Mitos Católicos Referentes al Cristiano Evangélico

 

http://www.conocereislaverdad.org/mitos.htm

Published in: on -12002010-04-26T10:33:15-12:0030000000bLun, 26 Abr 2010 10:33:15 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am04  Dejar un comentario  
Tags:

¿Se salvan las Personas Buenas? Tercera Parte

 

Ya hemos visto que no podemos determinar que grado de bondad requiere Dios para salvarse buscando en la Biblia. También que la Biblia no dice que las personas buenas se salvan. Entonces ¿cómo se puede salvar una persona si no es haciendo buenas obras?

Bueno, la alternativa a la salvación por las buenas obras y la única que sí explica la Biblia, es que se van a salvar las personas perdonadas. Esta es la verdad sobre quien se salva y vamos a explicar por qué.

Jesús dijo que había venido a perdonar los pecados del mundo. Dios requiere un sacrificio por los pecados, porque cuando alguno rompe la ley alguien tiene que pagar la deuda. En el Antiguo Testamento Dios requería el sacrificio de un animal para saldar esa deuda. La Biblia dice: “Sin derramamiento de sangre hay perdón de pecados”.

Esto es porque el pecado se paga con la muerte: “El alma que pecare, esa morirá” Ezequiel 18:4. Pero la Biblia también dice que la sangre de animales nunca puede borrar el pecado, por lo que ese ritual solo era simbólico. En realidad, toda la ley y los profetas venían anunciando la futura venida del Mesías, el Salvador, el cual es llamado el Cordero de Dios que quita en pecado del mundo.

Durante mucho tiempo yo no entendía que significaba la muerte de Jesucristo, porque me enseñaron en el evangelio pervertido Católico Romano, que la salvación es por Cristo, María, los sacramentos y las buenas obras. Así y todo, nunca podías saber si te ibas a salvar, porque el sistema Romano esta ideado satánicamente para tener a la gente controlada y dependiente de sus lideres. Cuando pensaba en ello no entendía nada. Nunca te dan seguridad de salvación porque ellos mismos no la conocen.

Tener que pagar por algún mal no es un concepto nuevo. Todos los padres requieren de sus hijos pagar por portarse mal y desobedecer. Nuestras cárceles están llenas de gente que tiene que pagar por sus crímenes contra la sociedad. Cuando alguien te hace algún daño es natural querer que se te pague por ese daño.

De igual forma Dios requiere que se pague por el daño que se le ha incurrido a él. En este caso más que daño son ofensas las que le hemos hecho a Dios. Y no solo hemos ofendido a Dios sino que hemos ofendido a otras muchas personas.

Algunas personas no creen que Dios deba perdonar a un criminal que sea arrepienta habiendo cometido serios crímenes. Dicen que no es justo. El verdadero Cristianismo se basa en el perdón, no en aplicar la justicia de Dios al pecador. Si así fuera, nadie sería salvo.

No hay justicia en este mundo. La vida no es siempre justa y todos experimentamos la injusticia alguna vez que otra. Queremos que se nos haga justicia a nosotros cuando se nos hace daño pero no nos preocupamos demasiado que se les haga justicia a otros, a menos que sean miembros de nuestra familia.

Pensamos que queremos que Dios haga justicia a la gente y nos enfadamos si vemos que alguien no paga por sus crímenes. Pero la verdad es que en el fondo no queremos que Dios haga justicia porque si la hiciera nosotros recibiríamos el castigo que merecemos.

El Dios Cristiano no afirma ser meramente justo. El va más allá. Dios decide no darnos lo que merecemos—eso es misericordia. Además de eso Dios decide darnos lo que no merecemos—a eso llamamos gracia.

¿Es el Cristianismo justo? No, no lo es. Pero si te tomas la Biblia en serio, lo último que quieres es que Dios sea justo.

Hubo un tiempo en que todas las cosas eran justas y perfectas, pero el primer hombre y mujer creados con libertad de escoger decidieron escoger el mal. En ese momento la justicia se perdió. Desde ese momento en adelante los hombres y las mujeres han estado siendo injustos los unos con los otros.

Así que la próxima vez que te molestes por las injusticias de la vida, recuerda que el Cristianismo ofrece una explicación. Este sistema actual no es el original. El deseo y plan de Dios era tener un sistema perfecto.

El autor del libro ‘How good is good enough?’ nos da una ilustración muy clara de cual es nuestra situación ante Dios. Es la siguiente:

Andy acababa de comprarse un coche nuevo del que estaba muy orgulloso. Lo cuidaba y protegía con esmero.

Un día cuando salió al garaje descubrió con horror que en el centro del capó de su nuevo coche alguien había rascado y dejado una marca con la letra A. En estado de frustración entró en su casa y llamó a sus hijos, entre los que se encontraba la más pequeña de tres años. Sus hermanos le dijeron al padre que lo había hecho su hermanita Allie. La niña admitió, con carita de miedo, que había sido ella. ¿Qué podía hacer su padre?

No había forma de poder explicarle a su hijita el significado de lo que había hecho y lo que le iba a costar a él. ¿Cómo explicarle a ella todo lo que iba a tener que hacer para arreglar el problema y que tendría que alquilar un coche mientras reparaban el suyo, etc. etc.? Ella no tenía la capacidad de comprender estas cosas. Igualmente hubiera sido absurdo demandar que ella pagara los gastos.

Dios ve tu pecado como una deuda que no puedes pagar. No tiene sentido pedírtelo. El pensar que haciendo buenas obras puedes de alguna forma resarcir a Dios de la ofensa causada, sería como que la niñita dijera a su papá  que le pagaría el daño a su coche poniendo ordenando su habitación.

“Lo único que yo podía hacer por alguien a quién amo tanto es arrodillarme ante ella y decirle: ‘Allie, por favor no vuelvas a hacer eso otra vez’, explica Andy”.

Continué amándola tanto como antes y pagué los daños causados. No era cuestión de buscar si era justo. Lo apropiado era la gracia y la misericordia, incluso si eso significaba que yo tendría que pagar lo que ella había hecho.

El Cristianismo enseña que Dios ha optado por la misericordia y el perdón en vez de justicia. De todas formas el pecado hay que pagarlo y Dios muestra su amor por nosotros en que siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros.

Juan 3:16

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna”.

Esto es lo significa la muerte de Jesús, y por qué él es el único camino a Dios, dado que somos culpables de romper sus leyes e incapaces de pagar una deuda tan grande, que como Allie, no podemos ni empezar a comprender.

“Yo soy el Camino . . .”

Por eso las religiones de las obras no tienen base bíblica. Dios ha hecho su parte, pero tú tienes que hacer la tuya. Dios es misericordioso, pero también hará justicia a sus enemigos en su momento.

“El que cree en el Hijo de Dios tiene vida eterna; pero el que rehusa creer en el Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”, Juan 3:36.

“¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande?” Hebreos 2:3.

Ref. Andy Stanley ‘How good is good enough?

logos77

Published in: on -12002010-04-26T03:28:59-12:0030000000bLun, 26 Abr 2010 03:28:59 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am04  Dejar un comentario  
Tags:

Años 814-1054 // Triunfo de las tinieblas Corrupción del papado // Separación de Constantinopla

 

Triunfo de las tinieblas.

Este período de la historia eclesiástica empieza en el año 814 y termina en el año 1054, con la separación definitiva de las iglesias del Oriente, dando origen a lo que hoy se llama Iglesia Ortodoxa. Es el período más oscuro de la historia cristiana. La idolatría, la superstición, el clericalismo, el monaquisino, el despotismo papal y todo lo que señala un triunfo del error y de los principios anticristianos, llegan a su más alto apogeo. El puro evangelio de Cristo lo anuncian sólo unos pequeños grupos de cristianos perseguidos y despreciados, que se refugian en regiones apartadas, para evitar la furia de sus implacables adversarios. Los estudios teológicos y bíblicos se hallan casi completamente abandonados. La religión ha pasado a ser una cuestión de meras formas exteriores y de ciega sumisión a un sistema, y nadie la mira ya como un medio de levantar al hombre de las miserias de la tierra para ponerle en contacto con el Dios invisible. La doctrina de la salvación por obras ha substituido a la justificación por la fe, precisamente en estos años cuando sólo se puede hablar de obras malas. El cardenal Baronio, al referirse a este período, lo llama “una edad de hierro, estéril en todo bien, una edad de plomo, abundante en toda iniquidad, una edad oscura, notable más que cualquier otra por la escasez de escritores y hombres de entendimiento”.

