Charles Finney recibió una unción especial del Señor para traer reavivamiento a la iglesia en Estados Unidos en el siglo XIX (Quinta parte)

Después de dieciséis horas de silencio total, Miss G— por fin abrió la boca para alabar al Señor con una canción en sus labios. Había salido de un hoyo profundo espiritual, y había sido llevada a la cima de una gran roca. Muchos que lo vieron, temieron. Declaró que había estado totalmente engañada. Durante ocho años había sido miembro de la iglesia y se consideraba cristiana, pero después del sermón de la otra noche se dio cuenta que nunca había conocido al Dios verdadero. Cuando la santidad de Dios fue resaltada, sus esperanzas se derrumbaron, y su perdición se hizo semejante a una ola que la arrastraba a las profundidades del abismo.
En este lugar encontré un buen número de teístas, algunos de alto standing en la comunidad y de inteligencia superior. Ellos se resistían al avivamiento espiritual, por lo que preparé un mensaje especial para el Domingo siguiente. Tan pronto como hube terminado, el líder del grupo se me acercó y me dijo: Sr. Finney, estoy convencido. Ha resuelto todas mis dudas, y quiero que venga a mi casa porque necesito hablar con usted.
Después de eso no volví a oír nada más sobre conductas dudosas en cuanto a sus testimonios cristianos, y estoy seguro que la mayoría se convirtió.

En toda la comunidad se notaba una gran convicción de pecado y alarma en cuanto a sus almas. El Señor trajo un avivamiento manifiesto en toda la región.
Charles Finney fue el más famoso de todos los evangelistas de Estados Unidos.
El Señor le dio a Finney el don de saber presentar el Evangelio de forma que cuando lo oías predicar no te quedaba duda en qué condición estaba tu alma.

Esto es algo que falta en casi todas las iglesias hoy día. Yo tuve el privilegio al principio de mi conversión, de estar en una iglesia con predicaciones muy parecidas a las de Charles Finney, por lo que le estoy muy agradecida al Señor por ese privilegio. Ahora me siento endeudada con Él porque “al que mucho se le ha dado, mucho le será requerido”.

Por eso hago lo que hago. El mandato del Señor Jesús fue:
“Id por el mundo y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28).

*De la biografia de Charles Finney

Published in: on -12002011-07-29T14:13:27-12:0031000000bVie, 29 Jul 2011 14:13:27 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm07  Comments (3)  

Charles Finney discierne el estado espiritual de los ciegos religiosos (Cuarta parte)

Continuamos con la historia de la predicación de Finney y la iglesia de denominación “Congregational”.

Finney llegó a un punto en que no le quedó más remedio que confrontar a los asistentes con su falta de evidencia de salvación genuina, y a instarlos a aceptar el evangelio tal como habían reconocido que realmente era.
Les dijo:
“Ustedes han reconocido que lo que les predico es el Evangelio. Profesan creerlo. Ahora les pregunto ¿lo van a recibir? ¿Piensan aceptarlo o van a rechazarlo? ¿Qué tienen en mente hacer? Yo tengo derecho a esperar que reconozcan su obligación de hacerse Cristianos enseguida. Ya han reconocido que es necesario hacerlo, por lo tanto les pido a los que han decidido hacen su paz con Dios ya, que se levanten. Por el contrario, los que han decidido no hacerse Cristianos y quieren que yo lo sepa, y que Cristo lo sepa, que se queden sentados”.

Después de dejar esto claro y de quedarme convencido que lo habían entendido a la perfección, les dije: “Ustedes, los que estén dispuestos ahora a hacer la paz con Dios, por favor levántense. Los que por el contrario quieren seguir aferrados a su presente actitud, y no aceptar a Cristo, pueden quedarse sentados.

