chocolate, la bruja está dentro.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesStem Cells: Hope, Politics, and Clarity 30/05/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/19/2010 01:31:00 PM

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El factor que los economistas han olvidado en sus modelos: la Integridad

 

28 mayo 2010 — ¿Es la economía una ciencia? Se encuentra en aquel territorio gris que tiene muchas cosas en común con las ciencias; está muy regida por leyes (por ejemplo, la ley de la oferta y la demanda); usa modelos matemáticos; usa modelos experimentales; desarrolla teorías. Concediendo de entrada que sea una especie de ciencia (aunque una «ciencia blanda» o «ciencia social»), algunos economistas están reconociendo que han estado descuidando incluir un importante factor en sus modelos —la moralidad. PhysOrg mencionaba este factor hoy en un sorprendente titular: «Un investigador considera la función de la moralidad en la moderna teoría económica». El primer párrafo desarrollaba el tema con términos aun más enérgicos –

 

La moralidad, la integridad, son valores absolutos que se relacionan con la aprobación del bien y la condena del mal. Estas son categorías éticas absolutas arraigadas en la realidad del Dios que está ahí. El conocimiento reverente de Dios es la clave de todo conocimiento y el principio mismo de la sabiduría. Fotografía: Púlpito de la iglesia Old Ship, en Hingham, Massachusetts. Modificada de Frank O. Branzetti, Historic American Buildings Survey

 

La crisis financiera mundial de 2008, que ha llevado a lo que muchos en Estados Unidos y Europa designan como «la Gran Recesión», ha llevado a investigadores a repensar las tradicionales teorías económicas de los mercados financieros y del mundo corporativo. Incluso el renombrado teórico Michael Jensen, cuyo trabajo, extensamente citado, ha echado los fundamentos para el amplio uso de lasa opciones de capital como un instrumento de compensación para ejecutivos, ha llamado a sus colegas investigadores a incorporar la «integridad» en sus modelos económicos.

Los economistas no están simplemente tomando una postura moralizadora aquí, como si tuviesen que predicar a tenedores de acciones y a especuladores, exhortándolos a que mejor les irá jugando limpio. No —sino que se dan cuenta de que las partes de los contratos y de los arreglos financieros tienen realmente sensibilidades morales que afectan a sus conductas.

El artículo aquí reseñado destaca las teorías de Douglas Stevens, profesor asociado de contabilidad en la Universidad Estatal de Florida, que durante años ha incorporado la moralidad en sus modelos. Ahora, inspirado por el llamamiento de Jensen, ha sido coautor de un artículo revisado por pares y publicado en Accounting, Organizations and Society llamado «A Moral Solution to the Moral Hazard Problem [Una solución moral al problema del riesgo moral]». ¿Cuando hemos visto jamás la frase «Solución Moral» en un artículo de revisión por pares?

Stevens ha incorporado una nueva idea radical en su tesis. Dice él que no es suficiente para atraer un principal (como un empleado o un socio bajo contrato) con incentivos financieros. En modelos anteriores se ha olvidado el contenido moral. Se centraban en incentivos de mayor o menor riesgo —algunos de los cuales llevaron al hundimiento financiero de 2008. En lugar de esto, Stevens rompe con el modelo de incentivos tradicional de «principal-agente», que adoptaba una sensibilidad moral de cero, y factorizaba las sensibilidades morales de los agentes. «Así, su modelo responde al llamamiento de Jensen a la incorporación de la integridad en la teoría económica», decía el artículo; «Esto es significativo debido a que la teoría sobre el problema del principal-agente, la teoría más matemáticamente formal de la firma, ha estado previamente cerrada al contenido moral».

El nuevo modelo explica cosas que el viejo modelo encontraba desconcertante —como por qué a menudo la gente hace más de lo que se conseguiría con los incentivos:

«Sabemos por simple observación que el tradicional modelo principal-agente no es plenamente descriptivo de la conducta en la vida real», decía Stevens. «A una mayoría de personas se les paga un salario fijo en sus trabajos, y sin embargo proporcionan un esfuerzo suficiente por su paga. Este es particularmente el caso de las profesiones y de las corporaciones sin ánimo de lucro, en los que los incentivos financieros que exige el modelo tradicional son difíciles de situar, por no decir que imposible. El tradicional modelo principal-agente no puede explicar esta conducta. Pero nuestro modelo demuestra que un principal puede pagar a un agente moralmente sensible un salario fijo que lleva a un aumento en la productividad del esfuerzo del agente».

Su modelo demuestra también el valor de la sensibilidad moral para la firma y la sociedad.

«Nuestro modelo sugiere que la sensibilidad moral aumenta el rendimiento de las relaciones entre principal y agente dentro de la firma— lo que hace posibles más de estas relaciones— y lo que permite al agente recibir un salario fijo lleva al aumento de su productividad o capacidad», decía Stevens. «Así, la sensibilidad moral aumenta el bienestar general de la sociedad al disminuir el desempleo y al aumentar la productividad y la paga de los empleados. Esto explica el énfasis que se pone en formación moral dentro de las firmas y de la sociedad en general. Esto también proporciona una advertencia en contra de dejar caer la sensibilidad moral».

¿Quién hubiera podido pensar que la moralidad es un factor en la reducción del desempleo, así como en la mejora de la productividad —con independencia de los incentivos? En realidad, esto es un principio que la Biblia enseña: que el trabajo debería hacerse «como para el Señor» y «no sirviendo el ojo», sólo para agradar a los hombres (Colosenses 3:23, Efesios 6:5-6). La célebre «ética protestante del trabajo» enseñaba a cada persona, individualmente, a creer que un trabajo bien hecho tiene un valor intrínseco, con independencia de los incentivos o de las compensaciones.