Corrupción del papado.

Los obispos que se sentaron en Roma, ya no se contentaban con ejercer dominio sobre sus colegas de otras ciudades, y gobernar al cristianismo. Sus pretensiones se hicieron cada vez mayores, hasta llegar a creerse semidioses en la tierra. Pretendían tener el derecho de destronar a los reyes a su antojo, y exigieron al mundo la más ciega y humillante sumisión.

Para dar apoyo a la institución papal, se fraguaron las falsas decretales, que tan importante autoridad tuvieron durante muchos siglos, pero que hoy no se atreven a defender los más retrógrados papistas, porque las supercherías que contienen son del todo manifiestas. Consisten éstas en una larga serie de decretos papales. El siguiente párrafo, de Merle D’Aubigné nos dará una idea de la estupenda falsedad de los documentos que fueron la base y fundamento del papismo: “En esta colección de pretendidos decretos de los papas, los obispos contemporáneos de Tácito y Quintiliano, hablan el latín bárbaro del siglo noveno. Las costumbres y constituciones de los francos se atribuían seriamente a los romanos del tiempo de los emperadores. Los papas citan la Biblia en la traducción latina de San Jerónimo, quien vivió tres siglos después de ellos. Y Víctor, obispo de Roma, en el año 192, escribía a Teófilo, que fue arzobispo de Alejandría, en el año 385. El impostor que fabricó estos decretos se esforzaba por establecer que todos los obispos recibían su autoridad del obispo de Roma, quien había recibido la suya directamente de Jesucristo. No solamente registraba todas las conquistas sucesivas de los. pontífices, sino que las hacía remontar a los tiempos más antiguos. Los papas no tuvieron vergüenza de apoyarse en esta despreciable invención. Ya en 865 Nicolás I tomó las armas para defender a los príncipes y obispos. Esta fábula desvergonzada fue durante siglos el arsenal de Roma”.

Tales fueron los documentos que sirvieron de base a la Iglesia Romana para sostener el poder temporal de los papas, alegando la “Donación de Constantino”, llamada por Bryce “la más estupenda de todas las mentiras medioevales”.

En esta época el papado llegó a su más alto grado de co rrupción. La elección de un papa era siempre ocasión de grandes escándalos y hasta de derramamiento de sangre. Muchas veces, no pudiendo ponerse de acuerdo los electores, se elegían dos, tres y hasta mayor número de papas. Las orgías del pontificado superaban en mucho a las más abominables de las cortes paganas. Los papas eran depuestos para hacer sentar en sus sillas a los favoritos de las cortesanas. Para describir el estado corrupto del papado, fue necesario crear una palabra: pornocracia, que significa gobierno de rameras, pues en realidad eran las queridas de los papas las que manejaban todos los asuntos eclesiásticos. Entre estas mujeres figuraban como las de mayor influencia, una tal Marozia, concubina del papa Sergio, y Teodora, concubina del papa Juan X.

Refiramos ahora algunos casos concretos, confirmados por los mismos historiadores romanistas.

Formoso, obispo de Porto, fue el que encabezó la famosa conspiración de Gregorio el Nomenclátor, que tenía por objeto entregar la ciudad de Roma a los sarracenos. Cuando la conspiración fue descubierta, Juan VIII excomulgó y depuso a Formose. El sucesor de Juan VIII restituyó a Formoso el episcopado. En el año 891, Formoso fue elegido papa al misino tiempo que otra parte del clero y del pueblo elegía a Sergio para el mismo puesto. Los dos pretendientes se presentaron en la iglesia, y ambos exigían ser consagrados. Ahí se inició una batalla cruel. El partido de Sergio fue vencido, y Formoso pasando por encima de los cadáveres, subió todo ensangrentado al altar, y fue consagrado papa.

Después de la muerte de Formoso, Sergio fue de nuevo candidato, pero su partido fue vencido, siendo elegido Bonifacio VI, quien sólo vivió algunos meses. En la nueva elección triunfó el partido de Sergio, pero no lo eligieron a él sino a Esteban VI, un subordinado de Sergio, quien se inició deshaciendo todo lo que había hecho Formoso. Después, para hacerse infamemente inmortal, ejecutó un acto que no conoce otro igual en la historia de las venganzas. Hizo desenterrar el cadáver de Formoso, lo hizo vestir con las ropas pontificales, y después ordenó que lo llevasen ante un concilio que había reunido expresamente. Para unir la burla a la ferocidad, mandó que fuese juzgado como si se tratase de un vivo. El mismo papa que presidía el concilio, llamó por nombre al difunto Formoso, e hizo contra él toda suerte de acusaciones ordenando al cadáver que contestase a sus preguntas, y como el cadáver no respondiese, lo declaró convicto y pronunció contra él la condenación sacro aprobante concilio, por la cual el cadáver de Formoso fue depuesto del papado, excomulgado, despojado de las insignias papales y en la misma iglesia le cortaron los tres dedos de la mano derecha, con los que bendecía y luego desnudo y mutilado, fue arrastrado por las calles de Roma, y finalmente arrojado al Tíber.

La historia del papado después de la muerte de Esteban VI siguió siendo una sucesión de hechos inauditos. El escritor italiano, L. Desanctis, la resume así: “El papa Romano, sucesor inmediato de Esteban, anuló todo lo que había hecho su antecesor, y declaró ex cathedra, es decir infaliblemente, que su antecesor hablando ex cathedra,contra Formoso, se había equivocado; y Formoso fue absuelto y restablecido. A Romano, que vivió sólo cuatro meses, lo sucedió el papa Teodoro, quien vivió veinte días. Sergio continuaba siempre ambicionando el papado sin lograr conseguirlo, y para que fuese posible, envenenaba a todos sus competidores. Después de la muerte de Teodoro, Sergio fue elegido por segunda vez, pero el partido contrario tomó las armas y ganó sobre él una nueva victoria, e hizo elegir papa a Juan XI. Sergio tuvo entonces que refugiarse al lado de su querida Marozia, marquesa de Toscana, la Mesalina de aquellos tiempos. Juan, para vengarse del partido de Sergio, reunió un concilio en el cual rehabilitó de nuevo al papa Formoso y condenó al papa Esteban. Mientras tanto, Sergio, protegido por su amiga, hacía de papa, y con el veneno se deshacía de todos los que le disputaban el papado. A Juan le sucedió Benito, quien hizo la guerra a Sergio; lo venció, pero no pudo apoderarse de él. A Benito lo sucedió León V, quien pocos días después de la consagración, fue encerrado en una prisión y asesinado por su secretario Cristóbal, quien se eligió a sí mismo, proclamándose papa y sucesor de San Pedro. Entonces prevaleció el partido de Sergio, ydenal Baronio confiesa ingenuamente, que no hay delito por infame que sea, del cual no esté manchado el papa Sergio III, el cual, según confesión del cardenal analista, era esclavo de lodos los vicios, y el más infame de todos los hombres”.

Los papas que sucedieron a Sergio, fueron casi todos parecidos a éste. Al morir Agapito II, Marozia logró que fuese electo uno de sus hijos bastardos, quien tomó el nombre de Juan XII. Según muchos autores, éste tenía sólo doce años cuando fue elegido papa. Los defensores del papado, Baronio, Cantú y otros, dicen que tenía dieciocho. Todos están de acuerdo en declararlo un monstruo cargado de vicios y delitos. El jesuita Maimburg dice que al subir al pontificado cambió de nombre pero no de conducta, siendo caso cierto que ninguno como él deshonró tanto al papado con toda clase de vicios y actos de una vida licenciosa, que llevó hasta el fin. Nadie niega que era blasfemo, impío, sacrílego y disoluto en último grado.