Se miraron unos a otros, me miraron a mí, y todos se quedaron sentados tal como me esperaba”.
Después de unos momentos, les dije:
“Entonces ya se han comprometido. Han rechazado a Cristo y Su Evangelio, y son testigos unos a otros, y Dios es testigo en contra de todos ustedes. Esto ha quedado claro y van a recordar mientras vivan que públicamente han tomado la decisión en contra de Cristo y con ello han declarado: ‘No queremos que este hombre, Jesucristo, reine sobre nosotros’”.

Cuando oyeron esto empezaron a enfadarse, y levantándose uno tras otro se dirigieron hacia la puerta. Al ver lo que hacían dejé de hablar, y ví que se volvían a mirarme para ver por qué no seguía. Les dije: “Lo siento por ustedes, predicaré de nuevo, si Dios me lo permite, mañana por la noche”.

Al día siguiente pasé mucho tiempo en oración intercediendo por todos los que habían asistido la noche anterior. A medida que se acercaba la hora de comenzar, el templo se llenó hasta los topes.
El Espíritu Santo estaba sobre mí y sentía que cuando llegará el momento me daría las palabras que tenía que decir. Empecé con los siguientes versos:

“Dile al justo que le irá bien, porque comerá el fruto de sus labores. Más ¡ay de los malos! Las cosas les irán mal; porque les será dada la recompensa de sus labores”.

El Espíritu de Dios cayó sobre mí con gran poder. Durante más de hora y media la Palabra de Dios me llenó y era como el fuego y el martillo rompiendo la roca, y como una espada que divide el alma y el espíritu. Noté que una convicción general se extendía por todos los asistentes de la congregación. Muchos de ellos no podían levantar la cabeza.
Esa noche no los insté a que dieran marcha atrás en su actitud con respecto a someterse al Señor, sino que supuse que seguían firmes en su rebelión, y dí por terminado el culto.

Cuando ya todos salieron, noté que una mujer era llevada por los brazos de dos acompañantes y fui a ver qué pasaba. Su rostro reflejaba una gran angustia y me señaló que no podía hablar. Les aconsejé a sus acompañantes que la llevaran a casa y orarán con ella para ver que hacía el Señor. Me informaron que ella era hermana de un misionero y miembro de la iglesia con muy buena reputación.

La conclusión de esta historia en el proximo artículo.

Biografia de Charles Finney

Published in: on -12002011-07-29T01:49:13-12:0031000000bVie, 29 Jul 2011 01:49:13 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am07  Dejar un comentario  

Charles Finney, lleno del Espíritu Santo, trajo reavivamiento a la iglesia oficial que estaba muerta en ortodoxia (Tercera parte)

Los calvinistas quieren empañar la memoria de un gran hombre de Dios como Charles Finney, y andan por ahí enseñando que Finney era un enemigo del Evangelio. Ellos se convirtieron en la rama intelectual del Protestantismo y hasta el día de hoy intentan imponer su doctrina al resto de la iglesia haciéndonos creer que el calvinismo es el evangelio de Cristo. Nada más lejos de la verdad. Es por esto que he decidido colgar estos artículos sobre Finney.

En los tiempos de Chales Finney la iglesia calvinista de la época estaba muerta en ortodoxia y letras. Estudios profundos de las Escrituras no hacían más que resaltar a los que tenían más dotes intelectuales y separar a los menos dotados que ellos, elevando a los de estudios avanzados a un nivel de superioridad sobre los demás. Pero faltaba en poder del Espíritu Santo en sus iglesias igual que falta hoy día.

Finney era un hombre de alto nivel intelectual, estudiaba derecho y cuando tuvo un encuentro personal con Cristo y nació de nuevo, el Espíritu Santo de Dios le dirigió a dejar sus estudios y convertirse en ministro del Evangelio. La iglesia Presbiteriana a la que asistía le instó a inscribirse en la Universidad de Princeton, (la cual era entonces un seminario calvinista), a prepararse para el ministerio. Él rehusó hacerlo alegando que dichas instituciones apagaban el Espíritu de Dios en los jóvenes predicadores.