Para concluir, el artículo (en realidad un comunicado de prensa de la Universidad Estatal de Florida), hacía hincapié en la importancia de la formación en la ética profesional como, por así decirlo, la «moraleja» de la historia. «Cada crisis y cada escándalo en el mundo de las finanzas es un llamamiento a despertar —tanto para los que habitan este mundo como para los académicos que lo estudian», decía Stevens. «Es de esperar que no vayamos a desaprovechar todavía otra crisis financiera».

Ahora, la pregunta es: ¿de dónde viene la ética? Para encontrar la fuente, de nada valdrá atravesar el campus para ir a los laboratorios científicos, donde los correligionarios de Dawkins proclaman a la gente que proceden por evolución de grumos de cieno. De nada valdrá ir al auditorio, donde Ayala les estará diciendo que el diseño inteligente es un mito y una pseudociencia, y que tenemos que usar la Razón, pero no podrá, por su vida, decirnos por qué hemos de usar la razón. De nada servirá ir al campus de Filosofía y Letras, donde lo que hacen los profesores es dividir a la gente en grupos portadores de agravios diversos que levanten pancartas y puños teñidos de rojo, entonando, con bocas espumantes: «¡Pongamos fin al odio!» Tampoco en la facultad de Astronomía nos podrán informar, donde dicen que los universos saltan a la existencia de vez en cuando, y que el nuestro es uno de entre infinitos universos que saltó a la existencia procedente de una fluctuación cuántica, y que se dirige hacia la muerte térmica. Tampoco vale para nada ir a la Facultad de Historia del Arte, donde dicen que el hip-hop es el equivalente moderno de Bach. Será en vano acudir a la Facultad de Historia, donde los profesores no tienen la más ligera idea de por qué unos humanos funcionalmente modernos pasaron 800.000 años gruñendo en cavernas, y luego decidiendo, así de repente, construir ciudades y barcos, desarrollar la escritura, el comercio, la agricultura, la economía, el arte militar, la manufactura, las matemáticas, el derecho, la religión, las matemáticas y la filosofía.

No, en estas instancias no podrán informarnos. Para encontrar la moralidad debes usar tu cabeza. Tienes una conciencia. ¿De dónde procede? No evolucionó. Sabes de manera innata que ciertas cosas son buenas y otras malas. El bien y el mal tienen referencia a una norma eterna. La conciencia es, en cierto sentido, una ley de la naturaleza. Pablo, un «científico» de esta ley interna, explicaba: «Porque cuando los gentiles que no tienen ley [las Escrituras judías], hacen por naturaleza lo que es de la ley [es decir, reconocen que el homicidio, el hurto y el adulterio son males], éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, …» (Romanos 2:14-15). Todos sabemos que esto es cierto, y lo sabemos por experiencia. Roba alguna cosa, e incluso si consigues tu objetivo y nadie lo sabe más que tu, el proverbial demonio y ángel sobre tus hombros comienzan a discutir a tus oídos. Las personas tienen una sensibilidad moral, y los teóricos económicos han errado al ignorar estos factores en sus modelos. Al tratar a personas como meros perros de Pavlov que responden sólo a incentivos, han perdido de vista cómo funciona de verdad el mundo real. ¿Pudiera esto haber llevado a unas previsiones erradas, cegando al mundo a uno de los peores hundimientos financieros de los tiempos modernos? Pues bien, es ya hora de añadir las palabras moralidad e integridad a la teoría económica —por razones prácticas, si no se encuentra ninguna otra.

Para encontrar integridad, sal del campus, cruza la calle, y entra en una capilla cristiana. Allí encontrarás la fuente: «El temor del Señor es el principio de la sabiduría» (Proverbios 1). Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. (Mateo 22:37-40).

Es bueno ver que algunos economistas están descubriendo la importancia de la integridad. Las otras ciencias podrían también emprender algo de formación en integridad. Hubo un efímero llamamiento a la integridad en Science y en Nature después del escándalo Hwang en 2006 (05/02/2006). No tuvo mayor consecuencia. Fue seguido por una desvergonzada arrogancia en la respuesta de los darwinistas a la película Expelled en 2008, y luego por una tibia admisión de falibilidad después del escándalo del Climagate a finales de 2009. Parece que los científicos no tienen una integridad innata para progresar por su cuenta, y puede que tengamos que proporcionarles incentivos. Haz tu deber: lleva a un científico a tu reunión de iglesia. Dile que es una experiencia fuera de este mundo; dile que le aportará las verdaderas riquezas; dile que es una empresa hacia el más pleno conocimiento —cualquier incentivo que pueda ser adecuado a su nivel de madurez. Lleva a alguien que lo necesite, como a las víctimas de Dawkins. Él ya ha admitido públicamente que prefiere vivir en una sociedad con valores cristianos que una que actuase con unos principios darwinistas; ha demostrado inconsecuencia y necesita aprender integridad. Puede que debas usar los incentivos infantiles que hemos enumerado hasta que consiga la suficiente madurez para ejercitar su conciencia, pero un verdadero progreso sólo será posible cuando pueda explicar y defender la fuente y la referencia última de la integridad. Esto, naturalmente, será sólo el principio del conocimiento, pero comenzar a andar por el buen camino es ya una victoria.


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesThe Factor Economists Neglected in their Models: Integrity 28/05/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 6/18/2010 11:20:00 PM

Published in: on -12002010-06-18T10:05:51-12:0030000000bVie, 18 Jun 2010 10:05:51 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am06  Dejar un comentario  
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