Los romanos, cansados de soportar a un hombre tal, pidieron al emperador Otón I que lo hiciese destituir, para lo cual reunió un concilio en la basílica vaticana. El papa fue allí acusado de haber cometido los delitos más infames que se pueden imaginar: de vender los episcopados, de haber consagrado obispo a un niño de diez años, de haber hecho mutilar obscenamente a un cardenal, de tener la costumbre de beber a la salud del diablo y brindar por las divinidades paganas y de muchas cosas más. El concilio citó al papa, pero éste en lugar de comparecer excomulgó al concilio, el cual, no obstante, continuó sesionando y depuso al papa y eligió en su lugar a León VIII, un hombre venerable, verdadero prodigio de honradez y decencia para aquellos escandalosos tiempos.

Juan XII tuvo que huir de Roma, pero no se fue con las manos vacías, pues llevó consigo todos los tesoros del pontificado de los que se sirvió para comprar influencias y hacerse restablecer en el papado.

León VIII procuraba por todos los medios posibles supri mir los abusos del clero y mejorar las costumbres de los habitantes de Roma. Esto hizo que las mujeres de Roma se can sasen pronto de él y deseasen tener entre ellas al disoluto Juan XII. Este supo aprovechar los deseos inmorales de esta gente y con generosos donativos logró formarse un partido bastante fuerte que pudo levantarse contra León quien tuvo que huir al campo imperial para no ser asesinado. Al entrar Juan en Roma se inició con una serie de crueldades; hizo cortar la mano derecha a un cardenal, arrancar la lengua y cortar la nariz al primer secretario del concilio, azotar públicamente al obispo de Espira, y otras cosas de esta clase. Después de estos actos de crueldad, destinados a atemorizar a sus adversarios, reunió un concilio, el cual declaró que el concilio reunido anteriormente había sido una reunión de bandoleros, que León VIII era un impío, un cismático, un sacrílego, etc. y éste fue depuesto.

Poco tiempo después murió Juan a consecuencias de una paliza que le aplicó el esposo de una beata con quien tenía relaciones.

Pasemos por alto la vida poco edificante de muchos otros papas, para ocuparnos algo de Benedicto IX. Este fue elegido a los doce años, debido a la influencia de su padre, que compró a los electores con grandes sumas de dinero. Su corta edad no le impidió hacerse pronto famoso por sus desórdenes, los cuales aumentaban a medida que crecía. Era llamado el sucesor de Simón el Mago, y su conducta fue tan obscena que es imposible narrarla sin ruborizar. Por fin, los romanos cansados de sus impudicias, de sus robos, de sus crímenes y de tanto proceder infame, lo echaron de Roma; pero, protegido por Conrado II, consiguió volver a sentarse en el trono papal. Poco tiempo después fue echado de nuevo, y en su lugar, elegido Silvestre III. Tres meses después, Benedicto, protegido por sus poderosos parientes, se apoderó de nuevo del papado, pero temiendo ser asesinado, vendió su puesto a un sacerdote que tomó el nombre de Juan XX, a quien consagró el mismo Benedicto, y se retiró a su casa paterna en la que siguió viviendo libertinamente. Pronto se cansó de la vida privada, y tomando las armas, se apoderó del Palacio Laterano, expulsó al papa Juan y subió de nuevo a la cátedra romana. Pero los otros dos papas no habían salido de Roma, “de modo que —dice el autor de la Historia de los Papas— se vio al mismo tiempo a los tres hombres más infames del mundo, llevar los ornamentos pontificios en las tres iglesias principales de Roma: a Benedicto IX, en San Juan; a Silvestre III, en San Pedro; y a Juan XX, en Santa María Mayor”. Finalmente los tres se pusieron de acuerdo dividiendo entre sí pacíficamente las rentas del papado y siguieron juntos la vida disoluta e inmoral a la cual estaban entregados.

Apareció entonces un fraile astuto, quien, so pretexto de evitar el escándalo, propuso a los tres “santísimos” que lo eligieran a él, y en cambio les daría todo el dinero que les hiciese falta para sus orgías. El partido fue aceptado y lo eligieron tomando el nombre de Gregorio VI, y he aquí cuatro papas al mismo tiempo. ¿Cuál era el verdadero?

Claudio  de  Turín.

“Es casi imposible resistir a la convicción —dice Samuel G. Green— de que durante este tiempo tenebroso, hubo en lugares escondidos, verdaderos siervos de Jesucristo, quienes más o menos alcanzaron a ver la verdad escondida bajo las formas y accesorios de una religión corrompida y degradada por los vicios y ambiciones de sus representantes principales en la Iglesia y el Estado. Muchas mentes se rebelaron secretamente a causa de los absurdos inculcados como partes de la fe cristiana. Las leyendas y milagros mentirosos pudieron difícilmente ser impuestos a todos, y la flagrante inmoralidad tolerada en los círculos eclesiásticos, no podía menos que revelar a los pensadores el contraste de todo esto con las enseñanzas de Cristo. Un poco de luz celestial pudo brillar a través de las nubes de la superstición. Como en los días de Elías, hubo sus siete mil que no doblaron la rodilla delante de Baal”.

Los nombres de Benedicto de Languedoc, levantando bien alto el estandarte de la moral cristiana en medio del fango de la corrupción monacal, y de Agobardo de Lyon, protestando contra el culto de las imágenes, serán siempre recordados con veneración y respeto, pero de las lumbreras cristianas de esta época, el que más se distingue es Claudio de Turín.

Nació en España y fue discípulo de Félix, el famoso obis po de Urgel, quien lo inició en el estudio del Nuevo Testamento y le enseñó a odiar la idolatría y superstición reinante, contra la cual luchaba Félix. De ambos lados de los Pirineos fue conocida la erudición de Claudio, lo mismo que su piedad ardiente, y algunos que deseaban ver cosas mejores en el cris tianismo, influyeron para que se le nombrase obispo de Turín, sabiendo que era uno de los pocos hombres resueltos a poner un dique al horrible avance de la mentira que fomentaban las órdenes monásticas.

Claudio rechazaba las tradiciones que no estaban de acuer do con el evangelio, y entre otras cosas las oraciones por los muertos, el culto de la cruz y de las imágenes, y la invocación de los santos. “Yo no establezco una nueva secta —escribía al abate Teodomiro— sino que predico la verdad pura, y tanto como me es posible, reprimo, combato y destruyo las sectas, los cismas, las supersticiones y las herejías; lo que nunca dejaré de hacer con la ayuda de Dios. Constreñido a aceptar el episcopado, he venido a Turín donde encontré las iglesias llenas de abominaciones e imágenes, y porque empecé a destruir lo que todo el mundo adoraba, todo el mundo se ha puesto a hablar en mi contra .. Dicen: no creemos que haya algo de divino en la imagen que adoramos, no la reverenciamos sino en honor de aquella persona que representa, y contesto: si los que han abandonado el culto de los demonios honran las imágenes de los santos, no han dejado los ídolos, sólo han cambiado los nombres .. Si hubiese que adorar a los hombres, sería mejor adorarlos vivos, mientras son la imagen de Dios, y no después de muertos cuando se parecen a piedras; y si no es lícito adorar las obras de Dios, menos se deben adorar las de los hombres”.

Combatiendo la adoración de la cruz, dicen en otro lugar: “Si tenemos que adorar la cruz porque Jesucristo estuvo clavado en ella, debemos adorar muchas otras cosas .. Que adoren los pesebres, porque Jesucristo al nacer fue puesto en un pesebre; que adoren los pañales, porque Jesucristo fue envuelto en pañales; que adoren los barcos, porque Jesucristo enseñaba desde un barco”.