Finney creía en el poder la oración, y pasaba varias horas orando. Esa fue una de las razones por las que recibió tanto poder del Espíritu Santo. Sus sermones no eran llevados a cabo después de horas de estudio sistemático, sino que la inspiración del Espíritu lo llenaba de forma que sus palabras eran poderosas en el mensaje del Evangelio de Cristo. Muchos en la iglesia eran personas meramente religiosas y morales pero nunca habían tenido un encuentro personal con Cristo, no habían nacido de nuevo. Finney entendió esto y su meta fue abrir los ojos de dichas personas sobre su estado espiritual. No tenía problemas en confrontar a quien fuera que él Espíritu le mostrara dudas de su conversión. Finney era mi clase de predicador. Directo al grano.

En una ocasión le invitaron a predicar en la iglesia de una ciudad vecina. Como ya era conocido en el área, toda la iglesia asistió ansiosa de oír al joven predicador. Les gustó mucho su estilo de presentar el evangelio y todos esperaban que ello resultara en un reavivamiento de su iglesia. Finney esperaba que el mensaje trajera convicción para salvación de la mayoría de la iglesia, pero ésto solo ocurrió en unos pocos incluso después de predicar varias veces.
Finney les dijo claramente que él había aceptado ir allí para asegurarse de la salvación de sus almas. Que sabía que les gustaban sus mensajes y que los aprobaban, pero que después de todo él no había ido allí para complacerlos y ganarse sus simpatías sino para traer arrepentimiento y conversión a sus almas. Además también les dijo que le importaba muy poco si les gustaban o no sus mensajes si rechazaban a su Maestro.

“Algo anda mal en ellos, o en mi”, pensó, porque su interés en sus mensajes no les estaban haciendo mella.

Published in: on -12002011-07-26T13:35:30-12:0031000000bMar, 26 Jul 2011 13:35:30 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm07  Dejar un comentario  

Santiago Escuain posted in Usuarios de SEDIN.ORG.

Del manifiesto del asesino noruego Anders Behring Breivik queda claro que su caracterización por los medios como “cristiano fundamentalista” es una falsedad: ni tan siquiera pretende una fe cristiana; más bien afirma sentirse preocupado por la subsistencia de la identidad cultural europea con su fondo de “cultura cristiana”, sea lo que sea que quiera significar con ello, desde luego no las enseñanzas de Jesucristo en su integridad, junto con los ideales paganos nórdicos frente a la entrada de corrientes ideológicas contrarias … Abriga dudas acerca de la existencia de Dios, no ora a Dios, y sigue a Darwin. También afirma textualmente:

“Por lo que respecta a la Iglesia y la ciencia, es esencial que la ciencia tenga una indiscutida precedencia sobre las enseñanzas bíblicas. …”

Otra de sus afirmaciones textuales en su documento de 1.500 páginas, acerca de su ideal para Europa, es que:

“La lógica y el pensamiento racionalista (un cierto grado de Nacional-Darwinismo) debería formar el fundamento de nuestras sociedades. Yo apoyo la propagación de un pensamiento racional colectivo, pero no necesariamente a nivel personal.”

Breivik observa también que su identificación con los valores culturales cristianos (lo que él quiera decir por ello …) es cuestión de conveniencia política, no de compromiso ni creencia personal. También afirma pertenecer a una rama de la masonería, que muchos cristianos consideran como una organización sectaria más que polémica.

Con esto tenemos también una clara prueba del desprecio a la verdad de muchos medios de comunicación en Europa, incluyendo Catalunya Informació, con un enfoque constantemente anticristiano, y que sin una documentación fehaciente ya motejaba al asesino de “cristiano fundamentalista” o “integrista”. Cualquier oyente de esta emisora y de Catalunya Radio es consciente de la profunda hostilidad que manifiestan en su parrilla de programas contra el cristianismo, y como aprovechan cualquier oportunidad para lanzar ataques contra el mismo.

Para los que conozcan inglés, incluyo el enlace al informe del que he entresacado estos puntos que están ya saliendo a la luz en los medios de comunicación internacionales.