Las peregrinaciones a Roma y la confianza de la gente en la protección papal levantaban las vivas protestas de Claudio, como puede verse en este párrafo: “Volved a la razón, miserables transgresores; ¿por qué os habéis dado vuelta de la verdad? ¿Por qué crucificáis de nuevo al hijo de Dios, exponiéndolo a la ignominia? ¿Por qué perdéis las almas haciéndolas compañeras de los demonios al alejarlas del Creador, por el horrible sacrilegio de vuestras imágenes y representaciones, precipitándolas en una eterna condenación? Sé bien que en tienden mal este pasaje del Evangelio: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia y yo te daré las llaves del reino de los cielos”. Es apoyándose locamente sobre esta palabra que una multitud ignorante, estúpida y destituida de toda inteligencia espiritual, acude a Roma con la esperanza de obtener la vida eterna. Ciegos, volved a la luz, volved a Aquel que alumbra a todo hombre que viene a este mundo; vosotros aunque seáis numerosos, estáis caminando en las tinieblas, y no sabéis a donde vais, porque las tinieblas han cegado vuestros ojos. Si tenemos que creer a Dios cuando promete, mucho más cuando jura y dice: Si Noé, Daniel y Job, estuviesen en este país, no salvarían ni hijo ni hija; pero ellos por su justicia salvarían sus almas, es decir, si los santos que invocáis, fuesen tan santos y justos como Noé, Daniel y Job, ni aun así salvarían hijo ni hija. Y Dios así lo declara, para que nadie ponga su confianza en los méritos o intercesiones de los santos. ¿Comprendéis esto, pueblo sin inteligencia? ¿Seréis sabios una vez, vosotros que corréis a Roma buscando la intercesión de un apóstol?”

La actividad literaria de Claudio fue grande. En el año 814 publicó tres libros comentando el Génesis; en 815, cuatro sobre el Éxodo; y en 828, sus explicaciones sobre el Levítico. Pu blicó también comentarios sobre las Epístolas de San Pablo. Estos escritos, junto con sus discursos y sus visitas pastorales, contribuyeron, sin duda, a mantener intacto el sistema de doctrina evangélica en los valles del Piamonte.

Claudio murió en Turín en el año 839, sin ser excomulgado ni destituido de su puesto, gracias a la protección del emperador.

“Las doctrinas evangélicas de Claudio —dice Moisés Droin— no desaparecieron con él; la herencia fue recogida por humildes discípulos de la Palabra de Dios, y particularmente por los valdenses, los cataros y los pobres de Lyon, que se esparcieron en las diferentes provincias de la península española”.

El año mil.

Una errónea interpretación del pasaje de Apocalipsis 20: 1-5, que dice que durante mil años Satanás estará atado, y que después de cumplidos los mil años será suelto, había difundido por todo el mundo la creencia de que al sonar la última hora del año mil, vendría el fin de todas las cosas y comenzaría el juicio de todos los hombres. Muchos monjes salían de sus conventos y predicaban con verdadero fanatismo, anunciando esto como cosa cierta. En Alemania, Francia e Italia, durante las últimas décadas del siglo, recorrían las parroquias los predi cadores más fogosos y sembraban el terror en el ánimo de las almas predispuestas a esta clase de emociones. El pánico era general. Las iglesias se llenaban de multitudes, que hacían penitencia y ofrecían dones para aplacar la ira venidera de la justicia divina. Los más pudientes vendían sus bienes y se trasladaban a Jerusalén para encontrarse en la Tierra Santa cuando viniese el gran día de la ira del Señor. Los peregrinos eran numerosos, y las regiones solitarias de Palestina se vieron invadidas por los devotos que esperaban temblando el fin de todas las cosas. Pero pasó el año mil sin que nada aconteciese de lo que se esperaba.

Separación de Constantinopla.

El gran cisma que dio origen a lo que hoy se llama Iglesia Ortodoxa, fue el resultado de la creciente rivalidad entre los papas de Roma y los patriarcas de Constantinopla, quienes se disputaban el derecho de gobernar ciertos distritos.

A mediados del siglo IX, un tal Ignacio, era patriarca de Constantinopla, el cual atrajo sobre sí el odio de la casa impe rial por haber excomulgado a Bardas, hermano de la emperatriz Teodora, el cual habiendo abandonado a su esposa vivía en adulterio con la viuda de un hijo suyo. Ignacio fue destituido y desterrado y un laico influyente llamado Focio, fue elevado al patriarcado, pasando por toda la escala jerárquica de la iglesia en una sola semana. Como la sede de Roma se negó a Focio, hubo una violenta correspondencia entre el emperador y el papa. El patriarca logró entonces reunir un concilio en Constantinopla en el año 867, el cual excomulgó al papa, acusando a la Iglesia Romana de haberse apartado de la fe y costumbre recibidas, formulando cargos sobre asuntos de poquísima importancia, en comparación con los grandes delitos de Roma, de los cuales Constantinopla no era tampoco inocente. Una de las acusaciones consistía en que Roma permitía comer queso y tomar leche durante la cuaresma; otra se relacionaba ron la orden de que los clérigos se afeitasen. No había entre las dos sedes una grave cuestión doctrinal, sino una mera cuestión de palabras e intereses materiales. Los decretos del concilio fueron firmados por el emperador, por los patriarcas de Antioquia, Alejandría y Constantinopla, y por unos mil obispos y abates.

El documento condenatorio fue enviado a Roma pero antes que los portadores del mismo llegasen, estalló en Constantinopla una revolución que cambió por completo el giro de los asuntos. El nuevo emperador se inició destituyendo a Focio y un nuevo concilio se reunió en Constantinopla del cual fueron excluidos los partidarios de Focio. Ignacio fue traído en triunfo de su destierro y colocado de nuevo en la silla patriarcal, la que ocupó durante diez años.

Surgieron entonces nuevas dificultades y Focio, aprovechando la oportunidad, consiguió ser elevado de nuevo a su antigua posición, pero al morir el emperador, tuvo que retirarse y terminó sus días encerrado en un claustro en el año 891.

Después de estos acontecimientos se suspendieron un poco las hostilidades. Los papas de Roma, tan ocupados en sus orgías, no tenían tiempo de pensar en la contienda con los patriarcas. Un autor ha dicho que eran tan densas las tinieblas que circundaban a Roma y a Constantinopla, que no podían verse una a la otra, lo que les obligó a suspender las discusiones.

Al subir al patriarcado Miguel Cerulario en el año 1043, se inició de nuevo la lucha, principalmente acerca de Bulgaria, pues ambos obispos pretendían que este país estaba incluido en su jurisdicción. Después de largas discusiones, Constantinopla resolvió no someterse a las pretensiones de los delegados papales. Roma excomulgó al patriarca de Constantinopla y a todos los que censuraban la fe de la Iglesia de Roma y el modo como ésta ofrecía “el santo sacrificio”. Los legados de Roma colocaron la excomunión sobre el altar mayor de la iglesia de Santa Sofía el 16 de julio de 1054. Constantinopla respondió con una contra excomunión produciendo muchos cargos contra la Iglesia Romana. El cisma quedó así establecido y fue completo. Alejandría, Antioquia, Jerusalén y todo el Oriente quedó con Constantinopla. El Occidente quedó con Roma.

http://www.seminarioabierto.com/iglesia14.htm

Published in: on -12002010-04-25T09:46:40-12:0030000000bDom, 25 Abr 2010 09:46:40 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am04  Dejar un comentario  
Tags:

Roma: Un Evangélio Corrompido

 

 

Gálatas 1 (Reina-Valera 1960)

Gálatas 1

No hay otro evangelio

6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.

7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.

8 Más si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema (condenado).

9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema (condenado).

    10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

El ministerio de Pablo

11 Más os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre;

12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba;(A)

14 y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.(B)

15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia,

16 revelar a su Hijo en mí,(C) para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre,

17 ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco.

18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén(D) para ver a Pedro, y permanecí con él quince días;

19 pero no ví a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.

Galatas 2
Pablo reprende a Pedro en Antioquía

11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar.

12 Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión.

13 Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.

14 Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?

15 Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles,

16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley,(C) sino por la fe de Jesucristo,(D) nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.

17 Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.

19 Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios.

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

21 No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

 

Aquí vemos como Roma ha corrompido el evangelio de Cristo y como el Apóstol Pablo relata su vida antes de su conversión y después de ella. El Evangelio de Roma es otro Evangelio, no es el que Jesucristo predicaba y el que le encargó a Pablo.

Pablo dice que antes de creer en Jesucristo guardaba las tradiciones de sus padres. Igual que hace Roma. Antepone las tradiciones al Evangelio. Esa es una señal de no estar convertido, de no haber nacido de nuevo. De ser como todos las demás, una religión más. Vemos que Pablo nos advierte no dejarnos engañar por los que predican un evangelio diferente del anunciado por el Apóstol Pablo, el cual fue escogido por Dios para ser el Apóstol de los gentiles. El evangelio al que se refiere es el que dice que nos salvamos por guardar la ley, haciendo buenas obras, no exclusivamente por la fe en Jesucristo. Todas las religiones falsas enseñan salvación por nuestros propios meritos, nuestras buenas obras, menospreciando la gracia de Dios por la fe en Cristo.

Pablo no consideraba a Pedro superior ni más importante que él, sino que  cuando Pedro fue a Antioquia donde estaba Pablo, éste se enfrentó a Pedro delante de todos y le resistió cara a cara, diciendo que era de condenar.

Pedro estaba actuando hipócritamente y Pablo no se lo iba a consentir. Vemos que había igualdad y confianza para delatar su conducta y que Pedro no era Papa, (esa palabra ni se encuentra en la Biblia), sino uno de los doce.

En un momento dado Jesús llamó a Pedro, Satanás, porque estaba siendo una tentación para él. Pedro era imprudente y se metía en muchos problemas.

Además Pedro era considerado apóstol a los judíos, y Pablo apóstol a los gentiles, (Gálatas 2:7-9). Eran dos grupos diferentes aunque pertenecieran a la misma iglesia universal.

Pedro estaba casado, Pablo era soltero. El celibato era voluntario, pero no obligado o impuesto. Roma impone el celibato a los sacerdotes.

El sacerdocio actual es contrario a las enseñanzas de la Biblia. La epístola a los Hebreos dice que ya no necesitamos sacerdotes, porque Cristo es nuestro sacerdote permanente y personal y vive para siempre para interceder por nosotros, por lo que no necesitamos ningún otro (Hebreos 7:22-24).

 

Pablo termina este capitulo explicando que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe en Cristo, y que no desecha la gracia de Dios porque si por la ley fuese la justicia, ENTONCES POR DEMAS MURIÓ CRISTO.

Toda iglesia que enseñe la salvación por la obras, como la que enseña Roma, enseña un Evangelio diferente al predicado por los Apóstoles de Cristo y al que enseña la Biblia.

Logos77

************************************************************

Published in: on -12002010-04-24T14:52:34-12:0030000000bSab, 24 Abr 2010 14:52:34 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm04  Comments (2)  
Tags:

¿Se salvan las personas buenas? ¿Quién decide lo que es bueno o malo? ¿Tú? ¿Yo? (Segunda Parte)

 

Ya hemos visto que ni el Antiguo ni el Nuevo Testamento enseñan que se puede ir al cielo siendo buenos. Las religiones del mundo no se ponen de acuerdo en cual es la medida necesaria para calificar de “bueno”, ni las culturas tampoco. De todas formas sabemos que el tanto por ciento de mortalidad en los humanos es el 100% y después ¿qué?

Después de la muerte, ¿iras al cielo si tus buenas obras alcanzan un 70%? ¿Servirá un 51% para pasar?

Digamos que Dios es muy misericordioso y solo requiere el 10%. Incluso entonces podría ser que te falte una sola obra para llegar a la marca. ¡Imagínate! Por una sola obra te pierdes entrar en el cielo. ¡Que tragedia!  Y para colmo no tenías ni idea que una sola obra podía arruinarte para siempre, ya que Dios no ha dejado esto claro.

¿Y si la santidad y perfección de Dios requiere que el 90% de nuestras obras sean buenas? ¿Y si Dios nos va a juzgar más estrictamente aún y lo que de verdad vamos a necesitar es una vida como la de la Madre Teresa?

Añadamos a esto, ya que estamos, el factor tiempo. ¿Qué tal si nos quedamos sin el suficiente tiempo para hacer suficientes buenas obras que contrarresten las malas que ya hemos hecho?

Como la mayoría de las personas no se hace estas preguntas, espera que los buenos irán al cielo, y que ellos son “los buenos”.

Quizás todos vamos a ir al cielo. Eso sería estupendo. Esto querría decir que la mayoría de los líderes religiosos nos han engañado durante siglos. Si todo el mundo se va a salvar ¿por qué Dios no nos lo dice?

Quizás el problema principal es que esto contradice las enseñanzas de Jesús. Jesús enseño que la gente buena no va al cielo. Eso lo vemos en su encuentro con Nicodemo (Juan 3).

Resumiendo:

No sabemos con exactitud que quiere decir bueno.

  1. Nuestra conciencia no ayuda mucho. Con el paso del tiempo nuestra percepción cambia.
  2. No tenemos dirección clara de cómo mide Dios el sistema de buenas obras.
  3. Es difícil reconciliar la noción de un Dios bueno con un sistema tan poco claro.
  4. No podemos usar la Biblia para llegar a un consenso. La Biblia no dice que iremos al cielo haciendo buenas obras.
  5. Jesús les aseguró a los líderes religiosos de su tiempo que no eran lo suficiente buenos para ir al cielo, mientras a las prostitutas y a los criminales les daba la bienvenida.

 

Ref.  “How good is good enough” by Andy Stanley

Published in: on -12002010-04-21T10:23:02-12:0030000000bMie, 21 Abr 2010 10:23:02 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am04  Comments (3)  
Tags:

¿Se salvan las Personas Buenas? ¿Quién decide lo que es bueno o malo? ¿Tú? ¿Yo? (Primera Parte)

 

Muchos piensan que si haces buenas obras de vez en cuando o eres respetuoso con las personas, apadrinas un niño de un país pobre, o haces de voluntario en alguna organización humanitaria, cualificas como una buena persona.

A pesar de sus diferencias, la mayoría de las religiones del mundo tiene un común denominador; cree que lo que hagas en esta vida determinará como vas a vivir en la próxima.

La tasa de mortalidad en los humanos es del 100%. Y eso te molesta. A pesar que crees que hay algo en la otra vida, no tienes paz. Y por muy buena razón.

A pesar de ser bueno, tal como piensas, no estás de verdad seguro si eres lo suficientemente bueno. Esperas que sí. Con seguridad eres mejor que otros que conoces.

Pero ¿cómo de bueno hay que ser? ¿Cuál es la línea divisoria y quien está a cargo de esta operación? Las religiones se supone que tienen la respuesta, pero si le preguntas a la mayoría de las personas religiosas si van a ir al cielo, te responden: “Eso espero; ojalá que sí”.

Entonces ¿por qué hasta las personas religiosas no están seguras si han sido lo suficiente buenas para ir al cielo? Esta es una buena pregunta que vamos a contestar.

La conciencia nos remuerde a veces, pero otras veces no. No siempre podemos confiar en nuestras conciencias. A pesar que en algunas cosas todos los humanos y culturas están de acuerdo qué no se debe hacer, en otras muchas cosas no lo están. En general todos estamos de acuerdo que robar, matar, mentir y cometer adulterio está mal. Pero poco más de eso.

Por ejemplo, en una cultura poco civilizada creen que el ser un traidor es bueno. Así cuando oyen la historia de Jesús y Judas, aplauden a Judas y lo consideran un héroe.

En otro ejemplo, una joven decidió a los 22 años irse a vivir con su novio. No pensaba que hacía nada malo. Después de muchos años reconoció que fue un error, el más grande de su vida, incluso lo llamó un pecado. A los 22 no pensaba que lo era; ahora sí. ¿Cual es la verdad?  Nuestra definición de lo que es bueno puede cambiar con el tiempo.

Ni las culturas, ni las personas saben con seguridad lo que es bueno, cada uno se hace sus propias reglas. Así que ¿cómo vamos a juzgar cuanta bondad se necesita y de qué clase de bondad estamos hablando?

Algunos piensas que obedecen los Diez Mandamientos. Pero si les preguntas cuales son la mayoría no puede nombrar mas de dos o tres. Muchos creen que hay una conexión entre los Diez Mandamientos y el ir al cielo, pero no hay ninguna promesa de ir al cielo por guardar los Diez Mandamientos. Los Saduceos de los tiempos de Jesús, a pesar de sus conocimientos de la ley de Dios, no creían que había vida después de la muerte.