Saludos cordiales – S. Escuain · SEDIN
A Darwinian Terrorist? | Uncommon Descentwww.uncommondescent.com
WND examines Norway’s terrorist: Terrorist proclaimed himself ‘Darwinian,’ not ‘Christian’ Norwegian

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Published in: on -12002011-07-25T04:55:07-12:0031000000bLun, 25 Jul 2011 04:55:07 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am07  Comments (12)  

La conversión de Charles Finney (Segunda parte Finney/Calvino)

Después de un tiempo asistiendo a la iglesia Presbiteriana, la cual era una iglesia con doctrina confusa, y sin poder en cuanto a la oración, Finney estuvo dedicando tiempo a leer la palabra de Dios y a meditar profundamente en ella. Así estuvo como dos o tres años al final de los cuales concluyó que la confusión que había tenido anteriormente era debido a su pastor, a él, o a la iglesia, pero no a la Biblia.

Finney fue convencido por el Espíritu Santo durante el estudio de las Escrituras que necesitaba entregar su vida a Dios reconociendo que era un pecador y estaba perdido. El Espíritu Santo estaba obrando en su corazón y convenciéndole de su necesidad de salvación.

En el otoño de 1821, Finney, bajo convicción del Espíritu Santo toma la decisión de buscar la paz con Dios. Reconoce que debido a su orgullo no quiere que nadie lo vea arrodillado y orando a Dios, por lo que decide irse a un lugar apartado en el bosque cerca de su oficina por el que solía pasear a menudo para ir a encontrarse con Dios y entregarle su vida.

No fue fácil. Las fuerzas del mal batallaban contra su alma para que no se rindiera al Señor. Hubo momentos en que el sonido de las hojas secas arrastradas por el viento lo distraian y atemorizaban pensando que alguien se acercaba. Cuando una persona está a punto de nacer de nuevo, se está librando una gran batalla en el ámbito espiritual que los humanos no podemos ver ni oír (Efesios 6:10-17). Los espiritus malignos se oponen con todas sus fuerzas para impedir que el pecador salga del reino de Satanás y entre en el reino de Dios.

Finney rindió su voluntad al Señor, pidió perdón por sus pecados y le pidió a Dios que el Espíritu Santo llenara su vida. Dice que la noche anterior había estado muy nervioso y como que algo muy malo iba a pasar y que si hubiera muerto entonces hubiera terminado en el infierno. Sin embargo, estas experiencias que muchas personas relatan son comunes a muchos de los que dan el paso de fe para rendirse a Dios y experimentar el nuevo nacimiento.

Dar el paso de fe en Cristo es dar el paso que lleva de la muerte a la vida, (Juan 5:24).
Finney relata cómo, después de dar ese paso, le invadió una paz indescriptible. Por unos momentos pensaba que el Espíritu de Dios le había abandonado porque ya no sentía esa turbación de antes, pero a medida que pasaban las horas entendió que esa paz le estaba produciendo una felicidad como nunca había experimentado. Finalmente se dio cuenta que ello era debido a haber aceptado por fe que todos sus pecados habían sido perdonados en Cristo tal como enseña la Biblia.

Jeremías 29:13 dice:
“y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”.

Finney experimentó estas palabras en sí mismo cuando las hizo realidad en su vida. Dice que anteriormente había creído en la palabra de Dios de forma intelectual, pero la verdad de ella no había entrado en su mente y en su corazón como una fe que confía de verdad, en este caso, fe para salvación. Fe es confiar plenamente en lo que Dios ha dicho y aceptar Su palabra tal y como está escrita. Cuando creemos a Dios de esta forma, recibimos la fe que salva.

Charles Finney experimento una verdadera conversión y llegó a ser un predicador de la Biblia como ningún otro en toda la historia de los Estados Unidos. Su discernimiento de las Escrituras y de la obra del Espíritu Santo en las vidas de los que se convierten a Dios, cambió el curso de la historia de la Cristiandad en este país. Un verdadero avivamiento espiritual se extendió por toda la iglesia y grandes cosas fueron hechas por el Señor por medio de Su Santo Espíritu.

Feliz el hombre o mujer que haya experimentado una conversión semejante.

Santa Biblia, ver. Reina Valera

Published in: on -12002011-07-23T15:13:35-12:0031000000bSab, 23 Jul 2011 15:13:35 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm07  Dejar un comentario  

¿Cómo es el verdadero Evangelio? (Primera parte)

Este es un breve estudio de la vida de Charles Finney, hombre de Dios que sacó a la iglesia de sus tiempos de la ortodoxia muerta en la que se encontraba cuando el Calvinismo reinaba en Nueva Inglaterra, Estados Unidos.

La iglesia de Nueva Inglaterra, básicamente representada entonces por los puritanos llegados de Holanda de iglesias Presbiterianas, era la iglesia oficial Protestante de aquellos tiempos. Una iglesia muerta donde el Espíritu de Dios estaba ausente. ¡Qué lejos estaba de la iglesia primitiva de Pentecostés! Se había convertido en mera ortodoxia.

Charles Finney nació el 29 de Agosto de 1792 en Connecticut, al noreste de Estados Unidos. En su juventud oyó sermones monótonos en su colegio de New England, los cuales no surgieron ningún efecto positivo en él. (Recordemos que antes de la era darwinista todos los colegios importantes enseñaban la Biblia o religión, dependiendo de las creencias religiosas de cada país). Sus padres quería que estudiara derecho y esto significaba estudiar leyes muchas de las cuales estaban basadas en las Sagradas Escrituras. Por consiguiente decidió estudar la Biblia.

Al comparar las enseñanzas bíblicas con las que se impartían por entonces en las iglesias calvinistas de esos tiempos, Finney descubrió una gran discrepancia. Cuando asistía a la iglesia oía términos religiosos que no entendía, ni que entendían los demás asistentes. Pero a medida que iba leyendo las palabras de vida de la palabra de Dios, el Espíritu de Dios empezó a revelarse a él.
Se extrañó que las oraciones que oía cada semana en la iglesia nunca eran contestadas ni los que las ofrecían esperaban que lo fueran. Leyó que Cristo afirmaba que Dios está mas dispuesto a darle el Espíritu Santo a los que se lo pidan que los padres están de darles alimentos a sus hijos (Mateo 7:7-11).
Exhortaban a todos a despertar y ser activo para el Señor orando que llegara un avivamiento y los impíos fueran salvos, pero continuamente confesaban que no veían ningún progreso en alcanzar el esperado avivamiento.

En un culto de oración le preguntaron a Finney si quería que oraran por él. Les contestó que no, porque no veía que Dios escuchara sus oraciones. Básicamente reconoció ser pecador y en necesidad de oración, pero que no veía que sus oraciones hicieran ninguna diferencia.

A medida que seguía estudiando la Biblia, Finney llegó a comprender que la razón de que sus oraciones no fueran contestadas era porque no se conformaban a las condiciones requeridas en la palabra de Dios para ello. No oraban con FE, en el sentido de esperar que Dios les concediera las peticiones que hacían, y por lo tanto no recibían respuesta a sus oraciones. (Santiago 1:6).

Los cristianos no solo somos salvos por FE, sino que debemos vivir por FE. “Sin FE es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6).

Santa Biblia, vs. Reina Valera

Published in: on -12002011-07-23T04:24:19-12:0031000000bSab, 23 Jul 2011 04:24:19 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am07  Comments (5)  

Santiago Escuain posted in Usuarios de SEDIN.ORG

Ante la reciente noticia de una matanza realizada en Noruega por un pretendido «cristiano fundamentalista» o «integrista», queremos desde SEDIN, Servicio Evangélico:

(1) manifestar nuestro dolor por tal hecho, y dar nuestra condolencia a las familias y amigos de las víctimas.

(2) condenar rotundamente y sin paliativos este y todo otro acto de violencia con cualquier excusa ideológica, contra cualquier persona o grupo.