Si lees todo el libro de Éxodo verás que no hay solo diez mandamientos sino docenas de mandamientos que no guardamos.

Así que si los mandamientos no se dieron para que nos ganáramos el camino al cielo intentando guardarlos, entonces ¿por qué se dieron?

Se dieron para que supiéramos cual es el requerimiento de  Dios, para que sepamos que somos incapaces de alcanzar la perfección que Dios requiere y también se dieron para darle a Israel unas normas de conducta a seguir después de salir de la esclavitud de Egipto.

Dios no esperaba que Israel guardara los mandamientos, ya sabía que no lo harían, por eso les dio un sistema detallado de sacrificios para satisfacer sus requerimientos por el pecado. En varias ocasiones Israel se olvidó de las leyes de Dios y adoptó las de otras naciones. Pero incluso cuando Israel ignoraba los avisos de Dios, Dios no los abandonaba.

Entonces ¿cómo nos salvamos? Ya hemos visto la dificultad de saber si calificamos como personas buenas. Aunque en el Antiguo Testamento no se habla del cielo o del infierno, en el Nuevo Testamento se habla mucho de ello. Pero tampoco allí encontramos la medida necesaria para ir al cielo o cuantas buenas obras se necesitan.

Al contrario, en Romanos 3 y 6 dice cosas como:

“Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”

“No hay justo ni aun uno”

“Porque la paga del pecado es la muerte”

Y observa esta:

“Por cuanto por las obras de la ley, ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado”.

Romanos 3:20

El Nuevo Testamento dice lo mismo que el Antiguo: Ninguno llegará al cielo por ser bueno.

Ref.  “¿Cómo de bueno hay que ser?” Andy Stanley

Published in: on -12002010-04-21T05:32:46-12:0030000000bMie, 21 Abr 2010 05:32:46 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am04  Comments (4)  
Tags:

Descubrimiento de un subcódigo genético

 

 

 

  

Descubrimiento de un subcódigo genético

18 abril 2010 — Los programadores de ordenadores lo saben todo acerca de las subrutinas. Un programa maestro puede fácilmente lanzar otros programas, que a su vez pueden devolver sus resultados de vuelta al programa maestro. Esto es cosa sabida desde la década de 1960. El actual software modular responde dinámicamente desde fuentes muy diversas y responde a realimentación procedente de activadores integrados. Pueden activar ruinas escritas en otros códigos o lenguajes. Estamos comenzando a descubrir que el código genético es también algo mucho más sofisticado que la imagen que teníamos en la década de 1960 de la secuencia de ADN a ARN a proteína —el Dogma Central, según fue designado. Ahora, investigadores europeos han descubierto «sesgos de secuencias y su función en el control de la expresión genómica».

 

Información, códigos, subcódigos, supracódigos. Plan, propósito, fin. Nada en biología tiene sentido excepto bajo la luz del poder y la deidad del Creador (Romanos 1:18-22). Crédito imagen: Illustra Media

 

Science Daily informa acerca de investigaciones en el Departamento de Informática del ETH de Zurich y del SIB (Instituto Suizo de Bioinformática). Investigadores de estas instituciones han estado buscando «posibles subcódigos en la información genómica». Uno de los problemas con el Dogma Central era comprender cómo se regula la traducción. Las células tienen que responder rápidamente a los estímulos y frente a los riesgos. ¿Qué determina cuáles genes se activan y desactivan, y el ritmo al que se producen los productos proteínicos?

Los investigadores de ETH y SIB han identificado ahora un nuevo subcódigo que determina a qué ritmo la célula debe elaborar unos productos determinados. Esta información tiene varias interesantes implicaciones. Primero, proporciona unas nuevas percepciones acerca de cómo funciona la maquinaria de decodificación. Segundo, y de forma más pragmática, hace posible leer información acerca de los ritmos de expresión génica directamente a partir de secuencias genómicas, mientras que hasta ahora esta información sólo podía obtenerse mediante unos laboriosos y costosos métodos experimentales, como los chips (o micromatrices) de ADN. «Una célula ha de responder muy rápidamente a lesiones como daños en el ADN y a tóxicos potentes como el arsénico. El nuevo subcódigo nos posibilita saber qué genes son activados rápidamente después de estas agresiones, y cuáles se expresan mejor con lentitud. Un beneficio de este estudio es que ahora podemos conseguir esta información mediante un único análisis de la secuencia de codificación», decía la Dra. Gina Cannarozzi.

Esta comprensión del nivel adicional de información genética almacenada en subcódigos —dice el artículo—, puede también llevar a una renovada perspectiva del proceso de traducción en el ribosoma. Puede ayudar a los científicos a comprender cómo los ribosomas «saben» a qué ritmo reciclar sus ARNs de transferencia (ARNt) para conseguir unos ritmos óptimos de síntesis de proteínas.

En este artículo no se hace mención alguna de evolución. Tampoco es sorprendente. Si las mutaciones eran sólo marginalmente tolerables en los días del Dogma Central, va a ser ahora mucho más difícil, sabiendo que el sistema de información genética implica códigos dentro de códigos y niveles jerárquicos de información. Los darwinistas tendrán que hacer frente a esto como siempre: cerrándose en banda y negando que todas estas maravillas de almacenamiento, transcripción, traducción y expresión de información mediante códigos, subcódigos y supracódigos sean una refutación de su postura materialista de azar y selección natural. Pero toda la tinta que puedan verter los materialistas para negar lo evidente es sencillamente la tinta del calamar, tratando de encubrir su huida de la realidad. Una vez más llamamos la atención a la sincera confesión del genetista materialista Richard Lewontin:

«… tenemos un compromiso previo, un compromiso con el materialismo. No se trata de que los métodos y las instituciones de la ciencia nos obliguen de alguna manera a aceptar una explicación material del mundo fenomenológico, sino al contrario, que estamos obligados por nuestra adhesión previa a las causas materiales a crear un aparato de investigación y un conjunto de conceptos que produzcan explicaciones materiales, no importa cuán contrarias sean a la intuición, no importa lo extrañas que sean para los no iniciados. Además, este materialismo es absoluto, porque no podemos permitir un Pie Divino en la puerta

Richard Lewontin, en
New York Review of Books
(9 de enero de 1997, p. 31).


Para más sobre diversos códigos, véase también bajo la etiqueta código de histonas


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesGenetic Subcode Discovered 18/04/2010
Redacción: David Coppedge © 2010 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para Boletín de SEDIN el 4/19/2010 03:21:00 PM

Published in: on -12002010-04-19T02:27:12-12:0030000000bLun, 19 Abr 2010 02:27:12 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am04  Dejar un comentario  
Tags:

Tiempo para Dios / Léelo solo si tienes tiempo para Dios.

Déjame contarte, asegúrate de leer todo esto hasta el final. Yo casi borro este mensaje, pero fui bendecido cuando llegué al final.

Asunto: Leer solamente si tienes tiempo para Dios.

Dios, cuando recibí este mensaje pensé…

Yo no tengo tiempo para esto… y realmente hacerlo es inadecuado en horas de oficina.

Luego, me di cuenta que el pensar así es exactamente lo que ha causado muchos de los problemas en nuestro mundo actual.

Tratamos de tener a Dios en la iglesia el domingo por la mañana…
A veces quizás el Domingo por la noche… y, el evento poco agraciado de algún servicio a media semana.

Eso sí, nos gusta tenerlo cerca en la enfermedad… y sobretodo en los funerales.

Pero, no tenemos tiempo, o lugar para ÉL en horas de trabajo o en nuestro tiempo libre… Porque…. Esa es la parte de nuestras vidas en las que pensamos: ‘Podemos y debemos manejar solos’
 
Quiera Dios perdonarme por haber pensado que hay un tiempo o lugar donde ÉL no sea el PRIMERO en mi vida. Debemos siempre tener tiempo para recordar TODO lo que ÉL ha hecho por nosotros.

Si no te avergüenzas de hacer esto, por favor sigue las
instrucciones:

Jesús dijo. ‘Si tu te avergüenzas de mi, yo me avergonzaré de ti delante de mi Padre’.

¿No te avergüenzas?

Reenvía esto solo si es tu intención hacerlo.