(3) consignar a quien haya perpetrado tal hecho al curso de la justicia para responder de tal incalificable hecho, bajo todo el peso de la ley (Romanos 13:1-5 y ss.).

Ningún llamado cristiano puede arrogarse ningún derecho a ninguna acción destructiva contra las personas ni los bienes de su prójimo. Por el mal que realiza contra sus semejantes, sobre los que no tiene potestad de juzgar ni destruir. Por la deshonra que hace recaer sobre el cristianismo, dando una imagen radicalmente falsa y plenamente contradictoria de su actitud, misión y espíritu.

El cristianismo desde sus más radicales fundamentos condena y rechaza toda acción contraria al ejemplo de Jesucristo y a sus mandamientos claros y firmes para el testimonio de Su iglesia. «Porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas» (Lucas 9:56). Frente a la tendencia falsamente justiciera de los corazones pecaminosos de los hombres, la palabra de Dios deja claro que «la ira del hombre no obra la justicia de Dios» (Epístola de Santiago 1:20). El apóstol Pedro también nos amonesta así: «Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal. Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios …» (1 Epístola de Pedro, 3:8-18).

También Jesús nos amonesta desde el Monte de las Bienaventuranzas, capítulo 5, versículos 38 a 48:

38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; 41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. 42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mateo 5:38-48)

Esto es cristianismo fundamentado. Toda otra actitud no procede del Señor Jesucristo ni del cristianismo, sino del diablo, que busca por todos los medios la confusión y la destrucción del hombre, bien mediante la persecución, bien mediante la corrupción. La violencia es antitética al cristianismo, que da testimonio de un Dios de amor, de gracia y de paciencia para con los hombres hasta el fin de la historia.

S. Escuain • SEDIN

* Nota:
Me uno a Santiago Escuain en su declaración sobre este terrible suceso. Mi opinión es exacta a la suya y él lo ha expresado a la perfección. Estamos muy tristes por lo sucedido. Quiero reiterar las palabras del Señor Jesús: “No todo el que me diga ‘Señor, Señor . . .entrará en el reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos'”. A gente como la que ha perpetrado la matanza en Oslo, Jesús les dirá en aquel día: “Apartaos de mi, hacedores de maldad, NUNCA OS CONOCÍ”.

Published in: on -12002011-07-23T01:38:40-12:0031000000bSab, 23 Jul 2011 01:38:40 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am07  Dejar un comentario  

La Luz del mundo y los ateos, llamados incrédulos en la Biblia

Juan 8:12

“YO soy la LUZ del mundo. El que me sigue no andará en TINIEBLAS, sino que tendrá LA LUZ DE LA VIDA”.

Mateo 5:14-16
Reina-Valera 1960 (RVR1960)

La luz del mundo
14 Vosotros sois la luz del mundo;(A) una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero,(B) y alumbra a todos los que están en casa.

16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.(C)

JESUS ES LA LUZ DEL MUNDO. Nosotros, sus seguidores, tambien tenemos la luz en nosotros porque Jesús vive en nuestros corazones.

El que no sigue a Jesús está en tinieblas, por eso tal persona es presa fácil del padre de las tinieblas. El pecado ciega las mentes de los incrédulos para que no les resplandezca LA LUZ.

Por eso el pecado es tan insidioso, y lleva a la perdición. El sistema presente del mundo, el orgullo, la soberbia, la gloria de los hombres, el amor al dinero, la lujuria, etc. etc. es el pecado que ciega las mentes para no poder ver LA LUZ.

Por eso Jesús dice:

“Déjadlos, son ciegos guias de ciegos, y si el ciego guia a otro ciego, ambos caeran en el HOYO”.