SI, YO AMO A DIOS!
EL es mi fuente de existencia y mi Salvador . El me mantiene funcionando todos y cada uno de los días. Sin ÉL no sería nada. Cristo es el que me fortalece. (Fil. 4:13).

El Poema

Me arrodillé para orar pero no por mucho tiempo, tenía mucho por hacer. Tuve que darme prisa e ir a trabajar ya que las deudas muy pronto estarían ante mi. Me levante rapido despues de una oración corta.  Y había cumplido con el ritual. 

Mi alma pudo entonces descansar plácidamente.

En todo el día no tuve tiempo de lanzar una palabra de aliento, ni de hablar de Jesús a mis amigos; se reirían de mi y me daría miedo.

No hay tiempo, no hay tiempo. Hay mucho qué hacer.

Ese era mi sollozo constante. No hay tiempo para darle a las almas en necesidad, sino hasta la última hora, la hora de morir.

Me pare frente al Señor, vine y permanecí cabizbajo, ya que en SUS manos sostenía un libro; el libro de la vida.

Dios echó una mirada a su libro y dijo: ‘No puedo encontrar tu nombre. Una vez estuve a punto de anotarlo, pero nunca encontré el tiempo’

¿Tienes ahora el tiempo para re enviar este mensaje? Asegúrate de leerlo hasta el final.

Fácil Vs. Difícil

¿Por qué es tan difícil decir la verdad y tan fácil mentir?

¿Por qué tenemos tanto sueño en la iglesia, pero cuando termina el sermón repentinamente estamos tan despiertos?

¿Por qué es tan difícil hablar de Dios y tan fácil decir cosas sucias?

¿Por qué es tan aburrido leer una revista cristiana, y tan
divertido ojear una con contenido inmoral?

¿Por qué es tan fácil borrar mensajes de Dios y re enviar mensajes sucios?

¿Por qué las iglesias y templos se vuelven más pequeños mientras los bares y discotecas crecen en tamaño?

¿Te das por vencido? Piensa si vas a re enviar este mensaje o lo vas a borrar.

Solo recuerda que Dios está observándote.

La rueda de la Oración – veamos a ver si el diablo puede parar esta!

Esto es lo que la rueda significa. Cuando recibas este mensaje di una oración por la persona que te lo envió…

Eso es todo lo que tienes que hacer. No hay adjuntos. Es muy poderoso.

No pares esta rueda por favor…

De todos los regalos que podamos recibir, una oración es el mejor.

No cuesta nada, trae maravillosas recompensas y Dios te bendice.

Que Dios te guarde y te bendiga.

Si esta frase no te eriza, nada lo hará… Este mensaje es verdadero. Espero que seas tan bendecido como yo lo fui al leer la siguiente historia y aún así me pregunto cuánta gente lo borrará sin siquiera leerlo solo por el título.

Historia:

Había una vez un hombre llamado Jorge Thomas, pastor de una pequeña iglesia en un pueblo de Nueva Inglaterra. Una mañana de Domingo de Pascua llegó a la iglesia llevando una jaula de pájaros oxidada, doblada y vieja, y la puso en el púlpito.
Las cejas se elevaron y como respuesta el Pastor Thomas dijo: ‘Ayer, caminando por el pueblo vi a un muchacho que venía a mi encuentro columpiando esta jaula de pájaros. Al fondo de la jaula había tres pajaritos salvajes temblando de frío y de miedo. Me paré y pregunté:

¿qué llevas allí hijo?

Solamente estos pájaros viejos. Contestó.

¿Qué vas a hacer con ellos? pregunté.

Los llevaré a casa y me divertiré con ellos. Contestó.

Los voy a molestar y tirar de las plumas para hacerlos
pelear. Me voy a divertir mucho.

Pero tarde o temprano te vas a aburrir de esos pájaros y
cuando eso sea, ¿Que vas a hacer?

Ah, tengo algunos gatos, dijo el muchacho. Se los llevaré.
A ellos les gustan los pájaros.

El pastor hizo silencio por un momento y luego dijo:

¿Cuánto quieres por esos pájaros hijo?

Eh… ¿Por qué?, Usted no los quiere señor. Son solamente
viejos pajarracos. No cantan, ni siquiera son bonitos.

¿Cuánto? pregunté nuevamente. 
 
El muchacho midió al pastor para ver si estaba loco y dijo ¿Le parecen $10.00? El pastor se metió la mano en el bolsillo y sacó un billete de $10.00 y lo colocó en la mano del muchacho. En un segundo, el muchacho se había ido.

El pastor recogió la jaula y suavemente la llevó hasta el final del valle, donde había un árbol y un lugar con césped. Poniendo la jaula en el suelo, le abrió la puerta, y con un suave toque en los barrotes, hizo que los pájaros salieran, liberándolos.

Bien, eso explicaba la jaula vacía encima del púlpito y el pastor
empezó a contarles esta otra historia:

Un día Satanás y Jesús estaban conversando. Satanás acababa de ir al Jardín del Edén, y estaba mofándose y riéndose diciendo:

Si Señor. Acabo de apoderarme del mundo lleno de gente de allá abajo. Les tendí una trampa, usé cebo que sabia que no podrían
resistir. Cayeron todos!

¿Que vas a hacer con ellos? Preguntó Jesús.

Ah, me voy a divertir con ellos. Respondió Satanás. Les
enseñaré como casarse y divorciarse, cómo odiar y abusar uno del
otro, a beber y fumar y por supuesto, les enseñaré a inventar armas
y bombas para que se destruyan entre sí. Realmente me voy a
divertir!

¿Y qué harás cuando te canses de ellos? Le preguntó Jesús.

Ah, los mataré.. Dijo Satanás con la mirada llena de odio y
orgullo.

¿Cuánto quieres por ellos? Preguntó Jesús.

Ah, tu no quieres a esa gente. Ellos no son buenos. ¿Por
qué los querrías tomar. Tú los tomas y ellos te odian. Escupirán
a tu rostro, te maldecirán y te matarán. Tu no quieres a esa
gente!!

¿Cuánto? Preguntó nuevamente Jesús.

Satanás miró a Jesús y sarcásticamente respondió:

Toda tu sangre, tus lagrimas, y tu vida.

Jesús dijo: HECHO!

Y así fue como pago el precio.

El pastor tomó su jaula. Se dirigió hasta la puerta, la abrió y se alejó.

NOTAS:
No es curioso lo fácil que es despreciar a Dios y luego preguntarse
por qué el mundo se está yendo al infierno

No es curioso cómo alguien puede decir ‘Creo en Dios’ y seguir a
Satanás, (quien a propósito, también cree en Dios).

No es curioso que envíes miles de mensajes con chistes a través del
correo electrónico, los cuales se riegan como pólvora, pero cuando
empiezas a enviar mensajes que se refieren al Señor, la gente lo
piensa dos veces antes de compartirlos? 
  
 No es curioso que cuando llegue el momento de re enviar este
mensaje, lo vas a dejar de enviar a muchas de las personas que
tienes registradas en tu libreta de direcciones pues no estás
seguro (a) de lo que vayan a pensar de ti.

No es curioso cómo la gente puede estar más preocupada de lo que
los demás piensen de ellos que lo que piense Dios.


Published in: on -12002010-04-17T03:30:03-12:0030000000bSab, 17 Abr 2010 03:30:03 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am04  Comments (3)  
Tags:

AIP (114): Un Premio Nóbel de Química celebra la complejidad de la célula

 

10 octubre 2009 — Un descubrimiento que rivaliza en importancia con la elucidación del código genético es el de la estructura del ribosoma —la «máquina molecular» que traduce el ADN en proteínas. La hazaña de desentrañar este sistema de múltiples componentes ha llevado a la concesión del Premio Nóbel de Química a tres científicos (ver BBC News). Los galardonados son Venkatraman Ramakrishnan, Thomas Steitz y Ada Yonath.

 


Science Daily incluía un modelo fotográfico del ribosoma, y describía su acción:

En el interior de cada célula en todos los organismos hay moléculas de ADN. Contienen los patrones acerca de la apariencia y operación de un ser humano, de una planta o de una bacteria. Pero la molécula de ADN es pasiva. Si no hubiera nada más, no habría vida.