Por favor, pongan en su lista de oración a estos pobres ciegos que nos visitan. Solo el Señor puede tocar sus corazones. ¨

“La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16). No queremos que ninguno se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Santa Biblia, Reina Valera

Published in: on -12002011-07-20T01:10:34-12:0031000000bMie, 20 Jul 2011 01:10:34 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am07  Comments (27)  

Digale a un aprendiz de ateo que la evolucion es un hecho y no exigirá ninguna evidencia para creerlo

Así de fácil es entrenar a un aprendiz de ateo. A partir de ahí se creerá cualquier cosa que le enseñen en clase de ciencia sobre la evolución.

Recuerde:
Digale a un aprendiz de ateo que la evolucion es un hecho
y no exigira ninguna evidencia para creerlo.

Published in: on -12002011-07-17T13:16:04-12:0031000000bDom, 17 Jul 2011 13:16:04 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 pm07  Comments (25)  

El Jesús de la ICR no es el Jesús de la Biblia, ni Su madre María tampoco

Con el fin de ensalzar a María como la “reina del cielo”, la ICR tiene la desfachatez de presentar el Señor Jesucristo como una especie de ogro.
Durante la edad media, cuando la devoción a María llegó a la cúspide, Cristo era representado como un hombre de ira implacable, un juez estricto a la espera de sentenciar a todo el mundo al infierno.
María por otra parte, era descrita como un ser lleno de amor y misericordia. Como Alfonso de Ligorio dice en su libro, si Dios está enojado con un pecador y María lo recibe bajo su protección, “detiene el brazo vengador de su Hijo y le salva”.
En consecuencia, se da preferencia a María sobre Cristo. Después de todo, según va el razonamiento, ¿qué hijo rehusaría la solicitud de su madre?

Para evitar cualquier acusación de idolatría, la iglesia romana ha distinguido tres clases de honra y adoración. Latria es el culto supremo que solo se rinde a Dios; dulia es una especie secundaria de veneración dada a santos y ángeles; por último, hiperdulía es una clase más elevada de veneración que se rinde a la virgen María. Sin embargo, estas distinciones no son siempre reconocidas por el adorador común. Puesto que se da alabanza a María y se piensa que tiene los atributos de la deidad, es difícil mantener estas tres formas de adoración en la perspectiva teórica correcta. Lo cierto es que en la práctica se fomenta la idolatría.

En su libro “Las glorias de María” el cardenal Alfonso de Ligorio, un escritor de devocionarios para la ICR, asigna a María un lugar de honra que compite con Cristo por la devoción de los hombres. El editor del libro dice que se trata de un resumen de tradición católica y no la mera opinión de un individuo, sino la creencia de la iglesia misma. Note los parelelos con Cristo en las siguientes citas:

“Ella es en verdad una mediadora de paz entre los pecadores y Dios. Los pecadores reciben perdón. . . solo por María”.

“La santa iglesia ordena un culto de adoración peculiar para María”.

“María es llamada. . . la puerta del cielo porque nadie puede entrar ese reino bienaventurado sin pasar por ella”.

“Nuestra salvación está las manos de María. . . aquel que es protegido por María se salvará, quien no lo sea se perderá”.

“Todo poder te es dado a ti en el cielo y en la tierra”, de tal modo que “según el mandato de María todos obedecen, incluso Dios. . . y por consiguiente Dios ha colocado a la iglesia entera. . . bajo el dominio de María”.

¿Qué les parece? Esto es lo que realmente cree la ICR. Han hecho a María más grande que a nuestro Señor Jesucristo. Hasta el Papa Juan Pablo II fue enterrado con el rosario en las manos. Han tergiversado el Evangelio de Jesucristo y reemplazado al Cristianismo con una religión babilónica idólatra. Esta religión es una afrenta a nuestro Señor. En Babilonia se adoraba a la madre con el hijo en brazos.

Ya nos advirtió el apóstol Pablo que poco después de su partida lobos rapaces entrarían en la iglesia para engañar al rebaño.

Fuente: “Doctrinas que dividen” Erwin Lutzer

Published in: on -12002011-07-17T07:57:51-12:0031000000bDom, 17 Jul 2011 07:57:51 -1200-12:00 23, 2008 at 11:59 am07  Comments (1)