Los patrones se transforman en materia viva a través de la operación de los ribosomas. Basándose en la información en el ADN, los ribosomas fabrican proteínas: hemoglobina transportadora de oxígeno, anticuerpos del sistema inmune, hormonas como la insulina, el colágeno de la piel, o enzimas que descomponen el azúcar. Hay decenas de miles de proteínas en el organismo y todas tienen diferentes formas y funciones. Ellas construyen y controlan la vida a nivel químico. La comprensión de las operaciones más interiores del ribosoma es importante para una comprensión científica de la vida.

Algunos datos incidentales recogidos de los reportajes: el ribosoma está compuesto por «cientos de miles de átomos». New Scientist decía que el ribosoma incluye un «verificador de producto» que «explica por qué la naturaleza produce tan pocas proteínas defectuosas». Ramakrishnan decía: «Sabíamos que esta era una gran máquina molecular que traducía el código genético para elaborar proteínas, pero no sabíamos cómo funcionaba». Se necesitaron muchos años de cristalografía de rayos X y otros sofisticados métodos técnicos para determinar su estructura. «Todavía no sabemos exactamente cómo funciona, pero hemos hecho un gran progreso como resultado directo de saber cómo es», añadía.

PhysOrg se hacía eco de un reportaje de AP, introducía a Darwin en la escena —aunque brevemente. «Su trabajo se edifica sobre la teoría de la evolución de Charles Darwin y, más directamente, sobre el trabajo realizado por James Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins, que se hicieron acreedores del Premio Nóbel de Medicina de 1962 por determinar la estructura de la doble hélice del ADN, decía la cita.» Este artículo no desarrollaba la conexión con Darwin. Parece tratarse de un eslabón perdido.

PhysOrg informaba también acerca de un importante eslabón en la cadena que va desde el código hasta la proteína, y que está saliendo ahora a la luz: cómo comienza el proceso de transcripción. Se trata de otro complejo proceso que sigue siendo objeto de estudio. Científicos en Munich han descubierto otro paso en el proceso de inicio. Patrick Cramer tenía esto que decir: «Los resultados nos llevaron a proponer un modelo de todo el complicado proceso de iniciación de la transcripción, una operación de importancia vital en todos los organismos, debido a que determina qué genes se expresan, y cuándo». El proceso desde gen hasta proteína «se debe llevar a cabo con gran precisión» e involucra «el uso de complicados conjuntos funcionales constituidos por muchas diferentes proteínas, a menudo designados como máquinas moleculares.»

Y hablando de la expresión génica, un artículo del mes pasado en Science Daily revelaba un nivel de complejidad aun más elevado: «los reguladores de las proteínas son regulados a su vez». Helge Grosshans (Friedrich Miescher Institute) explicaba lo que había descubierto: «Lo que antes se concebía como una ruta directa y sencilla está transformándose gradualmente en una densa red de mecanismos de regulación: los genes no se traducen de forma simple a proteínas por medio del ARNm. Los microARNs controlan la traducción de los ARNm a proteínas, y a su vez las proteínas regulan los microARNs a varios miveles»,

Introducir el nombre de Darwin en estos reportajes era como echar arena en los engranajes. Sacadlo lo más rápido que podáis. Darwin no tiene nada que ver con todo esto; para él, una célula era un grumo casi informe de protoplasma. No hay modo alguno en que él pudiera haberse imaginado nada de esta complicada maquinaria. Si hubiera sabido todo esto, pudiera haberse convertido en creacionista.

En tanto que estos científicos son ciertamente merecedores de reconocimiento, quien es digno de alabanza es el Creador de estos asombrosos sistemas de máquinas dirigidas por sistemas de información. Estos científicos son sólo los últimos en una larga sucesión de ellos que han ido gradualmente levantando el velo que cubre la gran factoría, sólo para quedarse maravillados ante lo que han encontrado. Para una lectura estimulante, recomendamos al lector que conozca inglés que se haga con una copia de la obra de Stephen Meyer, Signature in the Cell (véase entrada en inglés 06/27/2009 Resource of the Week). No sólo aprenderá la fascinante historia de cómo se consiguió descubrir estos sistemas y cómo funcionan, sino que quedará convencido de que la moderna bioquímica deja el darwinismo hundido en la papelera de los mitos desacreditados. Ningún intento de resucitar el cadáver del darwinismo puede tener éxito si se considera cabalmente lo que hemos estado aprendiendo. Que los muertos entierren a sus muertos. Sigamos al Señor de la Vida.

PARA LECTURA ADICIONAL 


Fuente: Creation·Evolution HeadlinesChemistry Nobel Celebrates Cell Complexity 10/10/2009
Redacción: David Coppedge © 2009 Creation Safaris – www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2010 – www.sedin.org


Publicado por Santiago Escuain para Boletín de SEDIN el 4/14/2010 11:53:00 PM


Published in: on -12002010-04-15T17:29:27-12:0030000000bJue, 15 Abr 2010 17:29:27 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm04  Comments (2)  
Tags:

Lejos de Roma, Cerca de Dios/ Historias de Sacerdotes Católicos que Nacieron en Cristo

El estudio de la Biblia Católica sacude a un sacerdote veterano.

Benito Zúñiga

“Hasta pasados los cincuenta años viví en una completa oscuridad espiritual. A pesar de haber sido sacerdote por muchos años, mi conocimiento sobre Jesucristo era distorsionado y limitado. En efecto, para mí, el Cristo real de la Biblia había estado escondido bajo un manto de compleja enseñanza religiosa.

Creía que fuera de la Iglesia Católica Romana no había posibilidad de salvación y que el Papa, como representante de Cristo en la tierra, era infalible. Mi lealtad era tan grande que hubiera estado dispuesto a dar mi vida en defensa del Papa.

Había sido educado por los padres jesuitas y decidí convertirme en monje jesuita a los dieciséis años. Enseñé en colegios católicos durante años, en el seminario, y como capellán de la armada, además de ser sacerdote en dos parroquias de mi país.

Como sacerdote me propuse hacer oposición a los protestantes del área. Los trataba como herejes, y enseñaba a mi gente que ellos tenían las normas morales mas bajas posibles. Como algunos de los protestantes apelaban continuamente a la Biblia como fuente de autoridad, decidí escribir un libro exponiendo sus errores a la luz de la Biblia.

Al estudiar la Biblia, capítulo por capítulo, durante un periodo de tres años, recibí un tremendo golpe al descubrir que el equivocado era yo. Lejos de estar en condiciones de refutar a los herejes, me encontré yo mismo siendo refutado por mi propia Biblia Católica Romana. Comencé a ver cual lejos de la Biblia estaban las creencias católicas. Con frecuencia, cuando estudiaba, me encontraba derramando lagrimas al pensar que había estado siguiendo sumisamente ideas humanas en lugar de las enseñanzas de Dios. Vi que yo personalmente estaba muy lejos de Dios. Como sacerdote proyectaba una imagen de santidad, pero en realidad daba lugar a todo tipo de pecados y vivía una vida totalmente mundana.

Un día, a pesar de ser un sacerdote de más de cincuenta años finalmente rendí mi corazón a Dios. Me arrodillé delante de Cristo, quien, aunque invisible, se hizo real y vivo para mí. Sintiéndome como nada y con dolor en mi corazón, me arrepentí de haberlo ofendido por mi espantosa vida de pecado. El resultado de esa oración fue que Cristo transformó mi vida.

El secreto de la verdadera espiritualidad es tener un encuentro personal con Cristo por medio de una fe sincera”.

El hermano Zúñiga conoció la fe bíblica en los últimos años de su vida. Es uno de los cincuenta y cinco sacerdotes mencionados en este libro. Les recomiendo leerlo.

Fuente “Lejos de Roma, cerca de Dios” de Richard Bennett y Martin Buckingham recopiladores, traducido del Inglés “Far from Rome, near to God” 1994. Los testimonios de cincuenta y cinco sacerdotes católicos romanos convertidos.

Published in: on -12002010-04-15T14:51:43-12:0030000000bJue, 15 Abr 2010 14:51:43 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm04  Comments (12)  
Tags: